Cada día escuchamos miles de voces que intentan definir nuestra identidad, nuestro propósito y nuestros sueños. Pero, ¿qué pasaría si el problema no fuera aquello que deseas, sino quién ha estado formando ese deseo? Hoy hablaremos sobre la importancia de llevar nuestros anhelos a la luz de la Palabra y permitir que sea Cristo quien les dé dirección.
Aquí te compartimos algunas frases y versículos del episodio de hoy:
¿Quién está formando nuestros deseos?
- Nuestras respuestas nunca aparecen de la nada y nuestros deseos tampoco. Vivimos en una cultura que constantemente nos está discipulando. Nos dice qué significa tener éxito, qué significa ser libre, realizarnos como mujeres y qué tipo de vida vale la pena vivir. Y muchas veces absorbemos esas ideas sin siquiera darnos cuenta.
- Una cosa es recibir con gozo la soltería como un regalo de Dios; y otra muy distinta es …
Cada día escuchamos miles de voces que intentan definir nuestra identidad, nuestro propósito y nuestros sueños. Pero, ¿qué pasaría si el problema no fuera aquello que deseas, sino quién ha estado formando ese deseo? Hoy hablaremos sobre la importancia de llevar nuestros anhelos a la luz de la Palabra y permitir que sea Cristo quien les dé dirección.
Aquí te compartimos algunas frases y versículos del episodio de hoy:
¿Quién está formando nuestros deseos?
- Nuestras respuestas nunca aparecen de la nada y nuestros deseos tampoco. Vivimos en una cultura que constantemente nos está discipulando. Nos dice qué significa tener éxito, qué significa ser libre, realizarnos como mujeres y qué tipo de vida vale la pena vivir. Y muchas veces absorbemos esas ideas sin siquiera darnos cuenta.
- Una cosa es recibir con gozo la soltería como un regalo de Dios; y otra muy distinta es rechazar el matrimonio porque la cultura me convenció de que limitaría mi libertad. El asunto no es solamente la decisión. Es la cosmovisión que está detrás de esa decisión.
- Ningún deseo nace en el vacío. Todos nuestros deseos están siendo discipulados por alguien: por nuestra familia, nuestros amigos, por las redes sociales, las películas, por TikTok, por los podcasts que escuchamos, o por la Palabra de Dios.
¿Qué historia nos está contando la cultura?
- Mary Kassian, en su libro ¿Qué es una mujer?, explica lo siguiente:
- La cultura no cambia primero nuestras decisiones. Primero cambia nuestras definiciones: redefine qué significa ser exitosa, qué significa ser libre, qué significa florecer y qué significa ser una mujer realizada.
- Lo peligroso de esto es cuando cualquiera de esas cosas ocupa el lugar que solamente le corresponde a Cristo, porque entonces dejamos de preguntarnos: «¿Cuál es el diseño de Dios para mi vida?», y comenzamos a preguntarnos únicamente: «¿Qué me hace sentir más libre?». ¡Ese es un terreno peligroso!
El contraste de Tito 2
- Tito 2 nos muestra una vida completamente orientada hacia Dios y hacia los demás. Las mujeres maduras discipulan, invierten en otras, construyen, sirven, aman, y su vida no gira alrededor del «yo», sino de los demás.
- El mundo nos dice constantemente: «Pregúntate quién eres, ¿quién quieres ser?», pero la Biblia primero pregunta: «¿Para qué fuiste creada?».
- No está mal querer una carrera, disfrutar la soltería o no estar pensando en una boda a los dieciocho años. La pregunta es: ¿por qué queremos lo que queremos? ¿Está alineado con mis dones, mi llamado como mujer y los propósitos de Dios para nosotras? El verdadero problema aparece cuando nuestros deseos nunca pasan por el filtro de la Palabra.
- Una mujer piadosa aprende a detenerse y hacer preguntas más profundas. No solamente: «¿Qué quiero?», sino: «¿Por qué quiero esto?». «¿Quién ha formado este deseo?», «¿Este anhelo nació de la Palabra… o de la cultura?».
La promesa de Cristo y su efecto en nuestras vidas
- Cristo nunca prometió que seguirlo sería el camino de mayor autonomía. Él prometió algo mucho mejor: una vida completamente rendida a Él. Y eso significa que, tanto la soltería como un futuro matrimonio, nuestra carrera, nuestros sueños y nuestros planes pertenecen primero al Señor. El evangelio cambia incluso aquello que más anhelamos.
- Ya no vivimos buscando construir la vida que imaginábamos, sino que vivimos aprendiendo a recibir con gozo la vida que Dios, en Su sabiduría, ha preparado para nosotras, y eso requiere soltar el control.
Para reflexionar:
- «Y no se adapten a este mundo, sino transfórmense mediante la renovación de su mente, para que verifiquen cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno y aceptable y perfecto». —Romanos 12:2
- ¿Quién ha formado aquello que hoy deseas? Porque nuestros deseos nunca son neutrales. Siempre están siendo discipulados. La pregunta es: ¿Por quién?
Recursos recomendados:
Serie, Sin copias: tú eres parte de un plan original
Episodio, El mundo en HD: diseñado para Su gloria
Blog, Qué refleja mi lista de deseos: preparándonos para el futuro en la voluntad de Dios
Libro, ¿Qué es una mujer?
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