Una entrevista con Nancy

¿Cómo ha cambiado tu vida desde que inició Aviva Nuestros Corazones por radio en el 2001?

Para empezar, tengo mucha más confianza en el Señor y en Su capacitación, gracia sustentadora y poder.

Al mismo tiempo, tengo un sentido constante, consciente de que no puedo hacerlo apartada de Él (eso es algo bueno!). He visto más de mis debilidades y experimentado más de Su fuerza…más de mi maldad y más de Su gracia. He aprendido mucho (y todavía estoy aprendiendo!) acerca de renunciar al control y dejar que el Señor y otros manejen las cosas.   

Como resultado de verle a Él venir en mi favor y en favor del ministerio una y otra vez y otra vez y otra vez (lo llamamos “momentos del Mar Rojo”), tengo aún más razones para confiar en Él y menos razones para dudar de Él o tener pánico o estar ansiosa en medio de las tormentas. No es que nunca dudo o tengo pánico – lo hago! Pero mi corazón se tranquiliza al recordar Su fidelidad durante estos diez años.

¿Cómo decides qué enseñar en Aviva Nuestros Corazones?

Usualmente selecciono temas o pasajes bíblicos basados o en lo que el Señor me está enseñando y cómo Él está trabajando en mi propia vida o en un problema que intuyo debe ser abordado al escuchar a otras mujeres compartir sus luchas/cargas o leer las cartas y correos electrónicos de nuestros oyentes.

¿Cómo haces para desarrollar nuevas series?

Algunas de las series más ricas para mí han nacido por un cambio que he hecho en mi vida devocional personal. Durante muchos años he realizado la práctica de leer consecutivamente a través de la Biblia al menos una o dos veces al año. Este enfoque ha sido de gran bendición y beneficio para mí – me encanta obtener una visión panorámica de la Escritura e ir viendo cómo cada porción se interrelaciona con las otras partes.

Sin embargo, en los últimos años, he sentido la necesidad de disminuir el ritmo a veces y meditar más profundamente en las pequeñas porciones  de las Escrituras. Así que he pasado meses consecutivos estudiando minuciosamente y meditando pasajes individuales como el Salmo 23, 2 Pedro 1, el libro de Habacuc, La Oración del Señor, etc.

Me adentro en el pasaje, leyéndolo una y otra vez y otra vez, memorizándolo, meditando en cada palabra, frase, y verbo (no solo en mi tiempo tranquilo, sino varias veces en el día), referencias cruzadas a otras porciones de la Escritura, llevando un diario, pidiéndole al Señor que trabaje esa porción de Su Palabra en el enredo y el ajetreo de mi vida.

Una vez que mi mente, mi corazón y mi vida están saturados con uno de estos pasajes, usualmente termino desarrollando una serie de radio basada en la abundancia de lo que he estado viviendo. Después de pasar un tiempo prolongado haciendo meditación personal, extraigo otros comentarios para arrojar luz adicional sobre el tema.     

¿Cuáles son los mayores retos que has enfrentado desde que comenzó la radio Aviva Nuestros Corazones?  

  • Mantener un “corazón tranquilo” e intimidad personal con el Señor en medio de las demandas de mi rutina diaria.
  • Administrar mi tiempo de manera eficaz alrededor de Sus prioridades y agenda. Con mucha frecuencia, miro hacia atrás al final del día  y me doy cuenta de que estuve ocupada todo el día en demandas “urgentes”, pero no logré realizar las cosas “importantes” que necesitaban ser hechas. Siempre habrá mas oportunidades, peticiones, y demandas que humanamente se pueden cumplir. Necesito estarme recordando a mí misma lo que le he dicho muchas veces a otras personas a través de los años: “Hay tiempo en cada día de 24 horas para hacer todo lo que está en la agenda de Dios para mi vida en este día.” Eso significa que necesito ser constante en la oración, y sensible al Espíritu, para poder saber lo que está en Su “lista de tareas” para mi día.   
  • Lucho con la realidad de que en muchas áreas de mi vida yo sé que no estoy siempre a la altura de la norma bíblica a la que estoy llamando a otros a vivir. Para ser honesta, algunas veces no quiero vivir a la altura de esa norma – me canso de estar siempre espiritualmente alerta y constantemente librando una guerra con mi carne, el mundo y el diablo. Pero en mi corazón realmente quiero ser como Cristo y glorificar a Dios. Así que procuro ser sensible a la convicción y la obra del Espíritu en mi vida y caminar en la luz – confesando y arrepintiéndome del pecado como Él lo revela, recibiendo Su perdón, y continuando por su gracia.
  • Han habido cambios significativos en la industria de la radio cristiana en los últimos diez años (el reflejo de una tendencia en el mundo evangélico como conjunto). Aunque hay excepciones, parece que la industria en su conjunto se ha convertido mas “orientada al mercado” que “orientada al mensaje” – es decir, muchas decisiones se toman basadas en la pregunta, “¿Qué es lo que la gente quiere oír?, en vez de preguntas como: “¿Qué es lo que las personas necesitan oír? ¿Cuál es el mensaje que necesita ser comunicado a esta generación?”   

Tengo que luchar con estas presiones en mi propia enseñanza. Yo se que algunos temas están “garantizados” para generar una mayor respuesta (y contribuciones!). Pero tengo que asegurarme de que estoy dispuesta a enseñar sobre temas pocos populares o tomar posiciones contra-culturales guiadas por el Señor, incluso si eso significa que paguemos un precio en términos de la respuesta de la audiencia.      

¿Cuáles son algunas de las más grandes batallas personales o tentaciones que enfrentas?

  • Cuando me siento abrumada por los entregables (escribiendo un libro, la preparación para las sesiones de grabación de radio, escribir piezas del ministerio de comunicación, etc.), caigo fácilmente presa del desaliento y la duda. En esas temporadas, lucho mucho con un sentido de insuficiencia y sentimientos de incapacidad para hacer lo que he sido llamada a hacer.
  • Soy propensa a enfocarme más en los retos y “dificultades” en mi vida y ministerio que en el Señor. Tengo que conscientemente “aconsejar mi corazón” de acuerdo a Su Palabra y elegir mirar esas dificultades desde Su perspectiva y aceptarlas como una parte necesaria del proceso de santificación en mi vida y un medio a través del cual Él puede ser glorificado.   
  • Falta de autocontrol en mi uso del tiempo, disciplinas físicas (dieta y ejercicio), mi lengua, etc. He estado estudiando todo este tema y pidiéndole al Señor que desarrolle este fruto del Espíritu en mi vida. Algún día espero poder enseñar sobre este tema en Aviva Nuestros Corazones – y tener un mensaje de vida que lo respalde!

¿Cuáles son algunas de las cosas que Dios usa para animarte?

  • Estoy asombrada de como el Señor a veces estimula a alguien para llamar o enviarme una nota de ánimo justo cuando Él sabe que más lo necesito. Algunas veces es de un querido amigo, otras veces de alguien que nunca he conocido. Ese aliento significa mucho para mí, sea verbal o escrito.

  • Escuchar sobre personas que oran fielmente por mí y por el ministerio Aviva Nuestros Corazones. Mi corazón es infundido de una fe y gracia fresca cuando alguien dice, “Me gustaría orar por ti” – y lo hace justo en ese momento – sea en persona o por teléfono.

  • Escuchar testimonios de corazones que han sido avivados y vidas que han sido cambiadas como resultado del ministerio.
  • Almuerzos relajados (o conversaciones por teléfono o paseos) compartidos con amigos cercanos – a veces mujeres, a veces parejas casadas –que me conozcan bien, cuiden de mi alma, sepan cómo hacer las preguntas correctas, y no piensen en mí como una “persona pública”!
  • Algunas veces lo que más me anima es simplemente salir de mí misma y alcanzar a alguien que Dios ponga en mi camino que necesita un oído atento, un corazón que se preocupe o una mano ayuda.
  • Escuchar las prédicas/enseñanzas de la Palabra – sea en la iglesia, en línea, a través de CDs, o en conferencias que pueda asistir ocasionalmente. Me siento y escucho con un hambriento, necesitado corazón y nunca soy decepcionada – predicaciones Cristo céntricas llenan mi copa e intensifican las llamas de mi devoción por Él.
  • Lectura de biografías de hombres y mujeres de Dios y libros devocionales clásicos también es muy alentador.    
  • He aprendido a animarme en el Señor meditando en promesas específicas de Su Palabra y afirmando que son verdaderas, a pesar de lo que pueda sentir en ese momento. Llevo una lista de algunas de esas promesas en mi Biblia y regularmente recurro a ellas para fortalecer y animar mi corazón.

¿Cómo te gustaría que las personas oren por Aviva Nuestros Corazones?

  • Oren para que el Espíritu Santo unja nuestros esfuerzos, y trabaje poderosamente en los corazones de las mujeres para recibir y responder a la verdad de la Palabra de Dios.

  • Oren para que las puertas permanezcan abiertas para proclamar la verdad de Su Palabra a través de las ondas de radio y otros medios de comunicación.

  • Oren por sabiduría mientras pensamos estratégicamente acerca de los cambios tecnológicos que se producen y determinar cómo utilizar de la mejor manera las tecnologías disponibles para comunicar el mensaje de avivamiento y la feminidad bíblica.
  • Pídanle al Señor que nos muestre como alcanzar las mujeres más jóvenes con este mensaje.
  • Pídanle al Señor que levante mujeres y hombres de espíritus afines para servir con nosotros en esta misión – tanto como voluntarios y con capacidad de tiempo completo.
  • Oren para que el Señor levante muchos socios financieros adicionales para apoyar los alcances de Aviva Nuestros Corazones de forma regular. Oren para que algunos sean estimulados y capaces de financiar proyectos del ministerio y necesidades en una escala más grande.

¿Cómo quieres que las personas oren por ti?

  • Gracias por preguntar! Por favor oren en relación a los retos específicos, batallas y tentaciones mencionados anteriormente.

  • Pídanle al Señor que me dé entendimiento en Su Palabra y me ayude a proclamar la verdad de una manera fiel y agradable a Él.

  • Oren para que sirva al Señor con gozo.
  • Oren para que camine por fe y escoja creer en Su verdad, en vez de dejarme llevar por mis emociones o mis circunstancias.
  • Oren para que cada parte de mi vida sea coherente con lo que proclamo a los demás.
  • Oren por “aceite fresco” – por la unción divina del Espíritu en mi vida y ministerio. Oren para que sea llena de Su Espíritu, manifieste los frutos del Espíritu, y camine y sirva en el poder del Espíritu.
  • Oren por protección espiritual en la batalla, por resistencia en la carrera. Quiero correr bien para Su gloria – todo el camino hasta la línea de la meta.

¿Dónde quieres ver el ministerio dentro de diez años?

En los próximos 10 años, queremos ampliar nuestras transmisiones variadas, basadas en eventos, Internet, y alcances editoriales  para poder ver que lo siguiente se lleve a cabo:

  • Un movimiento popular de mujeres cristianas que reflejen la belleza de Cristo, estén llenas del Espíritu, y estén comprometidas a vivir las implicaciones del evangelio – en sus casas, iglesias, trabajos,  y comunidades. Mujeres de pureza, humildad, amor, fe y sabiduría.

  • Un movimiento amplio de mujeres que estén orando fervientemente – individual y colectivamente – por un avivamiento genuino en la iglesia.
  • Miles de ministerios de mujeres de iglesias locales estructurados, equipados y dotados de recursos para nutrir y capacitar a mujeres piadosas usando modelos y principios bíblicos.
  • Un componente de Tito 2 más intencional y desarrollado al ministerio – motivando, movilizando, y asignando recursos a las mujeres para “enseñar lo que es bueno” (Tito 2:3) a sus hijos y mujeres más jóvenes.
  • Un esfuerzo integrado de autoras y conferencistas fundamentado bíblicamente para dar forma e influir en las vidas y el pensamiento de las mujeres cristianas.
  • Una presencia más activa en otros idiomas, países, y culturas, incluyendo la capacidad de ofrecer nuestros recursos a muchas mujeres que no hablan o leen Inglés. En particular, esperamos ver un ministerio completamente orbitado a las mujeres de habla hispana, tanto en los Estados Unidos y en toda Latino América.
  • Una gran cantidad de mujeres cuyos corazones han sido revividos involucradas activamente en ministerios de misericordia y compasión – tanto a nivel local, por experiencia, y en formas que ministren gracia a los necesitados y las mujeres oprimidas alrededor del mundo.