Abundemos en acciones de gracias
Colosenses 1:3: “Damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, orando siempre por vosotros.”
Colosenses 1:12: “...dando gracias al Padre que nos ha capacitado para compartir la herencia de los santos en luz.”
Colosenses 2:7: “...firmemente arraigados y edificados en El y confirmados en vuestra fe, tal como fuisteis instruidos, rebosando de gratitud.”
Colosenses 3:15-17: “Y que la paz de Cristo reine en vuestros corazones, a la cual en verdad fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. Que la palabra de Cristo habite en abundancia en vosotros, con toda sabiduría enseñándoos y amonestándoos unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias en vuestros corazones. Y todo lo que hacéis, de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por medio de El a Dios el Padre.”
Colosenses 4:2 “Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias.”
El tema central de la carta a los Colosenses es Cristo. Él es exaltado y adorado por:
- Su naturaleza divina
- Ser el Creador y Sustentador de todas las cosas
- Su preeminencia sobre toda la creación y sobre todo principado y potestad
- Su obra redentora y reconciliadora en la cruz
- Derrotar a los gobernantes de las tinieblas
- Ser la Cabeza de la Iglesia que es Su cuerpo
- Ser el cumplimiento y sustancia de los tipos y figuras del Antiguo Testamento
- Ser la vida del creyente y nuestra esperanza de Gloria
- ¡Y por MUCHO MÁS!
Al igual que todos aquellos que hemos “muerto” con Cristo, que hemos sido “sepultados con Él en el bautismo” y hemos “resucitado con Él, mediante la fe”, nuestro gozo y esperanza no emanan de una fuente terrenal o de nuestras prácticas religiosas, sino de Él. En los cuatro capítulos de esta corta carta, Pablo nos llama a ser: puros sexualmente, compasivos, bondadosos, humildes, mansos, pacientes, perdonadores, amorosos, pacíficos, obedientes, justos, sabios, llenos de gracia y AGRADECIDOS!
Lee uno o más de los capítulos de Colosenses, meditando en ellos, ora a Dios con esos pasajes y úsalos como la base de tu agradecimiento a Él!
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