Aviva Nuestros Corazones Podcast

Abrazando el llamado de Dios en los años dorados

Carmen : Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Los últimos dos días, Kay Arthur ha estado compartiendo con nosotros su pasión por la Palabra de Dios. Hoy, ella nos da un ejemplo de cómo abordar las últimas temporadas de la vida. Es la tercera parte de una serie titulada, “Mirando hacia atrás Después de los ochenta”.

Nancy : Ha sido un gozo tener esta conversación con mi querida amiga —mi amiga de toda la vida—Kay Arthur, mientras acaba de celebrar su cumpleaños. Ella no es una extraña para muchas de nuestras oyentes. Muchas de ustedes han hecho los estudios bíblicos de Precepto, los estudios inductivos de la Biblia, y te han enseñado a amar la Palabra de Dios.

De hecho, cuando grabamos esta serie originalmente en inglés, invitamos a la gente a publicar en Facebook lo que les gustaría decirle a Kay o qué le gustaría preguntarle. Una de nuestras oyentes escribió y dijo, “Me encanta Kay Arthur. Le doy gloria al Señor en primer lugar, y luego a Ministerios Precepto, por ayudarme a aprender a estudiar la Biblia”.

Kay, yo sé, miles y miles de personas en todo el mundo podrían decirte lo mismo —y quisieran decírtelo esta semana habiendo celebrado tu cumpleaños recientemente. Así que, gracias por este ministerio, y gracias por no jubilarte a los sesenta y cinco años, o en algún momento hace mucho tiempo. Gracias por estar ahí y por mantenerte fresca.

Kay Arthur: Bueno, conoces el versículo que dice, en esencia, que no hay jubilación en tiempos de guerra. Y yo realmente creo que es tiempo de guerra. Creo que vamos a enfrentar una guerra en nuestra nación como nunca hemos visto antes, si caminamos con el Señor, si nos aferramos a Su Palabra en medio de esta generación maligna y perversa.

Así que no hay jubilación. Me retiraré cuando Dios me lleve a casa o me haga incapaz de hacer nada —estoy orando para que no me pase a mí. Estaré en la línea de batalla hasta entonces.

Nancy : Has sido una gran inspiración y un ejemplo para muchas de nosotras, las mujeres más jóvenes y siervas del Señor el ver personas como tú y dicen, "Si Dios puede darle la gracia de hacer esto a su edad madura, Él me puede dar la gracia para permanecer en la carrera, en la batalla y mantenerme fiel. Tú has sido una inspiración para mí. Quiero que hablemos hoy de algo que algunas personas no se sienten cómodas hablando, pero yo sé que tú sí…el tema es todo este asunto del envejecer.

Estoy buscando aquí en el Salmo 92, ese maravilloso pasaje que comienza en el versículo 12. Permítanme leerlo. Dice así.

El justo florecerá como la palma, crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa del Señor, florecerán en los atrios de nuestro Dios. Aún en la vejez darán fruto; estarán vigorosos y muy verdes, para anunciar cuán recto es el Señor, mi roca, y que no hay injusticia en Él.

¡Me encanta esa descripción!

Kay : ¡A mí también me encanta! ¿Estás tratando de decirme que soy sensible o que estoy emocionándome?

Nancy: Estoy tratando de decirte que estoy feliz que todavía estés floreciendo, creciendo, sirviendo y siendo fructífera. Porque eso me da ánimos, veo algunas personas que tienen como una fecha de vencimiento, o algo así. Llegan a cierta edad y salen fuera de servicio y ya no son intencionales en buscar al Señor y en servir al Señor.

Pero sin embargo Kay tú has modelado para nosotras lo que pienso es un enfoque mucho más bíblico, y eso es: fiel a la lucha, fiel a la fe, y fiel hasta el final. Por eso quiero hablar acerca de cómo enfrentar la vejez. Tú dijiste hace un par de días en nuestra conversación, que es difícil para ti imaginar que has sobrepasado los ochenta.

Mientras piensas años atrás, ¿Alguna vez tuviste algún miedo o aprehensión acerca de la idea de envejecer, o es algo que estabas esperando con gran alegría?

Kay: No, no he tenido ningún miedo o aprehensión acerca de envejecer. Mi preocupación siempre ha sido terminar bien, que voy a ser capaz de decir como dijo Pablo en 2da a Timoteo 4, “que he peleado la batalla, he guardado la fe, he terminado la carrera”. Esa ha sido mi preocupación. La vejez no me molesta.

Chicas, quiero que sepan que yo solía estar tan cansada, de hecho, me escucharías en las grabaciones anteriores decir que me sentía como si el colchón tuviera un imán que me halaba hacia él. Hubo un período – quizás no lo sabía en ese momento- que estaba pasando por la menopausia, supongo. No dejaba de pensar que tenía gripe. Jan Silbius me decía, “Estoy tan cansado de escucharte decir que tienes gripe”.

Bueno, yo le dije: "Entonces vamos, deletréalo al revés. Tengo epirg".

Miro hacia atrás y pienso, yo estaba tan cansada en esa época. No estoy tan cansada como lo estaba durante ese período de tiempo. Quiero decirle a las mujeres "Mantente en la carrera, no te desanimes, muchacha”.

Nancy : Eso me recuerda lo que dice Isaías capítulo 40, que “los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas”. Y eso es exactamente lo que tú has estado experimentando, incluso de una manera física.

Kay : ¡Así es! ¡Exactamente! Sin embargo, yo estoy haciendo otras cosas. He perdido peso. He estado usando mi caminadora. Conseguir estar en la caminadora durante treinta minutos, cuando estoy tan ocupada estudiando y escribiendo y sirviendo en el ministerio, es demasiado difícil. Bueno racionalizando diez minutos tres veces al día. Así que me estoy cuidando a mí misma. Tomo jugo de frutas y verduras, todos los días—he estado haciéndolo desde hace once años.

Muy pocas veces tengo lo que estoy lidiando mientras te hablo ahora Nancy—toda esta congestión en mi pecho. Trato de comer de manera inteligente. Estoy cocinando más verduras y comiendo más frutas, y cosas por el estilo. Así que me estoy cuidando a mí misma. Creo que algunas mujeres mayores comienzan a ponerse tantas joyas, o empiezan a hacer una serie de cosas con su maquillaje, que no aciertan; no se terminan de ver bien… Así que estoy tratando de presentar a una persona que está cuidando completamente de su templo, para ser un ejemplo entre las creyentes, y caminar en la forma en que Dios quiere que yo camine.

Lo que me emociona es ver a esas jóvenes adolescentes y las chicas en edad universitaria, decir en sus veinte y treinta años, "Yo quiero ser como tú cuando llegue a tener ochenta o cuando llegue a ser lo que sea”.

Nancy : Yo también quiero ser como tú ¿Qué les dirías a aquellas mujeres jóvenes que quieren estar renovadas, llenas de vida y fructíferas a la edad de ochenta años? ¿Qué consejo les das ahora que están en sus veinte o treinta o cuarenta años, que pueda ayudarlas?

Kay : Les diría que en primer lugar, "la Palabra", y tú sabes eso que es siempre, siempre la clave de todo. Es la salud de nuestros huesos. Así que yo diría que "la Palabra", luego les diría que vivir de acuerdo con la Palabra, porque el estrés realmente te agota, y el pecado realmente te agota! Te agota, y tendrá sus consecuencias, por lo que deseas vivir con rectitud. ¿Quieres reír?. ¿Quieres tener un sentido del humor para que puedas reírte de ti misma?

Nancy: Una de las cosas que he visto en las mujeres, Kay, a medida que envejecen es que algunas se ponen muy dulces y más amables y otras se ponen de mal humor e irritables y negativas. He visto ambas clases y he pensado, bien, yo sé cuál es mi inclinación, personalmente, sería probablemente inclinarme más hacia lo negativo, especialmente mientras ves las cosas que van cambiando. Pero la verdad es que quiero llegar a ser más amable, más dulce, más tierna.

¿Cómo evitar convertirte en una anciana negativa, criticona, que se resiste al cambio? ¿Cómo convertirte en otro tipo de mujer?

Kay: Me he sentido igual. Quiero llegar a ser más dulce, quiero ser más como Cristo. Pienso que tú determinas, como dijiste que has determinado, que ésta es la forma en que quiero ser. 2da de Corintios 5:9: "Por eso, ya sea presentes o ausentes, ambicionamos serle agradables".

Creo que cuando las mujeres se enfrascan en sus formas, creo que se aíslan de la sociedad. Cuando mi hijo estaba en reposo después del derrame, yo iba allá y mi corazón se quebrantaba. Desearía que hubiera más de mí que pudiera hacer más. Pensé: “Estas personas están sentadas aquí en el pasillo alrededor de la estación de enfermeras -sin hablar con nadie -cabezas inclinadas, hombros hacia abajo, y nadie está hablando con ellos ni estimulándolos, ni nada” .

Si quedas incapacitado, siempre puedes orar. Pero yo creo que es importante, a medida que envejeces, determinar que no vas a envejecer. Determinar que no vas a pensar en ti misma como vieja. Piensa en ti como "experimentada", piensa en ti misma como "aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos".

¿Sabes cuál es mi pasión?

Nancy: ¡Dímela, dímela!

Kay: Mi pasión se encuentra en 1era de Crónicas capítulo 12. Saúl está muerto y David toma el trono y toma a Jerusalén, entonces Dios se detiene en Crónicas y habla de este ejército de hombres valientes que ayudaron a David en la guerra (que se escribe después del cautiverio, de manera que puedan aprender las lecciones).

La Escritura dice que “vinieron a David en Hebrón para transferirle el reino de Saúl él [y esto es lo que me gusta] conforme a la palabra del Señor” (v. 23).

Estamos viviendo entre la primera venida de Cristo y su segunda venida. En la primera venida, Él vino como el Cordero, y en la segunda venida como un León. Él vino en la primera venida como un sacrificio y en la segunda vendrá como Rey. Su venida está cada vez más y más cerca. En 1ero de Crónicas 12:32 es donde encuentras los hijos de Isacar. Ellos le están diciendo a los diferentes hombres de las diferentes tribus. . . Eran hombres que entendían los tiempos, con el conocimiento de lo que Israel debía hacer.

En Lucas 12 Jesús comienza a preparar a los discípulos para el sufrimiento, y les decía: “Ahora, no teman. Les daré lo que necesitan”. Entonces Él concluye todo mientras se dirige a esta gran multitud y dice: “¡Hipócritas! Sabéis examinar el aspecto de la tierra y del cielo; entonces ¿por qué no examináis este tiempo presente?”.

Necesitamos discernir los tiempos. Tenemos que estar en los negocios de Dios. Si algo va a mantenerte joven, a mantener a la vanguardia, es ver lo que está pasando en la cultura y al verlo tomar tu cruz y seguir. No importa lo que te cuesta, incluso si la gente se aleja de ti. . . He tenido gente que se va cuando enseño, porque estoy sosteniendo fuerte la Palabra de Vida, porque estoy diciendo, “Esto es lo que Dios dice”.

Nancy : Kay, como mujer adulta tuve esta idea en mi cabeza de que a medida que envejeciera -fuera lo que fuera- iba a tener menos dificultades con la tentación, con los pecados que me acosan. A medida que me he ido haciendo mayor, me he dado cuenta que a veces la batalla es más intensa, no menos. Creo que me ha sorprendido un poco. Me pregunto lo que has encontrado. ¿Batallas con más o con menos tentación, con pecados que nos asedian, como mujer mayor -cómo ha cambiado eso para ti?

Kay : Creo que las tentaciones de una mujer mayor tienen más que ver con lo que eres, tal vez con orgullo, o “es a mi manera o mi forma”. Pienso que la tentación sexual disminuye, pero creo que la tentación aumenta con cualquier cosa que pueda venir del área del orgullo o autosuficiencia o "puedo hacerlo", o "Yo no voy a tomar o aguantar esto", o "tengo derecho. . . "

Nancy : Kay y ¿Qué hay de las presiones? Tú has mencionado anteriormente en esta conversación que has atravesado grandes presiones en este punto de tu vida. Y a veces creo, como mujeres jóvenes, creemos que la vida será más fácil, y sin embargo, has pasado por algunos capítulos muy difíciles en tu vida durante todos tus años. ¿Eso te llegó como una sorpresa? O ¿Estabas preparada para eso?

Kay : No, no ha sido una sorpresa. Una de las cosas de las que estoy consciente, por la forma en que estudio y debido a lo que estudio, es que el sufrimiento, las pruebas y las tentaciones siempre están ahí, porque vivimos en un cuerpo de carne. Siempre están ahí porque esa es la manera que Dios utiliza para refinarnos.

Por lo tanto, cuando estoy sentada en la oficina del doctor y el doctor le dice a mi esposo que tiene Alzheimer, te rompe el corazón. Te rompe el corazón, especialmente si tú entiendes la enfermedad. Cuando esas presiones vienen, son pruebas que Dios está usando para refinarme. Si puedo entender que esto es así cuando le vea cara a cara no estaré avergonzada. . .

Voy a estar de pie en el tribunal de Cristo para dar una respuesta por las obras hechas en mi cuerpo. Ese es un temor reverente. "El temor del Señor es el principio de la sabiduría." Así que temerle, respetarle, confiar en Él, reverenciarlo. . . ¿cuándo se va a mostrar esto? Se va a mostrar en medio de la prueba.

 

Uno de los libros favoritos que he escrito, uno de mis libros de estudio preferidos es “Señor, dame un corazón para Ti”, disponible en inglés. Es uno de mis libros favoritos, no porque yo lo escribí, sino porque es de 2da a los Corintios. Es un estudio devocional que tú puedes tomar y utilizar a través de tu tiempo de quietud, y estarás realmente estudiando 2da a los Corintios. Leyendo donde Pablo desnuda su alma como no lo hace en ningún otro libro, y él las llama "leves aflicciones momentáneas".

Nancy : Aunque no siempre se sienten de esa manera, ¿verdad?

Kay : Yo sé que no se sienten de esa manera. La cosa es, mantener nuestra perspectiva. Es la Palabra que me ayuda a mantener mi punto de vista, y permanecer en la Palabra. Así que cuando leí eso, y luego estoy leyendo en Hechos que ellos apedrean a Pablo y creen que está muerto, y luego se levanta y vuelve a entrar en la ciudad—a veces eso es lo que yo misma hago.

Me siento en mi habitación, en este hermoso entorno tranquilo, y tengo mi Biblia. Yo no voy a ir a la cárcel (todavía), yo no voy a ser perseguida (todavía). Hablarán de mí, pero mi libertad no está amenazada todavía. Creo que va a venir, yo creo que viene para los Estados Unidos. Así que estoy sentada aquí, y tengo gente en Uzbekistán, veintiuna de ellas enfrentando juicios, yendo al bosque con el fin de adorar a Dios, pagando multas. Algunos de nuestros hombres sirios están desaparecidos.

Estamos sacando un estudio inductivo de la Biblia en árabe, para que cuando lleguen a tener una Biblia, sepan cómo estudiarla, no qué creer —porque si estudian en la manera correcta, sabrán qué creer. Y pienso, “¡Dios, aquí estoy orando por estas personas. Mira donde estoy sentada! Mira el armario de ropa que tengo. Mira la comida que tengo, mirar el coche que tengo, mira la casa que tengo” [me dan ganas de llorar].

Tengo refugio y alimento. Tengo ropa. Y aquí están mis hermanos y hermanas en Cristo. .

Nancy : Mientras estás compartiendo, Kay, estoy pensando en ese pasaje de Hechos capítulo 20 donde el apóstol Pablo estaba hablando a los ancianos de la iglesia de Éfeso. Él dijo: “Voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me sucederá, salvo que el Espíritu Santo solemnemente me da testimonio en cada ciudad, diciendo que me esperan cadenas y aflicciones”. (vv 22-23)

Piensas: ¿Cómo soportar eso? ¿Cómo consideras que eso es una "leve tribulación momentánea?" ¿Cómo mantienes el curso? ¿Cómo no te rindes? ¿Cómo no tiras la toalla?” Y creo que el próximo versículo, que era el versículo lema de mi padre, Hechos capítulo 20 versículo 24, nos da la razón. Él dice: "Pero yo no considero mi vida digna de valor, como valiosa para mí misma, con tal que acabe mi carrera y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del Evangelio de la gracia de Dios” (parafraseado).

Él está diciendo, “Eso es todo lo que importa”.

Kay : Eso es todo lo que importa, es todo lo que importa. Si podemos mantenerlo como que eso es todo lo que importa, entonces, la vejez no es tan mala, porque Él está diciendo: "Quiero terminar mi carrera. Quiero terminar el ministerio”—y esto es lo que necesitamos ver—“lo que recibí del Señor Jesús”.

Algunas veces me preocupo porque todo el mundo está buscando un ministerio. Para ellas, un "ministerio" es escribir un libro y estar en una plataforma o ser bien reconocida y ¡eso no es todo! Creo que tienes razón. En 2da a los Corintios capítulo 4, donde dice: "Mientras espero, no en las cosas que se ven. . . "Yo miro al espejo y veo una arruga (¡se supone que debo tener arrugas!). Parte de esto viene con la vejez, ¡y eso está bien! Es parte de la vida.

Pero todo lo que queremos hacer—y me encanta en Filipenses, cuando Pablo está en prisión, y no realmente seguro, en ese primer capítulo, si se le va a permitir quedarse o si Dios lo va a llevar a casa. Por lo tanto, Pablo dice en Filipenses capítulo 1—hablando de que él quiere que ellos oren por él, porque las personas están tratando de causarle sufrimiento en su prisión. Él dice: "¿Entonces qué? Que de todas maneras, ya sea fingidamente o en verdad, Cristo es proclamado; en esto me regocijo, sí, y me regocijaré." Él dice: "Yo sé que esto resultará en mi liberación mediante vuestras oraciones, y [me encanta esto] la suministración del Espíritu de Jesucristo "(vv. 18-19).

Si solo nos diéramos cuenta de todo lo que tenemos a través del Espíritu Y entonces él dice esto -y me encanta esto, "Conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado, sino que con toda confianza, aun ahora, como siempre, Cristo será exaltado en mi cuerpo, ya sea por vida o por muerte. Pues para mí, el vivir [la vejez y las arrugas -no, él dice, para mí el vivir es] Cristo, y el morir es ganancia "(vv. 20-21).

Y luego dice: "Pero si el vivir en la carne, esto significa para mí una labor fructífera, entonces, no sé cuál escoger "(v. 22). Así que, la muerte no es una enemiga. La muerte es, “Bienvenida a casa”. El Salmo 116:15: dice “Estimada a los ojos del Señor es la muerte de sus santos”. El miedo ha sido sacado de la muerte, así que cuando me acerco a la muerte, como el verso de tu papá -quiero terminar mi carrera. Quiero oír de Él, “Bien hecho, mi sierva buena y fiel”.

No quiero estar avergonzada, yo no quiero retroceder avergonzada en Su venida. Pienso en Lucas 19 y cómo un hombre se lleva la mina que el Señor le ha dado y lo envuelve en un pañuelo, y le da lo mismo cuando Él regresa. Y Jesús le recrimina acerca de eso.

Muchas personas están sentadas en la iglesia y no están haciendo nada. Tenemos tiempo para todo tipo de cosas, pero no "tenemos tiempo" para estudiar la Palabra de Dios, para profundizar y dejarla que se profundice en nosotras, y eso me apena. Pienso que la cosa más fundamental que cualquier cristiano puede hacer —creo que esto es primordial— es sentarse a los pies de Dios, en la Palabra de Dios, con Dios como tu maestro -enseñándote "precepto por precepto" lo que Él quiere que hagas, creas y vivas.

Carmen: Kay Arthur ha estado hablando con Nancy Leigh DeMoss, con motivo de su reciente cumpleaños.

Nos gustaría que tú conozcas la Palabra de Dios, precepto por precepto, como Kay estaba hablando. Visita el ministerio Precept Ministries. Encontrarás allí herramientas para estudiar la Palabra de Dios.

Mañana Kay Arthur estará de regreso, explicando por qué ella quiere que sus últimos años cuenten. También te animará a hacer que cada día cuente. Por favor, regresa a Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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