Podcast Aviva Nuestros Corazones

Aliento para mantenerse en la batalla

Carmen Espaillat: Al buscar seguir la voluntad de Dios para tu vida, pasarás por algunas temporadas de desaliento. Así es como lo experimentó Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: He luchado contra del temor, contra el cansancio, contra la duda. No puedo decir cuántas veces he querido simplemente desaparecer.

Carmen: ¿Cómo manejas temporadas así?

Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Esta semana hemos estado estudiando el libro de Jueces con Nancy. Ella ha estado describiendo la valentía de Débora en un mensaje que dio en una de las conferencias Mujer Verdadera. Ha sido un rico retrato de una mujer que inspiró a los hombres alrededor de ella a confiar en Dios y a tomar acción.

Si te has perdido las dos partes anteriores de esta historia, puedes escucharlas visitando AvivaNuestrosCorazones.com.

Vamos a unirnos a esta historia heroica comenzaremos revisando algo de lo que escuchamos ayer.

Nancy: Mira el versículo 17, Galaha se quedó del otro lado del Jordán ¿y por qué se quedó Dan en las naves? Aser se sentó a la orilla del mar y se quedó junto a sus puertos -versículo 23 del capítulo 5- maldecid a Meros, muchos comentaristas creen que fue una ciudad en Neftalí cerca de la batalla, "Maldecid a Meros dijo el ángel del Señor, Maldecid, Maldecid a sus moradores porque no vinieron en ayuda del Señor, en ayuda del Señor contra los guerreros".

Y en su comentario Philip Brooks dice, Meros es el ejemplo del bueno para nada, está dispuesto a ver a otras personas luchar contra las batallas de la vida mientras él viene y toma el botín y el comentarista Mathew Henry dice, "Muchos no hacen su deber por miedo a involucrarse en problemas por amar estar tranquilos y tienen un afecto a los negocios mundanos".

Nancy: Esto ha sido un reto para mí, ya que Dios me ha llamado a la batalla todos estos años y a veces he tenido mucho miedo, he querido permanecer atrás muy lejos del problema, se me ha recordado que el miedo a tener problemas , el amor a la tranquilidad y un amor por los negocios de este mundo me mantiene fuera de la batalla. Amigas, Dios no necesitó esas tribus para darles la victoria, el lo hizo sin ayuda, Él tiene estrellas, truenos, tormentas y todo eso a su disposición. Pero el problema es que estas personas perdieron la oportunidad de alinearse con Dios, dieron excusas para no involucrarse y sufrieron la deshonra porque eligieron sentarse fuera de la batalla.

Dios no nos necesita, Dios no te necesita y no me necesita a mí, los propósitos del Rey se cumplirán en este mundo con o sin nosotras, pero Él nos ha dado una oportunidad increíble en nuestra generación para unirnos con Él, en lo que Él está haciendo en este mundo, en la batalla entre el bien y el mal, hay una oportunidad de pararnos firmes con Él y Su pueblo y arriesgarnos nuestra seguridad y si es necesario nuestras vidas para involucrarnos. ¿Vas a ser de las que se une a la batalla? ¿O te vas a sentar fuera de la batalla para estar más segura?

Carmen: Aquí está Nancy en la tercera parte de un mensaje llamado, Una mujer verdadera se une a la batalla. Débora no es la única mujer a quien Dios usó en esta historia del libro de los Jueces.

Nancy: Este es el recuento de la destrucción de Sísara. Y no tomaré tiempo para leer todo el pasaje ahora, pero el comandante cananeo fue destruido a manos de una mujer llamada Jael.

Ella no era israelita, pero en este caso ella se puso del lado del Dios de Israel y en contra de Sus enemigos.

Sísara huye a la carpa de Jael en medio de un aguacero torrencial, (una tormenta que Dios ha enviado) asumiendo que él estaría a salvo ahí puesto que su familia tenía un tratado con los cananeos.

Él llega a su carpa. Y te lo puedes imaginar: tiene frío; está mojado; está totalmente empapado. Y Jael le da la bienvenida. Lo invita a entrar a su carpa. Le da leche. Él está exhausto; se queda dormido, ella lo cubre y después toma un martillo y clava la estaca, en su cabeza. Ahora ten en mente mientras Sísara machacándole la cabeza y lo remata atravesándole las sienes.

Ahora, ten en mente mientras lees esta historia sangrienta, que Sísara era un hombre violento, despiadado que estaba intentando destruir al pueblo escogido de Dios. De hecho, en el capítulo 5, en el versículo 30, su propia madre, habla sobre cómo él y sus hombres nunca hubieran pensado dos veces en violar y matar a cualquier mujer que pensaran que era una enemiga; ahora, pon esto en este contexto.

En el himno de victoria de Débora, en el capítulo 5, el acto de valentía de JaeI es celebrado y ella es bendecida por Dios.

Mi amigo, Charles Haddon Spurgeon dice en uno de sus libros,

"El Señor puede todavía usar instrumentos débiles. ¿Por qué no yo? Él puede usar a personas que no son comúnmente llamadas a grandes compromisos públicos. ¿Por qué no tú?"

Entonces, tenemos la conclusión de la batalla. El capítulo 4, verso 23, nos dice "Así sometió Dios en aquel día a Jabín, rey de Canaán, delante de los hijos de Israel". El capítulo 5, versículo 31, nos dice: "Y el país tuvo descanso por cuarenta años".

Nota la secuencia: primero la batalla, después el descanso. Nosotros queremos el descanso, queremos la victoria sin pasar por todas las adversidades de la batalla.

Hay momentos en los cuales nos agotamos mucho. Tú sabes cómo es eso. ¿Tienes un adolescente? Tú puedes estar sintiendo eso ahora mismo. Si tú tienes niños pequeños, tú puedes estar sintiendo eso ahora mismo.

Recuerda, primero la batalla y después el descanso. No podemos disfrutar el descanso, la paz, la victoria hasta que hayamos pasado por la batalla.

El impacto de la vida de Débora, su valentía, su fe, su influencia piadosa no tan solo fue sentido por su generación, sino también por los siguientes cuarenta años. ¿Qué impacto dejará tu vida en tu generación y en la venidera?

No tengo que decirte que la batalla espiritual en nuestros días no es menos intensa de que lo fue en los días de Débora. El enemigo no es menos poderoso. Dios nos está castigando como su pueblo por nuestros pecados y por nuestra idolatría. Hay muchos creyentes que aparentan no tener ni la menor idea de lo que está pasando. Hay muchos otros quienes se dan cuenta de lo que está pasando, pero se sienten incapaces, impotentes de hacer algo al respecto.

John Angell James, a quien cité en el principio, quiero citarlo de nuevo el dice:

"No es probable que en una comunidad en donde la mujer cumple con su misión sea derrocada, porque por el poder de su espíritu noble ( el de la mujer ) sobre el corazón de otros, la levantará de sus ruinas y la restaurará nuevamente al júbilo y a la prosperidad."

¡Oh! cuánto oro para que Dios levante en nuestros días, no solo una mujer, sino miles de mujeres por todo este país y por todo el mundo; mujeres que se levanten como lo hizo Débora; mujeres de la Palabra de Dios, mujeres de visión diáfana, de transparencia, de valentía, de convicción, de fe, de humildad, mujeres que estén dispuestas a decir, "Sí Señor"; mujeres cuyas vidas inspiren a los hombres alrededor de ellas a creer en Dios por lo que solo Él puede hacer.

Yo creo que la influencia de ese ejército de mujeres de Dios va a ser incalculable en , en nuestras Iglesias y en nuestra cultura.

Esta es una batalla -quiero advertirles- que no es para débiles de corazón. Tenemos un enemigo incansable que odia a Dios, que no está complacido con la idea de que haya miles de mujeres diciendo, "sí", a Cristo. De hecho, hace un año y medio cuando estuvimos en la conferencia Mujer Verdadera 2008, en Shaumburg. Illinois-fue un grandioso, grandioso fin de semana. Dios se manifestó de una manera poderosa allí, como lo ha hecho este fin de semana. Pero tengo que confesarles que no estaba preparada para la batalla a la que estábamos entrando.

Desde el lanzamiento del Movimiento Mujer Verdadera en esa conferencia en el 2008, para mí, y para otros a mi alrededor, la batalla se ha intensificado. He luchado contra el temor -algo con lo que no estaba realmente familiarizada antes de este momento- he luchado con cansancio, con duda, con desaliento, con mi propia carne. No puedo decirte cuántas veces he querido simplemente desaparecer… Me he cansado de nadar contra la corriente, me he cansado de sentirme atacada. He querido regresar al lugar donde me siento segura para vivir una vida más normal.

De hecho, te diré, y nuestro equipo sabe esto, si hubiese sido por mí no hubiésemos tenido la conferencia Mujer Verdadera 2010. Yo estaba muy cansada y no quería hacerla; no porque no quería ver el resultado sino porque quería salir de la batalla.

Pero Dios tiene Su mano y Su llamado en mi vida. Mi vida no es mía; está sujeta a Cristo, quien es el Autor y el Consumador de nuestra fe.

Estoy aprendiendo que nuestro Dios es:

Castillo fuerte, castillo fuerte es nuestro Dios. Defensa y buen escudo, con su poder nos librará en este trance agudo.

Algunas de ustedes han leído la historia en Las Crónicas de Narnia por C.S. Lewis La travesía del Viajero del Alba. Hay un punto en esa historia en donde Edmund, Lucy y Caspián viajan de Narnia dirigiéndose Asia el este hacia el país de Aslan en el fin del mundo.

En un punto, su barco, el Viajero del Alba, arroja su ancla al agua cerca de la bahía y los tripulantes descienden a tierra. Algunos de los marineros están cansados por el largo viaje. Y ellos quieren parar ahí y pasar el resto del invierno ahí donde están y después dirigirse al oeste y regresar a casa, a Narnia, en la primavera. Se les dice que si se quedan donde están, cada noche se les dará un festín digno de un rey. Eso los hace más reacios a dirigirse hacia el este, al país Aslan.

Entonces habla Ripichip. ¿Te acuerdas de Ripichip, el valiente ratón parlanchín ?, él expresa su determinación de avanzar sin importar nada. Esto es lo que él dice:

"Mis planes están hechos. Mientras pueda, voy a navegar hacia el este en el Viajero del Alba. Cuando este me falle, yo remaré hacia el este con mi pequeña embarcación. Cuando esta me falle, nadaré hacia el este con mis cuatro patas y cuando ya no pueda nadar, si no he llegado al país de Aslan, entonces me hundiré con la nariz hacia el alba."

Dios no nos ha prometido que el viaje será fácil, pero Él ha prometido que irá con nosotras. Él ha prometido ir contigo a donde quiera que vayas a la batalla hoy. Él ha prometido que un día la oración se convertirá en adoración, la fe se convertirá en visión, cada lágrima será secada, y nuestra jornada será recompensada.

Algunas están cansadas y quieren parar; no quieren continuar. Algunas quieren su recompensa aquí y ahora y pueden elegir regresar. Quizás algunas que han venido contigo puedan hacer esa elección. Pero por la gracia de Dios y por Su gloria, mi rumbo está fijado. Mis planes están hechos y yo planeo continuar hasta llegar al país Aslan-la Nueva Jerusalén, la ciudad del Gran Rey.

¿Irás tú conmigo? Amén.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss sabe lo que es llegar a sentirse cansada y desalentada cuando estás siguiendo el llamado de Dios en tu vida. Ella también sabe el valor de mantenerse en la batalla. Yo espero que el recuento honesto de Nancy sobre sus batallas y sobre el gozo de mantenerse en la batalla te haya alentado.

Liz Flanagan es una líder ministerial para mujeres en su iglesia y ella fue alentada por este mensaje. Esto es lo que sobresalió del mensaje de Nancy.

Liz Flanagan: Ella dijo, "¿Vamos a llevar este mensaje a casa? ¿Vamos a ir a casa para entrar en la batalla? o, ¿Vamos a ir a casa a sentarnos al margen de la batalla?"

Carmen: Mientras ha aprendido a ser una mujer verdadera de Dios, Liz Flanagan ha necesitado hacer algunas elecciones difíciles sobre relaciones, amargura, perdón y valentía.

Estamos a punto de escuchar la historia de Liz. Cuando su hijo tenía dieciséis años y comenzó a cortejar una chica llamada Alison.

Alison O'Steen: Yo soy una hija pródiga.

Carmen: Alison O'Steen.

Alison: Yo crecí yendo a la iglesia. Nada tenía sentido en realidad.

Liz: Ella ha sido la novia de mi hijo desde que tenían dieciséis años.

Alison: Por alguna razón, cuando comenzamos a salir, yo vine a ser su proyecto, pienso. Yo tenía una madre que trabajaba, y ella estaba con mucha frecuencia lejos de mi hermana y de mí. Yo iba a su casa a menudo. No era algo fuera de lo común que yo estuviera en su casa sentada a la mesa para la cena, entonces, yo había formado lazos cercanos con ellos.

En mi primer año universitario serví como misionera durante el verano, pero en mi segundo año, hubo una ladera resbalosa.

Me insensibilicé en un número de áreas-empezando con la música que escuchaba, los amigos con quienes salía, y todo se agravó.

Carmen: El novio de Alison, Michael había ido a la misma universidad. Anteriormente habían sido influenciados por la familia e iglesia a trabajar como pareja en mantener la pureza en su relación.

Alison: Pero esta era la primera vez que estábamos solos en la universidad.

Estábamos en un ambiente de fiesta. Fui seducida a la mentira del mundo que dice que si estás en la universidad aunque sea una universidad cristiana, necesitas ir con el mundo. Está bien que andes de fiesta, que tomes y que tengas relaciones íntimas antes del matrimonio.

Entonces, ahí era donde me encontraba-como una hija pródiga en la pocilga. Estaba en la pocilga y mi corazón se endureció.

Recuerdo claramente cuando Michael me dijo que su madre sabía "todo" y yo literalmente no podía comer.

Liz: Yo me sentía muy traicionada por ella y literalmente pensé ser la hija del trueno puesto que pedí relámpagos para ella. Dije, "Dios sácala de la vida de mi hijo".

Carmen: Y esta tensión continuó aun cuando Michael y Alison estaban casados.

Alison: Yo no sé cuántas suegras piden en oración que descienda el fuego sobre ti…

Carmen: La relación entre Liz y Alison continuó siendo tensa por seis años.

Alison: Yo había puesto una pared emocional. No la dejaba entrar fue horrible. Pero estaba tan adentro del abismo que no sabía cómo salir. Me había alejado del Señor; no estaba en la Palabra. Todavía tenía toda esta carga emocional y no estaba segura de cómo Dios lo arreglaría.

Liz: Mi pastor había regresado de la conferencia Heart Cry (Un clamor del corazón) y me había traído un librito. El librito se llamaba Santidad, escrito por Nancy Leigh DeMoss. Cuando llegué a la página 21 o 22 en donde ella escribió la oración, "Oh Dios, muéstrame más de mi pecaminosidad".

Lo tecleé inmediatamente en mi computadora y lo puse en un marco. Ahora mismo está sobre la repisa de mi baño y la veo todos los días. La leo todos los días para recordar cuán Santo es y cuánto lo necesito.

Carmen: Después de eso un equipo de Life Action Ministries visitó la iglesia de Liz. Life Action es la organización matriz de Aviva Nuestros Corazones. Un miembro de nuestro equipo le habló a Liz sobre otro libro de Nancy.

Liz: Ella comenzó a describirme, Mentiras que las mujeres creen y la verdad que las hace libres, entonces lo compré, pero lo compre primero para mi nuera.

Alison: Y yo leí el título y dije, "¡Qué me importa!" Esto era lo último que quería leer. Ella me quiere dar algo… yo no tengo tiempo para esto.

Yo sé que era obra del Espíritu Santo que me decía, "Tú necesitas leer esto". Y lo empecé a leer.

Me había considerado cristiana por mucho tiempo, pero hasta ese punto, nunca me había rendido a Dios. Yo sabía todas las cosas que debía decir y bien me podía llevar mi Biblia a la iglesia. Yo había hecho todas las cosas cristianas que se te enseña hacer, pero esto era cuestión de mi corazón.

Cuando terminé con el libro, desde que leí la primera página hasta este momento, Dios ha continuado transformando mi mente, corazón y mi forma de pensar. ¡Él ablandó mi corazón!

Todo -todo ha sido cambiado en mi vida. Me siento aquí y no puedo expresarte lo que Dios ha hecho en mí porque no soy la misma mujer. ¡No lo soy!

Lo entiendo ahora. Lo entiendo.

Liz: Desde el momento que ella lo empezó a leer me llamaba o me mandaba un correo electrónico y me decía, "¿Has leído esto? ¿Has leído esto ya?" Y todavía no había leído el libro así es que ella estuvo pendiente de que lo leyera ese verano.

Y lo leí y fue como una revelación. Aquí estoy; tengo cincuenta años. Había estado dando una clase dominical para mujeres en nuestra iglesia por muchos años. Y aunque amaba al Señor y estaba enseñando, estaba enseñando algo que no estaba siguiendo. No sabía en cuántas áreas me estaba engañando a mí misma.

Alison: Leí Mentiras en abril y el siguiente mayo renuncié a mi trabajo, era maestra de tiempo completo en la mejor posición de enseñanza. Era ideal, pero yo sabía que Dios me estaba llamando a casa. Nosotros estábamos orando por esto por casi un año y Liz estaba orando con nosotros.

Carmen: Y Liz se dio cuenta de que tenía que pedir perdón a su esposo.

Liz: Yo no me daba cuenta de la mujer controladora y enojada que era. La palabra de Dios me humilló al punto que tenía que pedirle perdón a él. Después de leer Mentiras que las mujeres creen y después de escuchar Aviva Nuestros Corazones día tras día, Dios me mostró, "tienes que quitarte del camino, tienes que pedirle perdón a tu esposo". Y ahora veo el fruto de eso.

Carmen: El cambio en el corazón de estas mujeres afectó la relación entre ellas. Después de leer el libro ellas tuvieron la oportunidad de subirse al carro y conversar.

Alison: Por primera vez yo le pedí perdón a ella porque sabía que le había roto el corazón, puesto que ella me había acogido en su familia como si fuera uno de ellos.

Entonces cuando llegamos a casa, a la mañana siguiente durante mi tiempo de oración, estaba orando y Dios me dijo, "Has hecho una parte pero ahora necesito que hagas más". Entonces me senté a escribirle un correo electrónico, un correo muy extenso, y se lo conté todo, no dejé ningún detalle afuera. Le dije todo -todo lo que pensé que el Señor quería que le dijera.

Esta era una mujer que estaba orando por mí durante mi rebelión...y no te olvidas simplemente de algo así.

Entonces le envié ese correo, le dije -le prometí que en caso que algo le pasara a su hijo, mi esposo, yo sería su "Rut".

Liz: Ella me llama su "Noemí".

Alison: Ella no es mi suegra; ella es mi mejor amiga.

Liz: Yo he visto como se ha convertido esta joven mujer en una extraordinaria esposa, madre, hija, hermana y amiga. Es porque Dios sí saca belleza de las cenizas.

Alison: Él nos saca de nuestras ruinas y nos torna en algo hermoso.

Liz: Dios nos ha bendecido puesto que nos juntamos cada lunes por la mañana.

Alison: Oramos juntas.

Liz: Solamente ella y yo.

Alison: Memorizamos las Sagradas Escrituras.

Liz: Ella me ha enseñado; yo le he enseñado a ella.

Carmen: No tan solo Liz pasa tiempo con Alison cada semana, ella también está invirtiendo su tiempo con un grupo de mujeres, enseñándoles verdades importantes que ha aprendido en los últimos años.

Liz: Es tan maravillosa la manera cómo Dios hace accesible Su Verdad, un corazón a la vez, y que me haya querido usar-porque soy un desastre; era un fracaso, pero Nancy me ha enseñado que aun así puedo enseñar en medio de mis fracasos.

Carmen: Cuando hablamos sobre el movimiento Mujer Verdadera-es así como es; mujeres que escuchan el mensaje de Aviva Nuestros Corazones lo comparten con los corazones de otras que necesitan escucharlo.

Liz: Porque yo vivo en una comunidad llena de mujeres que están estresadas; están luchando; están tratando de ser súper mamás, súper esposas y quiero que vean que la Verdad las liberará.

Alison: Yo estoy creyendo que Dios va a levantar una generación de mujeres de mi edad que mansa y tiernamente vuelvan sus corazones a Él e influencien a todos los hombres a nuestro alrededor y consecuentemente vuelvan nuestro país hacia Él.

Liz: Ella me llama; yo la llamo, le digo, "¿Has escuchado Aviva Nuestros Corazones hoy?" Ella me dice, "No, todavía no". Ella dice, "¿Has leído el blog de Mujer Verdadera?"

Y yo digo, "No, todavía no".

Y ella dice, "¡Lo tienes que ver hoy!"

Alison: Día tras día, semana tras semana, te confrontan cara a cara; te fuerzan a que profundices a fondo y saques la Palabra y la vivas.

Liz: Estoy tan agradecida por el ministerio de Aviva Nuestros Corazones porque mi corazón ha sido avivado. Quiero ver más corazones avivados; quiero ver a Dios entre nosotras; quiero ver la presencia de Dios.

Hemos estado orando por un avivamiento. Lo hemos estado haciendo por tres años y continuaremos orando para que Dios traiga un avivamiento.

Carmen: Estoy tan agradecida por las radioescuchas que donan y nos ayudan a continuar hablándole a mujeres como Liz y Alison.

Un grupo que hace una diferencia significativa en ayudarnos a hablarle a mujeres semanalmente es el Equipo Mensual de Socios.

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Mañana Nancy iniciará una serie de Habacuc, del temor a la fe. No dejes de acompañarnos en esta nueva serie que sabemos que será de bendición.

Y ahora aquí está Nancy para concluir.

Nancy: En todas las áreas de la vida, incluyendo esta, al final no se trata de mí. No se trata de lo que lo que me hace feliz; no se trata de lo que quiero; no se trata de lo que facilitará mi vida, y es fácil para mí estar frente a ustedes diciendo esto, pero cuando me bajo de esta plataforma y la vida presiona, y vivo ahí en donde vives tú, con dificultades, citas y frustraciones, ¿en quién pensamos? En mí,?¿cómo me afecta esto a mí?

Pero si nos podemos distanciar de eso y tratamos de ver las cosas desde el punto de vista grandioso de Dios, nos acordamos que no se trata de nosotras. Se trata de Dios-de Su plan, de Sus propósitos, de Su reino, se trata de la eternidad y de la divulgación del Evangelio.

Carmen: Mañana Nancy comenzará una nueva serie que no te puedes perder. ¿Alguna vez te has sentido como que Dios no esta escuchando tus oraciones? El profeta Habacuc paso por esa experiencia, miraba la injusticia que le rodeaba y se preguntaba por que Dios no parecía interesado en cambiar la situación mientras continuaba mirando a Dios el profeta tuvo respuestas pero fueron muy distintas a las que él esperaba , aprende como alabar a Dios en medio de la preocupación, de la confusión y de la frustración , en esta serie práctica basada en el libro de Habacuc .Te esperamos mañana en un nuevo programa de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Bibla de las Américas a menos que se cite otra fuente.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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