Podcast Aviva Nuestros Corazones

Conversación con Dámaris | 2

Annamarie Sauter: Ayer escuchamos la primera parte de una conversación que Dámaris Carbaugh y Patricia de Saladín tuvieron previa a una ministración de Dámaris durante la celebración del décimo aniversario de la emisora Radio Eternidad, la primera estación de radio que lanzó el programa Aviva Nuestros Corazones en español.

Dámaris: Patricia, algunas llegan a los sueños, y cuando llegan ahí, ¿sabes lo que pasa?

Patricia: Y ¿qué hice? ¿Qué es esto?

Dámaris: Y ¿qué es esto? ¿Será que no lo hice bien? ¿Será que…? Y siguen con esa sed, yo digo esa sed de la mujer samaritana porque ella tenía sed, de encontrar talvez en otra relación, este no funciono, con otro y con otro, y con otro, y con otro, y Dios le dice: tú tienes sed.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss De Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

Dámaris: Estoy equivocada y Dios está correcto, y no me gustó nada. No fue que esa noche yo canté: yo me rindo a Él.

Annamarie: Hoy estamos en la continuación de esa conversación, si no has escuchado la primera parte te invito a hacerlo al visitarnos en AvivaNuestrosCorazones.com

Dámaris: Yo digo, todos tenemos sed pero ni nos damos cuenta que la sed que tenemos es de Jesucristo.

Patricia: Amén, así mismo es.

Dámaris: Tenemos sed, y algunas veces, algunas veces lo decimos: ¿tú tienes sed? No, eso no es. Casi no queremos oír eso, pero la persona, yo digo, la persona, muchas personas que están físicamente deshidratadas no sienten nada de sed.

Patricia: Porque ya están en un mal, en un estado tan malo que no, no pueden darse cuenta.

Dámaris: Sí, no dicen: ay dame agua. No, no, no. Están secos, secos, secos y casi moribundos. Pero no beben, no beben. Y este yo, yo estaba persiguiendo esos sueños que ahora me doy cuenta porque he visto tantas personas que llegan a esos sueños, especialmente en el mundo, en el mundo de Hollywood. Este actor Robin Williams que tomó su vida. Eh, yo me acuerdo de un puertorriqueño que era un comediante, se llamaba Fredy Prince, y él dejó una nota, como se dice, perform:  “Entré delante de reyes, he actuado, mi comedia ante personas, miles de personas, presidentes, reyes y “siento un vacío enorme”, no quiero vivir”. Porque la vida es Cristo.

Patricia: Y es que ese vacío es el vacío que habla la misma Palabra de que todo, Dios ha puesto eternidad en el corazón de todos los hombres, pero nosotros, en ese sentido de la sed, entonces vamos a buscar cisternas rotas que no retienen agua, y tenemos en Cristo la fuente de agua viva pero estamos todas engañadas, confundidas y muchas veces rebeldes, porque a veces es por engaño pero otras veces es rebeldía en el corazón.

Dámaris: Exactamente, exactamente. Y ahí, y ahí estaba yo, yo muy, muy en la iglesia sentada con mis hijos pero no, si alguien me decía: “Ay Dios tiene cosas para ti”, casi me molestaba, no lo decía pero me molestaba porque yo no encontraba el ministerio, no lo encontraba…

Patricia: Apetecible, ni estimulante, ni…

Dámaris: No me impresionaba, y ahora me doy cuenta cuando yo pienso en personas que llenan estadios enormes como Maracaná en Brasil verdad con 90,000 casi 100,000 personas y la gente gritando tu nombre y yo siempre digo: ¿tú crees que Dios mira con sus ángeles y dice: “Wow”? A Él no le impresiona eso, lo que le impresiona fue un hijo que vino y obedeció en, en un país tan chiquito porque yo he ido a Israel y yo me quedo “wow” yo digo: “Señor y ¿por qué aquí? ¿Por qué no Austria?” Porque digo están a un, a un como se ve hoy día es algo que no, nuestro Dios, sus pensamientos no son los nuestros y no, no, no, no quería.

Patricia: Y entonces en Argentina, ¿después qué pasó en Argentina? ¿Qué sucedió?

Dámaris: ¡Ah! Y fíjate que esa noche cuando me di cuenta, algo sí me pasó. Estoy equivocada y Dios está correcto. Y no me gustó nada, no fue que esa noche yo canté “yo me rindo a Él” Esa noche casi quería cantar, caramba, esto no me gusta nada pero entendí, fíjate, si entendí. Y me dio vergüenza, una vergüenza buena, yo dije “No quiero, no sé cómo cambiar este corazón” si se lo confesé a Dios, “Tú sabes la verdad, Tú eres verdad, no te puedo engañar, ahora me doy cuenta que lo que yo quiero no es lo que Tú quieres y eso me molesta mucho, mucho pero si Tú puedes yo te entrego este corazón egoísta, te lo entrego te lo doy, si puedes cambiármelo cámbiamelo, te lo doy, te lo doy así como soy.” Y Él en su tiempo me dijo, ahora lo sé porque creo que en ese momento no lo pensé, ¿sabes cómo empezó a cambiar este corazón? Con la Palabra. La Palabra te enseña, La Palabra te enseña y este “Adiós a mi” este libro, yo digo, Sandra la que me ayudo a escribirlo porque ella es la que lo escribió, yo lo hable pero ella lo escribió, ella dice: Vamos a llamar el libro “Adiós a mí”. Porque hay una canción que yo canto en inglés “Byte to me”.

Patricia: Del álbum que se llama “Walk with me”.

Dámaris: Sí.

Patricia: Que por eso yo decía: El libro está en español pero el álbum está en inglés y la canción está en inglés.

Dámaris: Sí.

Patricia: Pero ahora tiene que salir en español.

Dámaris: La traduje y la voy a cantar en el concierto. Me encanta, “Adiós a mi” pero ella como es poeta y sabe escribir ella lo llamó “Adiós a mí”. El título mío seria: “Muérete”.

Patricia: No más Dámaris.

Dámaris: Muérete, pero hay un versículo que tú conoces muy bien que yo sé que el apóstol Pablo está hablando de su despedida, de su muerte física, sin embargo yo creo que la aplicación también se puede hacer en este sentido, él dice: Para mí el vivir es Cristo y el morir ganancia. Pero yo digo que aunque él estaba diciendo porque no sé qué decidir, o irme con el Señor o quedarme para ayudarlos a ustedes en su fe pero yo también digo que el que decide vivir su vida muriendo, negándose a sí mismo es ganancia.

Patricia: Amén. Y eso es lo paradójico por lo que es muy bueno el título del libro, es porque es cierto, Cristo nos llama a que el grano de trigo si no cae a tierra y muere no lleva fruto, a tomar nuestra cruz, al morir al yo. Pero sin embargo a la misma vez promete vida y vida en abundancia. El punto es que gracias a Él y gloria a El tú encontraste en Él, el punto de morir a mí y de hallar la vida abundante y sus planes gloriosos para tu vida que no eran exactamente los que tú tenías en mente.

Dámaris: Y el egoísmo te dice: tú eres importante. Y yo digo que es como un cáncer que te come, porque el vivir es cuando te empiezan a importar otros. No tú, el que vive para sí mismo. Eso es, eso te, te, te seca. Ahí no hay vida, y cuando pienso en Dios, ¿Por qué vino? Porque de tal manera amó Dios a nosotros, vino a darnos, Él da, Él sigue dando y el que verdaderamente ama a Dios quiere que otros vean lo lindo que es Él. Que me importe a mí las vidas de otras.

Patricia: Y eso es tan contracultura Dámaris, porque el mundo te dice todo lo contrario “ocúpate de ti, destaca, llévate todo por delante” y sin embargo…

Dámaris: “Tú mereces” “tú eres número uno” “Live your life” “vive tu vida” “tú eres lo que...” y eso…

Patricia: Y sin embargo Dios te dice todo lo contrario “Estima a los demás como superiores a ti mismo” “pon los intereses de los demás por encima de los tuyos” “Ama al prójimo” ama al prójimo y nosotros, nuestra tendencia es amarnos a nosotros mismos.

Dámaris: Sí, y si tratas de hacer eso sin el amor de Cristo, no en balde que dices esto no… yo me canso porque la gente también te puede cansar, este, pero ahí es donde le pedimos al Señor “Dame tu Espíritu, dame tu corazón, dame tú…” y si te la da es increíble. Te das cuenta que Él abre tu corazón, te derrama Su amor, para poder amarlo primeramente a Él como debes de amarlo y después de dar un amor, hay una historia, está en el evangelio, cuando Cristo recibe las noticias que acaban de matar a Juan el bautista, dice: se retiró. Como para estar solo porque eso tenía que ser fuerte.

Patricia: Sí, la tristeza.

Dámaris: Pero el próximo capítulo es que se, que se arrima el pueblo, y la Biblia dice que los miró y les dio una compasión. Yo en ese momento que se me muere el primo que solamente quiso hacer la voluntad de Dios y se arrima un montón yo hubiera dicho: ay por favor, por lo menos denme un día para yo...Pero no, los vio como ovejas sin pastor.

Patricia: Y aun esos momentos de mayor tristeza, y de agonía a mí siempre me llaman mucho la atención que cuando el Señor luego de Getsemaní cuando vienen a apresarlos, Pedro violentamente le corta la oreja a un soldado y él se lo están llevando con palos y cosas y él toma el tiempo de coger la oreja y ponérsela, y estando en la misma cruz en el momento de su muerte se ocupa de su madre entregándosela a Juan, o sea como que ok, yo estoy aquí, él era el centro del dolor, el centro de todo lo que estaba sucediendo, y sin embargo, su pasión por los demás hasta en ese momento estuvo presente y eso es así, que glorioso. O sea que ese libro tiene que ser muy bueno, muy bueno. Y en ese sentido también, hay algo que me cautiva mucho de todo lo que tú siempre compartes, tú decías en una de tus entrevistas que tú cantabas jingles y que los jingles tienen un mensaje porque logran su cometido o mercadologicamente logran un punto y que ahora tú tienes un nuevo mensaje y es: Lee la Biblia.

Dámaris: Lee la Biblia, léela. ¡Ay caramba! Es que no, es más, alguien empieza a hablarme en la iglesia, vamos a ser una hermana, ni 5 minutos me toma en pensar: tu no estás en Su Palabra. Porque ya han salido cosas de tu boca, maneras de pensar que no se alinean con Su Palabra y yo leyendo la Palabra cuando empecé el Señor me dijo, que yo le dije al Señor ¿qué hago ahora? Cuando los sueños míos no eran lo que Él quería yo casi me quedé como sin trabajo con Él ¿Qué hago ahora? ¿Qué hago ahora? Y Dios me dijo: Lee la Biblia, no me conoces, tú ahora si me amas y sí te has arrepentido, y sí, pero estás empezando y no sabes verdaderamente quién soy yo y yo te he dado mi Palabra para que me puedas conocer. Y empecé a leer la Biblia y ahí cuando yo leo ese versículo que dice: No hagas nada con ambiciones este, egoístas.

Patricia: Nada hagáis por contienda o vanagloria.

Dámaris: Oh my goodness! Yo decía, así era mi vida. Si yo hubiera leído eso talvez muchos años antes talvez me hubiera dado cuenta pero espérate, esto no puede ser, pero no leía la Biblia y yo digo hoy día, lee la Biblia, lee la Biblia y léela caramba. Y yo digo no abras Filipenses al capítulo 3, y quien abre una carta y empieza con la página 3, son 4 capítulos por favor mi amor, una carta de Filipenses te toma como 20 minutos talvez leerla, empieza como él empieza y mira todo lo que dice. Ahí tiene, tiene una dirección y tiene un hilo, eso mismo. Así que sí de vez en cuando, un versículo, no estoy diciendo que hay veces que 2 versículos te pueden llegar y ¡ay gracias Señor! en un devocional. Sí, está bien pero yo digo, ese es el problema muchas veces, es como, en vez de comer estás tratando de, de, de vivir un día entero con una menta.

Patricia: Y tú sabes Dámaris que es muy, yo creo que sería de ayuda y es revelador porque tú creciste en un hogar cristiano, en tu familia había pastores, tu papá, tu mamá y sin embargo como tú dices “yo iba a la iglesia, yo me casé, tuve mis hijos y no leía la Biblia” y ¿sabes qué? Que hoy en día nosotros vivimos en una era de mucha información, hoy está la Biblia en todos las formas y formatos posibles, en los teléfonos que llevamos, en el Internet, vivimos en países donde gracias al Señor tenemos copias y versiones de la Biblia pero sin embargo vivimos en una época también de, pudiéramos decir, de analfabetismo bíblico donde la gente se levanta y el que cree que lee algo, coge algo que alguien escribió con un versículo arriba, lee un minuto y medio lo que esa persona escribió y aunque no es malo, no es para desecharlo nos conformamos creyendo que ya comimos, ese fue ya mi devocional del día, mi tiempo con el Señor y no en vano hoy vemos tanta desnutrición y cosas que no son coherentes con la vida de piedad, con la vida cristiana. Entonces fíjate, como tú dices “yo llegué a los 30 y pico de años  y estaba en una iglesia pero no leía la Biblia.

Dámaris: No, yo no, yo digo, yo hasta digo de vez en cuando ¿cómo fue eso? Porque si la abría de vez en cuando pero y, y, y decía: me encanta como ese predica y me gusta como este predica y me gustaba, de veras que me gustaba y algunas veces sentía gran convicción pero yo, meterme no, no lo hacía fíjate y, y no estoy sola ,hay tantas que viven así y yo digo, cuando tu lees el Salmo 119, tus mandamientos y yo digo y él está hablando de, creo yo, yo digo, creo yo, él está hablando de Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio verdad? Génesis me encanta en el sentido de, Éxodo también pero Levítico y Números, ya en esos libros uno se queda algunas veces “Ay, ay, ay” sin embargo el escritor de ese Salmo dice: eso me nutre, eso me da vida, eso es lámpara a mis pies, eso yo digo: Nosotras hoy día tenemos en un sentido lo que se cumplió porque para mí todo eso era casi anunciando lo que viene, lo que viene, lo que viene, lo que viene y vino y ahora tenemos la Biblia entera y no leemos. Y yo digo: Señor dame el hambre que tenía ese salmista para toda tu palabra. El que esconde su palabra no peca.

Patricia: Como dice, en mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti. Y tú dices que así fue porque si hay algo que tú traspasas, que se nota es tu amor por Cristo, la Palabra, y tú comentas que así fue como te enamoraste de Cristo.

Dámaris: Sí, sí.

Patricia: Con Su Palabra, porque Él es la Palabra y tú, yo quisiera que tú compartas un poco porque yo sé que ha habido años en que tú has leído la Biblia 3 veces en un año, o sea que querías más y más y más, entonces sería bueno que tú compartas un poco de eso porque creo que eso puede darle estímulo y hambre a nuestras oyentes de que es en la Palabra donde encontramos a Cristo y donde podemos enamorarnos de Cristo.

Dámaris: Yo creo que fue en el 1990, como 2 años después de regresar de Argentina que (me siento tan boba) pero que oí de planes de leer la Biblia en, en, en 1 año y yo dije: “Ay voy a tratar eso.” Y ahí empecé, porque mi esposo y yo estábamos tratando de pensar cuando empezamos la rutina de leer la Biblia entera todos los años. En el 2012 la leí 3 veces porque algo el Señor me puso en mi corazón que una vez no era suficiente, yo dije “¿De veras?” Yo creí que era la gran cosa leerla entera en 1 año pero no, no es nada, es 15 minutos todos los días para empezar en Génesis y terminar en Apocalipsis, 15 minutos por favor.

Patricia: Eso es lo que toma leer…

Dámaris: Toma 15 minutos diariamente leer tu Biblia, me da vergüenza. El año que leí la Biblia 3 veces fueron como 45 minutos y, y muchas veces “ay, leer 45 minutos”, por favor, los programas de televisión. Hay dos programas que vienen a las 7 y las 7:30, uno se llama “Jepery” que es un programa de inteligencia y el otro es “??..” que es una idiotez sin embargo entretienen cuando uno hace los trastes, uno pone algunas veces la tele y yo digo hoy día que puedes poner un CD con la Palabra o…pero siéntate. Cuando tenía novio, una hora era como 10 minutos, por favor, lee la Biblia.

Y empezamos a leerla muchas veces, este, pero también digo “Es que cuando yo la leo” me dicen “no le entiendo”. Yo digo “pero la puedes leer” en el sentido que estás diciendo que algunas veces como en Ezequiel, hay partes de Ezequiel que ¡uf! El león, el cómo se dice, el buey, el águila, el hombre, las ruedas, yo digo, lo he leído mil veces. Tú crees que yo verdaderamente te puedo decir a ti que yo entiendo exactamente esas cosas, no. Pero es la Palabra, y sabes lo que yo pienso que en el futuro, digo yo, cuando muchas cosas, de esas que lo que está pasando en esos, cuando eso empiece a pasar vas a estar “Ah” te vas a dar cuenta. Yo digo no importa, para mi si el Espíritu Santo fue el que dio la inspiración para escribir esas palabras el trabajo tuyo es leerlo. Y el en su tiempo te dará lo que quiere decir, te, te, te enseñara, pero hay tanto Patricia que se puede entender.

Patricia: Así es.

Dámaris: Por favor. Lo que no entiendes sigue, pero sigue, pero métete todo eso, es Su Palabra y para mí lo más lindo es obedecer en lo práctico. A mí me duele mucho cuando oigo a alguien enseñar, o predicar, de una forma preciosa y bajan del pulpito y talvez estas con ellos en una cena o restaurante y no veo el cariño, el amor a talvez a un mozo o a una persona que uno sabe que no es un creyente, ahí yo digo no, yo quiero no solamente decirle a las personas que tienen que amar al Señor, leer su Biblia pero tenemos que ser un ejemplo de cristianos verdaderamente cristianos a este mundo perdido, esa hipocresía de, de levantarte con, con, porque lo había en los días de Pablo, en Filipenses lo dice “hay algunos que predican…

Patricia: Por contienda…

Dámaris: Increíble, yo digo 2000 años atrás ya estaban predicando con motivación no buena, yo digo, pero el apóstol Pablo dice “Pero qué importa” en un sentido él casi dice “qué importa”. Si el evangelio se predica y alguien cree ¡aleluya! Pero yo quiero, yo quiero que Dios se agrade de mi no solamente cuando cante una canción y digo algo de Rut, pero que cuando también estoy caminando en la calle o con la muchacha que me corta el pelo que le digo “mi amor, Dios te ama” o “tú tienes que conocer al Cristo que yo conozco” porque eso a mí, eso para mí me molesta mucho, yo quiero ser cristiana cuando estoy en una plataforma y cuando estoy con mis hijos y cuando me chocan las cosas porque te van a chocar, hay cosas que pasan y como que el Señor me dice: A, a, a, Adiós a mí, no digas lo que quieres decir ahora mismo, aguántate” y di, hay que decir, hay que regañar algunas veces, hay que llamar la atención. Yo tengo muchachas jóvenes que les tengo que decir “mi amor, estás mal” pero lo tengo que decir con amor, la verdad con amor.

Patricia: Sí porque ese anhelo, mucha gente pensaría: Bueno pero es que si yo no siento algo yo no debo hacerlo, no, mucha de la Escritura enseña que nosotros debemos hacer lo que nosotros debemos hacer independientemente de si lo sientas o no porque siempre ponemos el ejemplo cuando tu bebé llora a las 2 de la mañana tú sientes “ay qué feliz estoy, me voy a levantar porque lloro”, no, tú te levantas por amor porque sabes que es lo que tienes que hacer. Y todos tenemos esas brechas entre que conocemos mucha más información de lo que vivimos. Pero que podamos así decir como tú dices “el anhelo de mi corazón es el mismo del apóstol” Ser ausente o presente es serle agradable, que el se agrade de nuestras vidas y que sigamos avanzando en ese proceso de santificación. Y otra cosa que tú he oído que comentas es que esa Palabra atesorada es la Palabra que nos permite en los tiempos de tribulación y de aflicción también pasar por esos valles y a través de esos valles glorificar el nombre de Dios y tú has experimentado eso.

Dámaris: Eso mismo, sí  ¡ay!, aunque ande en valle de sombra de muerte, así que, hay esos valles en nuestra vida, yo digo no es muerte pero parece. Dicen “me voy a morir, aquí me muero, con esto no puedo” pero Dios te da la gracia. Si te da para también algunas veces con tus hijos “¿Qué hago? ¿Grito?” no no grites, metete en el clóset y grítale al Señor, Él entiende. Él entiende, Él puede, este, Él es tan bueno, Él es tan bueno y tú lo explicas tan, tan lindo Patricia tú tienes una, una manera de hablar tan lindo Dios mío que el Señor me ayude, porque yo, yo batallo pero quiero ser honesta con lo que ya sé, con lo que ya sé decirles a mis queridas hermanas que este morir al yo que cuando Dios, cuando Jesucristo da la invitación, Lucas 9:23 El que me quiere seguir niéguese a sí mismo, diariamente, no como la Salvación que eso fue un día, no fue “yo morí ese día” no. Hay que morir todos los días algo, algunas veces hago esto o esto y lo que quieres hacer no es lo que el Señor quiere, no, no, no, haz esto.

Patricia: Así es.

Dámaris: Y cositas chiquitas, algunas veces es algo chiquito pero esas decisiones diarias donde te niegas a ti mismo a decir, a decirle a alguien como mi mamá decía “del mal que vas a morir, no, quédate callada”. Así, así, ese, ese “Adiós a mi” es diario.

Annamarie: En mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti. Que esta sea nuestra oración. En esta edificante conversación que empezamos a escuchar ayer hemos oído acerca de la sed de nuestra alma. El único lugar en el que podemos ser satisfechas y acerca del dar de lo que Él nos ha dado. Y esto es posible solo de una manera: Lee la Biblia. El mismo Espíritu que la inspiro puede hablar a tu corazón y nunca es tarde para comenzar a leerla. No tienes que esperar a enero del 2018. Te invitamos a visitarnos en AvivaNuestrosCorazones.com, allí tenemos planes de lectura bíblica que te serán de ayuda para disciplinarte en leerla, comienza hoy.

Y si quieres conocer un poco más sobre el viaje espiritual de Dámaris Carbaugh te animo a adquirir su libro “Adiós a mi” por una donación hoy de cualquier cantidad te enviaremos este libro como forma de darte las gracias por tu apoyo. Tu apoyo nos ayuda a mantenernos en el aire y seguir produciendo recursos en español, visítanos en avivanuestroscorazones.com para dar tu ofrenda o llámanos al 1800-569-59-59, los envíos están disponibles para Estados Unidos y Canadá. Sintonízanos mañana en la continuación de esta conversación, Dámaris te dará consejos prácticos sobre la lectura de la Biblia, te esperamos aquí en Aviva Nuestros Corazones.

 

Canciones utilizadas: Amigo de corazón, Dámaris Carbaugh, Yo cantaré ℗ 1994 Damaris Music

Hay un precioso manantial, Dámaris Carbaugh, Alabanzas: tus himnos favoritos ℗ 2002 Damaris Music

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

 

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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