Podcast Aviva Nuestros Corazones

El poder que necesitas para crecer

Carmen Espaillat: El crecimiento es importante para cada verdadero creyente en Cristo. Con nosotros, Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Hay otra razón por la que las personas que han sido verdaderamente regeneradas dudan de su salvación. Si no estás añadiendo a tu fe, no tienes un fundamento que te asegure que eres hija de Dios. No significa que no lo eres pero no tienes forma de estar segura de ello.

Carmen Espaillat: Este es el programa Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

En las últimas sesiones, Nancy comenzó a explicar las cualidades que necesitamos agregar a nuestra fe. La mala noticia fue que no podemos agregarlas nosotras mismas. Pero hay buenas noticias…

Nancy Leigh DeMoss: En preparación para esta serie, uno de mis temores era que las personas que escucharan pensaran "¿Por qué pasamos tanto tiempo en este tema? Quiero decir, hablamos de lo mismo una y otra vez, que seamos intencionales en nuestro crecimiento espiritual, que agreguemos a la fe, que crezcamos espiritualmente.

Pensé que quizás esto cansaría a las personas, esto de tener constantes recordatorios al iniciar este nuevo año. Pero al leer la Segunda Carta de Pedro confirmo por qué es tan importante recordar estas cosas.

Hemos estado viendo 2da de Pedro capítulo 1, y el pasaje que hemos estudiado estas semanas va del versículo 1 al versículo 11. Déjenme mostrarles lo que Pedro nos dice en el versículo 12,

Por tanto, siempre estaré listo para recordaros estas cosas (las siete cualidades que hemos hablado que hay que agregar a la fe), aunque vosotros ya las sabéis y habéis sido confirmados en la verdad que está presente en vosotros

Y quizás puedas decir “Pedro, ¿por qué nos dices esto? Lo sabemos. Tenemos estas cualidades”. Y Pedro sabe que esto es cierto, pero él dice:

Y considero justo, mientras esté en este cuerpo, estimularos recordándoos estas cosas, sabiendo que mi separación del cuerpo terrenal es inminente, tal como me lo ha declarado nuestro Señor Jesucristo. También yo procuraré con diligencia, que en todo tiempo, después de mi partida, podáis recordar estas cosas. (Versos 13-15)

Sabes, en Aviva Nuestros Corazones no escucharás muchas cosas realmente nuevas. Si verdaderamente es nuevo, probablemente no es verdad. Lo que escucharás son cosas que probablemente has escuchado antes. Las habrás escuchado si estás en una iglesia donde predican la Palabra. Escuchas estas enseñanzas. Pero necesitamos escucharlas una y otra vez. Necesitamos que se nos recuerden porque lo que mejor funciona en nosotros es lo que nos lleva a olvidar aquello que debemos recordar.

Por esto debemos exhortarnos unas a otras como un recordatorio. Quiero asegurarme que si Aviva Nuestros Corazones sale del aire o si el ministerio cierra o si el Señor me manda a llamar la próxima semana, quiero asegurarme que después de mi partida recuerden unas cuantas cosas que son claves.

Una de las cosas que quiero que recuerden es que en sus corazones deben tomar la determinación de ser intencionales en su crecimiento espiritual. No sucederá así sin más. No es una opción. Si eres hija de Dios, esta no es una opción. El crecimiento espiritual es algo que Dios quiere para cada creyente, que cada creyente madure.

Ahora, gracias a Dios en este pasaje que hemos visto, estas cosas se suponen que las agreguemos con toda diligencia: virtud, conocimiento, dominio propio, perseverancia, piedad, amor fraternal y amor.

Pero hoy, quiero hacerles la pregunta hoy para que la respondamos en los próximos días: ¿Qué nos motivará a hacer esa obra, ese esfuerzo y tener la disciplina de ser diligentes en el desarrollo de ese tipo de vida?

Hemos reconocido que es un trabajo arduo, que tomará esfuerzo. De hecho, eso es lo que nos dice el versículo 5: "Esforzaos". Hemos hablado de la mujer en labor de parto. "¡PUJA!". Ahí está el esfuerzo. Hay una lucha. Si vas a estar en buena forma física, necesitas hacer un esfuerzo. Necesitas entrenamiento. Necesitas disciplina.

De manera natural no nos gustan esas palabras. No gravitamos hacia esas cosas. Así que necesitamos una motivación.

Para estar físicamente en forma puede que te motive el perder peso, o el tener más energía, o querer que te sirva un vestido para la boda de tu hijo o algo así... Tener una motivación, una meta, un objetivo.

Bueno, Pedro, en este pasaje nos da una motivación para seguir adelante en este estilo de vida. Leemos en los versículos del 8 al 11 lo siguiente:

"Pues estas virtudes, al estar en vosotros y al abundar, no os dejarán ociosos ni estériles en el verdadero conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Porque el que carece de estas virtudes es ciego o corto de vista, habiendo olvidado la purificación de sus pecados pasados. Así que, hermanos, sed tanto más diligentes para hacer firme vuestro llamado y elección de parte de Dios; porque mientras hagáis estas cosas nunca tropezaréis; pues de esta manera os será concedida ampliamente la entrada al reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo."

Vamos a ver más detalladamente estos versículos entre la sesión de hoy y la próxima.

Primero nos dice "Pues estas virtudes", estas siete virtudes que se supone ustedes agreguen a su fe, "al estar en vosotros y al abundar". Si están en nosotros hablan de posesión y nos sugiere que estas virtudes en un sentido, fueron nuestras desde el momento cuando vinimos a la fe en Cristo. Están en ti como el fundamento de tu vida.

Llegaste a compartir la naturaleza divina. El Espíritu Santo vino a morar en ti. Así que posees estas virtudes porque Dios está en ti. Teniendo estas virtudes, poseyéndolas, es una evidencia de la salvación verdadera. Son tuyas.

Pero él no solo dice que debes poseer esas virtudes, sino que deben abundar en ti. "Pues estas virtudes, al estar en vosotros y al abundar". No es suficiente poseer esas virtudes; necesitamos progresar en ellas, crecer en gracia. Esa palabra ABUNDAR significa "rebozar, sobreabundar".

No es suficiente que tengamos una muestra de ellas, sino que nuestra meta sea que sean sobreabundantes en nuestras vidas, que rebocen y se desborden en nosotras.

En 1era de Tesalonicenses capítulo 4 el versículo 1, el apóstol Pablo le dice a los de Tesalónica:

Os rogamos… que como habéis recibido de nosotros instrucciones acerca de la manera en que debéis andar y agradar a Dios, (como de hecho ya andáis), así abundéis en ello más y más.

Eso es abundar, desbordar, rebozar. Y luego en 1era Tesalonicenses 4 versículos 9 y 10 sigue diciendo,

Mas en cuanto al amor fraternal, no tenéis necesidad de que nadie os escriba, porque vosotros mismos habéis sido enseñados por Dios a amaros unos a otros, porque en verdad lo practicáis con todos los hermanos que están en toda Macedonia. Pero os instamos, hermanos, a que abundéis en ello más y más.

Abundante. Desbordante. Rebosante. No es suficiente tener amor. Él dice “Manténganse creciendo en amor. Crezcan en su amor”.

Al ver estas virtudes, quiero preguntarte: ¿Estás progresando en ellas? ¿Tienes más de estas virtudes en tu vida que hace un año atrás? ¿Estás comprometida a dar los pasos necesarios para desarrollar más de estas mismas virtudes en tu vida este próximo año que inicia, de modo que la vida espiritual de Dios en ti se desborde en la vida de otros?

Ahora en la mitad del versículo 8, “Pues estas virtudes, al estar en vosotros y al abundar” empezamos entonces a encontrar la motivación, las bendiciones y los beneficios que cosecharemos si estamos progresando y abundando en esas virtudes, y las consecuencias que viviremos si no las cultivamos.

Mira conmigo el versículo 8: “Pues estas virtudes, al estar en vosotros y al abundar, no os dejarán ociosos ni estériles en el verdadero conocimiento de nuestro Señor Jesucristo”. La palabra ociosos tiene la connotación de "inactivos, inútiles, vagos". Pienso que tiene que ver con ociosos en términos de cuanto esfuerzo hacemos por conocer a Dios, que es donde iniciamos toda esta serie.

Si tienes todas estas virtudes, si continuamente estás desarrollándolas en tu vida, te guardarán de ser una vaga espiritualmente hablando, de no llegar a ningún lado. Te guardarán de ser infructífera en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Serás una creyente que lleva mucho fruto para la Gloria de Dios si estas virtudes están desarrollándose en tu vida.

Sin embargo, nos dice, que si te faltan esas virtudes, si no estás creciendo, abundando en ellas, serás una ociosa espiritual.

El versículo 9 nos dice, "Porque el que carece de estas virtudes es ciego o corto de vista, habiendo olvidado la purificación de sus pecados pasados". Esta no es una persona que no tiene vista espiritual, sino que tiene miopía, a tal punto que es casi ciega. Solo puede ver lo que tiene cerca pero no puede ver las cosas a cierta distancia.

Así que ve cosas que son temporales y terrenales. Tiene una tremenda visión de cerca. Pero apenas puede ver las cosas eternas, aquellas celestiales. Le falta sagacidad espiritual y discernimiento.

Al prepararme para esta lección pensé en el coro que dice,

Pon tus ojos en Cristo, tan lleno de gracia y amor;

Y lo terrenal sin valor será a la luz del glorioso Señor. 1

Eso es tener la mente en lo eterno, la vista en la eternidad.

Pero quien no está desarrollando y creciendo en estas virtudes, tendrá una buena visión de lo terrenal y las cosas del cielo serán nada a la luz de todo lo que él mira en esta tierra.

¿Lo entiendes? ¿Tienes una mente celestial o terrenal? Si no estás cultivando estas virtudes en tu vida, tendrás una miopía espiritual; tanto así que puede que se te olvide que fuiste lavada de pecados anteriores.

Esto no significa que no fuiste limpia de pecados, pero sí dice que tendrás dudas de tu salvación. Dudarás del perdón de Dios. De verdad creo que una de las razones por la que las personas dudan de su salvación… Hay varias, de hecho… una es porque no tienen salvación. Nunca la han tenido.

Pero hay otra razón por la que personas que han sido verdaderamente regeneradas por medio de la fe en Cristo y el arrepentimiento dudan su salvación: y es porque no han estado haciendo lo que nos dice 2da de Pedro y es que agreguemos a nuestra fe. No han sido intencionales en su crecimiento espiritual. Han estado en la tierra del La-la-la, con intentos laicos a medias o sin intención alguna de crecer como cristianos.

Así llegan a la miopía; son casi ciegos. Se han olvidado. Tienen amnesia espiritual. ¿En verdad Dios me perdonó mis pecados? ¿En verdad soy hija de Dios? ¿Sabes por qué? Si no estás añadiendo a tu fe no tienes base para garantizar que seas hija de Dios. Esto no significa que no lo seas, pero no estás segura.

Por eso Pedro sigue diciendo en el versículo 10 "Así que, hermanos, sed tanto más diligentes- ahí está la palabra de nuevo. Reaparece en 2da de Pedro múltiples veces. "Sed tanto más diligentes para hacer firme vuestro llamado y elección de parte de Dios".

Al estudiar este pasaje creo que esto no tiene que ver con la perspectiva de Dios sobre nuestra salvación. Desde la perspectiva de Dios si somos de Él, somos eternamente de Él. Pero si tiene que ver con nuestra perspectiva, con nuestra seguridad de salvación. Desde la perspectiva de Dios no hay duda, no hay inseguridad. Él sabe y salva y guarda a todos los que Él ha escogido para que le pertenezcan. Pero este reto tiene que ver con nuestra perspectiva.

Creo que Pedro nos está diciendo y por favor escúchenme atentamente porque no quiero malos entendidos. Pedro nos dice que no tenemos base o seguridad de nuestra salvación si no estamos progresando espiritualmente. Él no nos dice lo que significa o como luce desde la perspectiva de Dios. Pero nos dice que desde nuestro punto de vista desde aquí abajo en la tierra no tenemos base para asegurar que somos hijas de Dios si no estamos creciendo en estas virtudes.

Así que Pedro nos reta no solo a que nos llamemos creyentes sino a que produzcamos la evidencia de que nuestra profesión de fe es genuina. Y ¿cuál es la evidencia en este contexto? Estas virtudes.

Añade a tu fe virtud, conocimiento, dominio propio, etc… Añade estas cosas a tu fe. Si creces en estas cosas, ciertamente tendrás seguridad de salvación. Pedro no está hablando aquí de cómo retener tu salvación o de hacer estas cosas para mantener la salvación, nos habla de crecer en estas cosas para poder tener la certeza de que somos hijas de Dios.

Y ahora al llegar a los versículos 10 y 11 encontramos dos motivaciones poderosas y positivas, para que seamos intencionales en nuestro crecimiento espiritual.

Versículo 10: "Así que, hermanos, sed tanto más diligentes para hacer firme vuestro llamado y elección de parte de Dios; porque mientras hagáis estas cosas. . . ." Sigue cultivando estas virtudes; no puedes parar. No puedes tomarte unas vacaciones de Dios. No puedes tomarte vacaciones de crecimiento espiritual. Porque mientras hagáis estas cosas, aquí viene el primer beneficio: "nunca tropezaréis".

Esta es una de mis promesas favoritas en toda la Palabra de Dios. Me asombra. Es increíble. Me da tanta esperanza y motivación en mi caminar con el Señor. He conocido personas, como tú, algunas de alto perfil en el liderazgo cristiano, y otras, personas ordinarias en la iglesia y pensar "Esta persona conoce a Dios" o "esta persona camina con el Señor" y de repente te enteras que han caído espiritual o moralmente. Se desmoronan y no caminan ya con el Señor. Han dejado sus parejas. Y te preguntas "Pero… ¿Cómo fue eso?"

Cuando reviso situaciones como esas, viene temor de Dios a mi corazón, como debiera ser. Digo "Señor, quiero caminar fielmente contigo. Quiero correr esta carrera hasta el final hasta la meta. Quiero ser fiel hasta verte cara a cara. He visto a otros que no llegan. He visto otros que se han salido de la carrera. ¿Cómo me mantengo en esta carrera? ¿Cómo me mantengo fiel?"

Él me dice "Si haces estas cosas, nunca tropezarás". Esa palabra significa no caerás, no darás traspiés. No creo que significa (y claro que en el contexto del resto de las Escrituras no significa) que jamás pecarás. No significa que jamás fallarás.

Pero sí significa que siendo diligente e intencional en tu crecimiento espiritual, serás guardada y protegida en esta vida cristiana y en esta carrera. Y seguirás adelante.

Te protegerás de las dos cosas que Pedro advierte con más frecuencia en el resto de la carta, y que aún no hemos llegado en esta serie. Pero deja que demos unas pinceladas de ellas aquí. Él nos advierte contra las falsas doctrinas y la vida de pecado. Él dice que si te mantienes creciendo en estas virtudes te guardarán de la falsa doctrina y de la vida de pecado.

Anótalo ahí: Cada vez que alguien cae en pecado por un patrón de pecado en su vida o un error doctrinal, puedes asegurar que es porque no han sido diligentes en nutrir y cultivar su fe. No estaban creciendo espiritualmente.

Ahora permíteme también decir esto: Puedes continuar ministrando; puedes continuar haciendo grandes cosas para el Señor. Ese es uno de mis grandes miedos, en el buen sentido, que puedo estar enseñando pero no creciendo en mi propia fe. Sé que eso es una trampa para sacarte de la carrera. Así que no solo quiero seguir enseñando y ministrando.

Señor, detén el ministerio de Aviva Nuestros Corazones si mi propio corazón no está continuamente creciendo. "Si practicas estas cosas jamás tropezarás". Luego dice en el versículo 11 "pues de esta manera os será concedida ampliamente la entrada al reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo".

Se te guardará de caer desde ahora y hasta el final de la carrera. Luego, cuando llegues al final de la carrera, se te concederá la entrada al reino eterno de Cristo.

En algunas traducciones se entiende como que "recibirás una rica bienvenida". Me gusta detenerme y pensar cómo será el final, haber llegado a la meta, ver a Cristo. Habrá valido todo esfuerzo cuando veamos a Jesús. Una mirada a Su rostro; todo dolor será borrado. Todo arduo trabajo, toda la diligencia, todo el esfuerzo y toda lucha contra el pecado.

Hay días en que quiero rendirme de luchar contra el pecado, el mío... y el de otros. Días en que quiero darme por vencida espiritualmente. Y sé que tú también lo has sentido. Lo vivimos. Y hay días en que me he dado por vencida espiritualmente.

Pero lo que me mantiene adelante, lo que me levanta de nuevo en la mañana y me mantiene en la carrera es darme cuenta que si me mantengo creciendo en gracia y en estas virtudes, Dios me mantiene en la carrera. Él me mantiene fiel.

Y si sigo adelante, el día vendrá en que me pare delante del Señor y seré muy bienvenida; me será concedida ampliamente la entrada al Reino de Jesucristo.

Esto me hace pensar que no todos tendrán una entrada amplia. Algunos tendrán más; otros menos. No sé cómo entender todo esto bíblicamente, pero está claro que algunos tendrán más. Nos reta a vivir cada día, este día, a la luz de la eternidad más que para el momento inmediato.

Así que ¿Qué tan en serio tomas lo de madurar como creyente, convertirte en esa mujer piadosa, desarrollar estas virtudes en tu vida este año? Jamás sucederá si solo sigues el camino de menos resistencia.

Jamás tendrás éxito espiritual solo con dejarte llevar. No sucederá que de repente crecerás en gracia y te convertirás en una mujer espiritualmente madura y llegarás un día al cielo para escucharle decir: "Bien hecho sierva fiel y buena". Esto no sucede así.

Las decisiones que hoy tomamos tienen consecuencias. Importarán hasta dentro de mil años. Tienen implicaciones para la eternidad.

Así que no es poca cosa comer esto o beber aquello o hacer esto o decir aquello. Y quizás dirás "Eso es mínimo, pero ¿Quién sabrá? ¿A quién le importa?" Las decisiones que hacemos hoy tienen implicaciones que durarán hasta la eternidad.

No es como que estamos aquí pasando los días y los años en el calendario mientras estamos aquí en la tierra. Estás tomando decisiones que te afectarán hasta en la eternidad.

Rick Hansen fue un conocido atleta en Canadá. Él era parapléjico, y aun así fue un atleta muy exitoso. En 1985 él dejó Vancouver, en Columbia Británica, para pasar dos años en un viaje de 25,000 millas alrededor del mundo en su silla de ruedas a fin de obtener fondos para inversión en proyectos de investigación de la espina dorsal. Él pudo recaudar millones y millones de dólares.

Como es de imaginarse, fue un viaje arduo. Él viajó a 34 países, 4 continentes, todo tipo de climas extremos, todo tipo de terreno (montañas, desiertos y bosques). Un desgaste increíble de su cuerpo- todo lo que pueden imaginarse que le tomó hacer ese viaje alrededor del mundo.

Finalmente, el 23 de mayo de 1987 más de dos años después de iniciar, él volvió a Vancouver. A millas de su entrada a la ciudad, se empezaron a ver personas a los lados de la carretera dando la bienvenida al héroe que regresaba a casa. Al acercarse a la ciudad la multitud era mayor.

Primero había cientos, luego mil y luego miles y miles de personas en ambos lados de las calles que aplaudían, tiraban flores, silbaban. Y veían como Rick Hansen llevaba su silla de ruedas por la última cuesta de la colina en dirección al estadio donde su viaje terminaría.

En su libro “Cosas no vistas”, Mark Buchanan describe cómo lucía la escena. Permíteme leerla.

Una multitud de sesenta mil personas- dignatarios nacionales e internacionales, estrellas de rock, de cine, equipos de televisión, familiares, amigos, aquellos con suerte de haber conseguido una entrada- esperaban dentro, emocionados anticipando lo porvenir. Al acercarse Rick al estadio, la calle estaba imposiblemente densa con personas. Helicópteros sobrevolaban. Policías en carros y motocicletas flanquearon su camino. Otros atletas en sillas de ruedas se le unieron, detrás de él como una legión de carros de guerra…

Al llegar al puente de la calle Cambie, donde Rick podía escuchar, aun por encima del ruido de la multitud a su alrededor, las voces que venían desde dentro del estadio… ni eso lo preparó para lo que pasaría a continuación.

Cuando Rick Hansen entró aun al estadio. Descendió por las puertas y se deslizó hasta la tarima en el estadio- y sesenta mil personas se volvieron locas. Saltando, danzando, tocando cornetas, un aplauso explosivo, con gritos de bienvenida y triunfo… Un rugir que ensordecía, que abría los oídos a los sordos, que levantaba a los muertos. Y cada vez que estaba a punto de calmarse, un fresco viento lo levantaba y era más alto, más duro, más claro, más completo. ¡Que multitud de testigos! 2

Al leer esa historia pensé "Continúa. Estás en una carrera. Sigue adelante. Será duro muchos días. Será tortuoso. Corre bien. Sigue corriendo. No pares ahora. Te espera una bienvenida muy bien preparada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo".

Carmen Espaillat: Nancy Leigh DeMoss ha estado poniendo nuestra mirada en la eternidad. Ver esa meta tendrá gran efecto en nuestras acciones hoy.

Nuestras decisiones, nuestras opciones, la forma que usamos el tiempo, todo importa. Esperamos que puedas evaluar la forma que usas tu tiempo leyendo el recurso "Ayuda para mujeres ocupadas" el cual puedes descargar gratis al visitar nuestra página.

El lunes escucharemos de un hombre que tuvo que nadar para salvar su vida en Pearl Harbor y la mujer que oró por él por seis décadas. Regresa de nuevo a Aviva Nuestros Corazones. ¡Que tengas un bendecido fin de semana!

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries… Y mi mamá es una mujer verdadera.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.