Aviva Nuestros Corazones Podcast

— Reproducción de audio —

Engaño que luce como verdad

Annamarie Sauter: El peligro no siempre es evidente a simple vista.

Nancy DeMoss Wolgemuth: El engaño no se presenta usualmente como un monstruo grande, enorme y feo. De ser así no caeríamos en su trampa. Es a menudo sutil, atractivo, tentador, solo pequeñas distorsiones de la verdad.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín. La lectura bíblica para hoy es el libro de Habacuc.

Hoy Nancy continúa en la serie, «Discierne la verdad en un mundo de engaños».

Nancy: En el programa anterior hablamos sobre el significado de un caballo de Troya, y si no escuchaste ese programa, recuerda la historia de la guerra de Troya, y cómo los griegos lograron capturar la ciudad de Troya en la mitología griega, al hacer este gran caballo de madera fingiendo que era un regalo. Ellos lo dejaron fuera de la ciudad y luego fingieron partir, y los troyanos, pensando que era un regalo e ignorando las advertencias en contra, introdujeron el caballo dentro de la ciudad. 

Durante la noche mientras ellos celebraban una gran fiesta pensando que habían obtenido la victoria, no se dieron cuenta que el caballo estaba lleno de soldados griegos que estaban escondidos dentro del caballo que salieron para abrir las puertas de la ciudad. Al dejar entrar a los griegos que se escondían fuera, estos saquearon la ciudad, mataron a los hombres, tomaron cautivos a las mujeres y los niños y quemaron la ciudad. Por lo tanto el término «caballo de Troya» ha llegado a significar algo que parece ser un regalo, pero realmente no lo es. Es engañoso. No es inofensivo ni útil como podrías pensar.

El término «caballo de Troya» se ha usado en el mundo de las computadoras. Algunas de ustedes están familiarizadas con esto, aunque para algunas de ustedes puede ser algo nuevo, como lo fue para mí. Como sé muy poco sobre computadoras y tecnología, déjame leerte algunas de las cosas que he aprendido sobre esto:

«En el mundo de la informática, un “caballo de Troya” es un programa que parece ser legítimo pero que en realidad está diseñado para dañar o comprometer el sistema. Es un programa destructivo que se hace pasar por una aplicación inofensiva, pero que realmente no lo es. Aquellos que reciben un caballo de Troya, en el mundo de la informática, generalmente son engañados para abrirlos. (Es similar a un virus, pero no exactamente). Usualmente son engañados para abrirlos porque parecen estar recibiendo un software o archivos legítimos de una fuente legítima. Pueden causar daños graves eliminando archivos y destruyendo información en su sistema. 

También se sabe que los caballos de Troya crean una “puerta abierta” en su computadora que brinda a los usuarios maliciosos acceso a su sistema, incluso permitiendo que la información confidencial o personal se vea comprometida. Una vez que se activa un caballo de Troya en su computadora, puede acceder a archivos, carpetas o todo su sistema. Un caballo de Troya en realidad puede parecer una aplicación útil, por ese motivo es que tantas personas desprevenidas los descargan. Un caballo de Troya podría presentarse como un programa para eliminar virus de su computadora, pero en realidad infectará el sistema».

Entonces, puedes ver cómo, en el mundo de las computadoras, qué tan peligroso puede ser algo que aparenta ser útil o bueno, y termina aprovechándose de personas desprevenidas, como yo, que no conocen ni saben cómo lidiar con eso. 

Todo este asunto del engaño fue una gran preocupación para los apóstoles, para los líderes y los pastores en la iglesia primitiva del primer siglo. Les preocupaba que los creyentes en Cristo que habían salido del sistema de este mundo, fuera del judaísmo o de las religiones gentiles, pudieran ser engañados o infectados con enseñanzas que aparentaban ser inofensivas o inclusive útiles. Esta enseñanza que parecía buena, útil, en realidad estaba introduciendo error doctrinal y espiritual que infectaría no solo a las personas que lo escuchaban, sino que también infectaría a otros y se extendería por todo el cuerpo de Cristo como un cáncer.

Así que la iglesia primitiva fue muy cuidadosa e intencional con respecto a la pureza doctrinal, para asegurarse de que estas falsas doctrinas y enseñanzas no entraran de la misma manera que el caballo de Troya –y hablaremos más adelante en esta serie sobre cómo puedes proteger tu computadora de éstas amenazas, y verás algunos paralelos sobre cómo proteger tu corazón y tu mente. Puedes encontrar a lo largo del Nuevo Testamento, (de hecho, cuando me detuve a estudiar esto, había mucho más de lo que había pensado inicialmente) frecuentes advertencias sobre ser cuidadosas, estar alertas y en guardia, y no dejar que las falsas enseñanzas entren y nos engañen. 

Déjame leerte algunos de esos versículos:

2 Juan 7-8: «Pero muchos engañadores han salido al mundo» –muchos de ellos. No se trata de algo raro, es común. «Pero muchos engañadores han salido al mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Este es el engañador y el anticristo». Pensamos en el anticristo como una persona al final de los tiempos, y dependiendo de tu escatología, puede haber una persona que sea el anticristo supremo, pero hay un espíritu del anticristo que impregna, invade y controla a los que promueven este tipo de enseñanzas engañosas en todas las generaciones. Entonces Juan dice: «Tened cuidado (estén en guardia, sean cuidadosos, estén atentos) para que no perdáis lo que hemos logrado (que tengan fe en Cristo y una relación con Él), sino que recibáis abundante recompensa».

Juan no está diciendo que puedes perder tu salvación, pero creo que está diciendo que hay personas en la iglesia que conocen mucha doctrina acerca de Cristo pero que nunca han llegado a conocer a Cristo personalmente, quienes serán arrastrados por estos engaños y perderán aquello por lo cual los apóstoles, los maestros y los pastores han trabajado, que es llevarlos a la fe en Cristo. Van a ser arrastrados. Entonces él dice: «Tengan cuidado y asegúrense de estar en la fe. Asegúrense de tener salvaguardas, defensas adecuadas en su vida, que los protejan de estos engañadores».

Pienso también en 2 Corintios 11:2-3, donde Pablo dice: «Porque celoso estoy de vosotros con celo de Dios; pues os desposé a un esposo para presentaros como virgen pura a Cristo. Pero temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestras mentes sean desviadas de la sencillez y pureza de la devoción a Cristo». 

Volveremos a ese versículo en esta serie, pero Pablo está diciendo que hay quienes buscan alejarte de Cristo, quien es la verdad, y ellos te ofrecen algo más, piensan que pueden convencerte de que algo te falta, y Pablo dice: «Te prometí como una novia a Cristo, para que tengas una relación sana y pura con Él, y me preocupa que haya personas que vengan, te seduzcan y te alejen, así como la serpiente engañó a Eva y la alejó de la verdad. Estoy convencido de que hay quienes te llevarán por mal camino, para apartarte de una sincera y pura devoción a Cristo.

El engaño, la marca número uno del engaño, cuando se trata de temas doctrinales, es la que te aleja de Cristo o hace que Cristo sea algo diferente o alguien más de lo que Él realmente es. 

Romanos capítulo 16, al final del libro de Romanos, que es un increíble tratado doctrinal sobre la justificación por la fe, y contiene capítulo tras capítulo una presentación de las grandes doctrinas de nuestra fe, de una manera tan sistemática como nunca se había hecho en la historia, bajo la inspiración del Espíritu Santo. Cuando llegas al último capítulo del libro de Romanos, él saluda a los hermanos y las hermanas de la iglesia en Roma, y les advierte contra el engaño doctrinal.

En el capítulo 16 versículo 17, dice: «Y os ruego, hermanos, que vigiléis a los que causan disensiones y tropiezos contra las enseñanzas que vosotros aprendisteis…» Habrá quienes entrarán y crearán divisiones, crearán obstáculos, y te enseñarán cosas que son contrarias a lo que has leído en estos primeros 15 capítulos, a la enseñanza que has recibido por la doctrina de los apóstoles. Él dice que no solo debes cuidarte de ellos, sino que debes «evitarlos». No les prestes atención. No les des una oportunidad. No leas sus libros. Evítalos. «Porque los tales son esclavos, no de Cristo nuestro Señor, sino de sus propios apetitos, y por medio de palabras suaves y lisonjeras engañan los corazones de los ingenuos» (v. 18). 

Esos ingenuos son aquellos que no se dan cuenta, aquellos que son jóvenes o inmaduros o que realmente no entienden la verdad, engañan a esos corazones con palabras suaves y halagos. Y estas personas no solo van al mundo, sino que entran a la iglesia. aquí el apóstol está escribiendo a aquellos que son parte de la iglesia visible, parte de la iglesia organizada, y les está diciendo: «Cuidado con aquellos que pueden engañar los corazones de los ingenuos».

Muchas veces en el Nuevo Testamento, particularmente en 2 Pedro capítulo 2, y en el libro de Judas, podrás leer que estas personas se infiltran en la iglesia con sus enseñanzas. De hecho, dos veces se repite en 2 Pedro y en Judas: «Ellos se sientan a comer contigo». Simulan que son parte de ti. Se incorporan a la iglesia. No son personas que se ponen de pie y dicen: «Jesús es falso; el cristianismo es falso». Este es el tipo de engaño que también ocurre en el mundo; pero en la iglesia, lo hacen de una manera mucho más sutil. Con una conversación suave, con adulación, te llevan lejos, te desvían de la pura devoción a Cristo.

Vemos esto mismo en Hechos, capítulo 20, donde Pablo se está preparando para dejar la iglesia de Éfeso. Se reúne con los ancianos en Mileto y sabe que no los volverá a ver, así que les está dando unas últimas palabras de advertencia, precaución y consejo. En el versículo 29, les dice: «Sé que después de mi partida vendrán lobos feroces entre vosotros, que no perdonarán al rebaño». Creo que son personas de afuera que entrarán e intentarán alejarte, pero luego en los versículos 30-31, dice: «y que de entre vosotros mismos se levantarán algunos hablando cosas perversas para arrastrar a los discípulos tras ellos. Por tanto, estad alerta…» Estos engañadores vendrán incluso de entre ustedes mismos; dirán cosas que parecen muy correctas, que se sienten muy bien. Tendrán los libros más vendidos. Tendrán grandes audiencias. La gente pensará que son lo máximo, serán muy populares y exitosos, pero son engañosos. Ellos son engañadores. Estén alerta.

También leemos en el Nuevo Testamento que este tipo de engaño no va a disminuir. Va a aumentar e intensificarse en los últimos días a medida que nos acerquemos a la segunda venida de Cristo al final de esta era. Entonces pensamos: «Vaya, todos estos años de historia de la iglesia, me alegro de que se hayan resuelto todos esos problemas doctrinales. No deberíamos tener tantos problemas de ese tipo hoy». No. Tenemos más de eso hoy. Hay más engaño en la iglesia hoy.

Mateo 24, versículo 24, dice que muchos falsos profetas se levantarán y desviarán a muchos. «Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, de ser posible, aun a los escogidos». Estas personas harán cosas impresionantes.

2 Pedro, capítulo 2, versículos 1-3, nos dice: «Pero se levantaron falsos profetas entre el pueblo, así como habrá también falsos maestros entre vosotros, los cuales encubiertamente introducirán herejías destructoras (son sutiles, son subversivos), negando incluso al Señor que los compró, trayendo sobre sí una destrucción repentina. Muchos seguirán su sensualidad…» Por cierto, esa es una pista de lo que enseñan. Ellos conducen a las personas a cosas que apelan a sus instintos sensuales naturales, cosas que te hacen sentir bien, y dice la Escritura: «Muchos seguirán su sensualidad, y por causa de ellos, el camino de la verdad será blasfemado; y en su avaricia os explotarán con palabras falsas…» Serán efectivos, impresionantes, serán subversivos y efectivos. Sus tácticas funcionarán, y habrá personas en sus iglesias, en sus comunidades, personas que van a las librerías cristianas, personas que escuchan la radio cristiana y ven la televisión cristiana, que se sentirán atraídos por estas enseñanzas.

El fondo del problema es que estos falsos maestros alejan a las personas de la gracia de Cristo y del evangelio de Cristo, a lo que Pablo llama un evangelio diferente. El evangelio, la persona y la obra de Cristo son la esencia de la verdad que debe protegerte del engaño, y es en esta esencia donde los engañadores van a trabajar. 

Entonces, en Gálatas, capítulo 1, versículos 6-7, Pablo dice: «Me maravillo de que tan pronto hayáis abandonado al que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente; que en realidad no es otro evangelio, solo que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo». Pablo dice que no debes prestarle atención a estas personas.

Gálatas 1, versículo 8 dice: «Pero si aun nosotros o un ángel del cielo, os anunciara otro evangelio contrario al que os hemos anunciado, sea anatema». Que sea condenado, que sea maldito, que esté sujeto al juicio eterno. Es algo serio desviar a las personas del evangelio de Jesucristo.

Luego, en el versículo 9 dice: «Como hemos dicho antes, también repito ahora: Si alguno os anuncia un evangelio contrario al que recibisteis, sea anatema». 

Esto es algo serio. Tienes que enfrentarte a ello. Tienes que tomarlo en serio, por eso dice, «mantente alerta». Esa es la clave aquí, estar alerta. Estar alerta y no pensar que tú o tu iglesia o tus hijos o nietos son inmunes a tales peligros. Algunas de ustedes tienen amigas que han sido arrastradas por esa falsa enseñanza de otro evangelio que no es el Cristo de las Escrituras. Han distorsionado el evangelio de Cristo. Observas a algunas de estas personas que parecían tan sólidas en su doctrina, que habían estado en la iglesia durante años y años y años, y habían escuchado la verdad, y podías casi estar segura de que conocían bien la verdad, y sin embargo, han sido víctimas de estas falsas enseñanzas, de estas falsas doctrinas.

Hace poco recibí un correo electrónico de una amiga, la esposa de un pastor. Ella me contó cómo ella y su esposo habían estado ayudando recientemente a tres familias a salir de una secta, que se hacía llamar iglesia. No era una iglesia verdadera, pero los habían cautivado con algunas enseñanzas. Sacarlos de allí implicó un esfuerzo enorme y difícil. Una de sus hijas, según recuerdo, todavía seguía involucrada, y las familias que abandonaron la secta lo perdieron todo debido a un pacto que firmaron cuando entraron. Fueron engañados. Mi amiga, la esposa del pastor, me dijo: «¿Cómo se mete la gente en estas cosas?» Estas personas se preguntaban: «¿Cómo estábamos tan ciegos? ¿Cómo nos metimos en esto?

No pienses que eres inmune al engaño. Y tus hijos tomen en serio las cosas que ejercen influencia sobre ellos, lo que alimenta sus corazones y mentes para que no sean engañados.

El engañador trabaja a través de muchos medios diferentes. Estoy convencida de que a Satanás no le importa cómo te engaña, siempre y cuando no creas la verdad, no actúes según la verdad, y siempre y cuando no difundas la verdad a los demás. Hará lo que sea necesario para atraparte, y no vendrá como una serpiente porque ninguna de nosotras se engañaría de esa manera. Las serpientes de hoy no son hermosas criaturas como la serpiente que estaba en el huerto del Edén. Él era hermoso. Él era deslumbrante. Era atractivo, y así es como el enemigo viene, de manera deslumbrante y atractiva.

Hay muchas fuentes o medios diferentes a través de los cuales el enemigo trae engaño y error, entre ellos está nuestra propia carne pecaminosa, nuestras mentes no renovadas –pensamientos que no han sido renovados de acuerdo con la verdad de Dios– nuestras emociones que no han sido renovadas. Podemos ser susceptibles al engaño incluso si no hay fuentes externas que traigan el engaño a nosotras.

Las tradiciones de los hombres pueden hacer que nos engañemos. Hay algunas iglesias, algunas religiones que tienen tradiciones contrarias al evangelio, contrarias a Cristo, pero la gente viene pensando de esta manera durante décadas o generaciones o milenios, por lo que la gente cae en ese engaño.

Otra fuente o medio de engaño y error es la educación. La educación no tiene nada de malo, siempre que sea una educación basada en el temor del Señor, que es el principio de la sabiduría. Pero la educación secular de hoy en día promueve y adoctrina a los estudiantes en filosofías mundanas que son contrarias a la Palabra de Dios.

Las amigas pueden ser una fuente de engaño, las personas que hablan sobre sus experiencias y sobre lo que creen y piensan. Estamos conectadas emocionalmente y pensamos que si algo le sucedió a ella, y ella lo ve de esa manera, entonces debe ser verdad. Y no estoy hablando de cosas que parecen engañosas sino de algo que parece tener sentido y ser la verdad, pero en realidad no es así, y esa es la misma naturaleza del engaño.

Nuestra cultura, el sistema secular del mundo, tiene tantas maneras de traer engaño a nuestras mentes y corazones.

El entretenimiento, las novelas y las revistas, pueden ser maneras muy sutiles, ingeniosas y creativas para llevarnos al engaño, porque a todo el mundo le encantan las historias. Nos encanta que nos entretengan, y cuando nuestras defensas están bajas, caemos en la filosofía detrás de esas historias.

También hay profesionales respetados que pueden tener muchos títulos en psicología, teología, sociología o educación; y nos hacen pensar: «Bueno, estas personas obtuvieron este título de esta escuela de prestigio, deben saber de lo que están hablando». Y empezamos a pensar: «¿Qué podría saber yo? Tal vez las cosas que creo sobre Dios y Cristo y el evangelio no sean del todo así…porque cuando estas personas “estudiosas” de Jesús salen desafiando la autenticidad y la veracidad de los relatos del evangelio, bueno…creo que estas personas son más inteligentes. Tienen muchos más títulos que yo. Tal vez ellos saben algo que yo no sé». 

Esto puede plantar semillas de duda porque pensamos, «después de todo son profesionales». Bueno, déjame decirte que la señora mayor tan linda que tiene una educación de tercer grado pero conoce a Cristo y conoce la Palabra de Dios, es más sabia que todas esas personas con todos esos títulos; porque ella tiene la verdad y esas personas están ciegas y engañadas.

El engaño puede venir a través de reconocidos maestros, predicadores, autores, ministerios de radio y televisión. Y a veces creo que saben que están engañando, y a veces creo que se están engañando a sí mismos, y solo Dios sabe cuál es cuál. Pero el hecho de que lo hayas escuchado en la radio o en la televisión cristiana, o que hayas adquirido un libro en la librería cristiana, no significa que sea verdad. Hay muchos errores promovidos a través del mundo cristiano, a través de autores y maestros respetados y exitosos.

Esos falsos maestros, sean como sean, son fortalecidos y alimentados —tienes que recordar esto— por Satanás, el engañador supremo. Ellos son sus instrumentos. Son sus vehículos para lograr sus propósitos. Eso es lo que dice Pablo en 2 Corintios 11: 12-15: «Pero lo que hago continuaré haciéndolo, a fin de privar de oportunidad a aquellos que desean una oportunidad de ser considerados iguales a nosotros en aquello en que se glorían. Porque los tales son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es de extrañar, pues aun Satanás se disfraza como ángel de luz. Por tanto, no es de sorprender que sus servidores también se disfracen como servidores de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras».

El engaño no suele venir como un enorme y feo monstruo. De ser así no caeríamos en él. Es a menudo sutil, atractivo y tentador; solo pequeñas distorsiones de la verdad, y van desviándote apenas unos grados a la vez, y en poco tiempo, sin darte cuenta, estás muy lejos. Se disfrazan de ángeles de luz y servidores de justicia.

Entonces, una vez más, el desafío que los escritores del Nuevo Testamento hacen a los creyentes en aquellos días y en nuestros días es: Estén alertas. Cuidado. Manténganse en guardia. No pienses que no te puede pasar a ti. No pienses que no les puede pasar a tus hijos, a tus amigos o a alguien en tu iglesia que ha estado bajo la predicación durante años y años. Hay engañadores, incluso algunos que visten túnicas o atuendos clericales o tienen grados de estudios teológicos, y que engañan al pueblo de Dios. Tal vez ellos mismos están engañados, no puedo conocer sus corazones, pero son instrumentos del maligno.

Permítanme decir que, como Satanás, el engañador, faculta a los falsos maestros y ellos son sus instrumentos, los que enseñan la verdad a los demás son instrumentos de Dios, y el Dios de la verdad los faculta y alimenta. Amigas, eso es lo que queremos. Queremos ser mujeres de la verdad, mujeres que enseñen la verdad a sus hijos, a la próxima generación, que discipulen a otros en la verdad. Tú puedes ser un instrumento, un verdadero instrumento de justicia. Puedes ser una verdadera sierva del Señor, pero debes proteger tu corazón, proteger tu mente y asegurarte de no permitir que el engaño se filtre y te atrape sin darte cuenta.

Oh, Señor, en este día, cuánto necesitamos discernimiento. Tu Palabra dice que vendrán muchos engañadores, y muchas personas caerán en su engaño. Me temo, como lo dijo Pablo de los corintios, que muchas, incluso en nuestras iglesias de hoy, se han alejado, desviado de la sencilla devoción a Cristo, y están vagando en sus mentes pensando que han encontrando algo más, diferente o mejor, y han sido engañadas.

Entonces, Señor, te pido que las rescates y nos hagas instrumentos de rescate. Ayúdanos a amar, a conocer y a proclamar la verdad de que somos utilizadas por ti para ayudar a proteger a otras del engaño y sacarlas a la luz. Oro en el nombre de Jesús, amén.

Annamarie: ¿Hay algo en tu vida que te aleja de la sincera y pura devoción al Cristo revelado en la Biblia? Nancy DeMoss Wolgemuth te ha animado a reflexionar acerca de esto. Ella ha identificado algunas formas comunes de engaño que no lucen como engaño a simple vista. 

Es muy común escuchar que el cristianismo es solo un camino más para llegar a Dios, pero, ¿es esto cierto? Bueno, mañana Nancy nos hablará acerca de esto así que asegúrate de acompañarnos.

Conociendo la verdad que nos hace libres juntas, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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Sobre el maestro

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth ha tocado las vidas de millones de mujeres a través del ministerio de Aviva Nuestros Corazones y del Movimiento de Mujer Verdadera, llamando a las mujeres a un avivamiento espiritual y a la feminidad bíblica. Su amor por Cristo y por Su Palabra es contagioso y permea todos sus alcances, desde sus conferencias hasta sus programas de radio.

Ha escrito veintidós libros, incluyendo Mentiras que las mujeres creen y la Verdad que las hace libres, En busca de Dios (junto a Tim Grissom), y Adornadas. Sus libros han vendido más de cuatro millones de copias y están llegando a los corazones de las mujeres alrededor del mundo. Nancy y su esposo, Robert, radican en Michigan.

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