Podcast Aviva Nuestros Corazones

Entrad por sus puertas con acción de gracias (Sal. 100), día 4

Carmen Espaillat: ¿Qué significa dar gracias en todo?

Nancy: Lo que trae gloria a Dios es cuando decimos en medio de lo que sea que estemos atravesando, que Jesucristo sea alabado. Él recibe gloria y nuestros corazones son liberados, otros son alentados, son dirigidos hacia él, y es todo, todo, todo, acerca de Él.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy: Si no has tenido la oportunidad de escuchar la enseñanza que hemos estado compartiendo durante los últimos días, versículo por versículo del Salmo 100, este salmo de acción de gracias, hoy puede ser un gran día para que lo hagas.

Si quieres ponerte al día con los programas anteriores, puedes ir a AvivaNuestrosCorazones.com, donde encontrarás todos los audios y las transcripciones.

Hoy escucharemos a algunas oyentes que están dando gracias al Señor por lo que Él está haciendo en sus vidas, incluso, en algunos casos, en medio de circunstancias muy difíciles. Espero que lo que vamos a escuchar plante semillas en tu propio corazón que crezcan en una cosecha aún mayor de acción de gracias, hoy y en los próximos días.

Conozco a una hermana que acaba de perder a muchos miembros de su familia, a todos sus familiares cercanos, y durante el último año más o menos ha tenido grandes desafíos y sufrimiento.

Sin embargo, ¡ella tiene la sonrisa más grande del planeta! Y ahora tiene esta parálisis de Bell, y la primera vez que la vi desde que le diagnosticaron esto, ella me dijo: «Solo tengo la mitad de mi sonrisa ahora». ¡Pero la mitad de su sonrisa es más grande que la sonrisa de la mayoría de las personas! Algunas personas parecen verdaderamente tener espíritus agradecidos y gozosos en medio de la aflicción.

Luego tienes al otro lado de eso, personas que siempre parecen tristes y cabizbajas. Para ellas nunca es un buen día. Así que mientras piensas cómo el Señor te ha enseñado en la escuela de la aflicción o de la dificultad, ¿qué has aprendido? ¿Qué has visto? ¿Qué has experimentado acerca de tener un corazón agradecido, un corazón de alabanza en medio del fuego o de la aflicción o de tiempos difíciles? 

Mujer 1: Mi padre murió hace dos años, él era un gran cocinero. Recuerdo que el año pasado levanté el teléfono para «llamarlo» y preguntarle cómo hacer la salsa para el pavo, y luego pensé... mmm, creo que no recibirá esa llamada. Esto me hace pensar en que… no debemos dejar nada sin resolver.

Y tan a menudo estamos con familiares que afirman ser creyentes, pero no quieren orar ni quieren hablar acerca de cómo han visto a Dios trabajar en sus vidas durante el año, o expresar agradecimiento al Señor por Sus bendiciones... Es difícil estar en este entorno en donde todos piensan que estamos en un mismo sentir, pero realmente no es así. Así que me ayuda pensar en esto de antemano, y así poder establecer una tradición diferente para próximas ocasiones.

Mujer 2: Nosotros hacemos lo que muchas familias hacen, es decir, compartir algo por lo que estás agradecido, es lo que tratamos de hacer. Recuerdo el año que nuestra tercera hija se había ido a la universidad, así que nuestra cuarta hija era la única en casa, pues tengo cuatro hijas. Era muy diferente y difícil para ella ser la única, y estaba muy triste.

Recuerdo que mientras estábamos en el auto, regresando de la cena de Acción de Gracias con mi familia, hablamos sobre cosas por las que estábamos agradecidas. (Ella tenía quince años en ese entonces.) Recuerdo que dijo: «Estoy agradecida por este año, por estos meses desde que Laura se fue a la universidad. Como no la he tenido para hablar, tuve que hablarle al Señor más que nunca, ¡y he crecido en eso!»

Para mí, como su madre, fue algo realmente precioso escucharla decir eso, y nunca lo olvidaré. La vi dar fruto en su vida a lo largo de los años mientras crecía (ahora tiene veinticinco años); tan solo ver la forma en que ama al Señor y lo conoce, es hermoso.

Christy: Mi nombre es Christy y me tomó años convertirme en una persona agradecida. Cuando tenía seis o siete años, mis padres se divorciaron. Mi mamá se convirtió al Señor por lo que teníamos un estilo de vida muy diferente al de mi papá.

He estado sirviendo en AWANA («Approved Workmen are not Ashamed» por sus siglas en inglés, «Obrero aprobado no se avergüenza» en español). Comencé mi año número treinta y uno, ya tengo mucho tiempo siendo parte de este ministerio. Le pregunté a una chica en cierta ocasión:«¿Quieres formar parte del equipo deportivo de AWANA?» Ella era muy alta y atlética, por lo que pensé, «la necesito en el equipo».

Y me contestó: «No puedo venir a las prácticas todos los fines de semana».

Le pregunté: «Oh, ¿por qué no?»

Ella me dijo, susurrando, «mis padres están divorciados». Estaba tan avergonzada de decirlo que lo dijo bien bajito, de manera que nadie podía haberla escuchado.

Le dije: «Lo sé. Mis padres también son divorciados. Entiendo que no puedas venir todos los fines de semana y quizás eso te afecte en que no puedas obtener los premios en las competencias».

Ella me miró como diciendo: «Ah, ¡sabes de lo que estoy hablando!» Así que, para hacer corta la historia, ella pudo ser parte del equipo. Su madre me lo agradeció. Su padre también me lo agradeció, y ella misma me expresó su gratitud más de una vez.

He tenido la oportunidad de ayudar algunas niñas a lo largo del camino, donde pude plantar una pequeña semilla. No les anuncio a todos que mis padres son divorciados porque no pienso que sea gran cosa hoy en día. Tengo cincuenta y un años y en ese tiempo yo tenía seis años.

Pero hay un caso en particular, de una mujer, donde estuvimos yendo en el Día de Acción de Gracias por un par de años; ella dijo algo al respecto y le dije: «¿Cómo piensas que se sienten los niños? Todos los fines de semana están con una familia diferente, en uno están con la mamá y en el otro están con su papá».

Ella dijo: «Obviamente entiendes de lo que estas hablando».

Dije: «Bueno, sí».

Me preguntó: «¿Les puedo decir a los niños que tus padres son divorciados?»

Dije: «Si quieres. No sé cómo eso podría ser útil», como diciendo, ¿por qué?

Ella dijo: «Es que tú sonríes y sigues yendo a la iglesia a pesar de todo».

Mientras estaba atravesando esa situación no pensé, pobre de mí, mis padres están divorciados. (Quiero decir, lo piensas.) Pero por esta experiencia, pienso que soy una mejor líder de AWANA ya que sé cómo se sienten muchos de esos niños. Nunca diría «lo entiendo» porque no puedes entenderlo completamente, pero puedes identificarte con ellos.

Y cuando invité a aquella niña a casa, no quiero decir su nombre, me dijo: «¡Muchas gracias por nunca decir dónde estaba cuando faltaba a las prácticas los fines de semana!».

Nancy: Así que lo que estás compartiendo es que de tus experiencias como niña, Dios ha traído frutos y has podido ser de mayor utilidad al ministrar a la siguiente generación de niños de familias mixtas, de padres divorciados.

Janelle: Mi nombre es Janelle. Tres años atrás una amiga y yo leíamos, «Sea agradecido», y ese invierno, tuve un accidente automovilístico. Estaba sola y choqué con un semirremolque. Me destrocé el omóplato y nuestro auto. Era tarde en una de esas noches de invierno. 

Estaba asombrada, solo pensando de cuántas cosas debía estar agradecida. Eso cambió mi experiencia. Medito en esa experiencia. Regreso al lugar donde ocurrió el accidente, y casi siempre me vienen lágrimas a los ojos, y pienso de cuántas cosas estoy agradecida.

Los niños no estaban conmigo. Al otro día, una chica estuvo en un accidente muy similar con un semirremolque en la misma carretera, y su auto quedó atrapado debajo del camión y ella no sobrevivió. Es la soberanía de Dios en cada detalle. Donde estábamos en ese momento de la vida, nuestra familia, nuestros amigos, los doctores; es evidente la soberanía de Dios en todos los aspectos de la vida. Hay tantas cosas por las cuales estar agradecidas.

No pienso en esto como un tiempo difícil, sino como un tiempo en el que Dios me santificó y me mostró Su bondad de tantas maneras.

Nancy: Gracias por compartir eso. Gracias, Janelle.

Mujer 3: Tengo cuarenta y cuatro años, y todavía estoy soltera. Nunca pensé que mi vida sería así. Siempre pensé que estaría casada y tendría hijos, de hecho, cuando era niña, soñaba con casarme y tener hijos.

Así que tener esta edad y aún no estar casada, no tener hijos, estar en los cuarenta y saber que probablemente mi sueño nunca sucederá...ha sido muy duro. ¡Pero estoy muy agradecida por todos los niños que Dios ha puesto en mi vida!

Tengo una sobrina y tres sobrinos, y soy maestra, por lo que estoy rodeada de niños todo el día, cada día. Mientras que la mayoría de la gente parece enojarse con ellos, yo disfruto mucho estar con ellos. Estoy muy agradecida de que Dios me haya dado la paciencia que necesito para hacer esto. No puedo darle mi amor a hijos propios, pero se lo puedo dar a otros niños. ¡Estoy muy agradecida por esto!

Mujer 5: En el Salmo 100, en el versículo 2 dice, «Servid al Señor con alegría;
venid ante Él con cánticos de júbilo». Tengo buena memoria, lo cual es una bendición porque puedo recordar canciones y versículos.

Hace dos o tres años, en septiembre, no recuerdo exactamente, recibí muy malas noticias en mi trabajo. Al mismo tiempo, mi esposo tenía muchas cosas que hacer en el trabajo, y dos amigas queridas fueron diagnosticadas con cáncer… Pensé, realmente no puedo compartir esta carga con nadie. Pero está bien, será como una antigua canción, «Jesús y yo».

Entonces, lo que decidí hacer –porque la Escritura dice que debemos llevar los pensamientos cautivos– fue que en cada momento que comenzaba a preocuparme e inquietarme por la situación del trabajo, comenzaba a cantar una canción que dice, «Jesús, Jesús, Jesús… hay algo en ese nombre…»
«Jesús, Jesús, y descanso»

Así que descubrí que el ir a Su presencia con acción de gracias a través del canto, me ayudaba a no enfocarme en lo negativo. Le dije al Señor: «Me gustaría que, pase lo que pase, las personas piensen, ¿cómo pudiste hacerlo? para poder decir, «¡fue gracias a Cristo!»

Encontrar una forma de llevar esos pensamientos cautivos cuando el enemigo intenta mentirte o llevarte por el camino equivocado… encontrar un versículo o una canción ayuda tanto, porque puedes (como dice en Colosenses 3:1) «buscar las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios».

Solo pienso que si encuentro algo en lo que puedo concentrarme, o pensar en lo que es verdadero, algo en que pensar en medio de todo lo que está sucediendo en mi vida...trabajo, hogar, familia, nunca sabemos lo que será. Pero sabemos que podemos confiar en Dios porque Él es el mismo siempre, y hay cosas que podemos hacer que nos ayudan a fijar nuestros ojos en Él.

Mujer 6: Cuando Nancy estaba enseñando, pensé en el Salmo 100, el versículo 4. Dice: «Entrad por sus puertas con acción de gracias, y a sus atrios con alabanza. Dadle gracias, bendecid su nombre». Muy a menudo, en medio de lo que sea que estemos atravesando, hacer lo que dice este versículo no es fácil. No es natural. No es lo que sale de mi boca con frecuencia y menos en medio de un valle de sombra...

Vino a mi mente también el Salmo 50, versículo 23. Alguien me lo compartió, y dice: «El que ofrece sacrificio de acción de gracias me honra; y al que ordena bien su camino, le mostraré la salvación de Dios». Me encanta este pasaje, pero en ocasiones dudo porque pienso: Dios no está obligado a contestarnos simplemente porque lo estamos alabando.

Pero mientras estabas enseñando, pensé, en realidad, la salvación es para nosotras. Al ofrecer alabanza una y otra vez en medio de la oscuridad, estamos aconsejando a nuestros propios corazones.Somos liberadas de almas abatidas, y de que nuestras mentes y corazones estén nublados o simplemente cargados.

Creo que eso es algo tan hermoso, porque es a nosotras que Él nos está liberando, ya sea que nos saque o no de la prueba. Él está liberando nuestros corazones y nuestras mentes mientras le alabamos con Su Palabra.

Nancy: La alabanza vence al enemigo, y Satanás huye del lugar de la alabanza, ¿no es cierto? Vemos muchas ilustraciones en la Escritura del poder de la alabanza y la acción de gracias. En Hechos capítulo 16, Pablo y Silas estaban en prisión, y en medio de la noche estaban cantando himnos, cuando Dios envió un pequeño acompañamiento celestial, ¡un terremoto!, y los libera.

También está la historia de Josafat (en 2 Crónicas capítulo 20), luego de que dijo, «Señor, no sabemos qué hacer, ¡pero nuestros ojos están en Ti!» Bueno, luego Dios le dio las instrucciones de batalla, y ¿cuáles fueron? «Envíen al coro a la primera fila». ¡Eso es sabiduría poco convencional! «Envíen al coro a la primera fila y que comiencen a alabar al Señor». Y cuando lo hicieron, el enemigo fue vencido.

Me pregunto cuántos enemigos hay en nuestras vidas… cuántas veces Satanás está en su apogeo en nuestras mentes, en medio de nuestras emociones. Ustedes saben que nosotras como mujeres pensamos las cosas una y otra vez hasta que nos abruman.

Pero cuando comenzamos a alabar, y encuentro que cantar alabanzas al Señor hace una gran diferencia, es un regalo tan grande. Es enfocar mi mente en las cosas que son puras, buenas y verdaderas. Es llevar mis pensamientos cautivos a la obediencia de Cristo, y es hacer que el enemigo huya.

Cuando decimos, «cantaré, incluso si mis ojos están llenos de lágrimas, porque creo que Dios es más real, más presente, más grande que cualquier circunstancia que puedo estar enfrentando», creo que la mayoría de las veces el enemigo dice, «¡me voy de aquí!»

Pero es cuando continuamos en nuestro propio desorden y en el embrollo en nuestros pensamientos y nuestros miedos y ansiedades, que el enemigo se sale con la suya. Así que la alabanza tiene el poder, creo, de alejar el mal. Como dice esa estrofa del himno: «Cuando la mañana cubre de oro los cielos… los poderes de las tinieblas temen cuando escuchan este dulce cántico: ¡Que Jesucristo sea alabado!»

Así que canta al Señor. A menudo se lo digo a las personas que están batallando contra el desaliento. Sé que puede haber muchas razones para eso. Sé que puede haber razones para la depresión clínica, puede haber circunstancias postparto y muchas otras cosas. Pero cuando veo a las personas estancadas con emociones negativas, por cualquier razón, es posible que puedan estar pasando por circunstancias fuera de lo común que provocan cambios en su vida. He estado ahí varias veces en mi propia vida.

A estas personas les pregunto: «¿Estás memorizando la Escritura? ¿Estás cantándole al Señor?» Ahora, no es que sean pociones mágicas, ¡pero son muy poderosas! Porque al memorizar la Escritura, meditar en ella, concentrarte en ella, estás repitiéndola una y otra vez. Estás aconsejando tu corazón de acuerdo a la Palabra de Dios.

Y algunas de ustedes, en este tiempo realmente duro, quizás quieran simplemente tomar un pasaje como el Salmo 100: cinco versículos, ochenta palabras. Y dices «¡Es que yo nunca podría memorizarlo!» ¡Puedes memorizarlo! Lo tendrás que decir tantas veces que no tendrás tiempo de pensar en todas las cosas que están molestándote y fastidiándote y haciéndote tropezar en la vida.

Luego, cuando aquellos pensamientos, miedos, ansiedades, áreas de confusión emerjan, le citas al mismo Señor Su Palabra. Meditas en ella, aconsejas tu corazón con ella.

Así que citar la Escritura, meditar en ella, memorizarla y cantar al Señor. He encontrado que hay algo realmente poderoso en eso, ya sea en la alabanza privada o corporativa. No puedo decirte cuántas veces he ido a la iglesia con un corazón abatido, cargado o triste (por alguna razón), a menudo no queriendo estar allí, lo confieso. Pero al abrir mi boca y cantar alabanzas al Señor con el pueblo de Dios, hay algo que me hace libre.

Y no digo que sea como una gran experiencia emocional, sino que simplemente la nube se disipa. Significa transformar mis pensamientos que son muy terrenales por los que son eternos. Es por eso que me gusta tener un himnario conmigo. Sé que hoy en dia eso es algo muy anticuado.

De hecho, Robert y yo, para hacer la historia corta, nos regalamos el uno al otro tres himnarios diferentes como regalos de boda, sin darnos cuenta que el otro estaba planeando hacer lo mismo. Así que ambos amamos los himnarios, ambos amamos los himnos. Me encanta revisarlos y simplemente cantarlos.

Y no cantes solamente la primera y la última estrofa, porque las del medio pueden a menudo tener lo mejor en ellas y pueden ser las más alentadoras. El cantar los himnos te hace afirmar los caminos de Dios, el plan de Dios, los propósitos de Dios, la bondad de Dios… el hecho de que lo mejor está por venir.

Al hacer eso con un corazón agradecido, encontrarás que las cosas que eran tóxicas y consumían tus emociones, causando miedos, dudas, pensamientos negativos y críticos, aquellas cosas cambian al reemplazarlas con la Palabra de Dios, que se encuentra en tantos de esos grandes himnos y coros, canciones espirituales que cantamos.

Creo que cantarlas con el pueblo de Dios es elevar nuestros corazones corporativamente. No es solamente cantar para elevar tu carga. Creo que cuando todos cantamos, ayudamos a elevar las cargas de los demás a nuestro alrededor. Estamos deteniéndonos en la presencia del Señor para invocar Su presencia a través de elevar estas ofrendas de canto, de alabanza y adoración a Él.

Creo que hay algo poderoso que sucede en medio del pueblo de Dios que nos deja con una perspectiva diferente. Nos cambia, cambia nuestros pensamientos y puede ser una fuente de aliento para quienes nos rodean.

Por eso pienso que es una pena cuando hay tanta gente en la iglesia que no está cantando. (De nuevo, me identifico con aquellos que no tienen grandes voces para cantar. Mi voz fue pensada para cantar en privado). Pero cuando cantamos corporativamente, alabado sea el Señor; no importa cuán poco melodiosas sean nuestras voces, hay algo que es alentador para quienes nos rodean cuando damos gracias.

Mujer 7: Estoy de acuerdo contigo Nancy. En el Día de Acción de Gracias, mi experiencia ha sido bien parecida. Vas a la iglesia con un corazón abatido… y el Señor me impulsó a hacer lo siguiente: «Necesito sentarme y escribir una nota a mi líder de alabanza en mi iglesia porque trabaja mucho y se prepara duro». Sé que lo está haciendo para el Señor, pero pensé: «Necesito que sepa la diferencia que hizo que me guiara en alabanza».

Este tiempo de acción de gracias es un tiempo… El poder que hay en el cantar nos ayuda a ser agradecidas, a adorar a Dios, a dirigir nuestros corazones a Él. Aquellos hombres y mujeres que están haciendo ese trabajo en nuestras iglesias... pienso que es bueno que les demos las gracias porque están haciendo una diferencia, una diferencia enorme, tanto en vidas individuales como en familias y en comunidades. Las personas están siendo renovadas para servir con gozo.

Nancy: Recuerdo al doctor Bill Bright cuando estaba muriendo de una enfermedad pulmonar. Tenía problemas para respirar. Estaba conectado al oxígeno. Tenía el tubo todo el tiempo. Este hombre que había alabado al Señor como forma de vida toda su vida cristiana, durante todo el tiempo que lo conocí, década tras década…

Dijo: «Mientras Dios me dé aliento, le alabaré y le contaré a otros acerca de Él». Y lo hizo. Hasta el momento en que murió, este hombre estuvo alabando a Jesús, contándoles a otros sobre Él. Qué ejemplo es para aquellas de nosotras que quizás a veces caminamos con dificultad en nuestros días y en nuestras vidas.

Lo que trae gloria a Dios es cuando decimos en medio de lo que sea que estemos atravesando, «¡qué Jesucristo sea alabado!» Él recibe gloria y nuestros corazones son liberados, otros son alentados, son dirigidos hacia Él, ¡y es todo, todo, todo acerca de Él!

Así que queremos que este tiempo de Acción de Gracias sea un recordatorio de «vivir agradecidas», siempre elevando al Señor cánticos, cantando con gozo en nuestros corazones a Él, alabándole, dándole las gracias, bendiciendo Su nombre, porque Él es bueno. Su misericordia es para siempre y Su fidelidad por todas las generaciones». ¿Amén? ¡Amén!

Bueno, espero que tú hayas sido tan bendecida como yo al escuchar los testimonios de estas mujeres hoy. Lo que acabamos de escuchar es como una fotografía de la gratitud, el tipo de gratitud del corazón que somos llamadas a cultivar a lo largo del año.

Espero que tomes tiempo para detenerte y agradecerle al Señor por Sus increíbles regalos y bendiciones para ti.

Sé que hay muchas oyentes que están enfrentando algunas circunstancias que las llenan de temor, estresantes, difíciles. Quizás sea una situación financiera, una situación familiar, una situación de salud, un área de confusión o desconcierto, una decisión difícil que tengas que tomar, una pérdida... Conozco personas que esta misma semana han estado enfrentando situaciones muy difíciles, y para ellos, ayer fue un Día de Acción de Gracias difícil. Pero estos son los tiempos en que tener un corazón agradecido es aún más importante.

Para ayudarte a cultivar una actitud de gratitud, un corazón agradecido durante todo el año, tenemos varios recursos disponibles en nuestra página web. Recuerda que puedes buscarlos por tema, por Escritura o autor. Y de hecho, por tu donación hoy dependiendo de tu localidad, te estaremos enviando un recurso como agradecimiento por tu ofrenda.

Pienso que cuando desarrollamos un hábito de gratitud, la forma en que pensamos va a ser transformada. Estoy tan agradecida de estar casada con un hombre agradecido. Cuando estoy alrededor de Robert, me doy cuenta de que no soy tan rápida o propensa a quejarme o lloriquear porque sé que eso no lo bendice. Pero también sé que eso no bendice al Señor y quiero bendecir al Señor, y creo que tú también.

Así que durante estos días, ¿Te animarías a dar un paso hacia una práctica más profunda de gratitud? Espero que el día de ayer, y esta serie, sean el comienzo de una nueva temporada de gratitud desbordante en tu vida.

Carmen: ¿Eres de aquellas que al escuchar la palabra «santidad» es como si escucharan un antónimo de la palabra «diversión»? El lunes, John Piper te mostrará la hermosura y la maravilla de la santidad de Dios, aquí en Aviva Nuestros Corazones. ¡Te esperamos!

Dando gracias a Dios en todo, juntas, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Viviré Para Adorarte, Iglesia Cristiana Oasis, El Misterio de Tu Amor, ℗ 2015 Iglesia Cristiana Oasis.  Canción usada con permiso.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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