Podcast Aviva Nuestros Corazones

Recursos del Episodio

Carmen Espaillat: Hay situaciones en las que no nos queda más que clamar por la gracia de Dios.

Mujer: Por 18 años viví un engaño siendo alguien hacia fuera y otra persona diferente por dentro. No fue hasta el pasado agosto, cuando entré a la universidad, que la vida de engaño que había vivido dentro se hizo evidente e hice muchas decisiones equivocadas.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

En ocasiones, el lado bueno de los eventos más desafiantes de nuestra vida  es que resaltan la gracia de Dios; esos tiempos nos hacen recordar cuánto necesitamos de ella.

Algunas de las oyentes de Aviva Nuestros Corazones han descubierto esto. Un grupo de ellas ha estado escuchando junto con nosotras las últimas enseñanzas de Nancy acerca de la gracia, y hoy veremos lo que la gracia de Dios  significa para ellas en la realidad de su vida, y de las dificultades que enfrentan.

Escucharemos a Nancy en breve, pero antes, escuchemos sobre una situación que requiere de mucha gracia.

Mujer: Esta historia es terrible, pero en verdad me casé con un hombre que no amaba. Oré para que el día de la boda se desplomara el techo de la iglesia, o algo parecido —por diversas razones me encontré haciendo eso.

No tuve consejería. No sabía lo que hacía. Jamás he sido feliz. Nunca lo amé. De cierta manera le tengo respeto. Es un gran trabajador pero yo siento como si estuviéramos en vías contrarias de un tranvía. Tenemos diferentes valores morales.

Tuvimos dos hijas, algo que nos ha causado conflicto a lo largo de nuestra vida matrimonial. Creo que Dios ha usado esto porque creo que he sido humillada. Pero me doy cuenta que al no haber respetado a mi esposo lo suficiente —eso debo confesarlo— al no ser la esposa que debí haber sido, mis hijas no tendrán una relación correcta con sus esposos. Siento que esto es una gran injusticia para mis hijas.

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Aprecio tanto que seas honesta y compartas tan humildemente esta historia, que en algunos aspectos no es muy diferente de la de muchas mujeres en este salón. La diferencia es que has sido honesta para admitir que no has reverenciado a tu esposo como Dios quería que lo hicieras.

Pero eso es una realidad para la mayoría de las esposas. De hecho, no conozco una esposa que no haya dicho en algún momento: “Hay momentos en que no he respetado verdaderamente a mi esposo como Dios hubiese querido que lo hiciera.” Has compartido algo que es muy común en las mujeres. Me alegra que lo hicieras porque es una ilustración perfecta de lo que la gracia de Dios puede hacer.

La gracia de Dios primero puede hacerte ver tu necesidad en esta situación, que no solo es tu esposo el problema, sino que estás tomando responsabilidad personal por tu parte dentro el matrimonio. Al decir esto estás yendo hacia el Monte del Calvario. Estás corriendo al lugar de humillación.

Y aquí están las buenas nuevas: Dios da gracia al humilde. Escucha, Dios no te mandará a hacer nada para lo cual Él no te haya dado la gracia necesaria, si clamas a Él y así se lo pides.

Quiero ir un paso más allá y decirte que en Dios hay gracia suficiente no solo para ayudarte a respetar a tu esposo, en obediencia al Señor, sino que Dios puede darte la gracia para amar a un hombre al que no amas ni has amado jamás.

¿Sabes por qué sé esto? Porque las Escrituras ordenan a las esposas a amar a sus esposos, Tito capítulo 2. Y si Dios te ordena que ames a tu esposo, eso significa que por Su gracia puedes aprender a amar a tu esposo – con un amor sacrificial, desprendido, con un amor que sirve, como el de Cristo; con un amor ágape.

Dios tiene gracia, si la pides esta te dará el deseo y el poder de amar a un hombre que quizás en este momento ni siquiera soportas. Dirás “imposible!” Para eso está la gracia. Para las circunstancias y situaciones imposibles; para esto es la Gracia de Dios.

Clama por a Dios por ella. Confía en que Dios te la dará.

¿Alguien más desea compartir?

Mujer 2: La gracia que necesito es para criar los hijos que Dios me ha dado. Intelectualmente sé como luce una vida como la de Cristo. Más aun, soy extremadamente bendecida por tener personas muy cerca de mí. Mi madre vive justo al lado mi casa y probablemente es la persona más piadosa que conozco, lo cual es una bendición increíble.

Pero cuando miro a mi alrededor y veo las cinco personas que me han sido encomendadas y que soy responsable de criar, me miro al espejo y pienso “¿Qué estás haciendo?” Pero sé que Él es fiel, y sé que Él es sabio y que es Suficiente. Lo he visto y me he asombrado de ver el carácter de Cristo manifestarse en mis hijos en momentos que han sido difíciles para mí.

Y pienso “Eso proviene de Dios porque yo ni siquiera actué así esta mañana”. Así que quiero alabarlo y agradecerle a Él por su fidelidad al darme gracia para criar a los hijos que Él me ha dado.

Nancy: Por cierto, madres, permítanme decir que sin importar cuán buena o mala madre seas, no te llevas el crédito si tus hijos salen bien. Será la gracia de Dios. Puedes hacer todo correcto… es decir no puedes y no lo harás! Pero aun si lo hicieras, es por la gracia de Dios en sus vidas que todo esto hace “CLICK” y funciona.

De manera que no solo eres tu dependiente de la gracia de Dios, sino que será mejor que empieces a orar para que Dios derrame de Su gracia en la vida de tus hijos, en la vida de tu esposo, para que ellos sean humillados y reciban la gracia de Dios para ellos también.

Mujer 3: Ha sido maravilloso escuchar sobre la gracia hoy. Tengo una hermana que ha vivido en una relación lesbiana durante los últimos 7 años. No he respondido con gracia. Ambas crecimos en un hogar cristiano sólido. Ambas estuvimos en la iglesia aun durante los nueve meses antes de nacer. Pero no se nos enseñó que continuamente debíamos arrepentirnos. La he visto darle la espalda al Señor y tomar un camino horrible.

La necesidad de humillarme ha sido un buen recordatorio para mí. Ella se ha desligado de la familia por como nosotros respondimos. Pensamos que lo hacíamos en amor. Gracias a Dios aún tenemos algo de contacto con ella. Sólo oro por la gracia de Dios para saber qué hacer como próximo paso.

Nancy: Seguro hay padres escuchando que tienen un hijo envuelto en una relación homosexual; y su corazón está roto. Necesitas sabiduría para saber cómo amar a ese hijo, como ministrarle la verdad en amor. Necesitas la gracia de Dios. Cualquier padre necesita la gracia de Dios, pero cuando tienes un hijo que te rompe el corazón, necesitas de la gracia de Dios para poderte convertir en un canal de esa gracia para que ese hijo pueda ver la gracia de Dios fluyendo a través de ti.

Mujer 4: Crecí en un hogar muy piadoso. Por 18 años viví un engaño siendo una persona hacia fuera y otra totalmente diferente hacia dentro. Aun a mí misma me engañé pensando que simplemente era una mujer cristiana con problemas.  

No fue hasta el pasado agosto, cuando entré a la universidad, que la vida de engaño que había vivido por dentro se hizo evidente e hice muchas decisiones equivocadas.

Pero Dios mostró gracia. Aunque yo sabía que vivía en pecado, en aquel momento ignoraba que no era salva. Pero su gracia era continua sobre mí, alcanzándome. Y sabía aun en medio de todo eso cuánto El me amaba.

Entonces en febrero Dios mostró su gracia salvándome y llevándome al borde de mí misma. Me mostró gracia cuando justo tres días antes de salvarme yo estuve contemplando el suicidio. Si lo hubiera hecho realmente pienso que me hubiera ido al infierno. Y me mostró su gracia no permitiendo que eso aconteciera, para luego hacer un trabajo extraordinario trayéndome salvación.

Luego me dio gracia para hacer lo más difícil que he tenido que hacer en mi vida: decirle a mis padres la vida que había vivido, decirle a mi iglesia y volver de la universidad a casa a vivir para establecer una base y colocarme bajo una autoridad nuevamente.

Nancy: Más que nada esta historia de esta madre e hija, ponen de manifiesto una gracia increíble, increíble. Si alguna vez piensas que la gracia de Dios no es suficiente para tu situación, para tu circunstancia, déjame decirte que acabas de escuchar que la gracia de Dios te llevará y te alcanzará y te encontrará en los lugares donde jamás soñaste que podías llegar, para darte mucho más de lo que antes tenías.

Las Escrituras dicen que Dios restaura los años que la langosta se ha comido. Dios es un Dios que redime. Él es un Dios de gracia. Él es un Dios que está haciendo todas las cosas nuevas por su Gracia.

A veces al atravesar grandes batallas encontrarás la gracia de Dios. Pienso en un pasaje del Antiguo Testamento donde un rey del Antiguo Testamento clamó a Dios en medio de la batalla y Dios vino y lo salvó y lo ayudó a liberar a Su pueblo. Se trataba de un enemigo muy poderoso.

Luego tuvieron una pequeña batalla posterior, pero la manejaron en sus propias fuerzas. “Yo puedo con esto”.  Pero se fueron de cabeza. No puedes hacerlo en tus propias fuerzas. Y a veces pasas una gran batalla y llegas a la pequeña batalla al día siguiente y piensas “Esto es fácil después de lo que acabo de atravesar”. No trates de hacerlo en tus propias fuerzas. No trates de hacerlo sin la gracia de Dios.

No podrás lograrlo. No podrás enfrentar ningún momento de tu vida sin la gracia de Dios. Y si alguna vez piensas que puedes, Dios te amará lo suficiente como para crear circunstancias en tu vida que te hagan entender cuánto lo necesitas a Él, para que así puedas seguir viniendo a Él  y continuar clamando por Su gracia y su misericordia.

Mujer 5: He tenido la gracia de Dios en mi vida y lo reconozco. En ocasiones pensaba que yo estaba haciendo las cosas por mi cuenta sin entender que yo le interesaba tanto a Dios que Él quería darme Su gracia. Conocía por las Escrituras que Su gracia era suficiente, pero aun así tantas veces preferí a hacer las cosas a mi manera y sólo consultarle cuando estaba desesperada.

Él había permitido que la desesperación llegara innumerables veces. Ahora tengo 58 años y medio y soy la madre de dos hijos adultos y abuela de tres pequeños. Me encuentro ahora pronto cumpliendo los 60, con un nieto de cinco años del cual soy —más de lo que es normal— responsable de su crianza. Estas son circunstancias que Dios ha permitido para que este niño esté en mi vida.

Pero es la gracia de Dios que me ayuda a negar las palabras de Satanás cuando me dicen “tu fracasaste con tus hijos adultos y puede que no te vaya muy bien con este jovencito tampoco.” Y es un niño adorable, como toda abuela piensa de sus nietos. Pero es demasiado sabio para mí. Está lleno de triquiñuelas todo el tiempo.

Y clamo a Dios por sabiduría cada día para ayudar a moldearlo y así canalizar esa astucia de manera que sirva a Dios y lo honre y glorifique.

Pero clamo a Dios por Su gracia desesperadamente cada día. Estoy deseosa de ser parte de la vida de este niño para poder moldearlo para que sea un hombre de Dios y un esposo piadoso cuando el camino se torne difícil.  En muchos sentidos reconozco que no tengo muchas rocas en el camino ahora, pero se que estos pocos obstáculos en el camino me impiden levantar la vista y ver a Dios.

No imagino un día siquiera donde no clame “Dios, ¡ayúdame con estos pensamientos!”  —aun con los pensamientos. No son sólo los eventos. Batallo con los pensamientos. De manera que clamo las Escrituras, y Su gracia borra esos pensamientos completamente y de esa forma puedo seguir sonriendo y amando y sirviéndole a Él.

Nancy: Estoy tan agradecida de que mi amada amiga Holly Elliff esté aquí con nosotras hoy. He visto a Holly. La conozco desde hace muchos años. Creo que cuando nos conocimos tenía 4 hijos. Ahora tiene 8. He visto como Holly se ha apropiado de la gracia de Dios en diferentes situaciones y circunstancias a lo largo de los años.

Es una mujer cuyo mensaje de vida está anclado en la gracia de Dios. Hablamos mucho ella y yo sobre la gracia de Dios. He estado en situaciones donde pensaba que no podría sobrevivir y Holly ha venido y ha ministrado de la gracia de Dios a mi vida.

Y cuando ella habla con mujeres — las mujeres se acercan mucho a Holly para pedirle consejo—  estas la buscan porque ella de verdad ama al Señor y tiene mucha sabiduría. Invariablemente, de una forma u otra, siempre termina llevando a las personas, una y otra vez, a descansar en la gracia de Dios.

Así que quiero pedirle a Holly si tiene algo que compartirnos en relación con lo que hemos compartido hoy acerca de la gracia de Dios, que pueda ser de ayuda al cierre de nuestro tiempo juntas.

Holly Elliff: Ya sea que tengas 80 años u 8, Dios tiene toda la gracia que necesites en el momento que la necesites. Y solo Dios sabe cómo voy a necesitar de Su gracia esta semana. Las Escrituras dicen que es sobre Su gracia donde estamos paradas.

Creo que una de las cosas más peligrosas que hacemos es adelantarnos a la gracia de Dios en nuestras vidas. A veces nos movemos de nuestra cuenta y de repente nos damos cuenta de que no tenemos la más mínima capacidad de hacerle frente a lo que estamos atravesando en un momento en particular.

Y tantas, tantas veces pienso que necesitamos retroceder y asegurarnos de tener la gracia de Dios. Me gusta pensar en esta gracia como ese casco de minero que arroja una luz justo al frente donde me dirijo. Tendré la gracia de Dios justo para el momento que esté viviendo justo en ese instante de mi vida. Y mañana cuando me levante tendré gracia para ese momento.

Si miro mucho más allá, si vivo más adelante en el futuro estaré especulando sobre las razones por las que necesitaré de la gracia de Dios y viviré en temor. Y esa es una de las herramientas de Satanás para mantenernos alejadas de la gracia de Dios.

Pero si retrocedo y me digo: “Dios en ese momento y circunstancia de mi vida, has prometido darme todo lo que necesito para la vida y la piedad. Así que viviré ahora, en este momento, parada sobre la gracia que Tú has prometido darme para este tiempo.

Nancy: Permíteme cerrar con este versículo que puede que encierre todo lo que hemos dicho en los últimos programas acerca de la gracia. Primera de Pedro 5:10: “Y después de que hayáis sufrido un poco de tiempo,…” puede que sientan que han estado sufriendo por mucho tiempo, y desde una perspectiva humana puede que sea un largo tiempo. Pero si pudieras ver esto a la luz de la eternidad, es un poco de tiempo.

“Y después de que hayáis sufrido un poco de tiempo, el Dios de toda gracia…” el Dios de toda gracia. Ese es nuestro Dios. “…que os llamó a Su gloria eterna en Cristo…” Él tiene un propósito en mente, una meta para tu vida. Y es que tu vida le glorifique a El, que seas eternamente glorificada en Cristo.

¿Qué hará Dios después que hayas sufrido, qué hará este Dios de toda gracia? “El mismo os perfeccionará, afirmará, fortalecerá y establecerá”. Es una promesa maravillosa. Y Dios está usando esas circunstancias. El está usando esta etapa de tu vida.

Hemos compartido sobre diferentes etapas y tipos de ilustraciones, representativas de matrimonios y de hijos. En cada etapa de la vida, Dios usa las luchas, las presiones, y los problemas con un propósito.

Su propósito es que si recibieras Su gracia, si te humillaras, si clamaras a Él, Dios te restaurará. El te confirmará. El te fortalecerá y te establecerá.

Ahora si resistes la gracia de Dios, no tendrás todos esos beneficios. Dios tiene en Él toda la gracia necesaria. Está disponible. Pero no si tratas en tus propias fuerzas – “Dios, yo me las arreglo. Yo puedo. Yo puedo vivir este día sin ti.”

Claro que no lo dirías esto de esta manera. Pero si no clamas a Dios por gracia, si dices que Su gracia no es suficiente – “Yo no puedo; la gracia de Dios no es suficiente para sobrellevar esto”. Si vives de esa forma, ¿sabes lo que dice Hebreos 12?  Que una raíz de amargura brotará en tu vida causará dificultades y contaminará a muchos. (ver Hebreos 12:15.)

¿De dónde viene la amargura? ¿De dónde viene la amargura y la falta de perdón en medio de las relaciones? Vienen de personas que no han recibido la gracia de Dios, la gracia que Dios tiene disponible. Él tiene su ambulancia en el cielo, lista para enviarla, pero ellos no clamaron. Manejaron las cosas en sus propias fuerzas.

Así podrías terminar tu vida de manera amargada, marchita, como una persona cascarrabias, aislada, segregada y sola porque has pasado tu vida resistiendo la gracia de Dios. O puedes terminar como una mujer bella, fragante, radiante, íntegra, completa y gozosa porque has sido restaurada, confirmada, fortalecida y establecida por la gracia de Dios.

No sucederá sin sufrimiento. Es parte del paquete. Pero Dios usa el sufrimiento para acercarnos a Su corazón, para presionarnos para que clamemos a Él en medio del matrimonio, de esa etapa de la vida, en esa presión, en ese problema. Clama tu clama a Él, y el Dios de toda gracia vendrá a la escena de tu necesidad, y derramará Su gracia al humilde.

Agradezcamos a Dios esa increíble gracia. ¿Si estás acompañada, por qué no les tomas las manos a la persona que está a tu lado?

Oh, Señor, te amamos. Y tú has prometido que si te buscamos te hallaremos. Hemos dispuesto nuestros corazones para buscarte, y Señor, te has manifestado a nosotros. Gracias Señor, Gracias por tu increíble y asombrosa gracia. Gracias que aun mostrándonos nuestro orgullo y nuestra testarudez y lo voluntariosas que somos y nuestras faltas y necesidades, no nos dejas ahí, sino que has provisto para nosotras la gracia de Jesucristo, nuestro Señor.

Señor, te amamos. Amamos tu gracia hoy más que ayer. Hoy la vimos en otra perspectiva. Gracias a Ti, al salir de aquí hoy sabemos que tenemos gracia para cualquier cosa que enfrentemos. Gracias que estamos paradas en la gracia, la gracia de nuestro Señor y Salvador Cristo Jesús.

Y por eso gracias, gracias, gracias.

Carmen:  La vida puede ser tan difícil y la gracia tan necesaria. Nancy DeMoss de Wolgemuth ha estado interactuando con mujeres que tienen tantas necesidades como tú y como yo. Todos necesitamos de la gracia de Dios.

El tiempo de un compartir genuino y el aliento que experimentaste durante el programa de hoy, es una muestra de lo que puedes experimentar al reunir un grupo pequeño de hermanas o amigas y hacer el estudio En busca de Dios juntas. En Busca de Dios es el nombre de la serie radial que estamos transmitiendo, y también es el título del libro de estudio en el cual está basada esta serie. Visita AvivaNuestrosCorazones.com para informarte acerca de cómo adquirirlo.

Esta semana hemos visto que verdaderamente necesitamos la gracia de Dios. Hay un capítulo que corresponde a este tema en ese libro de estudio que Nancy escribió junto a Tim Grissom y los hermanos de Life Action Ministries. Puedes leerlo y seguir creciendo en el conocimiento de tu Creador.

Queremos expresar nuestro agradecimiento a Dios por los hermosos testimonios que recibimos diariamente y que nos animan al ver cómo Dios está usando este programa para animar a tantas mujeres alrededor del mundo.

Diariamente recibimos mucha retroalimentación y comentarios en nuestra página de internet y también en nuestra página de Facebook, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth. Si aún no conoces esta página, te invitamos a darle “me gusta” cuando entres a tu Facebook personal. Por esta vía puedes mantenerte también al tanto de las noticias de nuestro ministerio.

Hace un tiempo una oyente que visitó nuestra página nos escribió lo siguiente:

Pido por favor oren por mí. Quiero y necesito un arrepentimiento sincero y tomarme de la mano de Dios para recibir su misericordia. Me entregué en la última parte de la oración con Nancy, fue de corazón, contra Dios solamente he pecado. Gracias de verdad por este audio, ha sido de gran ayuda y edificación a mi vida. Tengo un esposo inconverso, por favor ayúdenme a orar por él. Que el Señor les siga bendiciendo grandemente, he compartido esta página con algunas mujeres. Gracias mil gracias por compartir lo que Dios ha hecho en ustedes, para que nosotras podamos crecer más y más. Qué Dios les bendiga.

Gracias amada hermana por escribirnos, esperamos que sigas creciendo en gracia y conocimiento de la Verdad.

Quizás entendiste la profundidad de las emociones expresadas hoy. O quizás te sentiste identificada con los problemas descritos. Nancy tiene mucho material que te puede ayudar a atravesar los momentos más oscuros de la vida. Visita nuestra página web AvivaNuestrosCorazones.com para obtener muchos más recursos que te pueden ser de gran bendición.

Aviva Nuestros Corazones ha sido de bendición para muchas que se han mantenido fieles durante muchos años. Este ministerio de ministrar y fortalecer a nuestras oyentes alrededor del mundo se hace una realidad debido a la fidelidad de aquellos contribuyen mensualmente para ayudarnos a distribuir estos mensajes de la Palabra de Dios. Te animamos a ser parte de este equipo, y no solo financieramente, ¡sino con tus oraciones también!

¿Ya te enteraste de nuestro próximo evento Mujer Verdadera? Te invitamos a unirte a Nancy, Mary Kassian, Dannah Gresh y Dámaris Carbaugh el próximo mes de marzo, en la conferencia, En Busca de Dios. Se llevará  a cabo en la ciudad de Querétaro, en México.  Visita www.MujerVerdadera17.com  para que conozcas cómo puedes ser parte de este maravilloso tiempo.

“Belleza divina, justicia, perdón, gloria, bondad, aun parentesco, dado a aquellos que son culpables de verdadera maldad.” Así es que uno de los invitados de nuestro próximo programa describe la gracia. Mañana escucharemos de hombres piadosos que oran por la gracia de Dios. Te esperamos aquí, en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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