Podcast Aviva Nuestros Corazones

La historia y el significado de la reforma, día 3

Annamarie Sauter: Martín Lutero estaba dispuesto a morir por lo que creía, aun si sus convicciones chocaban con la tradición de la época. Con nosotras el Dr. Erwin Lutzer.

Dr. Erwin Lutzer: Bueno, está camino a su casa. Aquí es donde realmente se pone emocionante. Está en camino, y está cerca de Eisenach, y unos hombres le salen al encuentro. Lo dominan, lo capturan, y lo ocultan en el Castillo de Wartburg. Estos hombres eran sus amigos.

Annamarie: Escucharemos por qué su amigos hicieron esto, hoy.

Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

«Las 95 tesis». Seguramente has escuchado este término. En el programa anterior comenzamos a hablar acerca de esto, así que si te lo perdiste, te animo a visitarnos en  AvivaNuestrosCorazones.com para escucharlo o leer la transcripción. Hoy continuamos en la serie titulada, «Rescatando el evangelio».

Nancy DeMoss de Wolgemuth: Bueno, seguimos contando la historia de la Reforma Protestante, mientras celebramos los 500 años de uno de los eventos más significativos de la historia occidental. Ayer hablamos sobre Martín Lutero, el monje que buscaba alivio de la carga de su culpa y de su pecado.

Recordé algo, Dr. Lutzer. Cristiano, en el Progreso del Peregrino. Él cargó ese peso de su pecado y era un peso tan grande que se sentía abrumado por cómo podía llegar a la ciudad celestial, porque no podía hacerlo con ese peso. Y entonces llegó a la cruz. Ahí fue donde él creyó en Cristo y lo que cargaba se desvaneció, y pudo empezar el viaje, sabiendo que terminaría en la ciudad celestial.

Esa ha sido su experiencia, y la mía. Si somos hijos de Dios, hemos experimentado la gracia salvadora, el poder liberador del evangelio.

A veces nos olvidamos de lo maravilloso que es, y espero que esta serie esté ayudando a nuestras oyentes a recordar eso.

Bueno, el doctor Erwin Lutzer ha sido nuestro invitado en esta serie, y él y su esposa Rebecca han sido amigos y consejeros de mucho tiempo de este ministerio. Cuando empezamos Aviva Nuestros Corazones, estaban entre los primeros que vinieron y dijeron, «¿Cómo podemos animarlos?»

Recuerda, Dr. Lutzer, hace años usted me dijo, «Déjame ayudarte con esto de hacer estos programas diarios de radio y cómo mirar la Escritura y abrirla». De muchas maneras nos ha alentado en este ministerio. Así que le doy las gracias.

Dr. Erwin Lutzer: Gracias Nancy.

Nancy: El doctor Lutzer ha escrito un libro llamado «Rescuing the Gospel» (Rescatando el evangelio—disponible en inglés). Ahora, ¿por qué el evangelio necesita ser rescatado? Ayer hablamos acerca de esto.

Y nos quedamos, Dr. Lutzer, en que Lutero halló alivio de la carga de su pecado. Luego hablamos un poco acerca de las 95 tesis, y que la raíz del problema estaba en, ¿Cuál es nuestra fuente de autoridad? ¿Es la Escritura? ¿O es la tradición? Buscar respuestas a estas preguntas metió a Lutero en algunos problemas...

Dr. Lutzer: Bueno, vamos a continuar. Lutero es realmente excomulgado por el papa. El papa envía una carta de excomunión, que, si lo recuerdo bien, tarda unos dos meses en llegar a Wittenberg. Recuerda, él no envió un correo electrónico o texto o algo así.

Lutero sabía lo que había en la carta de excomunión. Creo que fueron cuarenta y dos objeciones a él, cuarenta y dos correcciones que debía hacer en su teología. La sacó a la Puerta de Ulster, allí en Wittenberg, y la quemó.

Es interesante, el cronista dice: «Y los estudiantes estaban en un carro, y tomaron una efigie del papa, y la quemaron». Hicieron cosas que hacen los estudiantes universitarios. Podemos llenar los espacios en blanco, ¿no?

Pero ahora llegamos realmente al aspecto más crítico de Lutero que querrían saber. Voy a contarles una historia que deberían contarles a sus hijos y a sus nietos. A menudo nos decimos a nosotros mismos, «Bueno, ¿qué podemos hacer para animar a nuestros hijos a ser valientes?»

Bueno, una cosa que podemos hacer además de darles la Escritura, por supuesto, es contarles historias de heroísmo. Esta es una historia de heroísmo.

Nancy: Me pregunto, ¿cómo está ocurriendo todo esto? ¿Cuál es la mentalidad de Lutero? ¿Tiene alguna idea de a dónde lo está conduciendo esto? ¿Es atrevido y está confiado y seguro de sí mismo en medio de todo esto? ¿Qué sabe de esto, cómo se enfrentó Lutero a todo esto?

Dr. Lutzer: Yo diría que una vez que Lutero empezó a seguir este camino, era un hombre extraordinariamente valiente. Siguió adelante aunque sabía cuál era el costo. Tal vez no hay ningún otro evento en su vida que ilustre que él sabía cuál era el costo, como cuando fue a la Dieta de Worms.

Nancy: ¿Podría deletrear eso para nosotros?

Dr. Lutzer: Sí. W-o-r-m-s. Worms, en español, significa gusanos. Es la dieta de Worms, que a menudo bromeando se dice que es una dieta que realmente funciona porque si tienes una dieta de gusanos, perderás peso.

Nancy: ¿Y qué significa la palabra «dieta» en el contexto?

Dr. Lutzer: Quiere decir, convención. Bien, permíteme explicarte.

Hay un nuevo emperador en Europa, y ese es Carlos V. Carlos I en España y V en Alemania. Es un católico ferviente, y está muy enojado por el hecho de que el luteranismo está creciendo.

La gente decía que el 90 por ciento de la gente estaba con Lutero; el otro 10 por ciento gritaba la muerte del papa. Esa es una exageración. Pero el hecho es que el luteranismo se estaba propagando de ciudad en ciudad. La gente estaba leyendo las noventa y cinco tesis. Estaban discutiendo. Y este emperador, Carlos V, quería ponerle fin a esto.

Debes entender que estamos hablando aquí de una época, hace 500 años, en la que no había libertad de religión. Lo que él quería hacer era matar a Lutero. Esa fue una de sus grandes metas. No lo hizo, por razones que explicaré más adelante, pero eso era lo que pretendía. Sabía que, «si mato a Lutero, voy a tener a todos los alemanes enojados conmigo. Tengo que darle una audiencia por lo menos».

Así que se pusieron de acuerdo para encontrarse. Finalmente, están de acuerdo en reunirse en Worms, Alemania: «Nos reuniremos aquí, y tendremos esta convención o dieta, como se ha llamado». Y Lutero es llamado a ella.

Ahora, Lutero era muy sarcástico. Una de las cosas que dijo fue, «Oh, él quería que me retractara en Worms? Bueno, podría hacer eso aquí. ¿Por qué debo ir a Worms?»

Él dijo: «Esta será mi retractación en Worms: Anteriormente dije que el papa era el vicario de Cristo. Ahora me retracto. Digo que el papa es el apóstol del diablo y el anticristo. Esa será mi retractación en Worms».

Dijo, finalmente, «voy a ir a Worms aunque haya tantos demonios en Worms como tejas en los tejados».

Hemos estado en Worms varias veces, e incluso hoy en día hay casas que tienen tejas en el tejado.

Así que Lutero va. Se enfrenta allí en Worms con un hombre llamado Eck. Eck dice: «¿Son estos tus libros?»

Lutero dice, «Sí.»

Eck dijo: «¿Te retractarás?»

Y Lutero dijo: «No»

Por cierto, en alemán, la palabra Eck, realmente significa esquina. Se puede decir, en efecto, que estaba tratando de poner a Lutero en una esquina, arrinconarlo.

-«¿Te retractarás de estas escrituras?», preguntó.

Lutero dijo: «No. Tengo que debatir los puntos individuales porque muchos de mis libros tienen cosas con las que incluso la iglesia está de acuerdo».

-«No. Debes retractarte de ellas totalmente»

Lutero dijo: «Dame tiempo para pensar en ello. Necesito hasta mañana»

Él dijo: «Está bien. Adelante. Vuelve mañana, y cuéntanos tu respuesta»

Nancy, ¿puedo leer la oración?

Nancy: Sí por favor hágalo. Es una hermosa imagen de lo que él estaba experimentando.

Dr. Lutzer: Oh, recuerda esto: la intención de Carlos era matar a Lutero si él no se retractaba. Lutero esperaba morir. Ahora, no he dicho todavía la razón por la que no lo hizo, pero esa era la expectativa.

¿Cuál es la oración de un hombre cuando espera ser puesto en una tumba, ser separado, acorralado, cortado en pedazos al día siguiente? Trae lágrimas a mis ojos. Él dijo,

«Oh, Dios todopoderoso y eterno, qué terrible es este mundo. He aquí, abre su boca para tragarme, y tengo tan poca confianza en ti. ¡Cuán débil es la carne! Y Satanás, cuán fuerte. Si es sólo en la fuerza de este mundo que debo poner mi confianza, todo ha terminado. Mi última hora ha llegado. Mi condena ha sido pronunciada».

«Oh Dios, oh Dios, ayúdame contra toda la sabiduría de este mundo. Haz esto; Tú deberías hacer esto. . . Tú solo. . . Porque no es mi obra, sino tuya. No tengo nada que hacer aquí, nada que lidiar con estos grandes del mundo. Debería desear ver mis días fluyendo pacíficos y felices. Pero la causa es Tuya. . . .»

«Oh Dios, oh Dios, ¿no me oyes? . . . Tú, Dios, ¿estás muerto? . . . No. No puedes morir. Sólo te escondes. Me elegiste para este trabajo. . . . Actúa, pues, Dios. . . A mi lado, por el bien de tu bienaventurado Jesucristo, que es mi defensa, mi escudo, mi torre fuerte».

En el párrafo de conclusión, lo que él ora es esto: «Cuando estoy acostado en el pavimento, cuando mi cuerpo está acuartelado, ¿estarás a mi lado, oh Dios?»

Muy bien, esa es su oración.

Él va allí al día siguiente. Eck dice: «Debes retractarte»

Lutero de nuevo argumenta: «Hay algunas cosas en estos libros con las que incluso la iglesia estaría de acuerdo»

Eck dice: «No, debes retractarte sin ambigüedad, sin vacilación»

Y aquí está su respuesta (ahora, cada cristiano que ha sido salvado por algunos años debe saber esto de memoria), dice:

«Porque su majestad y sus señorías desean una simple respuesta, contestaré. A menos que me convenza la Escritura y la simple razón, no acepto la autoridad de los papas y concilios, porque se han contradicho; mi conciencia está cautiva a la Palabra de Dios. No puedo y no me retractaré de nada, porque ir contra la conciencia no es ni correcto ni seguro. Dios ayúdame. Aquí estoy, no puedo hacer lo contrario».

La habitación entra en erupción. Aquí está el emperador del Sacro Imperio Romano, Carlos V. Aquí están todos los príncipes alemanes. Aquí están todos los teólogos católicos. Y Lutero dice esto.

Se le permite volver a su habitación por la noche, y Carlos discute con los electores sobre lo que debe hacerse. Escribe lo que se conoce como el Edicto de Worms. El Edicto de Worms decía esto: «Le prometí un salvoconducto, y se le debería permitir volver a Wittenberg».

A diferencia del emperador anterior, Segismundo, que le dijo a Hus, «Le daré un salvoconducto», y entonces no lo hizo, Carlos guardó su palabra. Pero dijo: «Una vez que vuelva a Wittenberg, cualquiera puede matarlo sin represalias».

Así que una delegación viene a Lutero esa noche y le dice: «Mira, tienes que retractarte. La cristiandad está siendo desgarrada. El traje sin costuras de la cristiandad está siendo destrozado. Si no te retractas, vamos a tener todas estas diversas sectas que van a separarse de la iglesia. Y había algo de verdad en esa acusación, ¿no? Mira el protestantismo hoy.

Pero Lutero dijo estas palabras. Él dijo: «Si tuviera mil cabezas, las daría por la verdad».

Bueno, está camino a su casa. Aquí es donde realmente se pone emocionante. Está en camino, y está cerca de Eisenach, y unos hombres le salen al encuentro. Lo dominan, lo capturan, y lo ocultan en el Castillo de Wartburg. Estos hombres eran sus amigos.

El elector Frederick, que estaba en la reunión, que defendió a Lutero, decidió que su propio cuerpo de seguridad capturaría a Lutero para que no lo mataran, y lo escondería en el Castillo de Wartburg.

Así que está ahí. Hay una habitación en la que hemos estado muchas veces. Tu cocina es probablemente más grande que esa habitación. Y ahí es donde Lutero vivió once meses. Y lo que hizo allí es absolutamente increíble.

Sufría de depresión, de gota, de zumbido en los oídos. Dijo que sus oídos sonaban como las campanas de Wittenburg. A pesar de todo eso, logró una increíble cantidad de trabajo.

Una de las cosas que hizo fue que tradujo el Nuevo Testamento, no el Antiguo Testamento. Ese le llevó el resto de su vida, y consiguió ayuda. Pero tradujo el Nuevo Testamento al alemán, en un alemán que los alemanes podían leer y entender, de un nuevo manuscrito del Nuevo Testamento Griego que Erasmo había desarrollado.

Era un buen manuscrito, y él lo examinó y examinó todas las variaciones y así sucesivamente. Ahora Lutero está traduciendo la Biblia. La terminó en once semanas.

Nancy: Wao, ¿once semanas?

Dr. Lutzer: Sí. El Nuevo Testamento fue traducido en once semanas. Ahora, Lutero estuvo allí once meses. Pero el resto del tiempo luchó con el diablo.

Tengo que contarte la historia. Es ahí donde se dice que le arrojó un tintero al diablo. Los guías turísticos solían frotar un poco de hollín en la pared, porque pagas tanto para ir a Europa, y tienes que subir todas estas escaleras, y quieres ver al menos donde aterrizó el tintero. Hay una estufa vieja allí, y pusieron el tintero y un poco de hollín detrás de la estufa.

Pero, Nancy, no creo que Lutero haya tirado el tintero al diablo. En sus conversaciones de mesa él dijo: «Luché contra el diablo con tinta».

Lo que quiso decir fue: «Luché contra el diablo con la traducción de la Biblia al alemán».

Nancy: La Palabra de Dios.                                                                    

Dr. Lutzer: Sí. Si vas a luchar contra el diablo, no le tires el tintero. Si quieres luchar contra el diablo, luchas con la Palabra de Dios.

Nancy: Sí. Y menciona en su libro que Lutero pensaba que los ataques del diablo eran en el área de la seguridad de la salvación.

Dr. Lutzer: Exacto.

Nancy: ¿No les hace eso a los creyentes hoy en día?

Dr. Lutzer: Lutero creía que Satanás trata principalmente de atacar la verdad de la Palabra de Dios y nos hace dudar de las promesas de Dios.

En cuanto a lo que llamaríamos un espíritu o fantasma, dijo que experimentó lo mismo en Wittenburg. En medio de la noche el diablo estaría haciendo ruido detrás de la estufa. Lutero dijo: «Cuando eso sucedía, me daba la vuelta, y me iba a dormir. No me importaba eso».

Él dijo: «Lo que Satanás quiere hacer es atacar la mente y la Palabra de Dios».

Así que allí en esa habitación, pensamientos llegaban a él, y puedes entender por qué. «¿Eres el único que tiene razón? Estás en contra de mil años de historia de la iglesia. Estás en contra… ¿Quién eres tú? ¿Un monje capaz de poner su conciencia por encima del papa y por encima de los decretos y las tradiciones de la iglesia?»

Así que Lutero luchó, pero siempre tenía que volver a esto: la Palabra de Dios y el traducirla al alemán fue realmente su fortaleza.

Nancy: Me encanta esta cita que tiene de Lutero. Él dice: «Cuando desperté anoche, el diablo vino y quiso discutir conmigo; Me reprendió y me reprochó, argumentando que yo era un pecador. A esto le respondí: ¡Dime algo nuevo, diablo! Ya lo sabía perfectamente. He cometido muchos pecados fuertes y reales. . . . (Cristo) llevó todos mis pecados sobre él para que ahora los pecados que he cometido ya no sean míos, sino que pertenezcan a Cristo. No estoy dispuesto a negar este maravilloso regalo de Dios, pero quiero reconocer y confesar».

Así que el diablo viene a él en su mente con dudas acerca de la verdad de la Palabra de Dios y la confiabilidad de la salvación de Dios, y él viene y le dice: «Tienes razón. No soy digno de este regalo».

Él trata con el diablo de la misma manera que Jesús lo hizo con la verdad, con la Palabra de Dios. Y así fue como pudo mantener su paz.

Dr. Lutzer: El diablo vino a él, y Lutero le dice al diablo: «Mis pecados no son míos. Pertenecen a Jesús. Así que ve a hablar con Jesús sobre ellos».

Nancy: Cierto.

Dr. Lutzer: Sabes, Nancy, este sería un buen momento para que veamos el papel que jugó el evangelio en la vida de Lutero.

Había un amigo suyo con el nombre de Spalatin. Spalatin hizo algo malo. Él dio algunos malos consejos, y todos hemos hecho eso, y las cosas resultaron muy mal. Spalatin no podía perdonarse a sí mismo. Pienso que otro consejero podría decirle: Spalatin, relájate. Todos hemos dado malos consejos. Sólo acéptalo, y Dios lo resolverá de alguna manera.

Lutero no minimizó el pecado. Lo que hizo fue magnificar la gracia de esta manera: escribió una carta a Spalatin y dijo: «Oh Spalatin, ¿por qué eres un gran pecador? Ven a nosotros, Spalatin, porque aquí somos unos grandes pecadores. Tienes que acostumbrarte a algo: Jesús no murió por pequeñas, pequeñas, iniquidades, pecados infantiles. Oh no, Spalatin. Jesús murió por nuestras iniquidades, y tienes que acostumbrarte al hecho de que tenemos un gran Salvador para estos grandes pecadores».

Nancy: Sí. Amén.

Dr. Lutzer: ¿Ves cómo lo trató?

Nancy: Sí.

Dr. Lutzer: No dijo: «Bueno, es insignificante» ¡No! Pero tenemos un Salvador que puede cubrirlo.

Nancy: Así es.

Dr. Lutzer: Así que esta era, por supuesto, su carga. A menudo la gente lo mira y dice: «Era medieval en su entendimiento de Satanás». En realidad, era muy bíblico. Satanás viene a nosotros.

Piensen por ejemplo en Ananías y Safira, en cuyas mentes Satanás puso ideas que ellos pensaban que eran de ellos. Por eso no temían esas ideas, es decir, mentir. Esto lo vemos en Hechos 5:3, «¿por qué ha llenado Satanás tu corazón para mentir al Espíritu Santo, y quedarte con parte del precio del terreno?».

Lo que Satanás quiere es acceso a la mente. Creo que nuestras mentes están protegidas, pero, al mismo tiempo, ciertamente podemos permitir la entrada de Satanás. Lo que él quiere hacer es desacreditar la Palabra de Dios y erosionar nuestra fe, y Lutero entendió esto.

Nancy: Así es. Ahora, la Reforma y el papel de Lutero en ella afectaron todo lo que pueda imaginar, incluyendo el matrimonio y la familia, cuestiones muy prácticas. Me gustaría que nos hablara sobre el matrimonio de Martín Lutero, sus hijos, su hogar; cómo eran, y cómo todo eso fue impactado por el evangelio, y cómo esa familia y la forma en la que Martín Lutero llegó a pensar sobre la familia, impacta la forma en que pensamos de la familia hoy.

Y aún antes de que Lutero se casara, ¿Nos podría dar un contexto sobre cuál era la situación del matrimonio y la familia y el clero?

Dr. Lutzer: Bueno, este matrimonio impactó el mundo de muchas formas. Ahora, hoy, cuando hay un matrimonio, especialmente en la realeza, es transmitido alrededor del mundo; billones de personas lo ven. Pero no necesariamente cambia la forma en que el matrimonio es visto.

Es por eso que un historiador que respeto dijo, «El impacto de Lutero en su familia y matrimonio fue un impacto casi tan grande como su reforma eclesiástica», porque de ahí en adelante, el matrimonio sería visto como algo diferente. Incluso algunas de nuestras costumbres hoy datan de la época de Lutero.

Antes de entrar en el interesante romance de todo esto… esto tomó un tiempo para desarrollarse. Permíteme responder una pregunta que surgió anteriormente.

La pregunta es: ¿Por qué no mataron a Lutero?

Recuerdas que era la intención del emperador matar a Lutero, y Lutero, entonces, fue escondido en el Castillo de Wartburg. Pudo haber momentos en que Carlos V pudo haberlo matado, pero los turcos estaban rodeando Viena.

Este fue el tiempo del surgimiento del Imperio Otomano, y Carlos necesitaba la ayuda de los luteranos en su guerra contra los turcos. Así que, como ves, él no podía moverse contra Lutero. Él estaba tan enojado que después de que Lutero murió, él en efecto comenzó una guerra con los protestantes, cuando tuvo más libertad para hacerlo. Así que a Lutero nunca lo mataron, sino que murió de muerte natural.

Nancy: Y vemos la mano providencial de Dios en la historia.

Dr. Lutzer: Vemos la mano providencial de Dios.

Y bueno, regresando al contexto de su matrimonio; Lutero estaba viviendo en un momento en el que el matrimonio estaba en desorden. Ahora, pudiera ser difícil de creer, pero la iglesia quería tener el matrimonio bajo su jurisdicción. Pero las personas muchas veces evitaban la iglesia porque tenías que pagar dinero para tener la ceremonia y así sucesivamente. No había una política estándar. Por ejemplo, los hijos, algunas veces huían y se casaban, y Lutero hablaba en contra de eso junto con un par de otras cosas que vamos a mencionar.

Y sin embargo, el matrimonio era considerado un sacramento, un medio de gracia. Ahora, no era necesariamente un sacramento porque, obviamente, los sacerdotes no eran casados. Ellos no necesitaban ese sacramento. Pero creo que era un intento de la iglesia para tratar de elevar el matrimonio y decir que es uno de los siete sacramentos. Así que tienes esta tremenda disparidad.

Lutero comienza a escribir, y habla contra el celibato. Tiene algunos argumentos poderosos en contra de por qué el sacerdocio no debe ser un sacerdocio célibe.

Nancy: Aun cuando él mismo está aún sin casarse.

Dr. Lutzer: Sí. Él mismo aún es un monje. Recordemos, pongamos esto en contexto. Su matrimonio tiene lugar cuatro años después de la Dieta de Worms. Así que Lutero es conocido por toda Alemania. Cuando fue a Worms, la ciudad entera básicamente estaba allí para darle la bienvenida. Así que él se va a casar siendo un hombre bien conocido, con una monja fugitiva.

Así que Lutero comienza a hablar en contra del celibato. Él dice que es antinatural. Él dijo, «el poner sacerdotes  junto a mujeres cuando el sacerdote es célibe, es como poner paja en el fuego y esperar que no se queme». Lutero creía firmemente en el hecho de que somos seres sexuales.

Comenzó a predicar sobre la elevación del matrimonio, regresando hasta el libro de Génesis, de que este fue ordenado por Dios, y que el matrimonio era natural y que el celibato debía ser abandonado.

Bueno, ¿qué sucede con esto? Las enseñanzas inundaron Alemania, y todo esto llega a un convento, y en este convento hay monjas que están escuchando sobre Lutero. Están leyendo sobre él. Él está argumentando en contra del celibato, en contra del convento, y doce de ellas dicen, «¿qué debemos hacer?»

Así que consultan con Lutero, obviamente no directamente con él, sino a través de emisarios. Y Lutero les dice: «Creo que ustedes deben escapar, y yo les voy a organizar la fuga».

Lo que sucede es que hay un hombre llamado Leonard Kopp. Leonard Kopp era el hombre que podía llevar arenques y otros suministros al convento. Y así, la noche antes del domingo de Pascua, él llegó con su vagón lleno de mantas, y doce monjas escaparon.

Si has leído libros de historia de la iglesia, dicen que las mujeres estaban escondidas en barriles. Yo no lo creo. Creo que estaban escondidas en las mantas e hicieron que pareciera que eran barriles, o algo así.

Pero ellas están allí. Se escapan. Era una ofensa capital que tomaras a una monja y la ayudaras a escapar. Y Lutero estaba dispuesto a tomar ese riesgo porque el elector era el Prince Frederick y Frederick en realidad estaba del lado de Lutero en muchos sentidos. Él tenía un papel muy interesante que jugar en todo esto.

Las doce monjas llegaron a Wittenberg, y la pregunta es: ¿Cómo encontramos esposos para ellas? Tenemos que hacer algo con ellas. Tres regresaron a casa. Así que quedan nueve monjas. Lutero se ocupó de encontrar esposos para todas, y había una que quedaba llamada Katherina, Katie como le llamamos nosotros.

Y Lutero dijo, «Tú debes casarte con Kaspar Glatz»

Y ella dijo, «No. Bajo ninguna circunstancia me voy a casar con él»

Lutero estaba ofendido. Él estaba intentando hacerle un favor, ayudarla a que se casara, y ella se rehusaba a casarse con este hombre. Ella tuvo la audacia de decir, «Me voy a casar o con Armsdorf o con Lutero». Estoy seguro de que ella estaba bromeando porque Lutero era dieciséis años mayor que ella. Lutero era muy famoso, y él era, yo supongo, el soltero más famoso de Europa.

Además, en ese tiempo, aun cuando él estaba escribiendo en contra del celibato, él aún estaba guardando sus votos. Ella termina sin tener con quien casarse, y Lutero decide que él lo va a hacer.

Por cierto, concerniente al celibato, la declaración que era popular en esos días era, «Los matrimonios llenan la tierra, pero la virginidad llena los cielos». En otras palabras, el celibato era visto como lo favorecido, y eso era en contra de lo que Lutero estaba hablando, de que el estado del matrimonio era un buen estado, como tú has descubierto, Nancy.

Nancy: Sí, así es.

Dr. Lutzer: Tú puedes testificar sobre esto en varias instancias.

Nancy: Amén.

Dr. Lutzer: Y el hombre con quien te casaste está sentado justo del otro lado, y está moviendo su cabeza en una dirección favorable.

Nancy: Espero que esté asintiendo con su cabeza.

Bueno, así que Lutero decide que él se va a casar con Katie.

¿Está Lutero enamorado de esta mujer?

Dr. Lutzer: No, para nada.

Nancy: ¿Por qué se casó con ella?

Dr. Lutzer: Él sentía que lo estaba haciendo, él dijo, «Por lástima y por obediencia a Cristo», lo cual no es una muy buena razón, pero esa era la razón por la que lo estaba haciendo.

Nancy: Ahora, yo ya había leído eso antes, ¿puedo interrumpirle?

Dr. Lutzer: Sí, por favor.

Nancy: Yo leí que él inicialmente no se quería casar con ella porque él pensaba que iba a morir, y él no quería dejarla viuda. 

Dr. Lutzer: Sí. Es correcto.

Nancy: Así que él estaba pensando en no dejarla en esa condición.

Dr. Lutzer: Exactamente.

Nancy: Pero luego decide que se va a casar.

Dr. Lutzer: Bueno, permíteme citar sus palabras: «Yo no amaba a mi Katie en ese entonces ya que la consideraba con desconfianza, como una persona orgullosa y arrogante. Pero agradaba a Dios quien quería que yo me apiadara de ella».

Y luego él continúa diciendo que la verdadera razón no fue por amor sino que él realmente se casó por obediencia a Cristo. Para Katie, el matrimonio era una cuestión de supervivencia.

Ahora, no es esto interesante, a ti te gusta hablar sobre la providencia, Nancy, y este es también un ejemplo. Ya que no se había casado, Katie pasó dos años en el hogar de Cranach en Wittenberg. Los Cranach son pintores. Todas las pinturas que tú ves de Lutero fueron pintadas por los Cranach, padre e hijo.

Allí se le enseñó a Katie a llevar una casa, a cocinar y todas estas otras cosas que ella hace de manera espectacular.

Nancy: Sí, ella era increíble.

Dr. Lutzer: Ella termina siendo una esposa increíble para él.

Nancy: Bueno, qué historia, y aún no ha terminado. Esta conversación continuará, y estaremos hablando también acerca de cómo se extendió la Reforma.

Y bueno, quizás quieres recordar algunas de las cosas de las que hemos estado hablando, en esta serie, «Rescatando el evangelio». Nuestro equipo ha preparado unos diseños dibujados a mano, que querrás colocar en tu escritorio o en un portaretratos; por tu donación de cualquier monto, de modo que podamos continuar alcanzando mujeres con la verdad de la Palabra de Dios, te enviaremos un acceso para descargar estos diseños.

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Mañana continuaremos hablando sobre el matrimonio de Lutero y sobre su familia, y no solo de lo fascinante que era esa relación y su hogar, sino también de cómo su matrimonio y su familia afectaron la cultura y nuestros matrimonios y familias hasta el día de hoy.

Asegúrate de unirte a nosotros en Aviva Nuestros Corazones mañana, cuando hablemos de Katie Lutero y el impacto de su vida en la reforma.

 

Annamarie: Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

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