Podcast Aviva Nuestros Corazones

La manera de hacer que los hombres se sientan respetados

Recursos del Episodio

Annamarie Sauter: Nancy DeMoss de Wolgemuth pregunta, ¿es tu hogar acogedor? ¿Un lugar donde las personas se sienten bienvenidas?

Nancy DeMoss Wolgemuth: Piensa en cómo se siente tu esposo cuando regresa a la casa al final del día. ¿Haces que el regreso para él sea un gozo o una carga?  ¿Haces que él  desee haberse quedado en el trabajo?

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia De Saladín.

Esta es la segunda semana de una serie de enseñanzas que Nancy ha estado compartiendo basadas en un documento llamado el Manifiesto de la Mujer Verdadera. Lo puedes leer en nuestra página web AvivaNuestrosCorazones.com. Nancy continúa hoy con este importante estudio.

Nancy: Hace un tiempo en esta serie del Manifiesto de la Mujer Verdadera, compartí algunas respuestas que recibí de algunos hombres cuando les pregunté qué los hacía sentir respetados por las mujeres. Bueno, hubo un hombre que escuchó ese programa, donde compartí algunas de esas respuestas, y nos envió un correo electrónico diciendo:

Querida Nancy,

Me hubiese gustado haber recibido el correo electrónico con el cuestionario de la perspectiva de un hombre.

 El verano pasado salí de la casa para llevar a mi hija al aeropuerto. Cuando regresé tres horas después, mi esposa se había ido  y  había limpiado la casa por completo. No quedó nada, nuestro hogar parecía como si lo hubiesen saqueado. Incluso los recuerdos y fotografías ya no estaban, algunas estaban tiradas como basura en el piso.

Dios me salvó hace ocho años, me mantuve como un esposo fiel a una esposa cristiana que nunca estuvo feliz. Ella tenía un apetito insaciable por todas las cosas que no teníamos en vez de estar agradecida por las tantas bendiciones que Dios había dado a nuestro hogar.

Trabajo y lidero a hombres. ¿Quieres realmente conectar con un hombre? A veces cuando cometen errores, les hago una pequeña corrección [hablando de los hombres que trabajan para él]. Sin embargo, cuando cometen errores grandes e inconscientes, les  extiendo gracia. Lo que obtengo como resultado es  un hombre agradecido por siempre.

¿Por qué las esposas no pueden aplicar estos simples principios? Como hombres no tomamos las decisiones que tenemos que tomar a la ligera, ya sea en casa o en el trabajo. Con frecuencia agonizamos sobre qué direcciones y decisiones tomar. Cuando cometo un error, usualmente me percato en seguida. Mientras intento corregir mi error, no necesito a mi esposa detrás de mí regañándome por algo que estoy intentando corregir o limpiar. En ese momento necesito gracia.

Mujer: ¿Quieres un líder? Sé una seguidora. No nos digan que seamos líderes, para luego romper cada decisión que intentamos hacer.

  • Sé tan rápida para extender gracia así como lo haces para criticar.
  • Deja que Dios obre. Aquel que creó el universo es capaz de moldear un esposo sin la intervención de la esposa.
  • No retengas tu afirmación o tu intimidad hasta que creas que somos buenos chicos y merecemos una palmadita en la espalda. Eso hiere nuestro espíritu, y sabemos lo que estás haciendo.

A veces somos lentos para expresar nuestros pensamientos o emociones.  Cuando eso ocurre, por favor sean pacientes  con nosotros y aliéntennos, porque sí tenemos algo importante que comunicar.

Permanezcan en un estudio bíblico con mujeres mayores quienes les hablen la Palabra de Dios a sus vidas y a sus hogares. No permitan los programas de entrevistas en sus hogares.  El Dr. Phil y Oprah te harán pensar que están siguiendo principios bíblicos, pero no podrían estar más equivocados.

Su hermano en Cristo.

 

Esa fue una carta triste, pero cuando la leí, les digo que—aunque en ese tiempo no estaba casada—una oleada de convicciones  llegó a mi corazón mientras pensaba acerca de los hombres con los que sirvo en nuestro ministerio. Estoy tan agradecida por esos hombres, pero cuántas veces siento que es mi tarea señalar cuando algo no sale de acuerdo al programa o al horario o al plan. Mientras leía esto pensé, “Oh Señor, cómo puedo desalentar y debilitar y desmotivar y rebajar a los hombres a mi alrededor”.

Estoy tan agradecida por esas palabras de este hombre. Ahora, yo sé que cada historia tiene dos lados y yo  no he escuchado el lado de su esposa así que no sé qué ella escribiría. Y por lo regular escuchamos a mujeres que se han sentido heridas o que no son amadas por los hombres, así que sé que es una calle de doble vía.

Como Mary Kassian, mi amiga y compañera, nos recuerda,

El pecado infundió en las mujeres la urgencia a oponerse, controlar y a actuar en contra de los hombres. El pecado infundió en los hombres la urgencia de dominar ásperamente y/o a pasivamente resistir a la mujer.1

Así que varón y hembra, hombre o mujer, ambos tenemos nuestros pecados y estos salen con regularidad en la manera en que nos relacionamos con el género opuesto.

Así que hoy estaremos viendo una más de las declaraciones que nos hemos comprometido de acuerdo  al Manifiesto de la Mujer Verdadera. La declaración número siete. Déjame leértela, y luego quiero que la discutamos por un momento. La declaración dice,

Mostraremos el respeto debido a hombres y mujeres, creados a imagen de Dios, considerando a los demás como mejores que nosotros; buscando edificarlos, poniendo de lado la amargura, el odio y las palabras malas.

Para ayudarnos a entender la importancia de esto, quiero que leamos en el transcurso de esta sesión algunos correos que hemos recibido,  que creo que  ilustran poderosamente, Una mujer escribió recientemente y dijo.

Querida Nancy,

Tu emisión de hoy es ciertamente oportuna, según el Señor me ha ido dando convicción por un largo tiempo sobre esto [el asunto del respeto]. De hecho, el viernes, mi esposo me escucho hablando con mi cuñada sobre el—aunque fue sobre mis preocupaciones espirituales con él, fue una falta de respeto, y sé que necesito cambiar eso.

Necesitaré mucha oración para hacer esto—mi espíritu crítico sobre tantas cosas se ha convertido en mi segunda naturaleza después de 37 años de matrimonio— y cuando él me habla de forma áspera, suelo reaccionar sin pensar la mayoría de las veces. Verdaderamente quiero comenzar a mostrarle respeto a él y a alentarlo. Sé que lo necesita a pesar de que actué como si no lo necesitara.

Ahora bien, no sé cómo tu esposo o los hombres a tu alrededor actúan, si actúan como si necesitaran respeto o no. Pero te diré algo, todos los hombres necesitan ese tipo de respeto de su esposa o de otra mujer a su alrededor.

Un hombre nos escribió y dijo,

Damas, por favor, por favor, escuchen y traten de entender lo poderoso y preciso que es este mensaje. [Era un mensaje sobre las esposas respetando a sus esposos.] 

Cada día cuando me levanto y me aventuro al mundo, puedo manejar casi cualquier cosa que la vida me arroja incluso hasta el punto de ser diagnosticado con cáncer hace ocho años. Pero la crítica de mi esposa, su falta de apoyo, y su falta de respeto hacia mí, me deja absolutamente y totalmente roto por dentro, lleno de dolor, de profundo dolor.

En vez de ser mi mejor amiga y defensora, mi esposa se ha convertido en mi primera crítica  y una enemiga. He intentado levantarme a pesar de este hecho, pero me roba cada onza de gozo que puedo y debo experimentar como cristiano. Soy padre inteligente, talentoso, bueno y un hombre decente, aun así la actitud de mi esposa hacia mí me deja sintiéndome que para ella soy un contenedor de basura para su insatisfacción en la vida o un horrible criminal.

Aunque encuentro mi fuerza en el Señor y no necesito más la aprobación de mi esposa para definir mi valor, ha sido un camino difícil de recorrer. Todavía busco el apoyo de mi esposa y su amistad. Estoy completamente comprometido a soportar mi matrimonio independientemente de caminar cada día con dolor, con pesar de corazón que busca su satisfacción y amor.

Y sí, si pudiera  elegir, prefiero estar solo y sin amor que ser poco apreciado y soportar tal tormento cada día, anhelando la confianza de mi esposa y el respeto.

Amigas, esto es grande en el corazón y la mente de los hombres y creo que la mayoría no lo expresa de la manera como hemos escuchado en estos correos. O quizás ellos lo expresen a alguien que es un completo extraño, por medio a un correo o a un ministerio como nosotros o compartiendo el descontento y el dolor con una mujer que no es su esposa.

Quiero ser clara y decir que no hay excusa para la infidelidad en un hombre o una mujer, buscando en otro lugar la manera de satisfacer esas necesidades.  También hay tiempos cuando los hombres y las mujeres se apartan por cualquier fracaso por parte de la pareja. Así que no estoy diciendo que si tu esposo ha mirado a otro lugar es porque tú no lo respetaste, sino que el asunto del respeto es muy importante.

Si vamos a ser mujeres verdaderas, necesitamos aprender a mostrar el respeto apropiado a ambos, hombres y  mujeres creados a  imagen de Dios, estimando a los demás como mejores que nosotras mismas, buscando levantarlos y quitar la amargura, la ira y malas palabrerías.

Cuando estaba discutiendo esta sesión con un grupo de mujeres que me estaban ayudando dándome ideas y retroalimentación en esta parte del Manifiesto, una de las chicas del grupo dijo,

Me siento muy avergonzada de decirles esto, pero cuando estaba en bachillerato, yo tiraba bolitas de papel al profesor…y puso el nombre de  uno de sus profesores. Nunca pensé en el, solo pensé en mi misma y cómo me hacía sentir popular.

Bien, mientras hablábamos, decíamos ¿Cómo los adultos  tiramos bolas de papel y cómo mostramos que estamos solo pensando en nosotras mismas y no en los demás? Puede ser con o sin palabras—en tu hogar, en tus relaciones. Puede ser levantando las cejas. Nosotras las mujeres tenemos la manera de hacer que los demás se sientan como idiotas sin decir ni una sola palabra. ¿Estoy en lo cierto? El lenguaje corporal, el tono de voz.

Es lo opuesto de buscar como edificarlos. Y el irrespeto a otros, particularmente a los hombres, se ha vuelto la corriente principal en la actualidad. Esa es la forma cómo va la corriente, y para ser diferente debes estar dispuesta a nadar  en contra de la corriente. Piensa en los programas, las películas, la televisión y piensa  cómo las personas hablan una de la otra, como las mujeres le hablan a los hombres, como las mujeres hablan de los hombres y como las personas se hablan la una a otra.

Son ruidosas, dogmáticas, argumentativas, interrumpen, críticas, desalentadoras, faltas de ética y modales, faltas de amabilidad o gentileza, o de civilidad. Simplemente se ha convertido en algo normal y aceptado el irrespetar a tu pareja,  que las mujeres irrespeten a los hombres, y  que todos nosotros irrespetemos a otros—tanto  hombres como  mujeres.

La razón es que estamos pensando en nosotras mismas primero. No estamos pensando en cómo edificar a otros sino en cómo derribarlos. De igual forma el chisme cae dentro de esto. Un espíritu crítico y un corazón que hace juicio.

Otra mujer nos escribió y nos dijo,

Mi esposo y yo nos casamos el verano pasado y nos separamos por ocho meses. No estaba agradecida por mi esposo, tampoco estaba alineada con la palabra de Dios. Siempre tenía que estar en control y manejar las cosas. Rara vez tenía algo bueno que decirle a él. Estaba centrada en mí y cualquier otro adjetivo despectivo que se te ocurra. En el fondo, no estaba sirviendo a Dios ni a  mi esposo. Era todo sobre mí.

¿Y  no es esa   la forma en la que nacimos? Es todo acerca de mí. Siempre será acerca de mí, hasta que comience a vivir como una mujer redimida y me dé cuenta que nada es acerca de mí. Todo es acerca de Dios. Todo es acerca de Cristo. Todo es acerca del evangelio, y todo es sobre cómo podemos reflejar Su amor, Su corazón, Su gracia a aquellos a nuestro alrededor.

Algún día quiero hacer toda una serie en Aviva Nuestros Corazones sobre los “unos a los otros” de las Escrituras. Hay muchos de esos, pero déjenme leerles una lista de unos doce de ellos. No intentes anotarlas todos. Las tendremos con las referencias en www.avivanuestroscorazones.com, en la transcripción, y también lo proveeremos para ti en un pdf que puedas imprimir y usarlo para recordarte a ti misma de esos “unos a otros” en las Escrituras.

Leí algunos correos que muestran lo que es estar centradas en uno mismo, como mostrar el irrespeto, y ahora, piensa en cómo la vida sería diferente en tu hogar, en tu esfera de influencia, si viviéramos estos “unos a otros” en nuestras relaciones diaria.

  • Romanos 12:10: “Sed afectuosos unos con otros con amor fraternal; con honra, daos preferencia unos a otros;”
  • Romanos 12:16: “Tened el mismo sentir unos con otros; no seáis altivos en vuestro pensar, sino condescendiendo con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión.”
  • Romanos 14:13: " Por consiguiente, ya no nos juzguemos los unos a los otros.”

Ahora bien, estas no son cosas de los cristianos del siglo 1. Esto es para ti, para mí, para tu matrimonio, para mi familia, para nuestro equipo, para nosotras en nuestras relaciones. ¿Ok? Ya no nos juzguemos unos a otros

  • Romanos 15:7: “Por tanto, aceptaos los unos a los otros, como también Cristo nos aceptó para gloria de Dios.

Piensa sobre cómo es cuando tú y tu esposo llegan a la casa al final del día. ¿Haces que la llegada para él sea un gozo o sea una carga? ¿Haces que el prefiera  quedarse en el trabajo? Acéptense unos a otros. Sé que en el contexto de Romanos 15 está hablando sobre algo más que darle la bienvenida cuando entre por la puerta, pero comencemos cuando entre por la puerta. ¿Cómo nos damos la bienvenida? ¿Cómo nos saludamos unos a otros así como Cristo nos aceptó por la gloria de Dios?

  • 2 Corintios 13:11: “Por lo demás, hermanos, regocijaos, sed perfectos, confortaos, sed de un mismo sentir, vivid en paz; y el Dios de amor y paz será con vosotros.
  • Efesios 4:2: “con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soportándoos unos a otros en amor.”
  • Efesios 4:32: “Sed más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo.
  • Filipenses 2:3: “Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo.”

Piensa cuando esas palabras severas, críticas y degradantes salen de tu boca hacia tu esposo o acerca de él, o de alguien en tu lugar de trabajo, ¿Estas considerando a esa persona de la que hablas como más importante que tú? ¿Cómo hablarías diferente, como cambiarías tu tono de voz, como serían diferentes tus palabras si estuvieras estimando a esa persona como más importante que tú?

  • 1 Tesalonicenses 3:12: “y que el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros, y para con todos.”
  • 1 Tesalonicenses 5:11: “Por tanto, alentaos los unos a los otros, y edificaos el uno al otro, tal como lo estáis haciendo.”
  • 1 Tesalonicenses 5:15: “Mirad que ninguno devuelva a otro mal por mal, sino procurad siempre lo bueno los unos para con los otros, y para con todos.”
  • Santiago 4:11 “Hermanos, no habléis mal los unos de los otros. El que habla mal de un hermano o juzga a su hermano, habla mal de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres cumplidor de la ley, sino juez de Se refiere a que solo hay un juez y ese es Dios. No hablen mal los unos de otros.
  • Santiago 5:9 “Hermanos, no os quejéis unos contra otros.”

Percibo un silencio. ¿Podría ser que al estar bajo el ministerio y el poder  de la Palabra, sólo la Palabra,  trae convicción a  nuestros corazones?

Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis juzgados; mirad, el Juez está a las puertas.” (Santiago 5:9)

  • 1 Pedro 5:5 “y todos, revestíos de humildad en vuestro trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes.”

Bueno, podría leer muchos correos que muestran como las personas lo han hecho mal y se han dado cuenta de ello, pero gracias a Dios , también hay correos de oyentes y lectoras que por la gracia de Dios están aprendiendo a mostrar respeto a sus parejas, a su familia, como hechos a la imagen de Dios.

Y este que les voy a leer lo disfruté este, no fue un correo, fue el respuesta de una mujer en una de  nuestros comentario en el blog de www.avivanuestroscorazones.com. Ella dijo:

Estoy aprendiendo a afirmar la fortaleza y liderazgo de mi esposo mediante formas que promuevan su liderazgo. Desde como el maneja hasta como habla, he aprendido a sentarme y dejarlo ser un hombre. Estoy intentando construir su confianza, no criticando la forma en la que expresa su liderazgo. Estoy aprendiendo a mostrarle respeto en la forma en la que le hablo a él y como hablo de él. Estoy aprendiendo a elogiarlo con frecuencia por las cosas que hace para proveer y protegerme. Estoy haciendo de mi hogar un lugar  de descanso, un refugio de paz y armonía. Eso me ha tomado años aprenderlo.

Nota que ella dice, sigo aprendiendo. Nunca llegas a aprenderlo todo. Pero entonces  me encanto la última oración. Ella dijo, “quiero que los años que nos quedan en nuestro matrimonio sean los mejores.”

Hay muchos matrimonios hoy, donde el primer año fue el mejor. Y se ha ido cuesta abajo, en muchos casos por la falta de respeto.

Ahora bien, tu esposo puede que no te muestre respeto, y podrías estar pensando sería mucho más fácil mostrarle respeto a él, hablar de forma  respetuosamente y hablar de él y con él de forma respetuosa, si tan solo el hablara palabras de amor y afirmación y apreciación hacia ti. Y estoy segura que es así en muchos casos.

Pero sabes, se necesita uno para entrar en  el fluir de la gracia de Dios y para cambiar los pasos del baile, y ser el que introduzca la gracia de Dios en la relación. Podrás encontrar que según comienzas a hablar con respeto y honor, bendición y amabilidad y amor, se comenzará a suavizar y ablandar el corazón de tu pareja, de tu hijo o de tu compañero de trabajo. Por supuesto,  es en el matrimonio donde muchas de estas realidades se viven, pero son importantes en todas nuestras relaciones.

Una de las cosas que hemos hecho en Aviva Nuestros Corazones a través de los años es extender lo que llamamos el reto de los 30 días de alentar a tu esposo. Quiero tomar un momento para recordarles ese reto. Algunas ya lo han hecho antes y es tiempo de hacerlo otra vez. Muchas de ustedes nunca quizás lo han hecho, así que déjenme recordarles, déjenme explicarles  lo que es.

Cada día durante estos 30 días, vamos a darte algunos trucos prácticos sobre cómo llevar a cabo esto. Cada día por los próximos 30 días. Hay dos partes en este reto. Lo primero es, que no puedes decir nada negativo sobre tu esposo—a él o sobre él a nadie.  Si necesitas decir algo negativo, díselo al Señor ¿Ok? Pero no  puedes decirle a nadie más.

Eso no significa que él será perfecto o que no hará cosas negativas, es solo que no las vas a verbalizar en los próximos 30 días. Y también por los próximos 30 días quiero animarte  a que le digas a tu esposo porque lo aprecias. Afírmalo con  algo. Exprésale  admiración o gratitud o aprecio y díselo a él y díselo también a alguien más. Dile a su mama o a tus hijos, a sus compañeros de trabajo.

Tengo en mi computadora portátil  un documento de probablemente 150 páginas de respuestas que hemos  recibido de mujeres a través de los años que han asumido este  reto de los 30 días de aliento para sus esposos. De tantas formas ellas nos cuentan las formas en la que Dios ha usado este reto en sus vidas. Nueva vez, si no eres casada, puedes hacerlo más amplio, puedes hacerlo con tus compañeros de trabajo.

Lo triste del caso son las personas con las que vivimos, las personas con las que nos pasamos la mayor parte del tiempo, quienes por lo general tomamos  por sentado. Pregúntate, ¿Le hablaría a un invitado en mi casa  de la forma como le hablo a las personas con quienes convivo en mi casa? ¿Le hablaría a alguien importante, un dignatario o a mi jefe o a quien sea de la forma como le hablo a mis compañeros de trabajo  o a la persona en el cubículo de al lado?

Simplemente, los tomamos por sentado, necesitamos practicar la manera en la que hablamos, de tal modo que honremos, alentemos y mostremos respeto, que  tratemos con amabilidad, con  respeto y animemos a todos, pero particularmente en el contexto de nuestros hogares, esto es muy importante.

¿Así que quieres ser una mujer verdadera de Dios? Creo que eso es la mayoría   quieres ser. Sé que eso él lo que anhelo ser. Eso significa que por la gracia de Dios necesitamos aprender a mostrar respeto a hombres y mujeres que fueron creados a Su imagen, estimando a los demás como mejores que nosotras mismas, buscando edificarlos y quitando toda  amargura, ira y malas palabras.

Según vivamos este aspecto como mujeres verdaderas, no solo aquellos en nuestras familias, sino aquellos a nuestro alrededor verán el reflejo del corazón amoroso, clemente y bondadoso  de Cristo, y este será uno de los medios más poderosos para testificar a un mundo que necesita ver quién es El. ¿Amén?

Annamarie: Nancy DeMoss de Wolgemuth ha estado mostrándonos la importancia del respeto. ¿Lo estas ofreciendo a otros de la manera como te gustaría recibirlo? Te recuerdo el reto de 30 días para esposas que Nancy mencionó. No digas nada negativo sobre tu esposo en estos 30 días, y cada día dile algo que aprecias de él. Te invito a descargar el reto a través de nuestra página AvivaNuestrosCorazones.com.

Bueno, y antes de terminar el programa de hoy, escuchemos de una amiga del ministerio, María Fernanda. Ella ha asistido a algunas de nuestras conferencias Mujer Verdadera, que Dios ha usado para hablar a su corazón.

Mi nombre es María Fernanda Meneses, vivo en Costa Rica, tengo 35 años, 13 años de estar casada, yo conocí Aviva Nuestros Corazones  por  una amiga, esposa de pastor, que me motivó a asistir a una conferencia en el 2015, en República Dominicana, me pareció interesante asistir con un grupo de amigas costarricenses a la conferencia con una motivación, “Señor, háblame” en este tiempo estaba con muchas luchas en mi corazón porque  mi esposo Dios lo había llamado a su servicio como pastor, mi corazón tenía mucho miedo, dudas y preguntas sobre mi rol como esposa de un pastor específicamente, el ministerio me enseñó a entender mi posición bíblica, como mujer según las Escrituras.

Llegué a República Dominicana, a la conferencia de Aviva Nuestros Corazones en el 2015, y Dios empezó a quebrantar mi corazón con cada una de las enseñanzas definitivamente todas eran para mí, me identifiqué mucho con la enseñanza en especial, con una que dio Mary Kassian sobre  “eres genuina, ir más profundo” y entendí que un avivamiento en mi vida no podría ocurrir sin un arrepentimiento genuino de mi corazón ante Dios.  Y a partir de ese momento el Señor empezó a hacer su obra en mí de una manera muy, muy especial entendiendo cual era mi posición como mujer y  a la semana de haber regresado mi amiga Marielos Angulo y yo invitamos a nuestras hermanas en Cristo y conocidas a la casa de mi amiga Marielos para compartirles de este ministerio que estaba impactando en nuestras vidas, todos los días compartimos un enlace con enseñanzas y nos reunimos una vez al mes a estudiar un libro que se llama “En Busca De Dios” y oramos para que este 2017, las mujeres costarricenses se motiven  a asistir a la próxima conferencia en Querétaro, estamos demasiado emocionadas  de ser  parte de este ministerio que ha impactado mucho nuestras vidas, no puedo irme sin decirles y compartirles lo valioso que ha sido asistir para mí a estas conferencias de Mujer
Verdadera, quiero animarte que te registres a la próxima conferencia Mujer Verdadera 2017 en Querétaro, no te puedes perder esta bendición, Dios tiene grandes sorpresas para nosotras sus hijas y sé que al igual que Dios ha impactado mi vida lo va a hacer contigo.

Para más información visita MujerVerdadera17.com

Mañana escucha testimonios sobre el poder de Dios para transformar una vida. No dejes de sintonizar tu programa Aviva Nuestros Corazones.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

1 http://www.truewoman.com/?id=662

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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