Podcast Aviva Nuestros Corazones

Annamarie Sauter: Con nosotras, Henry Blackaby.

Dr. Henry Blackaby: La cultura, la cultura evangélica, nos hace creer que si le das a Dios 15 minutos de tiempo a solas con Él en la mañana, Dios estará muy complacido contigo.  Yo diría: “No, no, no, Él es tu vida.”

Annamarie Sauter: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Antes de continuar con el programa de hoy, queremos recordarte algo muy importante:

Mujer:  Hermanas latinas mexicanas, las invitamos a Aviva Nuestros Corazones "En busca de Dios" Querétaro 2017.  Las esperamos con el corazón abierto.  Y bueno, pues, es de gran bendición.  Esperamos compartir con todas ustedes esta bendición de estar recibiendo la Palabra de Dios, conocer más de Él, y conocer el diseño que tiene Dios para nosotras, el cual nosotras hemos vuelto a conocer, y el propósito de Dios que tiene para nuestras vidas como mujeres.

Para más información visita MujerVerdadera17.com

Estamos en la semana final de una sustanciosa serie llamada En busca de Dios en la que hemos estado viendo qué le sucede a alguien que experimenta un avivamiento.

En esta última semana estamos aprendiendo cómo mantener encendido en nuestros corazones el fuego del avivamiento a través de la oración y de la Palabra de Dios.  Nancy tuvo la oportunidad de hablar con Henry Blackaby acerca de una vida devocional consistente, y estamos a punto de escuchar esa conversación.  El Dr. Blackaby empieza de una forma interesante, listando lo que él llama algunos de los grandes capítulos de la Biblia.

Dr. Blackaby: Leo el Salmo 119 varias veces al año.  Lo hago cuidadosamente porque me dice la increíble diferencia que la Palabra de Dios hará en mi vida diaria.  Me guarda de pecar.  Abre las puertas de mi caminar hacia Dios.  Luego Isaías 35 y 55, Deuteronomio 30—“Mi Palabra no está escondida de ti. Pongo delante de ti la vida y la bendición, la muerte y la maldición” (versos 14-15 paráfrasis). “No me dejes a Mí el cultivar la relación.”

Alguien que me escucha pudiera decir: ¿Dónde puedo encontrar en la Biblia algunos de los más grandes capítulos que descubren el corazón y la mente y el alma y el amor de Dios para mi vida? Yo diría: si tienes alguna duda sobre tu salvación, lee cuidadosamente Primera de Juan.  ¡Es una carta maravillosa! Romanos ocho, ¡qué capítulo tan increíble! Hay grandes capítulos.  Filipenses dos – pero verás, independientemente de lo que estás escuchando, todos tenemos acceso a la Palabra de Dios por nosotros mismos.

Nancy: Para una mujer que pudiera estar viviendo un matrimonio difícil con un no creyente. . .

Dr. Blackaby: Exactamente

Nancy: . . . y que tal vez no tenga personas a su alrededor que tengan hambre de Dios en sus corazones?

Dr. Blackaby: El medio ambiente no te aparta de las Escrituras, pero las Escrituras pueden ayudarte a vencer el medio ambiente.  Puedes vivir una vida cristiana victoriosa.  Esta no depende del medio ambiente, sino de tu relación con Dios.  Es importante que escuches a Dios diciéndotelo en algunos de los grandes capítulos de la Biblia, y todos tienen esa oportunidad.

Me levanto en medio de la noche y leo cuando nadie me está molestando, y también puedo tomar algún tiempo durante el día. Puedo llevar un pequeño Nuevo Testamento conmigo con los Salmos y Proverbios, y puedo hacerlo también en todos esos momentos que muchas veces malgastamos, cuando estoy esperando por el bus o en el consultorio médico.  Bueno, ¿por qué no me llevo las Escrituras conmigo y empiezo a llenar mi corazón y mi mente con las Escrituras? Toda la Escritura es una invitación de parte de Dios para que lo experimentemos a plenitud.

Nancy: ¿Así que usted encuentra a Cristo y encuentra vida en las Escrituras mientras ésta se hace viva para usted?

Dr. Blackaby: ¡Oh, pero por supuesto! ¡Por supuesto! Cada vez que examino las Escrituras, estoy cara a cara con su Autor.

Nancy: La Palabra está viva.

Dr. Blackaby: Es Él.

Nancy: No son solo palabras en una página.

Dr. Blackaby: No lo son.  Son Él mismo.  Este libro es diferente a cualquier otro.  Es un libro vivo, y las Escrituras dicen en varios lugares: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4). 

La Biblia completa es inspirada por Dios.  Cada palabra es palabra de la boca de Dios, así que cada palabra en la Biblia lleva en sí el potencial de vida que Dios tiene para mí. Lo ves a Él, y ves su naturaleza.  Ves sus caminos, sus propósitos para que ajustes tu vida sin demora.

Es casi como si Dios estuviera hablando, y lo está, y dijera: “Henry, esto es lo que quiero.  Esto es lo que quiero que sepas sobre mí.  Tienes algunas cosas en orden, pero ésta aquí está mucho más allá que donde alguna vez hayas estado.  Quería que supieras que soy de esta forma también, así que la razón por la que estoy abriendo tu mente con respecto a esto es porque estoy en medio de querer hacer eso por ti”.

Nancy: ¿Alguna vez ha abierto las Escrituras, ha empezado a leer y se ha dado cuenta de que su corazón no ha estado dispuesto hacia las Escrituras o que las Escrituras parecían solo palabras en una página, que estaban solo escritas y no se estaban haciendo vivas? ¿Cómo llegó al punto de amar la Palabra y encontrar la vida?

Dr. Blackaby: Bueno, mi vida, y las Escrituras lo dicen así, tiene que ir de ser un bebé, a la niñez a la adolescencia a la adultez.  Uno no empieza como un cristiano ya consumado.  Tengo que pasar por un proceso, de manera que hay leche que satisface.  También hay carne, que satisface también, pero tengo que pasar por el proceso.

Veía a las demás personas, y ellas me decían de lo emocionante que era la Palabra de Dios.  No era así para mí, pero no era porque no pudiera ser así.  Era a causa de mi inmadurez, pero siempre sentía que Dios me tenía en la fase inicial de mi madurez.

Es decir, no trato de que mi hijo de seis años funcione como uno de doce.  Quiero que viva plenamente como un niño de seis años, y si él puede hacerlo, luego cuando tenga siete años, estará listo para experimentar todo lo que un niño de siete años puede experimentar.

Me he dado cuenta de que desde el principio Dios siempre me ha mantenido viviendo al máximo de mi madurez espiritual.  Eso me prepara para la próxima etapa en mi madurez, pero no podía saltar una etapa.  No podía ir de 12 a 20.  Ahora bien, cuando tenía 12 ó 13 quería conducir un vehículo, pero no podía.  No estaba en el nivel de madurez en que pudiera hacerlo, y espiritualmente encontré que era cierto.

Iba a una reunión de oración y escuchaba a algunos de los santos queridos orar por una hora, y yo no podía hacerlo.  Decía: “Me pregunto si mi espiritualidad es tal que no puedo orar por una hora.  No sabría qué decir”. Y Dios dice: “Estás orando al máximo como un niño de 12 años, así que disfruta tener 12 años.”

Nancy: Pero sigue adelante a niveles mayores de madurez.

Dr. Blackaby: Sí, siempre vive al filo de tu nivel de madurez, pero nunca te desanimes porque estés alrededor de personas mucho más maduras.  No tiene nada que ver con la edad espiritual.  Una persona que se hace cristiana a los 40 necesita reconocer que es un bebé cristiano.  Puede que físicamente tenga 40, pero es un bebé cristiano.

No te sientas mal por ser un bebé cristiano.  No permitas que nadie te intimide si no te sabes todas las Escrituras, y no estás caminando en las doctrinas completas de la Biblia.

Nancy: Pero asegúrate de estar creciendo.

Dr. Blackaby: Sí, y disfruta cada etapa.  Pienso que la razón de que mis hijos crecieran tan bien es que disfrutaron, y tratamos de ayudarlos a disfrutar cada edad a plenitud.  Cuando llegaban a la próxima etapa, podían partir de allí, y trataba de hacerlo como pastor.  Nunca esperé que el nuevo creyente lo supiera todo, y traté de ver dónde estaban espiritualmente.  Dios puede darte ese discernimiento.

Ahora, porque una persona sea pastor no significa que sea espiritualmente madura.  Puede que académicamente sea madura, pero no necesariamente lo es espiritualmente.  Estaba hablando con un pastor y su esposa.  Llamaron la semana pasada, y nunca los había conocido.  Dijeron: “Nuestra iglesia está muriendo, y estamos desanimados.  Estamos descorazonados”.

Los dejé hablar, y describieron bastante bien el lío en que se encontraban.  Luego les hablé por el teléfono y dije: Díganme dónde Dios los tiene en el tiempo que pasan a solas con las Escrituras.  ¿En qué porción de las Escrituras los tiene Dios?”

Hubo una pausa, y él dijo: Tengo que confesar, el único momento en que leo la Biblia es para preparar un sermón.”

Le dije: Mi hermano, parte de tu problema es que estás muriendo espiritualmente.  Te has movido de una relación con Dios a una actividad religiosa.

Nancy: Eso también puede ser verdad para una mamá o un laico.  No sólo para los pastores.

Dr. Blackaby: Oh, sí, ¡absolutamente! Podemos hacer toda la actividad y perder la relación, y la actividad no es equivalente a esto.

Para cuando terminé, y les hablé la verdad en amor, ambos estaban llorando y diciendo: “Esta es la mejor llamada que hemos tenido.  Gracias. Gracias”.

Les dije: “Saben, posiblemente Dios los dejó llegar a este punto porque esto los conduciría hacia Él, y eso es lo mejor que puede suceder.  Si Él hubiera ayudado a que la iglesia creciera exitosamente, ustedes nunca hubieran llegado a este punto; y perderse este punto es perderse de Él.  Perderse de Él es perderse de la vida.”

Bueno, el Espíritu de Dios tomó esas palabras y otras más y los ayudó a volver a la realidad de lo que estaba sucediendo en sus vidas.  Dije: “Estoy convencido de que cuando regresen a la relación íntima con Dios, verán una diferencia radical en la forma en que su gente les responde.  No están escuchando una palabra de parte de Dios.  Están escuchando un sermón, y las personas que vienen a la iglesia quebrantadas por haber tenido una semana pesada, no necesitan un sermón.  Quieren una palabra de parte de Dios.”

Nancy: Eso es cierto para una mamá que está criando a sus hijos, que sus hijos necesitan una mamá que haya estado con Dios . . .

Dr. Blackaby: . . . que haya estado pasando tiempo con Dios

Nancy: . . . que haya escuchado de Dios, y no solo es comunicar contenido, cómo deberían vivir. . .

Dr. Blackaby: o reglas, sabías...

Nancy: . . . o reglas, sino que es pasar una relación

Dr. Blackaby: Sí, y dar testimonio sobre la emoción de la relación.

Nancy: Dr. Blackaby, usted probablemente no sabe esto, pero no he sido tan impactada por las cosas que usted ha escrito, los libros que ha escrito, que como lo he sido en los últimos diez años más o menos en las ocasiones que he estado a su alrededor de solo sentir que usted ha estado con Dios, que usted está experimentando la realidad de Dios en su vida, y que su tiempo con Dios en Su Palabra es consistente.  Es dulce. Es real.

Tengo que decir que su vida ha sido un verdadero reto para mí porque mientras Dios más me ha dado un ministerio fructífero y oportunidades para el ministerio, mayor ha sido la batalla. . .

Dr. Blackaby: Mayor la exigencia..

Nancy: con mucha ocupación, con prisa.

Dr. Blackaby: Dímelo a mí.

Nancy: Lo he escuchado hablar en su propio peregrinaje sobre lidiar con la prisa y las exigencias.  Las mamás también experimentan eso.  Pueden ser niños pequeños o un bebé en brazos.

Dr. Blackaby: Así es.

Nancy: ¿Cómo ha lidiado usted, en su vida devocional, en su tiempo en la Palabra con el Señor, cómo ha lidiado usted con la prisa y las ocupaciones y ha mantenido ese tiempo a solas como una prioridad en su vida?

Dr. Blackaby: Bueno, número uno, Dios me dijo que lo amara con toda mi mente.  Es obvio que mi tiempo con Dios es más importante que cualquier otro factor.  Aunque tenga una agenda apretada, no hay nada que se compare con lo que habré perdido si dejo de lado mi tiempo a solas con Dios.

Nancy: ¿Y tiene que luchar para obtenerlo?

Dr. Blackaby: Puede que haya sido así alguna vez en mi inmadurez, pero no es así hoy.

Nancy: Probablemente tiene que decir que no a muchas cosas.

Dr. Blackaby: Él me ayuda a saber cuándo decir no.  Me ayuda a saber cómo ordenar el día, cuándo descansar, así que sé que mi tiempo con Dios es lo principal para yo ahorrar tiempo.  Puede dirigirme sobre algunas cosas que tenga que hacer durante el día.  Puede alertarme sobre otras cosas de las que ni siquiera me había dado cuenta, pero ese tiempo a solas con Dios en la mañana es lo mejor que puedo hacer para ahorrar tiempo durante el día.

No hay nada en mi vida que afecte mi día a día, que mi caminar con Dios.  Siempre le digo a la gente: “¿Dios hace morada dentro de ti? ¿Está contigo todo el día? Entonces, ¿hay alguna parte del día en que pudiera hablarte? Bueno, ¿por qué lo limitas al tiempo que pasas a solas con Él? ¿Por qué dices: “Le daré 30 minutos en la mañana”?  ¡Qué afrenta para un Dios santo!”

La cultura, la cultura evangélica, nos hace creer que si le das a Dios 15 minutos de tiempo a solas con Él en la mañana, Dios estará muy complacido contigo.  Yo diría: No, no, Él es tu vida.  Jesús dijo: es como la viña y los pámpanos.  ¿Le dices a la viña: Bueno, me saciaré de la viña en la mañana y luego voy a separarme de ella. Estaré bien durante el resto del día”?

No puedes.  Él es tu vida, y Él dice: “Sin mí nada podéis hacer” (Juan 15:5). Cuando leo esto, sólo digo: “Esto es absolutamente cierto”, así que tengo comunión con Dios durante todo el día.

Nancy: Usted también aparta tiempo lejos de las multitudes, lejos de otras personas para estar a solas con el Señor.

Dr. Blackaby: Oh, sí.

Annamarie: Qué privilegio es poder escuchar a Nancy DeMoss de Wolgemuth y a Henry Blackaby hablar sobre las riquezas disponibles en la Palabra de Dios y la oración.

Cada semana a lo largo de esta serie nos hemos enfocado en un aspecto del avivamiento en la relación personal con Dios. Esta semana nuestro enfoque es: una vida personal de devoción—la búsqueda diaria de Dios.

Una de las barreras más comunes para la vida devocional es la mucha ocupación—las personas que están muy involucradas y ocupadas con actividades en la iglesia saben a lo que nos referimos. Le hemos pedido a algunas de nuestras radioescuchas que compartan con nosotras cómo vencieron este ocuparse en muchas cosas para conectarse con Dios.  Comencemos con Kim Wagner.

Kim Wagner: Mi esposo estaba pastoreando en Indiana hace unos 12 años, y recuerdo que yo estaba tratando de llegar apresuradamente a Indianápolis a una oportunidad ministerial.  Como esposa de un pastor, estaba muy envuelta en las ocupaciones del ministerio.

En mi vehículo, me sentí tan agradecida de que Dios tan soberana y profundamente haya convencido a mi corazón, diciéndome: “Estás de camino al ministerio, y no pasaste tiempo conmigo esta mañana”.  Solo estaba tratando de llevarme lo que encontrara en el camino.  Mi comida rápida espiritual del día era la estación de radio cristiana.  Dije: Oh, pero este es mi tiempo a solas contigo, Señor, aquí mismo”.

Él dijo: “No, no dejaste que te hablara”.  Estoy tan agradecida por la radio cristiana, pero temo que muchos cristianos en esta sociedad acelerada en que vivimos hoy día la están usando como sustituto para reunirse con Dios.

Estoy tan agradecida de que Él haya tenido que llevarme a mis rodillas para hacer el compromiso con Él de que nunca, nunca, nunca pasaría otro día sin reunirme con Él primero y escuchar de mi Padre, no escuchar de alguien más que había estado con Él o escuchar a otra persona enseñar la Palabra, sino que dejaría que Él me hablara donde yo estuviera, donde Él me encuentre ese día.

Ese ha sido el cambio más importante en mi vida después de la salvación, desde mi salvación, ha sido ese compromiso con la Palabra y la oración y con pasar tiempo a solas con Él diariamente.  Pero es tan fácil, es decir, hasta como esposa de un pastor, como personas del ministerio, es tan fácil enredarse en las ocupaciones y dejar a un lado la reunión más importante de todas.

Mujer: Bueno, yo soy, como dijo Pablo, “el primero de los pecadores”.  Ese tiempo devocional, quieres que sea tan perfecto.  Luchas constantemente con él, pero he tratado de mantenerme, he seguido con la lucha.

Algo específico que quería compartir sobre la perseverancia es que cuidé a mi papá durante nueve años, y luego él tuvo un derrame.  Fui al doctor y el doctor dijo que probablemente viviría unas seis semanas.

Bueno, él me estaba contactando con un centro para enfermos terminales.  Yo lo había cuidado con esta fortaleza que me había dado el Señor.  Lo había hecho tan bien, pero aquí había algo irrevocable, y tenía que aceptar el hecho de que iba a ser aproximadamente seis semanas.  El centro significaba que era irrevocable. Así que el día siguiente, la enfermera venía a hablar conmigo, a entrevistarme sobre admitir a mi papá en el centro.

Me había ido a dormir, y daba vueltas, y oraba y clamaba, y decía: “Señor, no puedo aceptar la irrevocabilidad de esto.  No quiero hablar con la enfermera mañana.  Simplemente no quiero esa entrevista.  No puedo manejarla”.  Y me fui a acostar y me dormí.

A las 4:30 de la madrugada, el Señor me despertó.  Mi Biblia estaba en el piso donde la había puesto junto a la cama, así que la tomé con esta debilidad, para abrirla donde había estado leyendo.  El marcapáginas estaba ahí, y no estaba buscando nada en específico.

Cuando lo abrí, estaba en 1ra de Corintios 15.  Es el capítulo que habla sobre la muerte.  Empecé a leerlo y lo cerré.  Pensé: “Bueno, no tengo que leer esto hoy”.  Luego pensé: “No, ahí era que estaba el marcapáginas.  Dios sabía que yo estaría ahí en ese momento.  Lo leeré”.

Empecé a leer.  Bueno, era tan difícil de leer al principio, cuando empecé a leer sobre la muerte, pero Dios empezó a obrar en mí y a consolarme.  Hay un versículo que dice: “Aunque el hombre exterior se desgasta, el hombre interior se renueva” (2 Corintios 4:16, paráfrasis). Dije: “Señor, permíteme ver que el hombre interior está siendo renovado (Papá era un hombre tan bueno) y no permitas que me enfoque en que se está consumiendo.”

Ya estaba preparada para hablar con la enfermera del centro cuando viniera, pero ese fue un momento tan especial.  Se trataba de mi devocional y era algo que tenía delante de mí tan rutinariamente. No traté de encontrar ese texto; trata de ser perseverante en tu devocional.

Mujer 2: Me siento agradecida de cuando me hice cristiana.  Dios penetró su Palabra en mi corazón, no solo a través del Espíritu Santo, sino de hombres y mujeres llenos de los dones de Dios que Él puso en mi vida y que sabían cómo articular la verdad, que me retaron, que me hicieron querer adentrarme en ese Libro.  Hay algunas personas que Dios bendice con el don de articular Sus Escrituras de tal forma que te hace querer entrarte en ellas y excavar la verdad por ti misma.

He tenido una condición del corazón.  Se llama dureza de corazón.  No sé si a alguna de ustedes alguna vez le haya pasado eso, pero ha habido puntos en mi vida cuando me he apartado de Dios ya sea porque estaba enfadada con Él o estaba enfadada conmigo misma.  Me ha causado dureza de corazón.  Algunas veces, debido a esa condición, no podía entrar al trono, sino que escuchaba alabanzas que me enfocarían nuevamente hacia arriba.  Él me recordaba que Él es quien levanta mi cabeza.

Segundo, hace apenas unos años, vi esa escritura cuando Samuel le habló a Saúl, y Saúl había endurecido su corazón también.  Samuel dijo: “La obediencia es mejor que el sacrificio” (1 Samuel 15:22). Dios usó eso para recordarme que aún cuando no sabía qué decir frente a Él, me sentaba en silencio y abría mi libro y miraba y sólo trataba de sentarme ahí y enfocaba mi mente y no la dejaba divagar, sino que me sentaba ahí y esperaba, que eso es obediencia.  Después de un tiempo, se convirtió en una fuente de agua para mí.  Alabo al señor porque me estaba secando, pero Él se encontró conmigo.

Suzanne: Bueno, soy tan bendecida.  Tengo tantos amigos maravillosos en mi vida.  El Señor Jesús está primero, pero a veces no lo trato así.  Cada miércoles, tenemos un grupo de abuelas.  Siempre empezamos con las Escrituras, y siempre empezamos orando por nuestros nietos pero enfocándonos en un himno y en la Palabra.

Es tan especial, y solo quiero alabar al Señor por las personas maravillosas que sigue poniendo en mi vida para ayudarme a ser más como Él.  Son modelos excelentes.  

Annamarie: Algunas radioescuchas de Aviva Nuestros Corazones han estado describiendo tiempos valiosos de quietud con Dios.  

Hay muchas herramientas disponibles en nuestra página web AvivaNuestrasCorazones.com que te ayudarán a estudiar la Biblia de manera más efectiva. Otra buena herramienta es el libro de Nancy, En la quietud de Su presencia. ¿Suena la palabra “quietud” como un sueño muy lejano? En este libro Nancy te ayudará a aprender a manejar las distracciones, crear consistencia en tu vida de oración y a entender la Biblia con más claridad.

Si has sido bendecida con este estudio, ¿por qué no lo compartes con otras hermanas? Puedes compartir el enlace del programa de hoy, descargarlo o regalar una copia del libro de Nancy.

Puedes ordenar el libro “En la quietud de Su presencia, o el libro de estudio “En busca de Dios” llamando al 1-800-569-5959, desde EEUU o Canadá o puedes obtenerlos en tu librería cristiana favorita. Para más información visita AvivaNuestrosCorazones.com

Nancy dice: “No puedes escuchar la Palabra de Dios y permanecer neutral.  Tienes que responder de alguna manera”.  Aprende más acerca de esto cuando regreses mañana, en nuestro próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

 

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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