Podcast Aviva Nuestros Corazones

¿Por qué es tu familia tan importante? con Dannah Gresh

Carmen Espaillat: Aquí está Dannah Gresh.

Dannah Gresh: Creo que el llamado del reino es que manifestemos este reino a la tierra, en una relación de matrimonio entre un nombre y una mujer, y por lo tanto debemos pasar esta pasión y este anhelo a nuestros hijos. Donde la capacidad de relacionarse está siendo arrancada de nuestras hijas y el deseo está siendo arrancado de nuestros hijos, esta es la llamada del reino al mundo moderno de hoy, que volvamos a poner estas cosas en su sitio, que no nos las roben, la intención del enemigo es un asalto directo a la ilustración de Cristo y la iglesia. Nos están robando esto en nuestras propias narices y no estamos haciendo nada al respecto.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy: Una de las cosas que las mujeres escuchan a menudo de parte de nuestro ministerio es, “Tu feminidad no se trata solamente de ti.” Cuando aceptamos el diseño de Dios para nuestras vidas y cuando los hombres aceptan el diseño de Dios para sus vidas, estamos ayudando a presentar un retrato del Evangelio. Es importante que nosotras, como mujeres, demostremos esto en nuestras vidas. Pero también es importante que le pasemos estas verdades a la próxima generación.

Mi buena amiga, Dannah Gresh, nos presentará hoy un apasionado clamor que nos transmite la importancia de enseñarle a los hombres y mujeres jóvenes a aceptar, abrazar y adoptar su masculinidad y feminidad de una forma bíblica. Dannah y yo somos co-autoras del libro Mentiras que las jóvenes creen. Es un libro que pueden obtener en su librería cristiana favorita, o pueden visitar AvivaNuestrosCorazones.com y les diremos cómo obtenerlo.

Ahora escuchemos a Dannah mientras describe los retos y oportunidades que las familias enfrentan al día de hoy.

Dannah: Génesis 4:1 dice: “Adán se unió a su mujer Eva y ella concibió y dio a luz a Caín”. Yo leí este verso. Lo he leído antes. “Adán se unió a su mujer Eva”. Pero pensé, “Un momento. Él no simplemente estaba junto a ella, pasivamente. Esta es una mala traducción”.

Así que abrí mi diccionario hebreo para entender lo que Dios estaba tratando de enseñarnos. Encontré que la palabra hebrea ahí en lugar de “se unió” era la palabra yada. Yada significa “conocer, ser conocido, ser profundamente respetado”. ¡Qué maravilloso esto!

Comencé a estudiar esta palabra. La estudié por ocho años porque pensé, ¿por qué la iglesia no está hablando de esta palabra? Es una palabra importante de estudiar. Ocho años después, escribí el libro, “¿Qué estás esperando? Lo único que no te dicen sobre el sexo”, que está disponible en inglés, What Are You Waiting For? The One Thing No One Ever Tells You about Sex”.

Yo creo que esta sola palabra, cuando la escudriñamos, yendo desde Génesis 4:1 a través de cientos de usos hasta el final, con su contraparte en griego en el libro de Apocalipsis, Dios nos presenta, —en forma de un laberinto, por así decir— nos presenta Su corazón acerca del matrimonio y la familia. Si no tenemos una buena comprensión acerca de esto, nuestra teología sobre la sexualidad será bastante débil—y esto es mucho que decir. Un buen entendimiento de esto contesta todas las preguntas.

Es más, vayan conmigo en sus Biblias a Génesis 1:26-27. Dice, “Y Dios dijo, ‘Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. Que tenga dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves del cielo; sobre los animales domésticos, sobre los animales salvajes, y sobre todos los reptiles que se arrastran por el suelo’. Y Dios creó al hombre a Su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó”.

Creo que esta es la primera insinuación del poder de yada. Nosotros, tanto el hombre como la mujer, somos la imagen o semejanza de Dios. ¿Por qué no menciona Dios los rasgos de ser inteligentes, adoradores, o creativos cuando Él dice que fuimos creados a Su imagen? ¿Por qué no alaba Él el dominio del idioma o la capacidad de componer sonetos? Parece que estas cosas no son las únicas son representativas de Su imagen, y quizás no son las cualidades más importantes. Quizás hay una más valiosa que las demás.

La Biblia solo menciona el sexo de la persona con referencia a nuestro diseño divino. Hombre. Mujer. ¿Por qué? Porque el Único y verdadero Dios es un ser social. Vemos esta naturaleza claramente en la Trinidad: Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo; aunque distintos y separados, ellos existen juntos en perfecta y constante comunión entre sí.

Esta distinción especial entre la masculinidad y la feminidad nos invita a ser seres sociales también. Nuestras diferencias entre hombres y mujeres son las que crean nuestro anhelo por obtener yada. No desearíamos ser conocidos si todos fuéramos iguales, ¿no es así?

La experiencia de ser conocidos implica que comenzamos por ser desconocidos. La humanidad y la sexualidad auténtica se ve en el contexto de la diversidad entre hombre y la mujer. Y hay mucha diversidad que el mundo necesita celebrar. ¿Amén?

Efesios 5:31-32:

“’Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo.’ Esto es un misterio profundo; yo me refiero a Cristo y a la iglesia”.

Quizás el apóstol Pablo sabía lo poco común que sería una cama matrimonial sagrada cuando se leyera este texto en el día de hoy. John Piper dice esto: “La razón principal, no la única, pero la razón principal por la que somos seres sexuales es para dar a conocer a Dios de una manera más profunda”. Venga Tu Reino, Señor.

Mi amigo, el Dr. Peter Jones dice que “…si los cristianos no encuentran el coraje de hablar estas enseñanzas bíblicas sobre el sexo, se van a despertar un día encontrándose completamente marginados del Evangelio”.

Puedo compartir contigo hoy cómo necesitamos establecer matrimonios más fuertes, pero quiero hablarte de nuestros hijos. Quiero hablarte de nuestros hijos más pequeños. Quiero hablarte de nuestros hijos e hijas. Quiero exhortarte a que debemos plantar en nuestra próxima generación un honor, un anhelo, el poder representar el Evangelio en una relación matrimonial santa y pura entre un hombre y una mujer, porque el mundo está crucificando ese anhelo en nuestros hijos.

Si me permites, quiero compartir contigo el estado general en el que se encuentran nuestras hijas. En los últimos diez años, nuestras hijas han sido tan sexualizadas que hasta la Asociación Americana de Psicología, normalmente de tendencias izquierdistas en su forma de pensar, está consternada. La publicación—sobre el mundo de la moda—“Women’s Wear Daily”, ha publicado artículos tales como “¿Desde cuándo la edad de 7 años se ha convertido en 16?”

La Asociación Americana de Psicología no está de acuerdo con el tipo de muñecas que se están creando para nuestras hijas. Cuando antes se les daban muñecas y bebés con las que ellas podían jugar y practicar su rol, ahora les dan muñecas con labios sensuales y medias tipo mallas y botas de tacos altos, y los padres no entienden esto… pero la forma que una niña juega con una muñeca es solo una práctica de lo como ella se convertirá cuando sea mayor.

Cuando le damos a una niña una muñeca o bebé y ella juega el papel de ser mamá y la cría con amor, ella aprende el valor y acepta el valor de cuidar y nutrir. Cuando le damos a una niña de un poco más edad una muñeca de un tipo que no es sexual y ella juega el rol de ser una doctora o una veterinaria o una maestra, ella entiende el valor de ayudar a las personas.

¿Pero sabes cómo algunos de los pensadores con tendencias izquierdistas le llaman al juego que las niñas pequeñas juegan con estas clases de muñecas? Seduce al muchacho. ¿Acaso es eso algo que tú quieres que tu hija practique? Una de esas personas con más tendencias izquierdistas dijo que, “Cuando le damos muñecas a nuestras hijas, las coloca sobre una cinta transportadora hacia la sexualización temprana. Los padres no deben conocer el riesgo de todo esto”. El mundo está haciendo que nuestras hijas crezcan demasiado rápido.

Ahora, escucha esto. Una muñeca Barbie con mallas y una minifalda, y un momento de locura por los chicos en la vida de tu hija, no la va a arruinar. Pero cuando estas niñas pequeñas se alimentan con frecuencia de estas cosas, la Sociedad Americana de Psicología dice que en sus años adolescentes corren un riesgo mayor de depresión, de desórdenes alimenticios, de sexualidad temprana, de debut sexual temprano. Eso quiere decir que cuando ellas tienen veinte y treinta años, tienen tantos problemas con su cuerpo y cicatrices en sus corazones que no pueden disfrutar el pacto matrimonial que Dios las creo para vivir. El mundo está haciendo que nuestras hijas pequeñas crezcan demasiado rápido y esto las está inhabilitando de poder disfrutar de una relación yada.

Nuestros hijos varones son un poco diferentes. Un artículo diferente del periódico Wall Street Journal preguntó, “¿Adónde se han metido todos los hombres buenos?” Al investigar qué es lo que el mundo busca en los muchachos y hombres (que piensa que hoy adolecen), y al buscar lo que Dios considera como ‘bueno’, encontré a través de las Escrituras cuando Dios habla de Su bondad, y de nuestra bondad, realmente está hablando de ser útiles. Implica que tenemos una actitud de servicio hacia los demás, por aquellos a nuestro alrededor, en vez de estar ensimismados en nuestros propios deseos y nuestros propios intereses. Eso es lo que significa ser bueno. ¿Y tú sabes qué? El mundo está empujando a nuestros varones pequeños muy lejos de la bondad.

Hasta tenemos un nuevo término con el cual llamamos a los varones de veinte-y-tantos que todavía están atrapados en su adolescencia. A esta etapa se le llama “adultescencia”. En el 1992 empezamos a ver un descenso significativo en el rendimiento académico de los varones. Quizás recuerdes que antes los varones eran los reyes del mundo de las matemáticas. Las hembras se destacaban por los idiomas, pero los varones eran los reyes del mundo de las matemáticas. Y tenían una fuerte ética de trabajo en su educación académica. Pero vimos un gran declive a principio del 1992.

Bueno, te preguntarás qué sucedió antes de que esto sucediera para que este cambio se diera. Durante los 1970’s, en el 1971 específicamente, el primer juego de computadoras apareció, pero necesitaba demasiado espacio para guardarse. Cuando finalmente consiguieron hacerlo lo suficientemente pequeño, lo único que pudieron hacer fue ponerlo en un sitio público. ¿Algunas de ustedes recuerdan haber ido alguna vez a una sala de juegos? Les tomó unos años hacer estos juegos, y luego salieron con un sistema bastante arcaico. Quizás algunas de ustedes recuerdan haber jugado con los asteroides y otros similares… ¡Blip! ¡Blip! ¡Blip,blip!

No fue hasta el principio de los 1980’s que tuvimos un sistema de computadora viable para ser usado en el hogar; le llamaron Nintendo. Y las computadoras empezaron a ser creadas específicamente para juegos incluyendo la Commodore 54, Macintosh, y las PC Compatibles. Ya a principio de los 90’s vimos ese declive significativo. Vimos a varones tan enfrascados en sus juegos de batallas épicas virtuales, que ya no les interesaban las cosas del mundo a su alrededor.

Actualmente el varón promedio pasa treinta y cinco horas frente de su PlayStation o juego de X-Box o en frente de su computadora jugando juegos. La mayoría de ellos habrá sido introducido a la pornografía a no más tardar de los once años de edad.

No hay yada. No hay misterio. No hay una ilustración del Reino. Pero el Reino nos hace un llamado. Creo que el llamado del reino es que manifestemos este reino a la tierra en una relación de matrimonio entre un hombre y una mujer. Y por lo tanto debemos pasar esta pasión y este anhelo a nuestros hijos donde la capacidad de relacionarse está siendo arrancada de nuestras hijas y el deseo está siendo arrancado de nuestros hijos. Esta es la llamada del reino al mundo moderno de hoy—que volvamos a poner estas cosas en su sitio—que no nos las roben. La intención del enemigo es un asalto directo a la ilustración de Cristo y la Iglesia. Nos están robando esto en nuestras propias narices y no estamos haciendo nada al respecto.

La Mona Lisa está considerada como la pintura más famosa en el mundo porque hay algo en la pintura que no entendemos. Hay un misterio en su sonrisa y en la forma en que la ella permanece ahí sentada, así que queremos saber que hay detrás de ese misterio. Cincuenta años después, todavía la estamos estudiando. Pudiéramos decir que el matrimonio que vemos hoy sería como tomar la Mona Lisa y pintarla con grafiti con una lata de pintura de aerosol. Hasta pudieras decir que sería como pintar una caricatura de ella. Pero yo pienso que es mucho más que eso.

En el 1911, la Mona Lisa fue robada. El capitán de la guardia dobló la esquina y encontró cuatro postes donde una vez ella estuvo colocada. Él se dijo a sí mismo, “Ellos deben habérsela llevado para fotografiarla y venderla”. Él no hizo nada. Él consultó con otros guardias de turno, y no hicieron nada. La pintura más grandiosa del mundo es robada y aquellos a quienes confiaron su cuidado no hicieron nada.

Así somos nosotros, Iglesia. El retrato más grandioso del Evangelio es el de nuestros matrimonios y nuestras familias y con demasiada frecuencia no hacemos nada porque estamos adormecidos en la complacencia. Nos parece normal la forma en que nuestros hijos se comportan hoy en día. El matrimonio promedio actual no tiene yada—no tiene ningún misterio—no es una ilustración del reino.

Quiero proponerte hoy un simple reto para que hagas al llegar a casa. Pudiéramos hablar de toda clase de estrategias para proteger esta ilustración—este retrato sagrado de Cristo y la Iglesia. Pero quiero solo proponerte este reto. Quiero que vayas a tu casa y comiences a aconsejar a tus hijos sobre el matrimonio—ya sea que tengan tres años, trece, veinte o veinte y tres. Quiero que tú comiences a sembrar en ellos un anhelo por la familia, y quiero que tú hagas lo que sea necesario, a cualquier costo, para proteger ese anhelo. He aquí una buena consejería matrimonial para tus hijos en dos pasos:

Número uno: Siembra en tus hijos un deseo por la familia. Déjales ver tu pasión por tu propio matrimonio. Cuando ellos son pequeños, cuando están en edad pre-escolar, solo quieren ser como tú. Ellos quieren copiarte. Así que dale amor a tu esposa. Dales amor a tus hijos, dales una pasión y un deseo. El otro día estaba hablando con mi sobrinito de 3 años, Pedro. Le dije, “Pedro, cuando crezcas, ¿quieres ser un jugador de futbol?”.

“No, tía Dannah”.

Le dije, “Pedro, cuando crezcas ¿vas a ser un jugador de béisbol?”

“No, tía Dannah. Cuando crezca voy a cuidar a las personas como lo hace mi papá”.

¡Dios perdóname! ¡Dios, perdóname! Ellos solo quieren ser como nosotros. Cuando ellos crecen, preguntan “¿Por qué? Y te desesperan. Pero diles por qué te gusta ser un esposo, por qué te gusta ser una esposa, por qué te gusta ser mamá, por qué te gusta ser papá, y por qué hay un hombre y una mujer en tu casa, pero dos hombres en otra casa. Explícales y contéstales los porqués, porque te aseguro que si no lo haces tú, el mundo lo hará.

Cuando estén en la adolescencia, entrénalos y vuelve a entrenarlos una y otra vez. No puedes controlar cada decisión que ellos tomen, pero puedes asesorarlos. Diles cuáles son tus expectativas con respecto al noviazgo y al matrimonio. Diles qué clase de esposo o esposa ellos deben buscar. Suelta las riendas. Deja que se caigan y que se raspen sus rodillas y luego tráelos y entrénalos a levantarse.

Quiero llevarte a un texto que creo que es importante, 2 Timoteo 3:1-5. No quiero que pierdas esto. Dice así, “Pero debes saber esto: que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes, sin amor…”.

La palabra ahí “sin amor” es la palabra griega astorgos, ¿y sabes qué significa? Sin amor por la familia. Eso es lo que el mundo está tratando de hacerles a nuestros hijos varones, y te aseguro que es lo mismo que está tratando de hacerles a nuestras hijas.

Nancy y yo escribimos hace unos años el libro “Mentiras que las jóvenes creen. Mandamos a hacer un estudio de niñas que hacen el programa escolar en el hogar, muchachas que asisten a escuelas cristianas, y muchachas que asisten a escuelas públicas, en toda la nación de los Estados Unidos—todas cristianas. ¿Y sabes qué dijeron? Sin importar el tipo de escuela a la que asistían, ellas creían que ser una esposa y una mamá era una posición inferior a cualquier carrera que pudieran tener fuera de la casa. Desprovistas de amor por la familia.

Debemos sembrar en nuestros hijos el anhelo del amor por la familia. ¿Y cómo luce esto? Pues cuando nuestras hijas son pequeñas le damos muñecas—muñecas bebés para que jueguen y así aprendan y amen el arte de criar con amor.

Eso quiere decir que le decimos a nuestros hijos varones, “¿Quieres ser un papá, un esposo?” Le preguntamos eso en vez de, “¿Quieres ser un jugador de fútbol?”

Quiere decir que mantenemos a nuestras hijas alejadas de la locura por los varones, y que nos atrevemos a creer que ellas pueden tener una relación con un solo hombre.

Significa que apagamos el PlayStation y enseñamos a nuestros hijos varones a trabajar duro a tener buena ética de trabajo.

Quiere decir que les enseñemos a nuestros hijos varones a querer ser líderes que sirven al otro por medio de cosas prácticas, enseñándoles a abrirles las puertas a sus madres y a sus hermanas, por ejemplo.

Quiere decir que les enseñamos Proverbios 31, comprendiendo que fue escrito a un hijo varón. Invitamos a nuestras hijas e hijos a que busquen esa relación preciosa, más preciosa que los rubíes, que Dios ha diseñado para que fuese una ilustración de Su amor por el cuerpo. Inspira en ellos una pasión por esa analogía.

Paso número dos: Protege el deseo de tener una familia manteniendo la niñez de tu hija y fomentando la bondad en tu hijo. ¿Cuándo fue la última vez que viste a tu hija de doce años lucir como una niña en vez de una mujer joven? La cultura del mundo actual las empuja a crecer demasiado rápido, y les roba su capacidad de lucir como un reflejo de Cristo y la Iglesia. Y cuando les quita la bondad a nuestros hijos varones, ellos pierden el deseo de esa relación. ¿Cómo lo haces?

Bueno, hay dos cosas que son realmente importantes, y necesitamos darle permiso a nuestra congregación y hasta a nosotros mismos, primero es a decir que “no”. Practiquen todos conmigo, cuando cuente a tres—uno, dos, tres. “No”. ¡Muy bien! Tú puedes hacerlo. Yo puedo hacerlo. Pero tengo que acordarme que puedo porque a veces veo jóvenes de diecisiete años ¡y me asusta lo que veo!

“No” a las letras de ciertas canciones que nuestros adolescentes dicen que están oyendo. Está bien decir que “no”. Tus hijos van a sobrevivir. Puede ser que te acusen de ser una persona de la secta religiosa de los “amish” pero tú puedes sobrevivir a eso. Pero hazme un gran favor, y es que te acuerdes de decir que “sí” más que decir que “no”.

Esta es una debilidad en mi casa y en mí. Di “sí” más que “no”. Los mensajes positivos de disciplina y educación a nuestros hijos son mucho más potentes que los negativos, ¿no es cierto? Yo dije que “sí” a los mechones de color rosado intenso en los cabellos de mi hija en 5to grado porque su corazón estaba en un buen lugar. Cada jueves por la noche le decía que “sí” a nuestro hijo que estaba en la escuela intermedia y a las nueve en punto, en vez de irse a la cama ellos se iban a comprar alitas de pollo. “Sí” al corazón abierto de nuestro hijo, el cual todavía hoy permanece así. Y “sí” a la acidez estomacal de mi esposo cada viernes en la mañana.

“Sí” a manejar seis horas ida y vuelta este verano con mi hija para ir a visitar a una amiga que conoció en un campamento y que la hace sentir más cerca de Dios cuando está con ella. “Sí” a ir de compras con mis hijas adolescentes hasta que ellas se sientan agotadas, siempre y cuando escojan sea modesto y ellas no me estén acusando de ser “amish”. Y “sí, sí, y sí” a mi matrimonio. Eso quiere decir que tú haces cualquier cosa, a cualquier costo, para arreglar tu matrimonio cuando se siente sin pasión o entusiasmo.

Nancy: Dannah Gresh ha estado explicando lo vital que es para todas nosotras el invertirnos en la próxima generación. Estoy segura que ya sabes que en la actualidad las ideas bíblicas sobre la masculinidad y la feminidad están siendo atacadas, y que nuestra juventud necesita que les mostremos la belleza del grandioso diseño de Dios.

Quiero hablarte de una forma en la que puedas invertir de manera significativa en la próxima generación de mujeres. Te animo a que obtengas una copia del libro que Dannah y yo escribimos juntas, Mentiras que las jóvenes creen. Les enseña a las jóvenes cómo pensar bíblicamente acerca de asuntos que ellas enfrentan hoy—temas como relaciones, pureza, modestia, belleza verdadera, y más. Después que hayas tenido la oportunidad de examinar el libro por ti misma, esto es lo que puedes hacer. Invita a un grupo de muchachas jóvenes, adolescentes, universitarias, que necesitan que tú te involucres en sus vidas y lean juntas el libro “Mentiras que las jóvenes creen.

Es una forma excelente de invertir con propósito en la vida de una joven durante una etapa tan importante en su vida.

En las últimas décadas, las mujeres han sido motivadas a “hacer las cosas a su manera” y muchas se han dejado engañar por las promesas vacías del feminismo. Este movimiento de Mujer Verdadera busca recapturar el diseño original de la mujer tal y como fue ideado por su Creador.

Estamos agradecidos a Dios porque recientemente estamos siendo testigos de un gran anhelo por parte de muchas mujeres alrededor del mundo de ser parte de este movimiento, de volver a las sendas antiguas y abrazar este hermoso diseño. Muchas mujeres han vuelto a sus hogares con la convicción y el deseo de hacer las cosas “a la manera de Dios”; para buscar la definición de lo que significa ser una “mujer verdadera” en la Palabra de Dios. Estas mujeres, por la gracia de Dios, anhelan vivir vidas centradas en Dios, anhelan confiar en Él y decirle “Sí, Señor”.

¿Quieres ser parte de este movimiento? Deja que tu mente y tu corazón se empapen de la Palabra de Dios y descubre Su voluntad para tu vida.

El año próximo estaremos celebrando la conferencia Mujer Verdadera 2017 en Querétaro, México. Para más información, visita AvivaNuestrosCorazones.com. ¡Te animamos a orar para ver si Dios te permite estar allá junto a nosotras!

Carmen: Y para comenzarnos a preparar para ese evento, Nancy iniciará a partir del lunes una nueve serie que no te puedes perder. No importa cuán hermosa luzca una estructura por fuera. Si el fundamento no es sólido, el edificio no perdurará. Cuando Aviva Nuestros Corazones elaboró el Manifiesto de la Mujer Verdadera en el 2008, este comenzó con un fundamento. Era importante para nosotros que este fundamento estuviese basado en verdad sólida. Nancy describe el fundamento del Manifiesto de Mujer Verdadera, a partir del lunes.

Esperamos que puedas disfrutar del culto en tu iglesia local y de la comunión entre los hermanos. ¡Te esperamos la próxima semana!

Aviva Nuestros Corazones, con Nancy DeMoss de Wolgemuth, es un ministerio de de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

Música: Padres, Joivan Jimenez, Hoy Ven Conmigo ℗ 2010 Joi Music Group

Voces Adicionales: Betsy Torres de Gómez

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.