Aviva Nuestros Corazones Podcast

— Reproducción de audio —

Un reflejo de la verdad

Annamarie Sauter: ¿Cómo sabes si un libro o enseñanza realmente te lleva a la verdad?

Nancy DeMoss Wolgemuth: Si puedes leer libros enteros sobre la vida cristiana que no te guían al arrepentimiento, a la obediencia, a la muerte de Cristo, a la cruz de Cristo, libros que hablan de Dios sin hablar de Su juicio, Su ira o Su santidad, entonces probablemente tienes algo que está desenfocado.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín. La lectura bíblica para hoy es Mateo capítulos 1 al 4.

Nuestro objetivo al aprender a discernir la verdad del error no es destruir a aquellos que enseñan el error. Más bien debemos llenarnos de la verdad para ser un reflejo de ella, de modo que muchos lleguen al arrepentimiento y a la fe en Jesucristo. Hoy Nancy nos habla acerca de esto como continuación de la serie, «Discierne la verdad en un mundo de engaños».

Ella inicia con una ilustración que nos ayuda a ver lo importante que es tener un buen fundamento para poder discernir correctamente. 

Nancy: La habitación donde estudio tiene vista al jardín. Hay muchas aves de diferentes tipos que vienen en distintas estaciones del año. Muy pocas veces puedo distinguir unas de otras. Básicamente solo conozco los petirrojos y los cardenales y creo que nada más.

Pero tengo una amiga que es una ávida observadora de aves y conoce muchas especies distintas. Ella usa lo que se llama «una guía de campo» para identificarlas. A algunas de ustedes a quienes les gusta observar las aves, saben de lo que estoy hablando. Esa guía contiene imágenes y descripciones de todos los diferentes tipos de aves y algunas de sus características particulares.

Le envié un correo a mi amiga mientras trabajaba en esta serie, y le pregunté cómo usaba esa guía de campo. Ella dijo: «La uso todo el tiempo para identificar aves que migran por nuestra zona y con las que no estoy familiarizada. Recientemente identifiqué un Zorzalito, yo no sabía que existía esa ave, pero ella sí. 

Me dijo: «Si no fuera por la guía de campo, podría haber confundido este pájaro con varios otros que son similares en tamaño y forma. Es a través del uso de la guía que me familiarizo con las aves y puedo identificar distintivos que se encuentran solo en especies específicas.

Debes saber cómo usar la guía de campo para obtener los resultados correctos. También debes observar el ave con mucho cuidado para que no te pierdas el más mínimo detalle. A veces es una simple franja en el costado de la cabeza o una raya adicional en la cola, lo que distingue a un pájaro de otro.

Este concepto de guía de campo y la distinción entre diferentes especies de aves es una imagen que me vino a la mente al pensar en todo este tema del engaño y el discernimiento del que hemos estado hablando en esta serie. Hay cientos, si no miles, de falsificaciones en el mundo: falsas enseñanzas, falsos maestros, herejías, sectas, cultos y otras muchas aberraciones sutiles de las doctrinas bíblicas, que están tratando de atraer nuestra atención y ganar lugar en nuestras mentes.

Necesitamos una «guía de campo» que nos ayude a identificar y a discernir la verdad del error. Y por supuesto, la Escritura es esa guía de campo; es la única guía con autoridad. Es la única de la que podemos estar seguras, que es precisa, que nos guía a toda la verdad. Nos da las marcas y las características de la verdad. Nos ayuda a distinguir la verdad del error.

Nosotras no somos la autoridad. Hoy todo el mundo está inventando su propia «verdad». Pero no somos la autoridad, no somos las que determinamos la verdad.

Yo podría decir: «Creo que ese es un Zorzalito. Creo que es un pájaro de tal especie». Pero si no tengo una guía objetiva que me diga cuáles son las marcas, cuáles son las distinciones, cuál es la verdad, entonces solo estaré sujeta a mis propias opiniones.

La primera carta de Juan en el capítulo 4, tiene un desafío que creo que nunca ha sido más necesario para nuestra generación. El apóstol Juan, tratando de ayudar a los creyentes a discernir, les dice: «Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo» (v.1).

La implicación aquí es que estos espíritus, estos falsos profetas, se verán bien y sonarán correctos. Se verán correctos. Para muchas personas, se sentirán bien. Pero no son correctos. No son verdaderos.

Juan dice que no creas cada viento de doctrina, cada espíritu, cada maestro, cada libro que se cruza en tu camino. Puede parecer correcto, pero pruébalo. Pruébalo a ver si realmente es de Dios.

Esa palabra «probar» es una palabra griega que significa «demostrar, distinguir». Tiene el concepto de demostrar o probar si una cosa es digna de ser recibida o no. Significa escudriñar, examinar, probar.

El hecho de que un libro o un maestro sea popular no significa que sea correcto. No lo hace bíblico. El hecho de que sea recomendado por alguien de gran renombre, o que tenga el endoso de una persona reconocida en su portada, no lo hace bíblico.

A menudo me piden que endose libros, y los examinamos cuidadosamente. Me alegra poder recomendar libros que realmente creo que llevan a las personas a la Escritura y que son consistentes con ella.

Pero hay algunos libros que por varias razones no puedo endosar. Una de las razones es que, si no está llevando a las personas en la dirección correcta, ayudando a que los lectores puedan entender mejor las Escrituras, entonces prefiero no poner mi nombre en ellos.

Puede haber otras razones por las que no podría recomendar algún material, tal vez simplemente porque no tengo tiempo para hacerlo. Pero cuando tomo un libro, me fijo en quién lo ha recomendado. Eso es importante para mí, pero tengo que darme cuenta de que aunque sea alguien bien conocido, incluso si es una persona piadosa que lo respalda, que lo endosa, no necesariamente lo hace bíblico. Tengo que usar el poder del discernimiento, y tú también.

El hecho de que lo hayas comprado en una librería cristiana tampoco significa que sea completamente bíblico. Ahora, esto podría sonar como si estuviera hablando mal sobre las librerías cristianas. Pero no es así.

Soy peligrosa en una librería cristiana, de verdad. Puedo gastar mucho dinero, e invertir mucho tiempo y divertirme mucho en una buena librería cristiana.

Pero estoy cada vez más consciente, incluso al entrar en algunas de nuestras librerías más populares, que hay muchos, muchos libros publicados hoy en día por autores cristianos, líderes, pastores, maestros, editoriales, que tienen en ellos una mezcla de verdad y error, y eso está llevando a la gente por mal camino.

Lamentablemente, esos son los libros que a menudo parecen ser los más vendidos, porque hay algo que conecta con nuestros corazones. Hay algo que está sacando ventaja, como he dicho, de lo que queremos escuchar.

No queremos escuchar la sana doctrina que nos hace identificar la verdad sobre nuestras vidas, que nos llama a rendir cuentas, que nos llama al arrepentimiento donde sea necesario. Eso no es cómodo.

Así que los más vendidos son los que, en algunos casos. . . no quiero decir esto sobre todos los más vendidos, pero en algunos casos, un libro puede venderse muy bien si solo te ayuda a sentirte bien contigo misma en tu condición actual, sin llevarte realmente a la cruz.

Así que debes tener cuidado. Debes discernir. Eso no significa que no vayas a tu librería cristiana. Simplemente significa que cuando escojas algo, seas sabia. Aprende a evaluar las cosas bíblicamente.

Nuestra cultura, incluso nuestra cultura cristiana, está inundada de un mar de espiritualidad, y gran parte de lo que está a nuestro alrededor, incluso lo que viene de editores cristianos de hoy en día, es enseñanza de autoayuda empacada en la terminología cristiana, que es lo que la hace muy atractiva.

Pablo dice en 1 Tesalonicenses 5:21: «Examinadlo todo cuidadosamente, retened lo bueno». El espíritu de nuestra época es de tolerancia y de estar abiertas a todo.

Tenemos este deseo de algo nuevo, por lo que somos vulnerables al engaño. Las personas son crédulas. Se tragan cualquier cosa; lo creen todo.

Una de las razones por las que esto es tan importante es porque, si crees cosas que no son ciertas, terminarás viviendo de una manera incorrecta que no es consistente con las Escrituras.

Otra razón es que Dios simplemente no nos ha dado la prerrogativa de creer cosas sobre Él que no son ciertas. Así que vamos a hablar sobre cómo evaluar, cómo examinar.

Segunda a los Corintios 11:4 dice: «Porque si alguien viene y predica a otro Jesús, a quien (los apóstoles) no hemos predicado, o recibís un espíritu diferente, que no habéis recibido, o aceptáis un evangelio distinto, que no habéis aceptado, bien lo toleráis».

Lo que Pablo está diciendo aquí es exactamente dónde está hoy gran parte del evangelicalismo de hoy. Alguien viene proclamando un Jesús diferente, un espíritu diferente o un evangelio diferente, y decimos: «Oh, genial. ¿No es esto nuevo y diferente? ¿No es divertido? ¿No es genial? Y comienza a abrirse camino y a introducirse en los institutos bíblicos e iglesias y salas de chat, los clubes de lectura, lugares de trabajo, y todas vamos subiéndonos en ese vagón.

Alguien necesita detenerse y decir: «Esperen un minuto». Como en la historia del emperador. El emperador no tiene ropa puesta. Hay algo mal con lo que hay aquí. No por ser crítica, sino con el propósito de elevar, valorar y apreciar las verdades absolutas e inmutables de la Palabra de Dios.

La Palabra de Dios permanece para siempre. Todas estas otras cosas no perdurarán, pero la Palabra de Dios permanece. Quiero desafiarte, como mujer de Dios, como mujer verdadera, a amar la Palabra de Dios, conocerla, valorarla, elevarla y saber cómo aplicarla a las cosas que lees, ves y escuchas. 

Así que aquí hay algunas preguntas que puedes hacerte cuando escuchas una enseñanza o cuando lees algo, que te van a ayudar a discernir la verdad del error. Si quieres imprimirlas o tomar notas, puedes ir a la transcripción de este programa. Puedes encontrarla en AvivaNuestrosCorazones.com

Permíteme pasar por algunas de estas preguntas. Estas no son las únicas, pero es bueno que nos las hagamos y reflexionemos.

En primer lugar, ¿cuál es tu fuente de autoridad? He tomado referencias de Tim Challies para esta serie. Tim Challies es un hombre de Dios con mucho discernimiento.

Él hace un gran trabajo al revisar muchos de los libros que se publican en la actualidad, y los comparan con la Palabra de Dios y pregunta: «¿Están a la altura?» Algunos sí, otros no.

También ha escrito un libro que estamos recomendando en esta serie, titulado en español «Discernimiento: Una disciplina práctica y espiritual». Quiero motivarte a que consigas este libro. Él no te dirá qué libros son correctos o incorrectos. Te dirá cómo discernir, mientras los lees, si son bíblicos o no.

Tim Challies habla en este libro de un autor muy popular, cuyo nombre no voy a mencionar. Él dice:

Al leer (a este autor) vemos a un hombre que apela a sí mismo, a su propio entendimiento y a su experiencia como autoridad. Rara vez apela a la Biblia (66 veces en 380 páginas (de un libro en particular). El lector que discierne nunca sentirá que (este autor) ha tratado de entender la Biblia primero. Más bien, parece que él mira a la Biblia para probar lo que ya ha escrito o lo que él ya cree. Usa la Biblia, pero no como una fuente de autoridad.

Entonces, ¿cuál es su fuente de autoridad?

En segundo lugar, ¿lo que estás leyendo tiene una visión elevada de las Escrituras? Cuando decimos elevada es, ¿ve la Escritura como autoritativa, inerrante y suficiente?

¿Se ajusta a las Escrituras? ¿Le agrega o le quita a las Escrituras? Es por esto, por cierto, que necesitas conocer la Palabra de Dios.

Cuando estudio o leo el libro de Apocalipsis, me impresiona cómo la revelación que se le dio a Juan eleva la Palabra de Dios. La verdad de la Palabra de Dios: no le quites, no le agregues nada. ¿Se ajusta a la Palabra de Dios?

¿Tiene una visión elevada de la Palabra de Dios, y tiene una visión elevada de Dios mismo, que se ha revelado a sí mismo en las Escrituras? No tenemos el derecho de redefinir a Dios.

Es posible que quieras pensar en Dios como una mujer, como algunos lo hacen hoy. Pero Dios nunca se revela en las Escrituras como femenino.

Hay algunas ocasiones en las Escrituras donde algunas características femeninas de tipo maternal, le son atribuidas a Dios, pero Dios en su esencia nunca se define como femenino. Entonces, ¿lo que estás leyendo tiene una visión elevada de Dios como Él se ha revelado en las Escrituras?

¿Tiene una visión elevada de Cristo? Cristología es el nombre que los teólogos le dan esto. ¿Ve a Cristo como el Dios encarnado, como un hombre sin pecado?

En 1 Juan 4:1, él dice que debemos probar los espíritus para ver si son de Dios. Luego continúa diciendo:

«En esto conocéis el Espíritu de Dios (así es como puedes discernir): todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa a Jesús, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, del cual habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo» (v. 2-3).

Hay un espíritu del anticristo en el mundo de hoy que quiere redefinir a Cristo. Quiero que sepas que en algunos casos de la historia, los teólogos han dado sus vidas defendiendo una visión bíblica de Cristo. No cambies a Cristo. No alteres a Dios. No manipules las Escrituras.

Solo te diré que cuando escucho a personas que dicen cosas que cambian o empañan el significado de quién es Dios o quién es Cristo o la autoridad de la Palabra, algo sucede dentro de mí. Eso provoca algo en mí que me puede hacer enojar tanto como ninguna otra cosa lo haría.

La Palabra de Dios, quién es Dios y quién es Cristo, son asuntos preciosos. Son realidades que no podemos cambiar. Necesitamos leer cosas que tengan una alta visión de ellos.

Y luego una visión elevada del evangelio: ¿presenta el material fielmente el Evangelio? Esta es la doctrina de la soteriología. (No tienes que conocer esa palabra para poder discernir).

  • ¿Qué dice este material, esta escritura o esta enseñanza, acerca de cómo podemos ser salvos?
  • ¿Les da a las personas entrada a la salvación o al reino de Dios, aun cuando se han ido por otro camino que no sea la cruz?

Hay un libro que conozco que dice que Jesús es el mejor camino hacia Dios. Pero Jesús no dijo: «Yo soy el mejor camino hacia Dios». Jesús dijo: «Yo soy el camino a Dios». Eso tiene que ver con tu soteriología. ¿Cómo llegas al Padre? ¿Cómo obtienes la salvación? 

¿Está lo que lees centrado en Dios o centrado en el hombre?

  • ¿Tiene una visión bíblica del hombre?
  • ¿Ve al hombre como un ser caído y pecador? ¿O ve al hombre como innatamente bueno?
  • ¿Está más enfocado en restaurar nuestra autoestima dañada o en el hecho de ser limpiadas de nuestro pecado y justificadas delante de Dios?
  • ¿Evita u omite temas que son incómodos para los oídos modernos, temas como el pecado?

He leído citas de predicadores muy conocidos y populares de hoy, que dicen esencialmente, «no predico sobre el pecado. Lo que la gente necesita es algo que los haga sentir mejor. No necesitan que alguien les recuerde que son pecadores».

Hay quienes no predican sobre la ira de Dios o el juicio de Dios, que no le dan el valor central a la muerte de Cristo, a la cruz, al arrepentimiento y a la obediencia. Suavizan los estándares de Cristo y el evangelio para hacerlo más agradable al oído del hombre moderno.

Si puedes leer libros enteros sobre la vida cristiana que no te guían al arrepentimiento, a la obediencia, a la muerte de Cristo, a la cruz de Cristo, libros que hablan de Dios sin hablar de su juicio, su ira o su santidad, entonces probablemente tienes algo que está desenfocado.

Otra pregunta: ¿Lo que estás leyendo, minimiza, trivializa o redefine el pecado?

¿Te hace depender de un pequeño grupo de personas iluminadas para decirte lo que necesitas saber? ¿Es algo secreto que solo obtienes al leer a cierto autor o cierta persona?

Eso me lleva a esta pregunta: ¿es algo «nuevo»? Y no me refiero a si el libro acaba de ser publicado, sino a la enseñanza que transmite. ¿Es consistente con lo que la Escritura llama «la fe que de una vez y para siempre fue entregada a los santos?» (Jud. 3). ¿O han encontrado alguna nueva forma de pensar que en 2000 años de historia de la iglesia nunca había surgido?

Hay toda una escuela de pensamiento teológico hoy en día que es una nueva forma de interpretar al apóstol Pablo. Está cautivando nuestros seminarios. Si es nuevo, probablemente no sea cierto.

¿Es reaccionario contra la fe histórica ortodoxa? Hoy encuentro muchos escritos y enseñanzas que sutilmente alteran todo orden y desprecian cualquier cosa que sea «tradicional».

Tenemos esta preciosa fe que nos ha sido preservada por generaciones. No la desprecies. No te burles de ella. No la deseches. Puede que estas enseñanzas tradicionales se hayan presentado de alguna forma que quizá no haya sido la mejor, pero las enseñanzas en sí mismas son preciosas y necesitan ser preservadas.

¿Es el estilo de vida del maestro o la persona que promueve esta enseñanza consistente o contrario a las Escrituras? La Biblia habla de muchos de estos falsos maestros, que son impulsados por deseos sexuales o que tienen intenciones de lucrar, tienen un estilo de vida que no es compatible con las Escrituras.

La Escritura dice que no les prestes atención a las falsas enseñanzas ni a los falsos maestros. No les des lugar.

No les des entrada en tu mente, en tu grupo pequeño o en tu grupo de estudio bíblico. No te sientes a leer esos libros ni a discutir sobre ellos.

En 2 Juan 10-11, dice que si alguno viene a vosotros y no trae esta enseñanza, «no lo recibáis en casa, ni lo saludéis, pues el que lo saluda participa en sus malas obras». Evítalo.

Tito 1: 10-11 dice: «porque hay muchos rebeldes, habladores vanos y engañadores, especialmente los de la circuncisión, a quienes es preciso tapar la boca, porque están trastornando familias enteras, enseñando, por ganancias deshonestas, cosas que no deben». 

Ahora, algunas de ustedes dirán: «Estás siendo muy crítica. Eso no es amor». He tenido personas que han escrito y dicho esto sobre algunas de las cosas que hemos enseñado.

El hecho es que Dios juzgará a todos los hombres algún día de acuerdo a si han creído o han vivido en base a la verdad; y es algo muy poco amoroso dejarles que sigan creyendo cosas que no son ciertas y que los llevarán por el mal camino.

Hoy en día mucha gente dice: «Eso es solo tu opinión. Eres de mente cerrada. No estás siendo tolerante. No tienes una mente abierta».

O, «hay muchas cosas buenas en ese libro». Escucha, no existe tal cosa como una dosis segura de veneno. No lo creas. 

Otros pueden decir: «Me ha ayudado y ha ayudado a otras personas que conozco». Nuestra experiencia no es la que determina lo que es verdad. Nuestra experiencia puede ser defectuosa, y a menudo lo es. Llévalo y pásalo por el filtro de la Palabra.

Proteger la pureza doctrinal en la iglesia es extremadamente importante para Dios. Si no me crees, ve a Apocalipsis 2 y lee las cartas a las iglesias de Éfeso, Pérgamo y Tiatira. Lee lo que Jesús les dice a esas iglesias.

Él elogia a la iglesia de Éfeso. Le dice: «que no puedes soportar a los malos, y has sometido a prueba a los que se dicen ser apóstoles y no lo son, y los has hallado mentirosos... que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco» (vv. 2 y 6). Ese es el amoroso Cristo hablando.

Él le dice a la iglesia en Pérgamo: «tengo unas pocas cosas contra ti, porque tienes ahí a los que mantienen la doctrina de Balaam», y ahí describe lo que es esta enseñanza. Y exhorta a esta iglesia y le dice: «Por tanto, arrepiéntete» (vv. 14, 16).

Luego a la iglesia en Tiatira le dice: «tengo esto contra ti: que toleras a esa mujer Jezabel, que se dice ser profetisa, y enseña y seduce a mis siervos a que cometan actos inmorales y coman cosas sacrificadas a los ídolos» (v. 20).

Lo que Jesús está diciendo es que no hay espacio para tolerar las falsas enseñanzas entre los elementos esenciales de nuestra fe. No hay lugar para tolerar eso en la iglesia.

Ahora, cuando no estamos de acuerdo con algo, al señalar el error, tenemos que cuidar nuestra actitud. No debemos ser odiosas, ni entrar en contiendas, no debemos tener un espíritu contencioso.

Hay mucho sobre esto en 2 Timoteo capítulo 2 Pablo dice:

«El siervo del Señor no debe ser rencilloso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido, corrigiendo tiernamente a los que se oponen, por si acaso Dios les da el arrepentimiento que conduce al pleno conocimiento de la verdad, y volviendo en sí, escapen del lazo del diablo, habiendo estado cautivos de él para hacer su voluntad» (v. 24-26).

Nuestro objetivo no es destruir a otras personas. Nuestro objetivo es verlos llegar al arrepentimiento, verlos llegar al conocimiento de la verdad, pero también ver a aquellos en nuestras iglesias, protegidos, custodiados.

Es la responsabilidad del pastor y de los ancianos en nuestras iglesias locales, y es tu responsabilidad como madre o padre, ayudar a proteger a aquellos que están bajo tu cuidado, de la enseñanza que podría ser peligrosa, perjudicial o hasta mortal para su salud espiritual. Dios toma esto muy en serio, y nosotras también debemos hacerlo.

Oh, Señor, oro para que las cosas que he dicho sean transmitidas con la misma intención con que las dije. Esto es algo muy difícil de enseñar, y sé que me apasiona el tema y que pueden percibirme como algo intensa.

Pero oro, Señor, para que la gente pueda sentir que el anhelo de mi corazón es ver Tu nombre, Jesús y Tu Palabra y el precioso evangelio, protegido del error y del ataque, y ver el rebaño de Jesucristo protegido de los virus doctrinales y cosas que podrían infectarles y dañarles.

Oh, Señor, oro que amemos la verdad. Danos discernimiento y corazones que realmente se preocupen de que la verdad sea levantada como un estandarte y preservada.

Por el bien y la gloria de tu reino y tu evangelio, te ruego esto en el nombre de Jesús, amén.

Annamarie: Y tú, ¿amas la verdad? ¿Quieres ver a más personas ser libres del pecado a través de la verdad revelada en la Biblia? Nancy DeMoss Wolgemuth te ha animado a pensar en esto y te ha dado pautas fundamentales para discernir correctamente. 

Asegúrate de acompañarnos mañana para la conclusión de esta enseñanza aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Conociendo la verdad que nos hace libres juntas, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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Sobre el maestro

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth ha tocado las vidas de millones de mujeres a través del ministerio de Aviva Nuestros Corazones y del Movimiento de Mujer Verdadera, llamando a las mujeres a un avivamiento espiritual y a la feminidad bíblica. Su amor por Cristo y por Su Palabra es contagioso y permea todos sus alcances, desde sus conferencias hasta sus programas de radio.

Ha escrito veintidós libros, incluyendo Mentiras que las mujeres creen y la Verdad que las hace libres, En busca de Dios (junto a Tim Grissom), y Adornadas. Sus libros han vendido más de cuatro millones de copias y están llegando a los corazones de las mujeres alrededor del mundo. Nancy y su esposo, Robert, radican en Michigan.

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