Podcast Aviva Nuestros Corazones

Annamarie Sauter: Rosaria Butterfield nos recuerda que seguir a Jesús cuesta todo.

Rosaria Butterfield: El evangelio es duro, pero el evangelio lo es todo. El Señor Jesús les da a algunas personas una cruz que cargar y a otras una cruz más pesada. ¿Es el deseo homosexual no deseado una cruz pesada? Sí lo es. Pero si sabes que estás con el Señor Jesucristo, tendrás Su poder para sobrellevar esta tentación.

No significa que la tentación desaparecerá, pero tendrás Su poder, Su amor y Sus brazos para rodearte, tienes una promesa en Marcos 10:28-31, tienes 100 veces más en esta vida, lo que significa que tienes a la familia de la iglesia, quienes son tu familia en Dios. Con Dios todas las cosas son posibles, aunque no necesariamente fáciles.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy DeMos de Wolgemuth: Estoy tan agradecida de tener una nueva amiga, una mujer de la había escuchado y a quien he admirado por mucho tiempo. Su nombre es Rosaria Butterfield. Rosaria, bienvenida a Aviva Nuestros Corazones.

Rosaria: Gracias, estoy muy contenta de estar aquí.

Nancy: Y de tu propia experiencia, nos has estado contando tu testimonio, y mucho más importante, nos has compartido de la invariable y absoluta Palabra de Dios (un regalo precioso) — algunos temas que, bueno, no puedes evitar hoy. Son relevantes en nuestro tiempo.

Rosaria: Cierto.

Nancy: Cuando estaba creciendo, estas cosas no eran comunes en las conversaciones en  nuestro hogar cristiano. Temas como la homosexualidad, la identidad sexual, la orientación sexual, y temas que estoy aprendiendo gracias a las redes sociales. En todo caso, estamos hablando de cincuenta géneros diferentes, fluidez de géneros, y es toda una nueva conversación.

Rosaria: Así es.

Nancy: No es nuevo, pero ahora está  en todos lados. Está en el aire que respiramos.

Rosaria: Sí, lo está.

Nancy: Estas son preguntas y temas que nosotras, como cristianas que amamos a Jesús y amamos Su Palabra, no podemos hacernos de oídos sordos y pretender que no existen y sentarnos en nuestras iglesias y estar cómodas tomándonos de las manos y compartiendo preciosas promesas e ignorar la realidad.

Rosaria: Muy cierto.

Nancy: Estos problemas tenemos que enfrentarlos de forma más directa en nuestras vidas, vocaciones, y libertades cristianas, así como en nuestros lugares de trabajo y en la esfera pública. Porque no es un secreto.

Rosaria: Cierto.

Nancy: Y estoy muy agradecida por la habilidad, y la mente que Dios te ha dado para entrar en Su Palabra y abrirla para explicarnos cómo obra Dios en estas cosas. Esto es muy importante ya que nos preguntan: ¿Qué piensas? Y cuando realmente lo pensamos, lo que importa realmente no es lo que pensemos por nosotras mismas.

Rosaria: Estás en lo cierto. Pienso que la clave es que ahora mismo, especialmente después de la decisión de la Suprema Corte, podríamos estar motivadas por el miedo con respecto a las implicaciones de la libertad religiosa, y podríamos olvidar que el mayor peligro en este mundo es la perdición. Esto es más grande que cualquier otra cosa, estar pérdidas y no ser reconocidas por el Dios que nos creó.

Nancy: Y esto debe ser una gran preocupación para nosotras, la perdición de la humanidad que nos rodea, más que nuestra preciosa libertad o lo que nos pudiera pasar.

Rosaria: Cierto. Debe de serlo. Tristemente, la iglesia ha absorbido estos temas de las conversaciones de mala manera, y la perdición está ahora mismo en la iglesia de muchas, muchas maneras. Entonces, lo que tenemos que hacer, quizás, es desempacar algunos temas para que podamos hablar un poco de cómo estar firmes siendo testigos de la verdad en amor y valentía.

Nancy: Bueno, vamos a estar donde los ángeles temen pisar hoy.

Rosaria: Así es.

Nancy: Rosaria ha escrito dos libros en donde ella desglosa ambas cosas, la historia de su vida personal, y el entendimiento y la sabiduría que Dios le dio en Su Palabra sobre cómo tratar con estos temas.

Uno de sus libros se titula “The secret thoughts of an unlikely convert” (“Los pensamientos secretos de una conversa improbable” que está disponible en inglés). Otro libro que también puedes adquirir es “Openness Unhindered”, (“Franqueza sin trabas”), en el que entra más profundamente en todos estos términos y mucho más profundo de lo que podríamos abarcar en estos programas; aunque le damos gracias a Dios de que nuestras oyentes hispanas puedan beneficiarse de ese material a través de estos programas.

Rosaria: Así es.

Nancy: He leído gran parte de tu  último libro. Lo obtuve antes de entrar aquí al estudio. Quiero seguir leyéndolo y adentrarme en él.  Creo que es de gran ayuda, ya que estamos escuchando muchos de estos temas y estamos absorbiéndolos asumiendo que son un hecho, cuando quizá podrían no serlo.

Rosaria: Así es.

Nancy: Para empezar, quiero pensar en las personas que se identifican como homosexuales. Estamos diciendo, «esto es lo que las Escrituras dicen acerca de esto.» Estamos ofreciendo el evangelio, pero podría sonar poco atractivo para una persona que ha encontrado su identidad en su homosexualidad y en sus sentimientos. Esto no suena como buenas noticias para mí. Suena como un trato raro. ¿Si compro lo que ustedes me estás diciendo que la Biblia enseña, seré condenada a una vida de soledad? Si esto es quién soy, si esta es mi identidad, ni siquiera parece justo que me requieras pensar en el camino de Dios con respecto a mi identidad sexual.

Rosaria: Absolutamente, eso es correcto.

Nancy: Háblanos de eso.

Rosaria: Y así fue en el informe Majority Report del juez Keneddy. Como creyentes debemos profundizar un poco más en  esto. Así que pensemos por un momento lo que significa esto. Usamos este término: orientación sexual. Hace cerca de 100 años, este término, orientación sexual, se convirtió en una categoría de la personalidad. Hace más de 100 años, nadie se hubiera imaginado que una persona podría orientarse según sus deseos sexuales. Antes de Freud -quien inventó esta palabra-  una persona era portadora de un alma y era hombre o mujer.

Pero la categoría de orientación sexual es realmente un ataque contra esto, ya que dice que lo que realmente hace que seas tú misma, es con quien deseas compartir tu vida. Y lo que sucedió cuando Freud desarrolló la orientación sexual, es que nació una especie separada de la humanidad que no correspondía al propósito de Dios.

Así que una de las cosas que debemos tener en cuenta cuando una persona viene y dice, «soy homosexual», es que estamos lidiando con una persona que tiene deseos que Dios no quiere, y que probablemente ha luchado con eso y tal vez ha tenido dolor y dificultades asociados a ello. También es una persona que tiene una visión falsa de sí misma. Tú no eres homosexual. Tú eres portadora de la imagen de un Dios santo que está luchando con deseos homosexuales. Y aquí hay una gran diferencia.

Nancy: Así es y  este movimiento del siglo XIX, hizo que la sexualidad pasara de ser un verbo, la práctica, a un sustantivo, un nombre.

Rosaria: Es correcto, una clase de personas, una especie incluso. Y lo que es importante es que la Biblia no habla de los homosexuales como un grupo de seres humanos, un sustantivo o una abominación. Esto no está en la Biblia. La Biblia habla de la práctica homosexual. Lo que es aborrecible para Dios es poner en práctica estas tentaciones que Dios no quiere para ti. ¿Esto es una injusticia? Bueno el evangelio es difícil, y debemos dejar de compartir un falso evangelio. El evangelio dice que vas a cargar una cruz.

Nancy: Ven y muere.

Rosaria: El evangelio dice, «ven y muere.» El evangelio dice, «todos tendrán que dejar atrás todo» El evangelio dice, «solo podrás avanzar en tu caminar con la compañía tierna del Señor y de la presencia de la familia amorosa de Dios»

Nancy: Y esto es cierto si eres una que ha practicado la homosexualidad o si eres una farisea del siglo XXI.

Rosaria: Estás en lo cierto, absolutamente.

Nancy: Todo debe ser dejado atrás.

Rosaria: Todo debe de ser dejado atrás- todos tus ídolos. Y solo porque tus pecados se sientan bien, no quiere decir que Dios quiere eso para ti. Y no quiero  sonar…

Nancy: ¡Wow! Dilo de nuevo Rosaria.

Rosaria: Solo porque tus pecados se sientan bien, no quiere decir que Dios quiere eso para ti. Así que debemos volver atrás y pensar bien. El evangelio es difícil, y el evangelio lo es todo.

El Señor Jesús nos da a todas una cruz que llevar y todas son diferentes. ¿Es tener deseos homosexuales no permitidos una cruz pesada de llevar? Sí, lo es. Si sabes que estás en el Señor Jesucristo, tendrás el poder del Señor para sobrellevar esta tentación.

No quiere decir que la tentación desaparezca, pero tendrás Su poder, Su amor y Sus brazos rodeándote. Tienes una promesa en Marcos 10:28-31,  100 veces más en esta vida, lo que significa que tienes la familia de la iglesia quienes son la familia de Dios. Con Dios todas las cosas son posibles, no necesariamente fáciles.

Nancy: Así que no hay promesa, cualquiera que sea el pecado, de que será fácil  dejar atrás.

Rosaria: ¡No!

Nancy: Pero sí tenemos la promesa de un gran galardón.

Rosaria: Cierto. No necesitamos ser ingenuas con respecto a esto. Los pecados sexuales son profundos, especialmente los pecados sexuales que se han convertido en un asunto de identidad que dice, «esta es quién soy. Así fue como Dios me hizo. No es pecado porque soy así.»

Nancy: Aclaranos un poco  esto, Rosaria

Rosaria: Bueno, lo que diré a esto es que en pecado original, todas nacimos distorsionadas por el pecado. Así que cuando alguien viene a mí y me dice, «nací de esta forma», yo no argumento a esto. Digo, «claro, todas hemos nacido de esta forma.»

Lo que quiere decir «esta forma» puede ser diferente para cada una de nosotras. Tal vez duré un año sentada, pensando en esta pregunta: ¿Es mi lesbianismo una distorsión de lo que soy, o es mi lesbianismo un reflejo de lo que soy? Cuando estaba en el activismo de los derechos gay, realmente creía que mi lesbianismo era un reflejo de lo que yo era. Yo pensé que estaba siendo honesta.

Nancy: Era tu identidad.

Rosaria: Era mi identidad.

Nancy: O por lo menos así lo pensabas.

Rosaria: Era como me sentía. Pero luego de estudiar la Biblia y llegar a conocer al Señor Jesús y conocer a otras creyentes que habían dejado todo atrás, quienes morían a ellas mismas cada día, llegue a la conclusión que el pecado original nos distorsiona desde nuestro primer nivel, que mi deseo, que mi deseo sexual por las mujeres no era un reflejo de quien era sino una distorsión de quien era.

Nancy: Y, ¿qué diferencia hizo el evangelio en esto?

Rosaria: Una de las cosas que el evangelio hace es darnos un sentido de personalidad que es vital. Vivimos en un mundo que entiende que la autoestima y el orgullo son cosas que se necesitan para no cometer suicidio. Y lo que sabemos cómo creyentes es que necesitamos es a Jesús, al Señor. Nuestra fortaleza es el Señor. Nuestra identidad es el Señor. Y nuestras relaciones están mediadas o canalizadas por el Señor.

Así que a alguien que había pensado que era lesbiana le dices, «no, vamos a trabajar esto. Tú realmente tienes una identidad que es mucho más grande que esto. Empezó mucho antes de la fundación del mundo –

Efesios 1:4. Te llevó a la cruz y luego a la resurrección – Romanos 3-8. Y ahora se aplica en tu diario caminar con el Señor ayudándote a discernir que eres una hija de Dios. Has pecado, y te has arrepentido, y tu identidad ahora es como hija del Rey. Esto es grande!»

Así que el problema con esta categoría de cristianismo homosexual es que se está denigrando. Nuestra identidad es muy importante. Debemos utilizar un lenguaje que refleje nuestra identidad que podamos traer a la Nueva Jerusalén.

La categoría de orientación sexual es una categoría de la carne. Simplemente no sobrevivirá en la Nueva Jerusalén. Lo que vamos a heredar son dos cosas: nuestras almas reunidas con nuestros cuerpos, caminando en libertad de todo residuo de pecado, y la Palabra de Dios que florecerá ante nosotras en una forma que no podemos imaginar.

Nancy: ¡Sí! Eso va a ser grandioso.

Rosaria: No debemos tener ataduras de este lado del cielo que no tengan su lugar en una Nueva Jerusalén.

Nancy: Así que para las oyentes que dicen, «soy creyente, pero lucho con este deseo homosexual no deseado, ¿qué hago con esto?»

Rosaria: Sí. Primero que nada, por favor quiero que sepas que te entiendo. No debería haber nadie en tu iglesia que no te pueda entender. Todo creyente tiene un deseo y un empuje hacia cosas que Dios no quiere para nosotros porque los vestigios del pecado original no desaparecen en esta tierra. Estos disminuyen, se vuelven más manejables. Somos capaces de poner límites a ellos y mantenernos a una distancia prudente.

Pero por favor debes comprender que eres un miembro vital de la comunidad de Cristo si te has arrepentido de tus pecados y has puesto toda tu fe en Jesús para salvación. Todas vivimos con deseos que no queremos tener, de una u otra forma que son una marca de la caída, y por la gracia de Dios, estos no son nuestra identidad porque estamos cimentadas en Cristo y solamente en Cristo. Su justicia no es nuestra, pero es nuestro deber clamar por ella.

Nancy: Quiero leer algunas oraciones de tu libro y pedirte que las expliques con un poco más detalle por favor.

«Nueva naturaleza, estás en Cristo, no necesariamente significa nuevos sentimientos, aunque podría. Hacemos daño al llamado de Cristo cuando presumimos que el deseo al sexo opuesto debe reemplazar el deseo por el mismo sexo, como prueba exclusiva de una santificación real.»

Ahora, por favor explica esto en español.

Rosaria: Lo siento, lo siento. Puedes sacar al profesor de español fuera de clase, pero esto se pone denso aquí, ¿no es cierto?

Nancy: Pero pienso que es un punto muy importante.

Rosaria: Sí lo es, y debe honrar a Dios. Pero el punto es este: por mucho tiempo, los creyentes han estado dependiendo de ministerios para eclesiásticos para ayudarlos con su «problema» de la homosexualidad, ya que el problema de la homosexualidad es un problema discreto.

Sabemos por Romanos 1 que la homosexualidad es una salida ética del pecado original. Es una distorsión y es una distorsión bastante común o esperada diría yo. Pero lo más importante que debemos tener en cuenta es que los deseos homosexuales son pecados que deben ser mortificados,  puestos a muerte. No es un comportamiento que debe ser modificado.  Queremos ser conscientes de que el pecado sexual puede realmente, especialmente cuando se lleva a cabo, añadirse a nuestro libro mayor del pecado original, añadiendo pecado real a él. Y el pecado sexual, más que los demás pecados, quema la consciencia.

Para muchas de nosotras que hemos salido de una vida de pecado sexual, estamos haciendo lo mejor que podemos para ser creyentes fieles, diciendo firmemente, «Señor, sabes que lucho con esto, y con tu fiel ayuda, no voy a tomar acción en él, solo por Tu poder. Me aferro a ti. Estoy tan agradecida de que Tú me aferres a ti. Por favor suplica por mí porque soy muy débil.» Y este es un testimonio de gracia.

Nancy: Así que lo que nos estás diciendo es que puedes verdaderamente nacer de nuevo como creyente y esos deseos sexuales no desaparecerán, o no serán reemplazados por deseos al sexo opuesto, y a pesar de esto puedes seguir creciendo en la fe.

Rosaria: Sí. Esto es absolutamente cierto. Podemos seguir creciendo en nuestra fe, porque crecemos en ella de dos maneras: crecemos en nuestra fe a través de la humildad que dice, «este cuerpo de muerte me está acosando, y yo estoy tan hambrienta de vivir en la Nueva Jerusalén donde no seré acosada por esto, pero Señor, oh Señor, este cuerpo de muerte, necesito Tu ayuda.» Esto da gloria a Dios. Y mientras crecemos en santificación, lentamente y en el tiempo, algunos de esos deseos se estabilizan o son cosas sobre las que ya no debemos actuar. Esto da gloria a Dios.

Así que tanto la humildad como la victoria cuentan como santificación. Algunos de esos ministerios paraeclesiásticos que se especializan en narrativas «exhomosexuales», no solo han sido crueles, sino que han sido patéticamente malos, han sido engañosamente antiteológicos. La teología en algunos de esos ministerios es aborrecible. Dios no nos ha prometido completa santificación de este lado del cielo.

Nancy: Pienso que aun en el contexto de nuestras iglesias locales, es importante para nosotras entender que adoramos juntas con personas que luchan con la atracción hacia el mismo sexo y con deseos.

Rosaria: Sí, esto es cierto. No es tan diferente. Si me permites interrumpir por un segundo. Algunas veces las personas piensan, ¿cómo podré dar la bienvenida? ¿Tengo que poner un gran cartel que diga, «hola si estás luchando con deseos hacia el mismo sexo, ven aquí»?

Bueno no, no pienso que ninguna de nosotras deba ser parte de un clan. Lo que todas necesitamos es pertenecer a un cuerpo de Cristo donde todas sean transparentes en su arrepentimiento de pecado de identidad. Esto significa que es seguro que se arrepientan abiertamente del pecado homosexual no deseado, y al mismo tiempo, es seguro que se arrepientan abiertamente del pecado de la codicia.

Nancy: Estás distinguiendo entre el pecado, que es el actuar sobre esos deseos, mientras que podemos decir que esos deseos y tentaciones pueden todavía estar presentes.

Rosaria: Claro. La tentación no es pecado en sí misma, pero no es algo bueno. Aquí es donde no es correcto crear una identidad basados en la tentación. La tentación no es pecado porque es parte de la vida. Pero de ninguna manera está supuesta a ser parte de tu identidad como creyente.

Nancy: Así que ambas conocemos amigas, tenemos amigas, que se podrían identificar como creyentes homosexuales que se encuentran en celibato. Pero llamándose a sí mismas cristianas homosexuales.

Rosaria: Correcto.

Nancy: Y tú ¿sugerirías una forma alternativa y mejor de llamarse a sí mismas?

Rosaria: Sí lo haría, y de esto hablo en mi nuevo libro. Pero también incluyo en mi nuevo libro un capítulo de un gran amigo que se identifica como creyente homosexual que está completamente en desacuerdo conmigo.

Nancy: ¿Cómo preferirías ver esa expresión?

Rosaria: Prefiero ver esa expresión de la siguiente forma: soy una creyente que tiene luchas.

Nancy: Creyente es mi identidad.

Rosaria: Sí. Creyente es mi identidad, que lucha con deseos homosexuales que no pedí. Pero mi identidad es como creyente, como hija de Dios, de pie vestida de justicia, escuchando a Dios mismo decir, «esta es mi hija amada en quien tengo complacencia.»

Nancy: Sí, así es Rosaria. Quisiera que tocáramos otro tema del que haces mención en tu libro, y es cómo hemos perdido la habilidad de tener afecciones no sexuales por el mismo sexo, es decir, afecto entre mujeres y hombres con hombres que no son sexuales. Dices que es una pérdida. De hecho, añades un término que cuando lo escuchas por primera vez, suena como algo que no querrías tener, que es homosocialidad. Esto significa relaciones sociales con personas del mismo género.

Rosaria: Correcto. Una de las cosas que ocurre cuando vivimos en el mundo en que vivimos ahora, donde todo está sexualizado es que ya no es seguro tener amigos del mismo sexo.

Nancy: Porque se pueden asumir ciertas cosas.

Rosaria: Sí, se asumen cosas. El término homosocialidad es un término que se refiere a la profunda y permanente amistad y vínculo que tenemos y que necesitamos tener con miembros de nuestro propio sexo y género.

Y para muchas personas que son sanas, no sexuales, no pecaminosas, y que no son homosexuales…muchas de nuestras famosas mujeres misioneras fueron personas que de seguro tuvieron una buena homosocialidad. Ellas de seguro estaban felices y cómodas con la compañía de mujeres que no necesitaban o deseaban un esposo. Esto no es una patología.

Uno de los problemas aquí es la iglesia que es culpable de crear parte del problema, con respecto a que las personas solteras deben ser “arregladas”, y debemos tener cuidado. Si realmente creemos que la soltería es una deficiencia, debemos tener cuidado con respecto a lo que esto transmite y comunica. Esto comunica que creemos y seguimos a un salvador deficiente, ¡y Dios no lo permita!

Nancy: Rosaria, esto es algo de lo que podemos hablar ampliamente, y tú tienes muchas otras cosas que ofrecernos. Por eso quiero que aquellas de nuestras oyentes que puedan, lean tu libro “The secret thoughts of an unlikely convert” que está disponible solamente en inglés.

También han escuchado que a lo largo de esta serie hemos estado ofreciendo el recurso “Retrato de una mujer usada por Dios”; uno de mis personajes bíblicos favoritos es María de Nazaret. En su vida he encontrado un tesoro de sabiduría para mi propio andar con Dios, y Su historia ilustra muchas de las características de la clase de mujer que Dios usa para llevar a cabo sus propósitos redentores en nuestro mundo—sin importar de dónde Él te haya sacado, como pasó contigo Rosaria.

Al estudiar el retrato de mujeres de la biblia, como María, somos instruidas en los caminos del Señor y encontramos un modelo para nuestras propias vidas. El folleto, “Retrato de una mujer usada por Dios”, que hemos preparado para ti te guiará en ese proceso.

Te enviaremos una copia impresa de este por tu donación de cualquier monto en el día de hoy. Es a través del apoyo y donaciones de nuestras amigas y oyentes como tú, que podemos alcanzar a miles de oyentes alrededor del mundo a través de la radio y la internet; así que anímate y visítanos en AvivaNuestrosCorazones.com, haz tu ofrenda e indica que quieres recibir una copia impresa del folleto. Es nuestra forma de decirte, “¡Gracias por hacer este ministerio posible!” (Los envíos están disponibles para EEUU y Canadá.)

Tuve el privilegio de tener a una mujer que vino a mi iglesia, no hace mucho, de visita a los Estados Unidos por un mes desde la China. Yo estaba caminando en la iglesia, y ella me dijo, «¡Nancy!», ella me reconoció como si nos hubiéramos conocido  desde hace tiempo. Resulta que yo nunca la había visto. Ella me dijo, «escucho tu programa y leo las transcripciones. Dios te ha usado durante estos años para discipularme y ayudarme a convertirme en una mujer de Dios.» Esta es una mujer soltera en sus treinta años, una mujer de la China, escuchando nuestro programa y siendo discipulada por él en un país donde hay mucha hostilidad hacia nuestra fe.

Este es solo un ejemplo de cómo tu apoyo nos ayuda a seguir llegando a mujeres como ella, y no solo a llegar a lugares como la China, si no a continuar llevando el mensaje de libertad, plenitud y abundancia en Cristo a miles de mujeres en toda Latinoamérica. ¡Te invitamos a hacerte parte de este alcance!

Y si no está dentro de tus posibilidades el apoyarnos económicamente, otra manera en la que puedes ser parte de lo que Dios está haciendo, es compartiendo los recursos que tenemos disponibles para ti. Comparte esta serie, y muchos otros recursos que tenemos en AvivaNuestrosCorazones.com con otras mujeres en tu círculo de influencia.

Muchas —en los días en que estamos viviendo— necesitamos escuchar historias como la de Rosaria, que hemos estado compartiendo en esta serie; y necesitamos aprender a luchar en ciertas áreas de nuestras vidas de la manera en que Rosaria nos ha enseñado y demostrado de forma tan bella.

Gracias Rosaria, por venir  y hablarnos—en medio de tu apretada agenda, y ministrar a nuestros corazones.

Rosaria: Oh, gracias Nancy. Fue un placer.

Nancy: Sé que temprano en una de tus sesiones, hubo personas que se levantaron y se fueron porque ellas estaban enojadas por lo que dijiste.

Rosaria: Así lo hicieron.

Nancy: No hemos tenido a nadie que haya hecho esto en nuestro estudio antes, pero tú estás afuera en la batalla, y eres una guerrera fiel y servidora del Señor. Estoy tan pero tan agradecida, creo y sé que muchas de nuestras oyentes querrán orar por ti. Las animo a hacer esto. Rosaria y su esposo Kent han sido valientes guerreros por Cristo, y estamos tan agradecidos por tenerlos en medio de la batalla.

Pero, Rosaria, pienso que quieres cerrar este tiempo orando tú por algunas de nuestras oyentes que, quizás es sus propias batallas, o quizás es un familiar o una amiga cercana que está luchando en esta área... Traigámoslas al trono de la gracia.

Rosaria: Será un gran honor.

Oh Señor, en toda la tierra, cuan grande es tu Nombre. Señor, nos postramos al pie de la cruz. Venimos a tu trono de gracia. Somos débiles, y oramos para que Tú nos des la fuerza necesaria. Señor, oro por todas mis hermanas que están escuchándonos y que luchan con deseos que no han pedido, y que sabemos que es solo una huella del pecado original.

Estamos tan agradecidas, Señor, por las palabras de la Biblia porque nos permiten ver la diferencia entre ser distorsionadas por el pecado y reflejar tu gloria. Así que Dios, oro por mis hermanas para que Tú les muestres tu amor, que las hagas entrar en comunidades bíblicas de creyentes que las amen.

Oro por sus madres, padres, amigas, compañeras de trabajo, para que les des una iglesia con una compasión especial para saber cuándo una hermana o un hermano está cargando una cruz pesada. Sabemos, Señor Jesús, que tú cargarás la parte más pesada, pero ayúdanos, a no volvernos inconscientemente pesadas y duras. Ayúdanos a reflejar tu Palabra, que tu yugo es fácil y ligera tu carga. Ayúdanos a no añadir carga a nuestros seres queridos en el mundo, a los desconocidos y a nuestras hermanas. Señor, nosotras fuimos extrañas una vez en este mundo, y tú nos has concedido hermanas por tu preciosa sangre.

Te agradecemos por los medios de gracia. Te damos gracias por el regalo de la iglesia. Y Señor, oramos que en medio de nuestras luchas con el pecado, te demos a ti  la Gloria. Te damos gracias, porque el arrepentimiento es el umbral de Dios, y este es un regalo de tu parte. Oramos con humildad que seas glorificado.

Señor, continúa trayendo reformación a nuestra iglesia y avivamiento a nuestra tierra. Ayúdanos a predicar a las naciones una vez más de la poderosa paz y victoria que es solo en Cristo Jesús. Es en tu Nombre poderoso e incomparable que oramos, amén.

Annamarie: Rosaria Butterfield ha orado con nosotras. Ella tiene una visión rica de nuestra identidad en Cristo a través de su experiencia personal y mediante el estudio de la Palabra de Dios.

Espero que leas su libro y que te beneficies del recurso que te hemos estado ofreciendo por una donación de cualquier monto, titulado “Retrato de una mujer usada por Dios”. Obtén una copia impresa de este folleto al dar tu donación a través de nuestra página web, AvivaNuestrosCorazones.com.

Bien, tú eres una administradora financiera. “¿Qué?” Sí, Dios es dueño de todo, y a ti se te ha dado el trabajo de cuidar y administrar lo que Él te ha confiado.  Escucha Aviva Nuestros Corazones mañana, en una serie que grabamos con Jan Thompson, ella te enseñará sabiduría para manejar bien tu dinero.

Sintoniza mañana tu programa Aviva Nuestros Corazones.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.
Voz de Rosaria Butterfield: Martha Lucía Morales 
Canciones utilizadas:  Nueva Historia, Abel Zavala, Listo Para Nuestro Encuentro ℗ 2009 Vastago Producciones

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.