Aviva Nuestros Corazones Radio

Los ojos y la mente de los hombres

Leslie: Mientras investigaba para la nueva publicación de su libro “Solo para mujeres”, Shaunti Feldhahn identificó las interrogantes que los hombres y las mujeres se hacen continuamente.

Shaunti Feldhahn: Para las niñas y las mujeres, nuestra mayor inseguridad es, “¿Soy digna de amor? ¿Soy especial? ¿Soy bella? ¿Soy digna de ser amada por lo que soy en mi interior?" Todas tenemos la necesidad de sentirnos amadas y atesoradas.

Pero en el caso de los hombres, aquellos con los que hablamos decían, “Psst. Eso está bien pero no tan importante.” Para ellos hay otra pregunta más importante: “¿Soy capaz? ¿No soy inadecuado? ¿Lo que hago externamente es bueno?”

Como resultado de ello, hay una pequeña distinción de donde radica el valor; para la mujer es “¿Soy digna de ser amada por quien soy en mi interior?” Para los varones es, “¿Soy bueno externamente?” Esa es la pregunta que los invade. Y eso cambia la forma como debes abordar a tu esposo. Cambia como debes abordar a tu hijo.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín, y hoy tendremos a Shaunti Feldhahn en la voz de Sheila Reyes.

En los programas anteriores, Nancy Leigh DeMoss ha estado conversando con Shaunti sobre su libro “Solo para Mujeres”. Hoy, Shunti compartirá un poco más con nosotras sobre sus investigaciones.

Nancy: Vamos a unir, en esta última sesión, algunas de las ideas que compartiste. Tiene que ver con el concepto de que los hombres son visuales, y puede que esto no nos sorprenda. Pero hablaremos de algunas de las implicaciones de eso que te sorprendieron a ti mientras hacías la investigación.  

Shaunti: Sí, absolutamente. Una de las cosas de la que me percaté es que había escuchado en consejería prematrimonial, y en muchos otros lugares, que mi esposo era visual. Luego me di cuenta de que yo no sabía qué significaba eso exactamente.

Nancy: Y, ¿qué quiere decir?

Shaunti: Esto es lo que realmente significa y mujeres, agárrense de sus asientos un minuto y tengan una mente abierta mientras hablamos, porque en parte puede ser francamente un poco duro de escuchar.

Nancy: O difícil de creer.

Shaunti: O difícil de creer, exacto. “Los hombres son visuales” significa dos cosas separadas que están relacionadas. Quiere decir que un hombre está cableado o configurado de una manera que él no puede no notar a una mujer con una figura atractiva. Él sencillamente no puede dejar de notarla.

Nancy: Y como dijimos, estás hablando de hombres piadosos—de hombres maduros espiritualmente.

Shaunti: Hombres piadosos, esposos cristianos maravillosos. Sí, todos los hombres. No tiene nada que ver con el pecado. Esta es una tentación inicial. La Biblia dice que Jesús fue tentado en todas formas y no pecó. Esta atracción inicial de no poder no notar a una mujer es un reflejo involuntario. Y por cierto, las Escrituras pueden mostrar esto fácilmente si miras a Job. Dios dijo que Job era el mejor hombre sobre la tierra

Nancy: El más justo.

Shaunti: El más justo en toda la tierra, y este hombre tuvo que decir, “Hice un pacto con mis ojos ¿Cómo podía entonces mirar una virgen? (Job 31:1). Sí, así es. Job tuvo esta lucha, cada hombre tiene esta lucha. Eso es lo primero que significa que “los hombres son visuales”.

Nancy: Lo cual es muy difícil de entender para nosotras las mujeres porque no estamos configuradas de esa manera.

Shaunti: Así es. Eso fue lo primero, aquí está lo segundo: La imagen de esa mujer que él simplemente no pudo no notar está plasmada en su cerebro y viene a formar parte de lo que mi esposo llama un “rolodex mental” de imágenes que pueden retroceder tanto a sus años de adolescencia y que puede levantarse en su mente en cualquier momento sin previo aviso. Esta imagen simplemente aparece sin aviso y puede asaltarlo básicamente en cualquier momento del día.

Leslie: Como los hombres son visuales, como hemos escuchado —¿Cómo debe afectar eso la forma en que las mujeres se visten en la oficina?

Shaunti: Cuando un hombre mira una mujer que se viste de una forma que atrae atención directa sobre su figura, como el escote, resulta que hay una parte de su cerebro en el tallo cerebral. El tallo cerebral controla funciones como la digestión y respiración. Tú no piensas en esta área del cerebro pero se enciende—por ejemplo, cuando tú no has comido en todo el día y entras a un lugar y ves comida, hay una respuesta biológica automática que ocurre cuando eres atraído a eso.

Luego tu centro de pensamiento entra a funcionar y puedes decidir si es tiempo o no para cenar. Puedo ir a comer, o no, debo esperar porque me voy a juntar con mi esposo para cenar.

Cuando un hombre ve una mujer que se viste de esa manera, como una blusa con cierto escote, su tallo cerebral hace exactamente lo mismo. Él es atraído automáticamente desde sus entrañas a esta imagen. Él automáticamente ve eso muy sexualmente.

Luego su centro de pensamiento entra y piensa, “Hey, espera un momento, detente”. El problema es que él está retirando sus pensamientos de esta respuesta inicial, biológica, automática que ocurre. Él no quiere hacerlo, pero es lo que se requiere para llevar sus pensamientos cautivos, para retirarlos, para mover sus ojos.

Pero digamos que está en una reunión de trabajo. La forma en que los hombres lo describen es como esto, “No puedo sentarme en el escritorio frente a ella y colocar mi mano frente a mí para taparme la vista”. Así que el tallo cerebral continúa bombardeando y él tiene que seguir forzando sus pensamientos a alejarse. Está teniendo una pequeña guerra mental, y no está escuchando ni una palabra de lo que ella dice.

De hecho encontramos cuando hicimos este pequeño experimento usando un vídeo de noventa segundos—un vídeo representando cuatro sugerencias de servicio al cliente. Cuando veían el vídeo donde la mujer tenía escote, el porcentaje de hombres que recordaban sus cuatro puntos descendía a un 25%. Y eso es con un vídeo de tan solo noventa segundos. Los hombres que pudieron recordar los puntos es porque bajaron la cabeza para tomar notas.

Es interesante que las mujeres no tienen la misma respuesta, por eso es que no lo entendemos. Si vemos un hombre atractivo, el tallo cerebral no se enciende. Tenemos una respuesta orientada por la razón desde el principio. Pensamos, “Oh, ese es un hombre atractivo”. No tenemos esta guerra dentro nuestro cerebro. No sabemos lo que se siente.

Eso es lo que le digo a las mujeres en eventos corporativos. Ahora hago mucho trabajo para empresas. Este es un tema que frecuentemente tratamos. Date cuenta, él no está escuchando lo que dices. No es solo que él no te va a respetar tanto, lo cual es un problema. No es solo que estás tentándolo a tener fantasías, que él no quiere, y estás causando que un hombre tropiece—todo es verdad. Viéndolo desde una perspectiva de interés personal, él no te está escuchando.

Leslie: Shaunti Feldhahn encuestó mujeres en el lugar de trabajo, tratando de determinar por qué algunas seleccionaban ropa indecorosa. ¿Era porque pensaban que este tipo de ropa las ayudaría a conseguir atención o avanzar en el trabajo?

Shaunti: Teníamos un grupo control de mujeres que tomaron la encuesta. Las mujeres que dijeron que ellas se vestían así dijeron que esa no era la razón para nada. Un número cercano al 20%, se vestían de esa forma porque querían “oficialmente’”sentirse sexualmente atractivas, pero la mayoría estaba horrorizada al saber lo que ocurría en la mente de los hombres.

Es por eso que ahora trabajo tanto con jóvenes, para explicarle esto a las adolescentes. Las jóvenes piensan, “Él no debería ocuparse de lo que yo me ponga, él no debe estar mirando”. La forma en que lo describimos es equivalente. El que los hombres sean tan visuales sería equivalente a que estés caminando por un centro comercial y cada muchacho que te pasa por al lado se acerca a tocarte. Tocarte. Tocarte. Tocarte. Las muchachas se quedan como,  “que asco”. Pero tú estás siendo estimulada una y otra y otra vez. Aunque no quieras. Eso es lo que siente un muchacho en esta cultura.

Leslie: Ayer Shaunti nos habló sobre su nueva investigación que forma parte de la versión revisada de su libro, “Solo para Mujeres”. Ella explicó por qué la mayoría de los hombres necesitan tiempo solos para pensar.

¿Qué significa esto para una esposa que está esperando una decisión?

Shaunti: Neurocientíficos han encontrado que por la forma en que el cerebro está estructurado y la forma en que los hombres están configurados para hacer una sola cosa de forma profunda a la vez—opuesto a la estructura cerebral de la mujer que está configurada para procesar un grupo de cosas superficialmente, y luego ir más profundamente en otro grupo de cosas y luego más profundo y más profundo, yendo como dando vueltas hacia abajo; mientras los hombres solo pueden hacer una cosa a la vez.

Encontraron que una señal en el cerebro de la mujer de tener un pensamiento y un sentimiento y hablarlo—encontraron que esa señal puede pasar instantáneamente a su cerebro. En el hombre, esa señal puede durar siete horas en pasar. Es porque él está llevando a cabo ese lento proceso de profundizar.

Dices, “¿Qué estás pensando?”

Él dice, “No sé en qué estoy pensando”.

Y claro, yo siempre digo, “¿Cómo puede ser que no sepas en qué estás pensando?”

Pero si estás demandando una respuesta antes de que él la procese ninguno de los dos va a terminar con un buen resultado. Él se va a sentir acorralado en una esquina sin estar seguro de lo que piensa, él no puede ganar este debate verbal contigo. Está en desventaja. Y tú vas a conseguir una respuesta de la que él no está convencido. Puede que consigas una respuesta, pero con la que él no va a estar contento ni tú tampoco.

Muchas mujeres pueden iniciar una discusión en la noche y exigen una respuesta inmediata. Tendríamos una mejor respuesta si dijéramos “ok” y le diéramos hasta la mañana siguiente para procesarlo. Conseguirás una mejor respuesta en el desayuno que en medio del fuego del argumento.

Leslie: Nuestro equipo se acercó a ella recientemente para preguntarle por qué decidió revisar su libro.

Shaunti: La investigación que hemos venido haciendo acerca de cómo los hombres piensan data del 2004. Hace ya diez años.

Mi esposo y yo hacemos muchas conferencias de matrimonio. Hace un tiempo cuando terminamos una conferencia y bajamos de la tarima nos miramos y nos dimos cuenta de que mucho de lo que acabábamos de decir ni siquiera está en los libros. Hemos aprendido tanto desde aquel primer libro.

Es por eso que dijimos, “Bueno, ya es tiempo de revisarlo y añadirle todo lo que hemos aprendido”. Ha habido mucho avance en el estudio de la ciencia del cerebro en los últimos 5-6 años. Antes decíamos, “Los hombres piensan así”, pero no podíamos decir por qué. Ahora puedo decir, “Esta es la forma como Dios hizo el cerebro de los hombres, y es por eso que ellos piensan de esta forma”. Así que consideramos que algunos de estos datos eran importantes y debían ser incluidos.

Leslie: Uno de los nuevos descubrimientos ofrece luz acerca de la forma como los hombres procesan la información y toman decisiones.

Shaunti: Un descubrimiento importante fue—muchas veces nos decimos a nosotros mismos o a otra persona, “¿Y qué era lo que él estaba pensando?” Pero eso se traduce en esto, “Él no estaba pensando”.

Me di cuenta en algún momento del camino luego de la primera edición del libro que los hombres piensan sobre todo. Pero ellos piensan de forma diferente a nosotras las mujeres. Si nosotras estamos pensando acerca de algo, lo sabes porque lo expresamos todo verbalmente. Si lo estamos pensando, lo estamos hablando.

Los hombres son totalmente diferentes. Dios hizo la mente de los hombres de otra forma. He visto las tomografías del cerebro de los hombres y de hecho lucen distintas al cerebro de la mujer—literalmente—debido a la estructura de su cerebro, es difícil que un hombre piense acerca de algo cuando lo esta hablando. Él debe parar de hablar para procesar.

Es como si tuviera que irse debajo de la tierra y hacer un juego de ajedrez interno. La estructura de su cerebro está hecho para procesar de forma profunda una cosa a la vez—algo que no debe sorprender a la mayoría de las mujeres.

Pero no conoces su proceso de pensamiento. No tienes ni idea. Lo conoces cuando ves la decisión—“Creo que debemos hacer esto”. Y nosotras pensamos, “Pero cómo llegó a esa decisión? ¿Qué estaba pensando?” Ignoramos que él pasó por un gran, largo proceso de razonamiento.

Si te detienes a ti misma y dices, “Tenía una razón”, y le dices, “Ayúdame a entender”, podrás escuchar este largo proceso de razonamiento y pensarás, “Oh, ¡cuánto me alegro de no haberlo atacado mucho!”

Es gracioso... recientemente estaba haciendo una conferencia para mujeres en otro estado durante el invierno. Llamé a casa; había estado ausente durante tres días y esta era la última noche. Llamé y, debido a la diferencia de horario, mi esposo Jeff ya había acostado a los chicos. Nuestro hijo pequeño tenía 5 años en ese entonces.

Él me dijo, “Lo dejé dormir sin la camisa de la pijama”. Para mí, como madre, pensé, “¿Estás bromeando? ¡Estamos en pleno invierno! ¡Se va a congelar!” Casi le dije, “¡¿Qué?!” Por poco le caigo encima, pero pensé, “Respeta. Recuerda el capítulo acerca del respeto. El tenía una razón que aún no me había explicado, pero de seguro tendría una razón”.

Así que dije, “¿No le dará frío?”

Él me dijo, “Oh sí, tendrá frío. Pero tiene varias noches pidiendo dormir sin la camisa de la pijama, y siempre le contestaba, 'No, no, te va a dar frío'. Pero él insistió y pensé, 'Ok, se lo dejaré hacer. Lo dejaré dormir conmigo en mi cama y así cuando se despierte en medio de la noche con frío y me despierte le pondré la camisa de la pijama y aprenderá a no hacerlo de nuevo.'”

Y pensé, “Oh, esto fue una decisión estratégica, y casi lo ataco sin darme cuenta”.

Ese es un ejemplo tonto, pero ese es el tipo de cosas que nosotras las mujeres hacemos todo el tiempo. Necesitamos darnos cuenta que los hombres necesitan tiempo para procesar. Quizás no logres escuchar su proceso de pensamiento, pero está ahí.

Leslie: Shuanti Feldhahn ha estado ofreciendo perspectiva fresca de la forma como los hombres procesan la información. Mientras investigaba para  la nueva publicación del libro “Solo para mujeres: Lo que necesitas saber sobre la vida íntima de los hombres“, ella  identificó las interrogantes que los hombres y las mujeres se hacen continuamente.

Shaunti: Para las niñas y las mujeres, nuestra mayor inseguridad es, “¿Soy digna de amor? ¿Soy especial? ¿Soy bella? ¿Soy digna de ser amada por lo que soy en mi interior?" Todas tenemos la necesidad de sentirnos amadas y atesoradas.

Pero en el caso de los hombres, aquellos con los que hablamos decían, “Psst, eso está bien pero no tan importante.” Para ellos hay otra pregunta más importante: “¿Soy capaz? ¿No soy inadecuado? ¿Lo que hago externamente es bueno?”

Como resultado de ello, hay una pequeña distinción de donde radica el valor; para la mujer es, “¿Soy digna de ser amada por quien soy en mi interior?” Para los varones es, “¿Soy bueno externamente?” Esa es la pregunta que los invade. Y eso cambia la forma como debes abordar a tu esposo. Cambia como debes abordar a tu hijo.

Te comienzas a dar cuenta de que lo que él se pregunta es, “¿Está alguien reconociéndome? ¿Soy bueno en lo que hago? Y tú te encuentras a ti misma diciendo, “Gracias” por algunas cosas. Esto fue una de las cosas que salió a relucir en una encuesta. No recuerdo bien el número, pero fue como un 97% de los hombres que dijo que ellos eran muy tocados cuando escuchaban decir, “Gracias”. Como por ejemplo, “Gracias por cortar la grama cuando hacía tanto calor afuera”, “Gracias por sacar la basura sin preguntarme”.

Escuchar esto es tan importante para cada hombre. Para nosotras como mujeres, no nos damos cuenta de esto, porque para nosotras, recibimos esas palabras como “una amabilidad” pero no como “oxígeno para vivir”. Para un hombre esto es oxígeno. El sentido de apreciación es muy importante para ellos.

Así que nos dimos cuenta de esto. No nos habíamos dado cuenta de que notar y comentar lo que él hace y lo que logra es tan importante para él.

Leslie: Shaunti Feldhahn ha estado hablando acerca de algunas diferencias entre los hombres y las mujeres y lo escribe en su libro recién reeditado. Shaunti espera que Dios use esta nueva publicación de forma poderosa en la vida de las mujeres.

Shaunti: Obviamente nos gustaría que las personas compren el nuevo y que lo compartan con otros. He sido tan tocada en los últimos años al ver que una de las razones por la que esto ha tenido tanto impacto es porque las personas han compartido el recurso con otros. Eso me conmueve.

Esperamos que eso continúe y que otros adquieran el libro, ya sea para regalarlo a una pareja que se va a casar o a alguien que está batallando en su matrimonio o a una joven que recién comienza a conocer jóvenes y no tiene idea de cómo entenderlos y quiere tener una relación saludable y no sabe cómo.

Mi oración es que estos sean recursos que ayuden a mujeres a entender a los hombres y a los hombres a entender a las mujeres. Es universal, es la forma como Dios nos ha creado. Hemos visto que algunos de estos conceptos son tan simples, pero no los conocíamos antes. Pero cuando los conoces, hacen un gran impacto.

Leslie: Shaunti escuchó una vez a Nancy Leigh DeMoss ofrecer el reto de 30 días para las esposas y ella comenzó a compartirlo con otras  mujeres.

Shaunti: Yo estaba en un grupo en Texas. Había una mujer que tenía 10 años de casada; no tenía tantos años de casada, pero estaba lista para tirar la toalla. Creo que tenían 4 hijos, tenían muchas vidas jóvenes que serían impactadas si ellos se divorciaban.

Ella hizo esta pregunta en el grupo. Sé que tenía una herida en su corazón y era legitima. Había asuntos serios envueltos, y yo le compartí esto—le dije, “Le ‘robé’ esto a Nancy Leigh DeMoss”. Le dije, "Ven y habla conmigo al final".

Es interesante. Ella es uno de muchos ejemplos. Ella dijo que había estado tan enfocada en los problemas—que eran legítimos—que por años había sido incapaz de ver nada positivo. Le dije, “Dime algo”, mientras la miraba a los ojos le dije, “Dime una cosa positiva acerca de él.”

Ella dijo, “Bueno, él trabaja duro para proveer para la familia. Nunca está en casa, pero trabaja duro”.

Le dije, “Sé que no te sientes amada, pero eso es algo importante”.

Ella me dijo, “Sí...”

Así que le dije, “¿Qué crees que eso indica acerca de sus sentimientos hacia ti?”

"Él tiene un sentido de responsabilidad”.

Le dije, “Ahí tienes dos cosas positivas”.

Y así seguimos...

Le pregunté a la directora del ministerio de mujeres de esa iglesia unas semanas después cómo andaba todo. Ella me dijo, “Ha sido fenomenal. Ellos tienen grandes problemas; hay adicciones y otras cosas, pero ella se siente fortalecida para continuar y para y para lidiar con los asuntos en lugar de tirar la toalla”.

Ese reto de Nancy de los 30 días está ungido. Básicamente se trata de practicar Filipenses 4.

Esto le digo a las mujeres todo el tiempo. Pablo dice en Filipenses 4, “Regocijaos… Otra vez lo diré: ¡Regocijaos!” Y yo les digo a estas mujeres que me preguntan, “¿Cómo puedo regocijarme en esta situación tan complicada?”—, les digo, “¿Cómo lo pudo decir Pablo? Él estaba en prisión. Estaba encadenado a una pared.” La prescripción, el cómo hacerlo, viene de Filipenses 4:8. Es ahí que debes pensar en todo lo que es puro, bueno, amable, excelente y digno… En las cosas buenas.

Y realmente la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento guardará tu mente y tu corazón en Cristo Jesús. Es tremendo. Hace una diferencia tremenda.

Leslie: Cuando escuchas a Shaunti Feldhahn describir este Reto de 30 días, ¿te sientes nerviosa? ¿Y si tu esposo responde ahora aprovechándose se ti?

Shaunti: Entiendo el temor. Como podrás haber notado, soy una mujer fuerte, con muchas opiniones. Mi trasfondo era de una feminista. Pero es solo eso, miedo. Como tantos otros miedos, “Si otros lo toman y se convierten en abusadores”… pero en la mayoría de los casos es solo eso, miedo, temor.

En la mayoría de los casos, los hombres desean ser los héroes de sus esposas. Quieren hacerla feliz. Desean amarla. No siempre saben cómo hacerlo. Es fácil para un hombre sentirse irrespetado e inadecuado y controlado, y eso los lleva a aislarse y retraerse y los vuelve pasivos.

Así que cuando hagas estas cosas, aunque estés muerta de miedo y digas, “Esto es muy difícil para mí, pero lo intentaré”—lo que sucede entonces es que ves como él se vuelve más tierno, más cariñoso e involucrado, se siente como el hombre que siempre quiso ser. Lo habrás edificado y lo habrás ayudado a ser el hombre que siempre quiso ser.

Sé que puede sonar atemorizante, pero te digo por mi propia experiencia y por la experiencia de muchas mujeres con las que he hablado en estos grupos a través de la nación, y las que han leído los libros y me han escrito… Inténtalo. Creo que tendrás muy buenos resultados y tendrás un gran incentivo para continuar.

Nancy: Hemos recibido muchos, muchos correos electrónicos informándonos cómo esto ha cambiado vidas. Así que si no has oído esto antes, o incluso si lo has oído pero nunca lo has hecho, o tal vez lo has hecho y quieres hacerlo de nuevo, te estamos desafiando con el Reto de 30 días para las esposas.

Durante los próximos 30 días no puedes decir nada negativo acerca de tu marido, ni a él ni a nadie más. Y cuando he dado ese reto en las conferencias veo a algunas personas que parece que van a caerse de sus sillas y dicen, “Yo no creo que pueda hacer eso”. Oye, si eso es un problema para ti, entonces probablemente has desarrollado algunos malos hábitos y estás viendo a tu marido con ojos negativos. Eso es parte del reto. No puedes decir nada negativo de él durante los próximos 30 días.

Ahora el lado positivo: todos los días durante los próximos 30 días debes encontrar algo que aprecies o admires de tu marido. Díselo a él y díselo a otra persona. Y le he dicho a las mujeres, “Si no puedes pensar en 30 cosas que aprecies de tu marido, piensa en una cosa y dísela todos los días durante los próximos 30 días”.

Luego quiero que nos escribas y nos digas—como muchas otras mujeres lo han hecho en el pasado—lo que pasó en tu matrimonio. Y le he dicho a las mujeres que no puedo garantizar que esto vaya a cambiar a sus maridos, aunque él puede despertar una mañana preguntándose si está casado con una mujer diferente. Pero te puedo asegurar que te va a cambiar a ti, va a cambiar tu perspectiva y comenzarás a ver a tu marido con nuevos ojos.

Así que escríbenos y dinos acerca de esto—como lo hizo una mujer. Ella nos dijo,

“Es solo el primer día y no puedo creer que mi marido me respondiera tan bien hoy. Nuestra relación estaba tan tensa que pensé que sería inútil. Él está más cálido y se comunica de nuevo conmigo en la medida en que le muestro respeto, ¡y solo es el primer día!”

Acabo de leer en Efesios, capítulo 5, un pasaje con el que la mayoría de nosotras estamos familiarizadas, pero yo voy a leer en la versión ampliada lo que dice de una forma tan poderosa.

Efesios capítulo 5, versículo 33—la segunda parte del versículo dice, “Y que la mujer respete a su marido”, y luego lo amplía en esos términos y esto es lo que dice, “Para que ella lo note, lo reverencie, lo honre, lo prefiera, lo venere y lo estime, y que delegue en él, le alabe, ame y admire sobremanera.”

Entonces, déjame preguntarte: si le preguntáramos a tu marido, ¿diría él que eres su principal motivadora? ¿Diría que estás en su equipo? Si vas a dejar que Dios te convierta en ese tipo de mujer que alienta a su marido, descubrirás que Dios hará el trabajo de cambiar el corazón de tu esposo, y encontrarás que él florecerá bajo tu aliento. Igual que lo harás tú, pero para él es aun más importante.

Leslie: Nancy Leigh DeMoss ha estado describiendo el reto de 30 días para las esposas. Puedes descargarlo al visitar AvivaNuestrosCorazones.com. Y recuerda que puedes adquirir el libro de Shaunti titulado “Solo para mujeres”.

Una de nuestras oyentes nos comenta,

“He leído este libro y conozco de primera mano el poder que tiene. Haber puesto las necesidades de mi marido delante de las mías ha cambiado radicalmente nuestro matrimonio, incluso en lo que se refiere a sexo. La lucha ha cesado y el amor ha comenzado”.

El mundo ha sido testigo de terremotos y tsunamis e incluso de alertas nucleares. Hemos visto gobiernos tambalearse y caer; hemos visto guerras civiles, también hemos visto problemas económicos en los diversos países mientras las deudas aumentan más y más. Pero en medio de todo esto, hay una fuente inagotable de esperanza disponible para ti.  Eso lo veremos mañana en Aviva Nuestros Corazones.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Voz adicional:  Shaunti Feldhahn, en la voz de Sheila Reyes.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la serie de radio.

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