Hoy iniciamos la segunda carta a los Tesalonicenses. Esta carta fue escrita poco tiempo después de la primera carta. Pablo recibió noticias de que algunos creyentes seguían confundidos respecto al Día del Señor, pero también para dar dirección, agradecer por su crecimiento en la fe, amor y perseverancia en la persecución, que son señales de bien eterno para ellos, pero de perdición para sus adversarios en la venida de Cristo. Ya que algunos falsos maestros estaban utilizando esa situación para afirmar que el juicio final ya había comenzado. Como consecuencia, algunos creyentes vivían con temor, mientras otros habían dejado de cumplir con sus responsabilidades diarias y se habían vuelto ociosos.
Petición concedida
Recordemos que en la primera carta del apóstol, a pesar de que han abundado en amor, fe y firmeza en la esperanza que han recibido, les pedía que abundaran más en ellas. Y así fue. Dios …
Hoy iniciamos la segunda carta a los Tesalonicenses. Esta carta fue escrita poco tiempo después de la primera carta. Pablo recibió noticias de que algunos creyentes seguían confundidos respecto al Día del Señor, pero también para dar dirección, agradecer por su crecimiento en la fe, amor y perseverancia en la persecución, que son señales de bien eterno para ellos, pero de perdición para sus adversarios en la venida de Cristo. Ya que algunos falsos maestros estaban utilizando esa situación para afirmar que el juicio final ya había comenzado. Como consecuencia, algunos creyentes vivían con temor, mientras otros habían dejado de cumplir con sus responsabilidades diarias y se habían vuelto ociosos.
Petición concedida
Recordemos que en la primera carta del apóstol, a pesar de que han abundado en amor, fe y firmeza en la esperanza que han recibido, les pedía que abundaran más en ellas. Y así fue. Dios concedió y obró en estos hermanos de Tesalónica para que su fe aumentara grandemente, y el amor abundara más y más entre ellos. Esta respuesta produce un gozo a Pablo, como un padre se regocija en que su hijo ha crecido y obedecido.
Es de notar que su crecimiento espiritual no se ha desarrollado en un escenario de alegría o donde todo les va bien, sino en uno de persecución, de aflicción que soportan, de duda y en medio de falsas enseñanzas sobre la venida de Cristo y el juicio final. El sufrimiento que están viviendo no es una señal de que Dios ha abandonado a Su pueblo; al contrario, la perseverancia de los creyentes evidencia la obra de Dios en sus vidas y anticipa la justicia que Él manifestará cuando Cristo regrese.
El versículo 5 nos brinda una enseñanza clave sobre el sufrimiento y la fe por causa de ser de Cristo que muchas personas rechazan. Pablo dice que Dios usará lo que sus perseguidores les han hecho para mostrar Su justicia. Porque caminan en fe, entrarán en el Reino. Esto no significa que el sufrimiento pague o gane la salvación. Más bien, se refiere a que la perseverancia durante las pruebas demuestra la autenticidad de la fe y el carácter del creyente.
Las aflicciones refinan nuestro carácter y nos preparan para la eternidad. Cuando sufrimos por pertenecer a Cristo y perseveramos confiando en Él, esa perseverancia evidencia la obra de Dios en nosotras. La vida cristiana no es fácil porque vivimos en un mundo caído y pregonamos un evangelio que contradice todo lo que este mundo desea y enseña. De cierta manera, los de Tesalónica eran una iglesia perseguida a la que Pablo consuela con el juicio justo de Dios porque un día la maldad, el engaño y la iniquidad se acabarán para siempre.
Juicio final: el regreso de Cristo
Notemos que Pablo escribe esta carta con tanto amor, aunque también corrige errores doctrinales y fortalece a la iglesia para perseverar hasta el regreso de Cristo, llamándola a permanecer firme en la verdad. Las cualidades que constantemente Pablo dice sobre esta iglesia no son fruto de sus buenas intenciones o mejores esfuerzos; nacen de una vida transformada por Cristo en el poder del Espíritu Santo.
Pablo hace varias afirmaciones sobre lo maravilloso que es el regreso de Cristo:
- Dios retribuirá con aflicción a quienes afligen a Su pueblo.
- Él dará alivio completo cuando el Señor Jesús sea revelado desde el cielo.
- Quienes persistan en rechazar a Dios y desobedecer el evangelio sufrirán el castigo eterno, lejos de Su presencia para siempre.
- Los que lo han obstinadamente rechazado serán arrojados de la presencia de Dios.
- Cristo será glorificado en nosotros, Sus santos.
- Sus santos, los que han creído, lo admirarán.
La segunda venida de Cristo continúa siendo un tema central, pero el énfasis es corregir la confusión sobre lo que han creído sobre el juicio final; no es una carta escatológica ni pretende alimentar especulación del tiempo final. Más bien, afirma una verdad primordial: Cristo regresa con Sus poderosos ángeles.
Medita por un momento. ¿Cómo la verdad del regreso de Cristo informa tu forma de vivir hoy y de soportar el sufrimiento con Cristo en el centro? Lo que crees importa, porque lo que crees moldea lo que haces o cómo vives. ¿Cómo saber que Dios llevará a cabo Su juicio te motiva a hablar de Él? Su juicio es justo porque Dios es santo y juzga con perfecta verdad. Al mismo tiempo, Su paciencia muestra que no se complace en la perdición, sino que llama al arrepentimiento mientras el evangelio es proclamado.
El castigo es justo, es su pago por no obedecer al llamado del evangelio, y atestiguan que no se volvieron de sus ídolos, sino que persistieron en ellos (Ro. 1:21-22). Aun hoy en día, escuchamos muchas enseñanzas que contradicen esta verdad, así que estas no son nuevas y continúan. Por lo que tomemos el consejo de Pablo y perseveremos en la enseñanza que hemos creído: Cristo regresa para que toda lágrima sea limpiada y Su gloria sea admirada para siempre.
Oración por los tesalonicenses
Pablo dice que por eso él ora para que Dios los considere dignos de su llamamiento de salvación por la fe en Cristo, por Su poder y por Su bondad. Es decir, «que ustedes vivan de una manera digna de la vocación con que han sido llamados», como lo mencionó en Efesios 4:1. Reconocer que Cristo vendrá no solo es una verdad que creemos, es una verdad que nos está transformando cada día porque «Él nos ha salvado y nos ha llamado con un llamamiento santo, no según nuestras obras, sino según Su propósito y según la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús desde la eternidad» (2 Ti. 1:9).
El propósito es que Cristo sea glorificado, pero toma nota de la belleza de nuestra unidad con Cristo: «a fin de que el nombre de nuestro Señor Jesús sea glorificado en ustedes, y ustedes en Él, conforme a la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo».
Primero Cristo y luego nosotras en Él. La gracia que hemos recibido trae gloria a Cristo y Su gloria como Cabeza de nosotras es una unidad que Él ha obrado y que es eterna. Como bien dijo Pablo anteriormente, nosotros somos de Dios y Él es de nosotros, y Cristo es de Dios, como dice 1 Corintios 3:23.
Terminemos esta meditación reconociendo que Cristo es el Señor soberano que gobierna la historia, el Juez que traerá justicia perfecta, el Salvador que sostiene a Su iglesia en medio de la aflicción y el Rey que regresará para consumar Su reino. Toda exhortación y oración de Pablo encuentra su fundamento en la persona y la obra de Jesucristo, y así mismo nuestra vida. Solo a la luz de quebrantarnos en quién es Cristo y lo que ha hecho por nosotras, podemos anhelar Su regreso, responder a Él en obediencia y vivir con esperanza mientras proclamamos que Él regresará.
Para meditar:
- Ora por quienes no conocen el evangelio y vive el evangelio con intencionalidad mientras les das testimonio sobre quién es Cristo y lo que ha hecho.
- Nancy dice: «Si sabes que habrá una recompensa después de la prueba, la soportas porque sabes que no tendrás que resistir para siempre, y entonces tomamos fuerza y coraje para seguir hacia adelante». ¿Cómo esta verdad te ayuda a descansar en Cristo?
- Jesús advirtió a Sus discípulos que Él regresaría y debían velar y orar. ¿Estás preparada para Su regreso?
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