Mamá, confía y espera en el Señor
Orar por tu familia es una tarea que nunca termina; es un privilegio que Dios nos ha dado. Somos las espectadoras de la obra de Dios en sus vidas. Hay dos salmos en la Biblia que nos recuerdan dos cosas muy importantes cuando se trata de poner a nuestra familia en las manos de Aquel que cuida de ellos mucho mejor de lo que lo haríamos nosotras. ¡Acompáñanos en este episodio!
Frases destacadas del episodio de hoy:
Dos salmos para recordar
«En Ti pondrán su confianza los que conocen Tu nombre, porque Tú, oh Señor, no abandonas a los que te buscan» (Salmo 9:10).
«Pero yo esperaré continuamente, y aún te alabaré más y más» (Salmos 71:14).
- Primero confiamos en el Señor, en quién es Él y lo que Él ha hecho, para luego esperar en Él. La espera no es un …
Orar por tu familia es una tarea que nunca termina; es un privilegio que Dios nos ha dado. Somos las espectadoras de la obra de Dios en sus vidas. Hay dos salmos en la Biblia que nos recuerdan dos cosas muy importantes cuando se trata de poner a nuestra familia en las manos de Aquel que cuida de ellos mucho mejor de lo que lo haríamos nosotras. ¡Acompáñanos en este episodio!
Frases destacadas del episodio de hoy:
Dos salmos para recordar
«En Ti pondrán su confianza los que conocen Tu nombre, porque Tú, oh Señor, no abandonas a los que te buscan» (Salmo 9:10).
«Pero yo esperaré continuamente, y aún te alabaré más y más» (Salmos 71:14).
- Primero confiamos en el Señor, en quién es Él y lo que Él ha hecho, para luego esperar en Él. La espera no es un sentimiento, es una actitud que proviene de conocer quién es Dios y las hermosas promesas que nos ha dado.
- A veces, las peticiones que hacemos por nuestros hijos toman tiempo. Y, mientras esperamos, hay dudas, desánimo, comparación y temor. La mejor manera de esperar en el Señor no es quedándonos sentadas sin hacer algo, sino alabándole más y más.
- No es una espera inactiva, es una espera con propósito divino. Es como decirle al Señor: «Aquí está mi petición, Señor, haz Tu voluntad, y cambia mi corazón mientras espero esa voluntad».
- La confianza en el Señor no es una mera declaración; es una afirmación del carácter fiel de Dios, por eso confiamos en Él y por eso podemos esperar en Él. ¡Dios no falla! Él escucha tus oraciones y no las olvida. Él es sabio y soberano, sabe cómo y cuándo responderá.
- Incluso cuando estás en tu punto más débil como madre, cuando sientes que has fracasado por completo, cuando piensas que no estás haciendo nada bien, cuando piensas que te falta casi todo lo que necesitas para mostrar a tus hijos cómo vivir para Cristo, siempre puedes orar y enseñarles a confiar y esperar en Dios.
- Siempre puedes sentarte a los pies de Jesús y derramar tus penas, ansiedades y presentar los pies de tus hermosos pequeños. Solo en Cristo, encontramos fuerzas y el poder que necesitamos para levantarnos un día más y con gozo.
- Podemos confiarle a Dios nuestros hijos porque Él es perfecto y suficiente para llevar nuestras cargas y las de ellos. Confiar y esperar en Dios es una constante en nuestra vida y en nuestra oración.
Pasajes bíblicos para ser alentada:
«Pero los que esperan en el Señor, renovarán sus fuerzas. Se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán». —Isaías 40:31
Recursos recomendados:
Episodio, Principios para orar por tus hijos
Episodio, Mamá, no temas entregar a tus hijos
Blog, Ora por tus hijos con la Palabra
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