¿Quién es Dios para ti? Si has respondido esta pregunta basándote en tu experiencia personal con Dios, ¡has respondido mal! Porque la realidad es que Dios es el que se revela en Su palabra, y no en nuestras experiencias. Dios es quien es, independientemente de cómo nos sintamos o de las circunstancias que estemos viviendo. Hoy hablaremos sobre quién es realmente Dios y cómo, por medio de conocerle más, Él transforma nuestra fe.
Aquí te compartimos algunas frases y versículos del episodio de hoy:
Las crisis, los momentos difíciles y nuestros pensamientos sobre Dios
«Dios es el creador y el sustentador de todos y de todo. Él es eterno, infinito e inmutable en su poder y perfección, bondad y gloria, sabiduría, justicia y verdad. Nada sucede si no es a través de Él y por su voluntad» (El Catecismo de la Nueva Ciudad).
- Lo que …
¿Quién es Dios para ti? Si has respondido esta pregunta basándote en tu experiencia personal con Dios, ¡has respondido mal! Porque la realidad es que Dios es el que se revela en Su palabra, y no en nuestras experiencias. Dios es quien es, independientemente de cómo nos sintamos o de las circunstancias que estemos viviendo. Hoy hablaremos sobre quién es realmente Dios y cómo, por medio de conocerle más, Él transforma nuestra fe.
Aquí te compartimos algunas frases y versículos del episodio de hoy:
Las crisis, los momentos difíciles y nuestros pensamientos sobre Dios
«Dios es el creador y el sustentador de todos y de todo. Él es eterno, infinito e inmutable en su poder y perfección, bondad y gloria, sabiduría, justicia y verdad. Nada sucede si no es a través de Él y por su voluntad» (El Catecismo de la Nueva Ciudad).
- Lo que pensamos acerca de Dios tiene que ver con que nosotras no estamos de acuerdo con lo que está sucediendo y pensamos: «¿Por qué Dios no hace algo al respecto?» o «¿Por qué lo deja pasar?». Y la forma en la que reaccionamos dice lo que pensamos de Él.
- Nuestras experiencias influyen en cómo vemos a Dios porque naturalmente nos duelen, nos pueden confundir, porque retan lo que hemos creído de Él y, sutilmente, si no regresamos a la verdad de quién es Dios, entonces creemos en un Dios hecho a nuestra medida.
- Lo que necesitamos evaluar es: ¿Qué significa que Dios es un Padre bueno? ¿Significa que Él siempre me dará lo que yo quiero y lo que yo deseo o siento que es bueno? Lo que creemos acerca de Dios se pone a prueba en las crisis como luz para revelar en dónde necesito conocer más a Dios.
¿Por qué importa que Dios no cambie?
- Porque lo que Él dice de Sí mismo permanece: Sus promesas, Su verdad, Su Palabra. Lo que Dios dice no cambia porque Él no cambia. Esta cualidad de Dios provee estabilidad y confianza en Él.
- Si afirmamos que esto es así, entonces nuestra respuesta es: paz, confianza. En vez de correr por todos lados a solventar una situación o de huir de Dios, nos sostenemos de Él, guardamos nuestra boca y aprendemos a esperar antes de tomar decisiones o afirmar algo de lo que luego nos arrepentimos.
- El Dueño de nuestra vida, en Su poder y soberanía, sostiene todo y permite que todo lo que nos acontece y lo que no nos acontece obre para el bien de nuestra alma; esto es aprender a depender más del Señor, a madurar más en nuestra fe, a amarlo y conocerlo más a Él; ese es nuestro mayor bien al final, aunque a veces no lo veamos de esa manera.
¿Cómo pasamos de saber cosas acerca de Dios a conocer verdaderamente a Dios?
- Oración, Palabra de Dios y comunidad. No hay fórmula mágica ni hay algo novedoso. Dios nunca cambiará, así que lo que ha dicho en la Biblia, que es Su Palabra, sigue siendo verdad, sigue siendo vida y sigue siendo Su buena, agradable y perfecta voluntad para nosotras.
- No podemos conformarnos con un versículo o con escuchar únicamente lo que otros procesan de la Palabra; esa bendita Biblia está allí para nosotras comerla, meditarla, pausar y seguir meditándola.
- Ese entendimiento y perseverancia en leer y meditar la Palabra no es por nuestras fuerzas, es con la ayuda del Espíritu Santo. Pidámosle todos los días, incluyendo en nuestra oración diaria a Dios que nos abra los ojos de nuestro entendimiento, para comprender la esperanza y la herencia que tenemos en Él, para conocerlo y entonces amarlo y obedecerlo.
Para reflexionar:
- «El nombre del Señor es torre fuerte, a ella corre el justo y está a salvo». —Proverbios 18:10
- «Solo Él es mi roca y mi salvación, mi baluarte, nunca seré sacudido». —Salmo 62:2
- «Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito». —Romanos 8:28
- «Y esta es la vida eterna: que te conozcan a Ti, el único Dios verdadero , y a Jesucristo, a quien has enviado». —Juan 17:3
- Quizás hoy te has dado cuenta de que te has estado relacionando con un Dios que tú misma has construido. Un Dios que siempre te responde con lo que tú quieres, que no te hace sufrir, o que siempre hace lo que tú esperas. ¡Ese Dios NO existe! El Dios que se revela en la Biblia es mucho mejor. Es más sabio de lo que podemos comprender, más santo de lo que podemos imaginar y más bueno de lo que nuestras circunstancias muchas veces nos dejan ver.
- Cuanto más conoces a Dios, menos dependes de tus emociones o tus capacidades, y así es como tu fe es transformada y se vuelve más firme. Una fe que permanece no se sostiene sobre circunstancias o emociones cambiantes, sino sobre el Dios que nunca cambia.
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