Libertad, Plenitud y Abundancia en Cristo
por Blair Linne
Hemos escuchado la voz de la libertad.
Cómo Él llama a hijas pródigas de las tinieblas
sacándolas de las garras duras de la esclavitud.
Rompiendo las cadenas de una voluntad débil y de una vida oprimida,
así como esas noches tardías en las que estamos dispuestas
a devorar la tentación como si fuera helado—directo del envase,
inquietante cómo no podemos contenerla (nuestra carne),
pero asombroso cómo el poder de Cristo sí la contiene.
Recuerda, hemos tenido comunión con la Plenitud.
Cómo Él nos resucita cuando quedamos en pobreza, y sana nuestra mayor necesidad.
A veces, permitiendo que el sufrimiento físico camine a nuestro lado,
para que caigamos en los brazos eternos de Aquel en quien confiamos.
Nuestro estanque de Betesda, que nos aviva
cuando nuestra fe fosilizada está seca como huesos quebradizos en el Sahara.
Cuando el banquete se siente lejano y nos consume un vacío interno
como la cuerda roja que separa a los pobres en Acción de Gracias sin saber que Dios ha preparado alimento eterno para ti.
Por medio de Su Cordón Carmesí, Él es tan generoso;
la comida eterna está aquí, ¡porque el Pan de Vida está cerca!
¡Nunca lo olvides! Podemos decir que hemos probado dulcemente la abundancia.
Sin importar las circunstancias, persecuciones, dificultades y encarcelamientos.
Aun así podemos predicar a Cristo para alcanzar a las naciones
y producir fruto agradable en medio de nuestras pruebas.
Nunca olvidemos, podemos acudir a nuestro Salvador cuando regresamos a casa y encontramos nuestra alma rodeada de serpientes,
cuando el amor permanece dormido en el vientre de nuestro corazón como cemento seco.
Podemos negarnos a escuchar las mentiras susurradas por los pasillos de nuestra mente, sus acústicas escurridizas que hablan de independencia.
Nuestra carne dice que, aunque somos salvas, nuestras acciones no pueden cambiarnos. Nos canta fantasías-absurdas las cosas que intenta hacernos creer.
Pero Jesús nos creó, por lo tanto, es a Él a quien debemos creer.
Mujeres verdaderas:
Cuando salgamos de aquí, como semillas llevadas por el viento,
regresando a nuestros campos de batalla asignados, salgamos como guerreras.
Mujeres dispuestas a luchar contra la maldad, porque la victoria ya fue ganada por Aquel que es digno, nuestro Admirable Consejero, cuando el cuerpo de la Palabra fue marcado por la ira sobre el madero.
Que salgamos y despertemos mañana…
y cada día después, aferradas a Su Palabra,
trayendo alabanza a Su nombre,
porque Jesús cumple cada una de las tres.
Él es libertad, plenitud y abundancia.
¿Ves? Él es nuestro Árbol que da vida.
Él nunca ha estado atado ni entregado al pecado,
Él es eternamente libre.
Su Santidad testifica de Su pureza.
Fue el único perfectamente capaz de cumplir la ley;
cuando escogió hacerse pecado, fue por amor a Su esposa.
Aunque lo pusieron en la tumba, hoy podemos decir: ¡Él vive!
(¡Amén!)
Y Él es la esencia misma de la plenitud, el origen de todo lo bueno,
nunca vacío ni necesitado; no creó al hombre por soledad.
Él es eternamente completo.
¿Por qué Aquel en quien todas las cosas subsisten necesitaría sentarse al banquete de otro,
cuando Él es dueño de todo?
Todos se postrarán ante Él, porque es completo en Sí mismo.
Se alimenta de lo que para nosotras es desconocido,
Él se deleita en Sí mismo, porque Él es Dios, y no hay otro.
Él es el más fructífero de todos.
Siempre manifestando el fruto del Espíritu, porque en Él se origina.
Resucitó porque la muerte no pudo retenerlo,
porque la paga del pecado no se le debía a Él.
Nunca será atado, Su trono es perfectamente puro, no será jamás tentado; mucho menos albergar amargura.
Él es amor, gozo, paz, bondad, benignidad, fidelidad, dominio propio, paciencia.Él es una hermosa cosecha.
Su virtud es inherente.
¡Sus santos atributos son maravillosos!
Él es libre. Él es pleno. Él es abundante para siempre.
Así ha sido y así será siempre…
Que podamos hallarnos escondidas en Cristo, nuestro tesoro,
llegando a ser mujeres verdaderas:
¡plenas, fructíferas y libres!
Traducido por Aviva Nuestros Corazones | Mujer Verdadera '14. © Blair Linne 2014 www.AvivaNuestrosCorazones.com