Transcripción

Quizás has estado en ese lugar, acostada en tu cama sin poder dormir tratando de inventar un millón de excusas para converncerte de que no necesitas pedir perdón o confesar un pecado, buscando la manera de huir a la convicción que el Espíritu Santo trae a tu corazón y resistiéndote a la invitación de gracia que conduce a la libertad. ¿Sábes algo? ¡No tienes que seguir escondiéndolo mas! Si realmente has creído el Evangelio puedes estar segura que hay mas misericordia en Cristo que pecado en ti, no tengas miedo de confesar un pecado por el cual ya Cristo pagó en la cruz. Reflexionemos juntas acerca de la importancia de cultivar una conciencia tranquila mientras continuamos en nuestro Club de Lectura del libro "En busca de Dios". 

 

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