Situationships, noviazgo y el engaño del «amor»

No te voy a mentir: esta no es la parte de mi historia que me enorgullece, pero estoy convencida de algo que he visto una y otra vez. Dios usa incluso nuestras peores decisiones para advertir, sanar y ayudar a otros. Si Él puede redimir lo que ha sido torcido, ¿por qué no habría de usarlo para el bien de otras jóvenes?

Tenía 12 años cuando di mi primer beso. Quizás suena romántico, pero créeme, no lo fue. Era solo una niña y ese primer beso abrió la puerta a una relación tóxica que duraría, entre idas y vueltas, hasta los 19 años. Y entre esos intervalos había otras relaciones. Si no estaba con él (al que llamaba mi «free», mejor conocido en tu generación como «situationship»), estaba «cazando», buscando candidatos para obtener el estatus de novia.

Hoy no entiendo cómo podía romantizar tanto la idea de tener novio, pero para mí, en ese entonces, tener pareja me hacía sentir madura, importante, completa. Si estaba sola, sentía que algo estaba mal conmigo, y esa necesidad desesperada me llevó a exponer mi corazón y también mi cuerpo.

Mis papás no me dejaban tener novio, pero para mí eso no era un impedimento. Me convertí en experta del engaño, de las excusas y las mentiras, mientras me llamaba «cristiana» al mismo tiempo. Hoy entiendo que no lo era y, por esa falsa etiqueta, di un pésimo testimonio que dejó a algunos de esos muchachos repeliendo el evangelio que yo decía vivir.

Pero este blog no es para contarte cuántos novios tuve. Es para advertirte algo que ojalá yo hubiera entendido a tu edad: tu cuerpo no es tuyo (1 Cor. 6:19), y tus emociones tampoco pueden ser las reinas de tu vida. El Señor te llama a rendirlas (1 Tes. 4:3-5).

La relación que me quebró para salvarme

Aunque tuve una relación intermitente con el chico del primer beso, hubo otra que Dios usó directamente para doblegar mi corazón. Era un muchacho de la iglesia con quien iba a casarme. Todo parecía ir encaminado… hasta que no lo estuvo. Y cuando esa relación terminó, yo quedé devastada.

Creo que fue el primer novio al que amé con el amor del mundo: emocional, impulsivo y egoísta. No buscábamos la santidad y era una ruleta emocional; o estábamos en el cielo o en el piso. Teníamos conversaciones hermosas seguidas de peleas intensas. En poco tiempo, él se convirtió en un ídolo en mi vida y fue necesario que el Señor lo quitara para mostrarme algo que no había entendido:

  • El noviazgo no es un juego
  • El propósito del noviazgo apunta al matrimonio, no al entretenimiento
  • Y salir con alguien implica cuidar tu alma, tu cuerpo y tu caminar con Cristo

Querida joven, lee esto con un corazón abierto:

Vive tu etapa, no corras, no busques encajar en un mundo que no conoce el valor de la pureza al que Dios te llama. Tu corazón es valioso para Dios, pero también es engañoso y te puede llevar a problemas más profundos de los que imaginas.

Pero Cristo…

Cristo es libertad, propósito y dirección. Él conoce tus deseos. Él conoce tus tiempos y, si es Su voluntad, Él mismo escribirá tu historia de amor, sin que tengas que manipularla, adelantarla o forzarla.

No te expongas. Guarda tu corazón, guarda tu cuerpo. Tu vida le pertenece a Aquel que te amó primero y que nunca jugará con tus emociones ni con tu futuro.

Cuando miro hacia atrás, no veo una historia perfecta, sino una llena de tropiezos, decisiones impulsivas y heridas que yo misma provoqué, pero también veo algo aún más grande: la fidelidad de Dios persiguiéndome aun cuando yo perseguía sustitutos baratos de amor.

Quizás también estés tentada a tomar atajos emocionales, a buscar validación en relaciones que prometen mucho pero dan muy poco. Por eso, necesitas examinar tu vida y arrepentirte, pues la gracia de Dios no solo perdona tus pecados pasados; también te enseña a caminar de forma diferente hoy. Él no quiere solo evitar que te lastimes, quiere formarte, purificarte y enseñarte a amar de manera santa y plena, en Sus tiempos y bajo Su dirección.

Por último, quiero dejarte una amorosa advertencia: aunque parezca inofensivo o que tienes el control, el noviazgo o las relaciones descontroladas con chicos son peligrosas para tu alma y tu relación con Dios. Atiende el consejo ahora para que no sufras después. 

Y si estás viviendo una relación como la que yo viví, quiero recordarte que tu pasado no te define y tu valor no cambia por tus errores. Cristo te llama a levantar la mirada, a rendir tus emociones y deseos, y confiar en que Sus planes para ti son mejores que cualquier relación que puedas apresurar.

Amada, el amor que buscas ya te encontró primero, y en ese amor puedes esperar, crecer y guardar tu corazón, sabiendo que Dios nunca desperdicia una vida que se rinde por completo a Él.

Ayúdanos a llegar a otras

Como ministerio nos esforzamos por hacer publicaciones de calidad que te ayuden a caminar con Cristo. Si hoy la autora te ha ayudado o motivado, ¿considerarías hacer una donación para apoyar nuestro blog de Joven Verdadera?

Donar $3

Sobre el autor

Valeria Arredondo

Valeria Arredondo originaria de la Ciudad de México, es licenciada en Derecho y tiene un Certificado Avanzado de estudios ministeriales por South Western Baptist Theological Seminary, actualmente ha comenzado el proceso de certificación de Consejería Bíblica por ACBC; tiene una … leer más …

¡Hey chicas! Nos encanta escuchar de ustedes, pero nos sentimos limitadas por las formas en que podemos ayudarlas.

Si buscas consejo te animamos a hablar primero con tu pastor o una mujer piadosa en tu vida, ya que ellos sabrán más detalles de ti y te darán seguimiento y ayuda.Lo publicado en la sección de comentarios no necesariamente refleja el punto de vista de Aviva Nuestros Corazones.

Nos reservamos el derecho de remover opiniones que puedan no ser de ayuda o inapropiadas. Puede ser que editemos o removamos tu comentario si: * Requiere o contiene información personal como emails, direcciones, teléfonos. *Ataca a otras lectoras. * Utiliza lenguaje vulgar o profano.


Únete a la conversación