Al comenzar 2 Reyes, vemos la transición de un profeta a otro. Eliseo debe ahora seguir adelante sin Elías, pero al hacerlo, no estará sin el Dios de Elías, quien permanecerá con él, fiel y victorioso, como siempre lo ha sido.
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Reflexión
¿Quién ha sido un «Elías» en tu vida, y cómo es, o cómo sería, apoyarte en el Señor al seguir adelante sin esa persona?
Devocional
Hoy iniciamos el Segundo libro de los Reyes, nos encontraremos con más historias que progresivamente crecen hasta llegar al exilio, evento que Dios advirtió años antes, una y otra vez, por medio de Sus siervos los profetas. Continuamos conociendo a los diferentes reyes del pueblo, tanto de Judá como de Israel.
Idolatría e incredulidad de Ocozías:
- Ocozías prefirió consultar a otro dios acerca de su sanación, en vez de orar al único y verdadero Dios de Israel.
- A pesar de que fue confrontado por Dios a través del profeta Elías, Ocozías no creyó la palabra e insistió en que Elías le visitara nuevamente.
- Ocozías en ningún momento mostró arrepentimiento ante la consulta a otro dios.
- Para Ocozías, lo más importante era su vida, su sanación, no su relación con el Dios verdadero.
Nuestra actitud en tiempo de enfermedad física revela dónde descansa nuestra confianza y qué ocupa el primer lugar en nuestros corazones. ¿Es la Palabra de Dios la primera fuente a la que recurres? ¿Estás dedicando más tiempo al cuidado de tu salud que a tu relación con Dios?
Recuerda, nuestros tiempos dependen de Dios, no de una enfermedad.
Valentía de Elías:
- Elías realmente conocía a su Dios, lo reverenciaba como el único y verdadero, y es por esto que no temía confrontar la autoridad terrenal más alta en Israel: el rey.
- ¿Eres valiente cuando confrontas a otros con la verdad de Dios? ¿Te dejas llevar más por la aceptación de los hombres que por la de Dios?
Fin del ministerio de Elías como profeta del Señor:
- Dios ha determinado el tiempo de nuestra vida desde nuestro nacimiento hasta la partida de este mundo y, en cada uno, tiene propósitos específicos. Aprovechemos bien el tiempo y cumplamos con cada uno de nuestros llamados; instruyámonos en Su Palabra, pues la razón de nuestra vida está en conocerle, amarle, servirle y cumplir Sus propósitos.
¿Conoces los propósitos o llamados de Dios para tu vida? ¿Estás invirtiendo tu tiempo para cumplirlos?
Los líderes de la ciudad consultan al profeta de Dios:
- Los líderes de la ciudad de Jericó tenían un problema con sus aguas, y lo primero que hicieron fue ir donde el profeta de Dios.
Presenta todo en oración a Dios por más sencillo que sea. Él es nuestro Dios, ciertamente nos guiará y nos ayudará.
- No nos apoyemos en nuestro propio entendimiento, en nuestra lógica o análisis humano. Dios no tiene límites y generalmente obra fuera de nuestros parámetros para mostrar que solo Él es Dios y que nada es imposible para Él.
- La rebelión de Moab contra Israel me recuerda que estamos en esta tierra como los representantes de Dios, y es nuestro deber en gracia y amor confrontar, amonestar y disciplinar a los que están bajo nuestro cuidado y que, deliberadamente o sutilmente, se rebelan contra Dios y Su Palabra.
- ¿Encuentras alguna conexión de ideas o temas con otros pasajes de la Biblia? ¿Dónde?
- ¿Qué nos enseña este pasaje sobre el corazón del hombre?
- ¿Cómo Cristo es el contraste de las actitudes del hombre? Proporciona un ejemplo.
«El orgullo, sea cual sea la forma que tome, es un enemigo del gobierno celestial, porque nos impide reconocer, o incluso ver, la verdad acerca de nosotras mismas y de Dios».
(Nancy DeMoss Wolgemuth, en El cielo gobierna, editorial Portavoz) —Nancy DeMoss Wolgemuth1
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