Lee la Biblia, Día 17

17 de enero de 2026

Moisés repitió muchas veces el mandato de Dios a Faraón: «Deja ir a Mi pueblo». Pero Faraón, con un corazón terco, se negó, y vinieron las plagas sobre Egipto. Aun así, ni la oscuridad más grande pudo frustrar los planes del Señor.

Leer

Éxodo 8 – 11

Reflexión

Al igual que con Faraón, algunos obstáculos parecen imposibles de mover. Pero el plan de Dios nunca se detiene. ¿Cómo puedes hoy entregar esa batalla al Señor y confiar en que Él traerá la victoria final?

Devotional

Dios continúa mostrando Su poder a Moisés, al pueblo judío y a Faraón. Él manda tres plagas que afectan tanto a los egipcios como al pueblo de Dios. Pero de la cuarta plaga en adelante Dios protegió a Su pueblo delante de la mirada de los egipcios. A diferencia de los hechiceros egipcios cuyo poder era limitado, Dios era todopoderoso y obraba como y cuando Él lo determinara.

  1. Cuando la situación mejoraba, Faraón volvía a endurecerse contra los hebreos.

Dios a veces nos pasa por situaciones para quebrantarnos. Oramos, clamamos y cuando la situación mejora, volvemos a andar de espaldas a Dios. 

¿Has pasado por alguna experiencia en la vida cuando Dios te llevó a una situación desesperante para que lo buscaras o te rindieras a Él? 

Cuando la situación mejoró, ¿continuaste buscando a Dios con la misma intensidad? 

  1. Dios hace distinción clara entre el pueblo egipcio y los judíos, y estos últimos no eran tocados por las plagas. 

¿Qué podemos aprender de esto? ¿Cómo te alienta saber que Dios salva a Su pueblo? ¿Te distingues de aquellos que no creen en Dios?

  1. Dios fue aumentando el calor de la prueba.

Aun los siervos de Faraón trataban de hacerlo entrar en razón, argumentando que estaba poniendo en peligro la vida de su propio pueblo con su testarudez.

¿Hasta dónde tuvo Dios que llegar para que finalmente Faraón dejara ir al pueblo?

¿Has tenido una lucha con Dios alguna vez y has sentido Su mano pesada sobre ti para quebrantar? 

  1. Observa las tres razones por las que Dios continúa endureciendo el corazón de Faraón. A la luz de estos versículos, ¿qué razones pudiera Dios tener para orquestar pruebas en nuestra vida?

La Palabra del Señor es inerrante e infalible. Dios dijo a Moisés lo que pasaría de antemano, y sucedió así. ¿Lo recuerdas? Lee Éxodo 3:19-22; 4:21-23.

«Dios mostró claramente Su amor hacia el pueblo de Israel, los descendientes de Abraham e Isaac. Ellos habían sido esclavos durante 400 años en Egipto, y en un poderoso acto de amor y poder, el Señor los rescató mediante diez plagas sobre sus opresores. Ranas, piojos, moscas, ¡ugh! Pero la última plaga requería algo de los israelitas: una fe activa. Tenían que obedecer la orden de Dios para ser salvados». 

(Nancy DeMoss Wolgemuth en Rahab: Siguiendo el hilo de la redención) —Nancy DeMoss Wolgemuth1



Verdad que atesorar

¿En qué versículo, verdad o promesa meditarás y guardarás en tu corazón hoy?

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