Lee la Biblia, Día 26

26 de enero de 2026

El pueblo obedeció a Dios en cada detalle, y eso preparó el escenario para algo asombroso: cuando el tabernáculo quedó terminado, la gloria del Señor lo llenó y Su presencia vino a morar con ellos.

Leer

Éxodo 38 – 40

Reflexión

¿Qué área de obediencia fiel en tu vida podría servir como una invitación para que Dios muestre Su gloria?

Devotional

¿Notaste la repetición de esta frase? «Tal como el Señor había mandado a Moisés».

En estos capítulos me encontré no menos de 10 veces esta frase… lo cual me llamó mucho la atención. Resulta evidente que hay un énfasis en seguir al pie de la letra lo que el Señor quería que el pueblo hiciera.

Hoy terminamos el libro de Éxodo y no encuentro una mejor forma de poder cerrar este libro, que entendiendo el principio de la obediencia que Dios nos quiere puntualizar aquí. Si bien es cierto que hoy no tenemos que seguir los rituales expuestos aquí para acercarnos a Dios, no es menos cierto que sí debemos hacer las cosas como Dios nos ha dicho y más aún cuando tiene que ver con las cosas de Dios.

  • ¿Cómo ha estado tu obediencia a lo que Dios te ha mostrado en Su Palabra? Lee Juan 14:15. ¿Cómo el amor te lleva a obedecer a Dios?

Cuando llegamos al capítulo 40, hacia el final vemos algo impresionante y es que, cuando ya todo estaba hecho, cuando cada cosa estaba en su lugar: el altar, el tabernáculo, los utensilios, todo, de repente una nube cubrió el tabernáculo y no se podía entrar porque la gloria de Jehová lo llenaba... ¡Guau!

Este evento aquí descrito me recuerda otro gran evento que marcó un antes y un después en el mundo, cuando todo estaba listo, cuando el sacrificio fue hecho sobre el altar y fue consumado todo, una gran oscuridad cubrió la tierra y ese mismo velo que vemos descrito aquí en Éxodo, al escuchar las palabras «consumado es», se rasgó marcando un nuevo pacto entre Dios y el hombre; cuando Su Hijo murió en la cruz siendo ese sacrificio que una vez y para siempre iba a cubrir tu pecado y el mío, dándonos vida y entrada permanente a ese trono de la gracia, a ese Lugar Santísimo. 

Y así mismo, como esa nube y esa columna de fuego acompañó al pueblo a partir de ese momento, esos elementos que significaban para ellos la presencia de Dios, hoy día también podemos descansar en que Su presencia nos acompañará dondequiera que vayamos porque Él nos prometió que nunca nos dejaría y que estaría con nosotros hasta el fin del mundo. 

«Y ¡recuerden! Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo».  –Mateo 28:20a

Te animo a buscar en tu Biblia al menos cinco versículos más donde vemos la promesa de que Dios nunca nos va a desamparar y que siempre estará con nosotras.

«La gloria de Dios llenó el tabernáculo después de meses de obediencia por parte de Moisés y otros. Dios eligió manifestarse gloriosamente donde Su pueblo había sido fiel y obediente».

(Nancy DeMoss Wolgemuth en En busca de Dios, editorial Moody) —Nancy DeMoss Wolgemuth1



Verdad que atesorar

¿En qué versículo, verdad o promesa meditarás y guardarás en tu corazón hoy?

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