El libro de Levítico abre con tres ofrendas que revelan el corazón de Dios: el holocausto para el perdón, la ofrenda de grano para devolverle de lo que Él da, y la ofrenda de paz para gozar de comunión constante con Él.
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Reflexión
¿Cómo te inspira el considerar el sacrificio perfecto de Jesús, el Cordero sin mancha, a rendir tu vida más plenamente a Dios?
Devotional
La santidad de Su pueblo es algo muy importante para Dios. Él es santo y, por tanto, aquellos que Él separa para Sí mismo están llamados a ser santos. ¿Cómo puede ser esto posible a la luz de que todos somos pecadores?
¿Por qué consideras que el libro de Levítico inicia con: «El Señor llamó a Moisés y le habló desde la tienda de reunión». ¿Notas la redacción como si la historia de Éxodo siguiera en Levítico? ¿Qué consideras que significa que inició con ofrendas para el sacrificio?
Luego de transmitir los mandamientos y leyes, ahora Moisés relata las instrucciones que el Señor le da acerca de qué hacer cuando los individuos o el pueblo fallaba en cumplir la Ley. Dios no solamente legisla, sino que también ofrece una solución al problema de la transgresión de esa ley. Él no solo define lo que es pecado, sino que también ofrece el camino para el perdón.
El pueblo debía ofrecer holocaustos (ofrendas quemadas), ofrendas de grano y ofrendas de paz. Estas ofrendas eran necesarias como una forma de adorar a Dios, mantener cuentas cortas con Él, confesar pecado y mostrar gratitud. Estas tenían un olor grato a Dios. Se levantaban ofrendas de paz (de granos) para mostrar gratitud al Señor, reconociéndolo como dador de toda buena dádiva.
1. ¿Cuáles eran los requisitos para los holocaustos? (vv. 1:1-3, 10)
- ¿Qué te indica esto en cuanto al costo requerido para el sacrificio?
2. Lee Romanos 12:1-2.
- ¿Cuál es la ofrenda que Dios quiere de nosotros hoy?
3. ¿Has entregado tu vida completa al señorío de Cristo?
«A menudo ofrecidas junto con ofrendas por el pecado o por culpa, las ofrendas quemadas tenían la intención de expresar la dedicación y consagración total del adorador al Señor. Representaban la entrega completa a la voluntad de Dios».
(Nancy DeMoss Wolgemuth en Rendición, editorial Portavoz) —Nancy DeMoss Wolgemuth1
Verdad que atesorar
¿En qué versículo, verdad o promesa meditarás y guardarás en tu corazón hoy?