Lee la Biblia, Día 3

3 de enero de 2026

En medio del juicio, Dios proveyó una salida: la familia de Noé halló refugio en el arca hasta que las aguas del diluvio bajaron. Qué gozo saber que, de la misma manera, Él también ha provisto rescate para ti.

Leer

Génesis 8 – 11

Reflexión

¿En qué aspectos de tu vida puedes estar levantando tu propia «torre», buscando identidad, poder o control lejos de Dios?

Devotional

Espero que tu alma haya sido tan ministrada como la mía hoy. En la lectura vemos:

1. La fidelidad de Dios, obrando exactamente como le había prometido a Noé. Él le dijo que lo salvaría de la inundación que vendrá, y así fue. 

Dios le había hablado a Noé antes de ese evento y no le vuelve a hablar hasta cuando es hora de salir del arca. ¿Te imaginas cómo se debe haber sentido Noé? ¿Habrá dudado de la Palabra de Dios mientras estaba en ese barco ahogado por aguas que no cesaban? Pero qué maravilloso es ver que Dios no se olvida de Sus promesas: «Se acordó Dios de Noé» (v. 8:1). 

¿Te has sentido ahogada y has pensado que Dios se ha olvidado de ti? Toma aliento con esta historia. Las promesas de Dios son «Sí y Amén», y Él ha dicho que nunca nos abandonará. Él es soberano y nada está fuera de Su control.

«El Señor se sentó como Rey durante el diluvio; sí, como Rey se sienta el Señor para siempre». -Salmos 29:10 

2. Cuando Noé sale a tierra lo primero que hace es edificar un altar de remembranza. No quería dejar de adorar a Dios por Su fidelidad. 

¿Te detienes para recordar las obras maravillosas de Dios en tu vida? ¿Qué haces para recordarlas? Yo las registro en mi diario, y es maravilloso constatar a lo largo de los años que Su mano y Sus promesas nunca se han apartado de mi vida.

3. Al terminar con todo, excepto con la familia de Noé y un grupo de animales, Dios vuelve a darle el mismo encargo que le dio a Adán y Eva al principio: «multiplíquense y pueblen la tierra».

  • ¿Cómo contrasta este mandato con la cultura que nos rodea? Al ver la cultura de muerte, la que vivimos, los abortos siendo legitimados en muchos países, ¿cómo ves esta realidad a la luz de los siguientes versículos?

«El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre. Más vosotros fructificad y multiplicaos; procread abundantemente en la tierra, y multiplicaos en ella» (9:6-7, RV60).

4. Hoy vimos también el deseo del hombre de glorificarse a sí mismo, de ser auto suficiente, y de obrar en independencia de Dios, tratando de construir una torre que llegue a los cielos. «Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre…» (v. 11:4).

  • ¿Ves en tu vida manifestaciones de vivir de manera independiente de Dios, de salvarte a ti misma o de construir un nombre para ti misma? 
  • ¿De qué forma ves ese espíritu en tu propio corazón y en la cultura que te rodea?

Recuerda: Solo es Dios el que exalta, honra o humilla al hombre.

5. Finalmente vemos a un Noé embriagado. Este hombre fiel que caminaba con Dios y que tuvo la fe que ninguna otra persona tuvo en su época. Esto nos recuerda que el mejor hombre o mujer puede caer en tentación. Dios no oculta las debilidades de carácter de los siervos que usa. Vemos esto en la Biblia continuamente. Los usa a pesar de ellos mismos para que la gloria sea solo Suya.

¿Cuál es el contraste entre la historia de Noé y la historia de la construcción de la torre de Babel?

«Como seguidoras de Cristo, a menudo llamamos a lo que sucede en nuestro mundo hoy una guerra cultural, pero en realidad es una guerra cósmica entre reinos. El ser humano no quiere reconocer el señorío de Dios, algo que puede rastrearse hasta Génesis 3. Nacemos con el deseo de ser nuestro propio dios». 

(Nancy DeMoss Wolgemuth en The Lord’s Prayer: a 30-Day Devotional) —Nancy DeMoss Wolgemuth1



Verdad que atesorar

¿En qué versículo, verdad o promesa meditarás y guardarás en tu corazón hoy?

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