8 de marzo de 2026

Lee la Biblia, Día 67

En Josué 15–17 vemos la distribución de la tierra entre Judá, Efraín y la media tribu de Manasés. Aun así, algunos cananeos permanecieron porque Israel no los expulsó totalmente, dejando ver una obediencia incompleta.

Leer

Josué 15 – 17

Reflexión

Así como los israelitas no echaron por completo a los cananeos de la tierra, ¿existen áreas en tu vida donde te has conformado con obedecer solo en parte, en lugar de rendirte por completo a lo que Dios ha dicho en Su Palabra?

Devocional

Hoy continúa la distribución de las tierras entre las tribus y varias cosas me llamaron la atención:

1. Note que las tribus no eligieron su herencia, sino que Dios las asignó soberanamente por suertes. De la misma forma, Él determina el lote que nos toca a cada una hoy. ¿Tienes un corazón rendido a Él, agradecido, o manifiestas inconformidad y amargura ante las circunstancias que Dios orquesta en tu vida?

2. Algunas tribus no fueron capaces de seguir las instrucciones de arrojar de su heredad a los grupos que allí vivían y que eran sus enemigos. Esto confirma de nuevo la incredulidad e infidelidad del pueblo y más adelante verán las consecuencias de no hacer lo que Dios les manda.

  • ¿Obedeces a Dios parcialmente? ¿Hay algo en tu vida donde sabes lo que Dios te llama a hacer, pero has sido negligente?

3. Tradicionalmente la herencia se entregaba a los hombres de la familia. En los versículos 17:3-6 vemos a las hijas de Zelofehad acercarse a Eleazar y a Josué para pedirle una heredad entre sus hermanos. 

El acercarse a los líderes para reclamar su herencia, mostró valentía por parte de las mujeres al igual que confianza en Dios. Ellas recibieron la porción junto a los hijos de Manasés aun siendo mujeres. ¿Qué te dice esto acerca del cuidado de Dios para las mujeres en aquellos tiempos? 

«Ustedes codician y no tienen, por eso cometen homicidio. Son envidiosos y no pueden obtener, por eso combaten y hacen guerra. No tienen, porque no piden». –Santiago 4:2

  • ¿De qué forma presentan ellas su caso?
  • ¿Fueron demandantes o groseras? ¿Demandaron la porción de tierra que debían recibir? 
  • ¿Qué fue lo único que ellas recordaron a los líderes? 
  • ¿Hay algo en tu vida en la que te toque hacer tu parte respetuosa y valientemente y dejar los resultados a Dios? 

4. A veces tenemos que luchar confiando en el poder de Dios para obtener lo que Dios ha determinado para nosotros. Lee de nuevo Josué 17:14-18. 

  • ¿Qué piden los hijos de José (Efraín y Manasés) a Josué?
  • ¿Cuál fue el argumento de Josué en respuesta a su petición.
  • ¿Cómo les animó Josué a conquistar la tierra?

«No teman, ni se acobarden delante de esta gran multitud, porque la batalla no es de ustedes, sino de Dios». –2 Crónicas 20:15

  • ¿Qué batalla debes enfrentar pero estás atemorizada? ¿Cómo te alienta saber que Dios es quien pelea tus batallas? 

Ven a Él. Preséntale tu caso, pide sabiduría y espera callada y pacientemente mientras llega Su liberación (Éxodo 14:14).

«Dios es fiel a Su Palabra y a Sus promesas. Él es fiel, confiable y digno de confianza. No hay engaño ni hipocresía en Dios. Él es el estándar absoluto de la verdad».

(Nancy DeMoss Wolgemuth en Aviva mi corazón, editorial Portavoz) —Nancy DeMoss Wolgemuth1



¿Te perdiste un día?

Ver todas las lecturas

Verdad que atesorar

¿En qué versículo, verdad o promesa meditarás y guardarás en tu corazón hoy?

Por favor, introduce tu dirección de correo electrónico. (No se mostrará públicamente)