Cuando Sara fue sepultada, el Señor proveyó una esposa para Isaac y reafirmó Su pacto. Pero, como verás en la lectura de hoy, tras el nacimiento de los mellizos Jacob y Esaú, comenzó una nueva rivalidad familiar.
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Reflexión
¿Estás guardando rencor o amargura hacia un familiar o amigo que te ha hecho daño? Haz una pausa y pídele al Señor que te ayude a perdonarlo y a ser libre de todo resentimiento.
Devocional
1. La obediencia y dedicación del siervo de Abraham (24:10-27)
El criado de Abraham cumplió con el encargo de su Señor con oración, diligencia y humildad. Él oró por la guianza del Señor para cumplir la encomienda, tuvo discernimiento y sabiduría para actuar y esperar que el Señor obrara. Dios recompensó su fe. También recompensó la fe de Abraham, que había confiado que Dios guiaría a su criado.
Cuando haces algo en nombre del Señor, ¿buscas Su dirección y lo haces con diligencia y oración o lo haces a tu manera?
Dios quiere que Sus siervos caminen con Él y dependan de Él. Dios recompensa nuestra fe.
2. La hospitalidad de Rebeca (24:15-20)
No hay un adorno más hermoso para una mujer que ser generosa y hospitalaria, aun con los extraños. Hoy en día vivimos vidas tan ajetreadas e individualistas que perdemos la bendición que Dios puede traer al recibir a otros en casa con amor y generosidad. ¿Qué te impide abrir tu casa a otros?
3. El favoritismo de Isaac y Rebeca (25:27-28)
El favoritismo de los padres provoca conflictos y acarrea resentimientos entre los hijos.
Isaac favoreció a Esaú quizás porque se parecía más a él, mientras Rebeca favorecía a Jacob.
Rebeca no supo confiar el futuro de Jacob a Dios y manipuló y engañó para hacer que los propósitos del Señor se cumplieran (27:6-17).
Favoritismo. Trampa. Engaño. Todo esto destruye familias y relaciones. ¿Has identificado esto en tu propia vida o familia?
Nosotras las mujeres somos muy propensas a tomar las situaciones en nuestras manos. Tratamos de controlar las cosas y los desenlaces, las vidas y el futuro de nuestros hijos, etc.
¿Cómo te ves reflejada en esta actitud de Rebeca? ¿Engañas o manipulas «con buena intención» para lograr las cosas que entiendes son buenas?
Podemos confiar en Dios. Nada estorba Sus propósitos. Él cumple Sus planes por encima y a pesar de nosotras.
«...él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano». –Daniel 4:35
«Esaú guardó rencor contra Jacob... Estaba acumulándolo, esperando su momento, decidido a vengarse—y aún más. Pero el problema es que ser un “cobrador de deudas” no solo mantiene a nuestro ofensor en la prisión del deudor; también nos encierra a nosotros en prisión».
(Nancy DeMoss Wolgemuth en Choosing Forgiveness, editorial Portavoz) —Nancy DeMoss Wolgemuth1
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