Mientras David asegura victorias sobre los enemigos de Israel, ofrece un canto de alabanza celebrando la liberación de Dios. El Señor es nuestro refugio y nuestra fortaleza, fiel para proteger y salvar a Su pueblo.
Leer
Reflexión
¿Tu corazón todavía se maravilla al recordar que Dios te rescató del pecado? Dedica un momento hoy para alabarlo y agradecerle porque Él es tu Libertador.
Devocional
En medio de tanta batalla, engaños y muchas personas involucradas, Dios sigue con David, y él lo reconoce.
El Señor no olvida
A pesar de que Saúl había muerto, Dios no olvidó el pacto que los israelitas hicieron con los gabaonitas. Para más detalles acerca de este pacto, lee Josué capítulo 9. Transcurrieron casi 300 años desde aquel pacto, pero Dios no olvidó a los gabaonitas, sino que mantuvo al pueblo de Israel dentro de este pacto.
- ¡En el libro de Dios no hay límite de años para juzgar una situación!
Es difícil comprender la justicia que dejó que los gabaonitas ahorcaran a siete hombres de la familia de Saúl como restitución. Sin embargo, es interesante notar que es la concubina de Saúl la que muestra respeto, honor y valor hacia los cuerpos de los difuntos, y no las esposas o las hijas de estos.
Otros asesinos de gigantes
David no era el único asesino de gigantes en su familia. Como podemos leer al final del capítulo 21, otros cuatro gigantes fueron asesinados por mano de uno de sus hermanos y de sus siervos.
La oración de David
En el capítulo 22, David habla proféticamente por medio de un cántico sobre la liberación que Dios le da ante sus enemigos. El canto abarca lo que Dios hizo por él, lo que hará en él y en el mundo entero algún día.
Estos son algunos comentarios acerca de los versículos que más me llamaron la atención sobre este cántico:
Versículos 9-11:
- La ira del Señor es comparada con la de un dragón.
- ¡El Señor está cabalgando y volando en el cielo sobre un querubín! ¿Puedes imaginarlo? Comúnmente, los querubines son confundidos con ángeles, pero los querubines son cuidadores del Edén (Gn. 3:24), son protectores de Dios (Ez. 28), son seres vivientes con cuatro caras (Ez. 1).
- Los querubines se encontraban sobre el propiciatorio, es por eso que aquí se muestra el trono del Dios viviente atravesando el cielo. Esto no es solo una historia o una metáfora, sino que será realidad algún día, aunque esté más allá de nuestra imaginación.
Versículo 20:
- La seguridad que tenemos en Dios es un lugar amplio y espacioso, no un lugar estrecho.
- ¡El deleite de David en Dios fue lo que lo libró!
Versículo 42:
- Es irónico ver que aun los enemigos de Dios claman a Él en su angustia, no con sinceridad sino por miedo de perder sus vidas.
Nosotras también podemos orar con confianza esta oración de esperanza en Dios.
¿Cuáles son los personajes clave en estos capítulos?
¿Encuentras contrastes, palabras o ideas repetitivas? Escríbelas.
¿Cuál consideras que es el tema principal de estos capítulos? Toma nota.
¿Cómo las acciones de David son un anticipo del evangelio?
¿Encuentras que necesitas hacer un cambio en tu corazón?
Te animamos a terminar orando.
«Memorizar las Escrituras trae consigo muchos beneficios, entre ellos, purificar y renovar la mente; alejar del pecado; brindar guía; fortalecer el espíritu; combatir los ataques del enemigo; estimular los deseos espirituales, y fijar la mente y nuestros afectos al Señor».
(Nancy DeMoss Wolgemuth en Aviva mi corazón, editorial Portavoz) —Nancy DeMoss Wolgemuth1
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