Aprendiendo a leer la Biblia para vivirla

Ya estamos en febrero, y quizá ya te estás quedando atrás en tu lectura anual. ¿Qué haces? ¿Paras porque no vas al ritmo de otras? Detente un momento. Piensa. ¿Es esto un gran problema para que dejes de seguir profundizando en la Palabra viva que te transforma? ¡No! Dios no está interesado en que «cumplas», está interesado en que perseveres en el buen camino que te lleva a Él, es decir, que perseveres en conocer a Cristo, el Camino, la Verdad y la Vida. 

Así que, persevera. Quizá una de las razones puede ser que no sabes cómo entenderla para vivirla. O quizá percibes que, al leerla con la perspectiva o el conocimiento que ya tienes sobre determinados pasajes, no te permite encontrar algo nuevo. O quizá, simplemente, no sabes cómo leerla. Te entendemos, hemos estado allí. Por eso, queremos proveerte estos sencillos consejos para leer tu Biblia con la ayuda del Espíritu Santo. 

Puede que las preguntas que vas a leer a continuación no te parezcan espirituales o quizá has escuchado algunas de ellas; no te enfoques en eso, sino más bien en que el mero acto de leerla ya es espiritual y ten por seguro que no sales vacía… aunque no lo «sientas», Dios no desperdicia tu tiempo, así que únete a Él para no desperdiciarlo también. Pídele que te dé ojos para verlo. 

Lee con intencionalidad

«A» — Averigua.

A medida que vas leyendo la Palabra de Dios, inicia un proceso de averiguar y preguntarte aspectos como los siguientes (no te preocupes por tener la respuesta correcta a la primera, esto es un ejercicio que practicas diariamente. En cuanto menos lo pienses, al leer, será tan natural hacerlo):

  • ¿Qué dice este pasaje? (Puedes escribir en una oración)
  • ¿Qué significa este pasaje? 
  • ¿Quién escribió este libro?
  • ¿Quién dijo esto en ese pasaje?
  • ¿Acerca de quién se habla?
  • ¿A quién se le hablaba en ese pasaje? (Audiencia original)
  • ¿Qué sucedió?
  • ¿Cuáles fueron los principales eventos?
  • ¿Cuál es el tema principal del pasaje?
  • ¿Cuándo fue escrito?
  • ¿En qué momento ocurrieron esos eventos? (Se refiere al momento en la historia de redención)
  • ¿Por qué se escribió?
  • ¿Por qué se dijo eso?
  • ¿Dónde sucedió? 

«E» — Enfatiza palabras y frases clave.

Busca un versículo clave en el capítulo que leíste, el cual haya capturado el corazón del pasaje. Busca palabras claves, patrones, palabras o frases que se repitan, donde puedas observar que se hace énfasis dentro de ese capítulo, libro o pasaje. Luego resume lo que el libro enseña acerca de ello.

«I»— Incluye un resumen de lo entendido.

Con tus propias palabras, escribe un breve resumen o tu visión del pasaje que acabas de leer. ¿De qué se trataba? Incluye los principales puntos. Esto te ayudará a meditar y pensar acerca del pasaje. 

«O»— Otras citas relacionadas de las Escrituras.

Observemos otras citas bíblicas relacionadas. Hay dos herramientas que nos ayudarán. Una es la concordancia, que lista cada palabra en la Biblia. Bajo cada una de esas palabras hay un listado de pasajes bíblicos donde esa palabra aparece otra vez. A medida que vayas colocando esos pasajes uno al lado del otro, te darás cuenta de que están interconectados.

La otra herramienta se llama «El tesoro del conocimiento de las Escrituras». Esta herramienta la vemos a lo largo de la Biblia cuando al pie de cada versículo se nos dan referencias que tienen algo que ver con el tema o el pasaje leído. Luego, con las palabras repetidas, ideas o imágenes, encuentra si en ese pasaje se refleja cómo el evangelio, la vida, muerte y resurrección de Jesús, se personifica. 

«U»— Usa lo que hayas leído en las Escrituras para aplicarlo a tu vida.

Aquí es donde nos hacemos la pregunta: ¿Y entonces? ¿Qué se supone que debo hacer con lo que acabo de leer?

Luego de que estudies la Palabra de Dios, luego de que la leas, de que medites en ella, incluso de que la memorices, tienes que aplicarla a tu vida. Aquí algunas recomendaciones para que tomes nota:

  • ¿Qué quiere Dios que yo haga luego de haber leído esa porción de Su Palabra?
  • ¿Tiene la cita bíblica que he leído alguna promesa en la que debo confiar y esperar?
  • ¿Existe aquí alguna instrucción que yo deba obedecer?
  • ¿Existe alguna acción o personaje modelo en este pasaje que yo deba imitar?
  • ¿Qué pecado salió a la luz a través de esta lectura?
  • ¿Qué verdad acerca de Dios necesito renovar en mi mente y abrazar con mi corazón para vivirla?

Todo lo que leamos en la Palabra de Dios nos llama a algún tipo de respuesta, a que reaccionemos para dar gloria a nuestro Dios. Puede que sea ejercitar la fe en las promesas de Dios o Su carácter, humillarnos para que reconozcamos nuestra necesidad de Él, confesemos un pecado, cambiemos nuestra equivocada manera de pensar y accionemos diferente. O para exaltar y adorar a Dios, quien se ha revelado a Sí mismo en las Escrituras, para que perdonemos a alguien que nos ha hecho daño, o para que vayamos y procuremos el perdón de alguien a quien hayamos ofendido.

El punto principal del estudio de la Biblia es aplicar la verdad de la Palabra de Dios a tu propio corazón. Vivir la verdad en medio de nuestra realidad es el reto diario. Así que, toma estos consejos y ve a leer la Palabra de Dios guiada por el Espíritu Santo, en mansedumbre y necesidad diariamente. Y por último, recuerda que leer con otra hermana siempre es beneficioso, así que comparte con ella lo que estás aprendiendo y motívala para que ella también lea con intencionalidad y humildad para conocer a nuestro buen Dios.

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Sobre el autor

Aviva Nuestros Corazones

Creemos que Dios desea producir un avivamiento y una reforma generalizada entre las mujeres del mundo mientras las llamamos a la libertad, plenitud y abundancia en Cristo. También confiamos que Dios continuará avivando corazones y llevando a las mujeres a … leer más …


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