«Abre mis ojos, para que vea las maravillas de Tu ley». -Salmos 119:18
Cabeza agachada, brazos llenos, dedos ocupados con un millón de tareas urgentes, soy propensa a pasar por alto las maravillas que Tú provees en incontables formas. Absorbida por las trivialidades, abrumada por agobiantes responsabilidades, cegada por la rutina, no alcanzo a ver las porciones maravillosas que derramas y ofreces. Por eso, me uno al clamor del salmista: «Abre mis ojos, para que vea las maravillas».
Déjame verte en los lugares cotidianos, en los rincones habituales, en los encuentros casuales. Líbrame de esperarte solo en el destello y la estrella resplandeciente. Ayúdame a encontrarte en la llama tenue de una vela sobre un pastel casero, en los patrones de luz solar que se asoman entre hojas verde bosque.
Haz que la maravilla de Tu Palabra sea nueva otra vez. Arranca la complacencia, y silencia el bostezo con el que te recibo en nuestros encuentros matutinos. Tu Palabra es llamada «testimonios» y da testimonio exacto de quién eres. Ayúdame a prestar atención mientras hablas de Ti mismo. Permíteme celebrar como el salmista cuando declara: «Me he gozado en el camino de Tus testimonios, más que en todas las riquezas» (Sal.119:14).
La vida presenta dilemas y confusión, pero tu Palabra es mi consejera y mi sostén. Cuando «de tristeza llora mi alma» (Sal. 119:28), Tú eres la fuerza que reconstruye las partes caídas. En esos momentos en que «postrada está mi alma en el polvo» y apenas resisto, recuérdame una vez más, «vivifícame conforme a Tu palabra» (Sal. 119:25). Ayúdame a «entender el camino de Tus preceptos y meditaré en Tus maravillas» (Sal. 119:27). Recuérdame cada vez que lo olvide que el mejor camino que puedo tomar es «apegarme a Tus testimonios» (Sal.119:31).
Adelante, amado Señor, «Por el camino de Tus mandamientos correré, porque Tú ensancharás mi corazón» (Sal. 119:32).
Abre mis ojos para ver Señor, abre mis ojos.
Este artículo que estás leyendo fue publicado originalmente en la página oficial de la autora: Elizabeth A. Mitchel: https://elizabethamitchell.com/2019/12/31/eye-opening-2/
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