Podcast Aviva Nuestros Corazones

Cómo prevenir que el matrimonio se convierta en un ídolo

Annamarie Sauter: ¿Haz escuchado hablar del movimiento de la Mujer Verdadera? Aquí está el pastor Eduardo Saladin.

Pastor Eduardo Saladín: La mujer cristiana de hoy al igual que todos nosotros los cristianos, es bombardeada con cosmovisiones que no son cristianas, cosmovisiones que la llaman a jugar un papel que no es bíblico, por ejemplo las esposas en sus hogares como mujeres verdaderas que quieren vivir a la luz de la palabra de Dios deben estar sometidas a sus esposos.

¿Qué es la sumisión? Es la libertad de ser creativas bajo el gobierno que Dios ha diseñado para ellas, que es el gobierno de su marido,

Pero las cosmovisiones que no son cristianas le venden la idea de que ella debe tomar el control, de que ella debe desarrollarse independientemente de su marido y las enseñanzas de Mujer Verdadera lo que hacen es que traen a esta esposa a desempeñar el rol que Dios le ha llamado a desempeñar, siendo la ayuda idónea de su marido, siendo creativa bajo el liderato de su marido. Muchos piensan que la Biblia enseña que hay un machismo que las mujeres están pintadas en la pared que son esclavas de su marido que no pueden cooperar con su marido pero esto no es así. Repito la Biblia cuando habla de sumisión habla de la libertad de esa esposa de esa mujer de poner todos sus dones sus habilidades sus talentos, su creatividad, bajo la dirección de su esposo, para juntos cumplir el rol que Dios les ha asignado y así poder glorificar el nombre de Jesucristo.

Annamarie Sauter: Muy pronto podrás participar en la primera conferencia para América Latina a celebrarse en Febrero 2015 en Santo Domingo, República Dominicana.

Pastor Eduardo Saladín: Este movimiento de Mujer Verdadera lo que ha traído es un avivamiento en las vidas espirituales de las mujeres de nuestra iglesia y por lo tanto ha traído una mayor madurez en las hermanas de la iglesia y por lo tanto ha afectado a la congregación de manera positiva, porque han crecido en sus vidas espirituales.

Annamarie Sauter: Te invitamos a visitar AvivaNuestrosCorazones.com para que te informes de los detalles

Annamarie Sauter: Carolyn McCulley anima a las solteras a que si un hermano en Cristo peca contra ellas en una relación de noviazgo, recuerden que él es una obra en proceso.

Carolyn McCulley: Si conoces a un hombre a los 20 ó 25, no va a ser el mismo a los 40 ó 45 ó 60 ó 65 e indudablemente en la eternidad. Puedes, o ser parte de su aprendizaje para la gloria de Dios, o puedes regresarle un golpe y derribarlo.

Annamarie Sauter: Estás escuchando a Aviva Nuestros Corazones con la autora de Escoja Perdonar, Nancy Leigh DeMoss en la voz Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: ¿Estás edificando a tus hermanos en Cristo? Carolyn McCulley nos va a desafiar a nosotras mujeres con esa pregunta hoy.

En esta semana hemos estado escuchando un mensaje que Carolyn dictó en la conferencia True Woman, o Mujer Verdadera en Dallas, Fort Worth, hace 4 años. Ahora, aunque Carolyn estaba específicamente dirigiéndose a las mujeres solteras en esta sesión, en realidad nos está llamando a todas a confiar en Dios para nuestro futuro.

Carolyn McCulley: Puedes encontrar algo bueno y redentor en cada situación, aun si es tan solo esperar por un cambio. Puedes ver la vida a través de los lentes del Evangelio, y puedes ver la realidad del pecado. No estoy hablando de ser voluntariamente ignorante, sino que notemos la realidad de la vida.

Los lentes del Evangelio te permiten ver la realidad de la vida y ver a través de ellos la esperanza de cambio que viene a través de la gracia de Dios. Así que aun el joven más hiriente, y egocéntrico con quien jamás hayas salido no está fuera de la gracia de Dios.

Eso te permite pensar en cualquier cosa que es verdadera u honorable, justa, pura, amable, loable, etc., en cualquier situación y repetir esos pensamientos en tu corazón en lugar de las maneras en las que han pecado contra ti.

Ahora, estás en medio de la iglesia… La mayoría de nosotras probablemente estamos en medio de iglesias que le tienen un alto valor al matrimonio (como debe ser), de ser una esposa, de ser una madre (como deben ser), y tú piensas, "¿cómo encajo aquí?"

Bueno, cómo encajas aquí es parte de la solución en una sociedad desmoronándose al expresar esperanza hacia Dios en todas tus relaciones y edificar los matrimonios a tu alrededor, de tus amigos y familia, de estimarlos, al no tratar de robar el esposo de alguien más, al reconocer y ser sabia acerca de tus relaciones en el trabajo, y reconocer que la asociación de hombres y mujeres tratando de cumplir una meta juntos puede ser un terreno resbaladizo si no eres sabia en dirigir los corazones, del uno hacia el otro. Quizás tú eres esa joven que en su trabajo está diciéndole a este joven qué magnífico es, pero su esposa en la casa lo está destruyendo. Eso atraerá su corazón hacia ti, y tú ni siquiera lo estás tratando.

Hay todos estos lugares donde podemos ser desordenadas en nuestras relaciones, y eso nos puede tentar como seres humanos a levantar paredes y reglas y decir, "Está bien, si tanto adulterio está ocurriendo en el trabajo, los hombres y mujeres no deberían trabajar juntos".

No puedes controlar la naturaleza pecaminosa con reglas. Para eso es la ley, y así es como nos damos cuenta que fallamos. Pero podemos aplicar la gracia, y reconocer la doctrina del pecado quiere decir que reconocemos la tentación que está en nuestros corazones, y nos ayudamos mutuamente a no caer bajo ese terreno resbaladizo del pecado.

Te daré un ejemplo: yo tenía una amiga cuyo jefe pareciera que la llamaba siempre fuera de horas de trabajo. Estábamos juntas, y en lugar de ella irritarse como otras personas, ella estaba feliz, y más que contenta de hablar con él. Noté como se iluminó. Yo sabía que ella era una mujer piadosa, pero yo estaba pensando, "mmmmm, esto puede ser un problema".

Así que le pregunté un día cuando estábamos pasando un rato juntas, "No estoy muy preocupada por esto, pero tú conoces mi pasado y mis antecedentes. Yo no fui cristiana sino hasta los 30 años, y ciertamente causé muchos problemas en el trabajo. Yo sé la tentación que puede ser, así que ¿cómo te va con tu jefe? Parece llamarte mucho, y te pones muy contenta por eso. Él es casado, ¿no?".

Ella dijo, "Sí".

Y yo dije, "¿Estás luchando con eso? ¿Eres tentada en su afecto por ti? ¿Hay algo inapropiado?

Ella dijo, "No. Estamos bien, pero gracias por preguntar".

Yo dije, "Está bien".

Dos semanas después ella regresó, y dijo, "¿Sabes qué? Me alegra que me hayas preguntado. Estamos bien; nada ha pasado, pero me doy cuenta de que espero sus llamadas y él pasa por mi oficina mucho, y ese es el principio de ese terreno resbaladizo al pecado. Me alegra que hayas preguntado".

Así es como nos cuidamos los unos a los otros en esas tentaciones comunes. Ella no tuvo que hacerle una gran demostración a su jefe. Ella solo restringió sus propias respuestas. Ella no recibió sus llamadas. Ella escuchaba para ver si era una emergencia del trabajo. Si no lo era, ella le llamaba el próximo día. Ella ayudó a establecer más límites.

Pero he tenido otras amigas en lugares de trabajo donde había un intento abierto y desvergonzado de comenzar una relación adúltera. En ese caso, he aconsejado a personas, "Solo tienes que llamarle a las cosas por su nombre e ir directamente y decir, 'discúlpame, pero yo no voy a robar ningún afecto de tu esposa, emocional, físico, o de otra manera'" Eso pareciera realmente difícil de hacer, y lo es, pero puede tener un fruto maravilloso.

También quiero darte un sabio consejo que viene de Paul Tripp en su libro "Instrumentos en las manos de un Redentor". Él habla acerca de lo que es mucho más común para nosotros, lo que sucede cuando tenemos deseos de un buen regalo.

Es como un continuo, en un momento una buena dádiva puede convertirse en un ídolo. Él lo dice de esta manera, él dice,

El objetivo de la mayoría de nuestros deseos no es malo. (El deseo de casarse. El deseo de tener hijos y otras cosas). El problema es la manera en la que crecen y el control que ejercen sobre nuestros corazones.

Los deseos son parte de la existencia humana, pero deben ser sostenidos con una mano abierta. El problema con el deseo en los pecadores es que rápidamente se transforma en una demanda. "Yo debo".

La demanda consiste en cerrar el puño sobre el deseo, y aunque no sea consciente de que lo he hecho, he dejado mi propia posición de sumisión a Dios. He decidido que debo tener lo que me he propuesto en mi corazón, y nada puede ponerse en el camino.

Ya no soy confortada por el deseo de Dios por mí. Soy amenazada por eso, de hecho, porque la voluntad de Dios potencialmente se pone en el camino de mi demanda.

Hay una relación directa entre expectación y decepción. Mucha de la decepción en nuestras relaciones no es porque la gente nos ha dañado, sino es porque han fallado en cumplir con nuestras expectativas.

La buena dádiva se convierte en un deseo.

El deseo se convierte en una demanda que requiere un cumplimiento.

Cuando eso no es cumplido, especialmente cuando no es cumplido en nuestro tiempo, se convierte en una decepción.

La decepción termina en castigo. El más extremo de lo cual, por supuesto es asesinato.

La mayoría de nosotras nos involucramos en asesinato sin sangre regularmente porque cuando alguien está muerto, no tienes relación con él jamás. Están muertos. Pero, decimos, "Bien podrías estar muerto para mí. No quiero escucharte. …la, la, la, la, la, la, la…no te estoy viendo. No estoy interactuando contigo. Estás muerto para mí".

Esa forma de juicio pecaminoso es lo que es más común en la tentación en nuestras relaciones. Significa que no tengo esperanza en que tú vas a crecer y cambiar; no tengo esperanza que el Señor del Evangelio cambiará tu vida; y no tengo esperanza de restauración de nuestra relación porque yo he sido el juez y jurado y te encontré deseando.

Como Paul Tripp dice, "Hay una relación directa entre expectación y decepción".

Ahora esto, pienso yo, es un desafío para las mujeres porque, como resultado de la caída, nuestras relaciones están tensas. Lo que dice Génesis 3:16 es que la maldición que está sobre Adán y Eva. Lo que Dios le dice a Eva es que la caída va a distorsionar la relación previa que ella disfrutaba. "A la mujer (Él le) dijo: 'En gran manera multiplicaré tu dolor en el parto, con dolor darás a luz los hijos; y con todo eso, tu deseo será para tu marido, y él tendrá dominio sobre ti'".

No es que los niños son un dolor. Es solo que lo que hubiera sido jubiloso antes ahora va a ser doloroso por la caída. No es que el matrimonio es malo. Es que el pecado va a introducir luchas.

Esta palabra en particular, deseo, el Dr. Wayne Grudem dice, es la palabra en hebreo tashuwqah. Solo es usada unas cuantas veces en la Escritura, y más a menudo es usada cuando se habla acerca de un deseo por dominación pecaminosa, como en Génesis 4:7 cuando Dios le dice a Caín, "el pecado yace a la puerta y te codicia (o tashuwqah), pero tú debes dominarlo".

Ahora, ¿no se siente así a menudo, nuestro juicio pecaminoso? Ya hemos sido juez y jurado. Hemos decidido que alguien más está fallando a nuestras expectativas. Estamos como, literalmente, agazapados en la puerta, esperando que esa persona entre para que podamos decir, "¡Ajá! ahora, así te voy a confrontar".

Nuestro deseo es estar en control y de ninguna manera estar fuera de control o que no salgan las cosas a nuestro favor. Esto es algo con lo que nosotras como mujeres realmente vamos a luchar, pienso yo, que a un grado mayor que los hombres.

Puedes ver esto aun en las anécdotas de nuestra cultura. ¿Alguna vez has escuchado a comediantes hablar de cómo los hombres y mujeres pelean? Los hombres solo pelean y tienen una disputa sobre el tema en cuestión, pero las mujeres lo arrastran durante los últimos 20 años de historial - "Y, ¿sabes qué más hiciste? Hiciste esto, hiciste aquello…". Y los hombres están como, "espera, espera estamos hablando de cómo te quité el control remoto".

Así es que ellos tienen un poco más de categorías, y nosotras traemos como 20 años de historial. Eso no es considerado "pelea justa", pero este deseo de dominar quiere decir que nosotras a menudo mantenemos este historial, y no lo soltamos. Se convierte en parte de este guiso que es el manantial de nuestros corazones en lugar de lidiar con el tema en cuestión, perdonar, y continuar adelante, y no guardarlo en nuestro archivo de historia.

Así que en nuestras relaciones con otros hombres, necesitamos ser capaces de mirar la situación con los ojos del Evangelio, y una de las primeras cosas es el no arrastrar nuestro historial con otros hombres dentro de este caso en particular con este hombre en particular.

Quizás tuviste novios y has sido herida por un sinnúmero de hombres antes. En la situación actual, no puedes traer ese historial. Ahora, permíteme agregar una advertencia a esto. Si otros vienen a ti diciendo, "Tenemos algunas banderitas rojas acerca de esta situación". Escúchalos porque ese consejo es objetivo; es imparcial. Esas personas no están tratando con el historial romántico que se ha estado cocinando en tu corazón.

Eso es un poco diferente a si alguien viene a ti y te dice, "Estamos preocupados de que quizás estás entrando en una situación repetida". Escucha eso. Pero en tu propio corazón, si el muchacho no te llama cuando tú quieres, e inmediatamente comienzas a decir de él, "Es igual que Jim, que Joe, que Bob…" no hagas eso. No hagas eso. Permite que él sea él mismo.

También vemos la situación a través de los ojos del Evangelio al recordarnos que somos los pecadores más grandes que conocemos. Conocemos nuestro pecado muy bien. Quizás seamos capaces de ver el pecado en la vida de este otro hombre, pero tenemos que recordarnos que conocemos nuestros propios pecados y fallas mejor de lo que conocemos los de él, así que sé paciente.

También nos ponemos los ojos del Evangelio en situaciones cuando nos enfocarnos en la importancia de hacer preguntas versus hacer asunciones. Solo hay un ser omnisciente en cualquiera de nuestras relaciones, y, ¿qué crees? No somos nosotras. Es Él que sabe todo, ama todo, y es nuestro Salvador.

Así que si no estamos enteramente seguras de por qué alguien ha hecho algo, en lugar de determinar sus motivos, nos iría mejor hacer preguntas para obtener información y suponer que en realidad no lo sabemos todo.

Otra manera de ver las cosas a través de los ojos del Evangelio es recordar que las debilidades no son lo mismo que pecados voluntarios. Vas a conocer a personas que luchan con la tentación de temer, o luchan con la tentación de la ira, o que tratan mucho pero no pueden organizarse para llegar a lugares a tiempo, o lo que sea. Sus debilidades no son necesariamente pecados voluntarios. Es una oportunidad para que tú extiendas gracia. ¿Está bien?

Ahora, no estoy diciendo que no hay motivaciones pecaminosas en lo que hacen. Solo estoy diciendo que entiendas que no toda acción es dirigida a ti. Si alguien está luchando de una manera, puedes demostrar gracia a ellos porque tú sabes que tu Señor ha demostrado gracia hacia ti también.

Me encanta esta frase de Charles Spurgeon. Es de uno de sus sermones. Esto se ha marcado en mi mente para entender las diferencias entre debilidad y pecados voluntarios. Él escribe:

Mientras crecemos en la gracia, estaremos seguros de crecer en caridad, simpatía y amor. Debemos, mientras maduramos en gracia, tener una dulzura mayor hacia nuestros hermanos cristianos. Los cristianos de espíritu amargado podrán saber mucho, pero son inmaduros. Aquellos que son rápidos a censurar podrán ser muy agudos en juzgar, pero ellos son, todavía, muy inmaduros de corazón.

Aquel que crece en gracia recuerda que es solo polvo, y él, por consiguiente, no espera que sus hermanos cristianos sean algo más. Él pasa por alto 10,000 de sus fallas porque él sabe que su Dios pasa por alto 20,000 en su propio caso. Él no espera perfección en la criatura y, por consiguiente, él no está decepcionado cuando no lo encuentra.

Cuando nuestras virtudes sean más maduras, no seremos más tolerantes al mal, pero seremos más tolerantes a la debilidad, más optimistas hacia el pueblo de Dios, y ciertamente menos arrogantes en nuestra crítica.

Al proteger nuestros corazones, recordamos que los hombres a nuestro alrededor, nuestros hermanos en el Señor, son obras en proceso. Si conoces un hombre a los 20 ó 25, no va a ser el mismo a los 40 ó 45 ó 60 ó 65 ni indudablemente en la eternidad. Puedes escoger o ser parte de su aprendizaje para la gloria de Dios, o le puedes dar un golpe y derribarlo.

Quiero animarte, al terminar, a que cada interacción que tienes con un hermano en Cristo es tu oportunidad de edificarlo. Algunas de las situaciones más desordenadas y más incómodas pasan cuando una persona está interesada en una relación y la otra no lo está.

Así que si tienes a un hombre que viene a ti y te pide salir con él y no estás interesada en él, no te enojes. No te turbes. No seas grosera. No seas mala. Esta es tu oportunidad a recordar que él se ha arriesgado a ser rechazado al venir a ti.

Si tú piensas, "Oh Dios, está bajo mi nivel". Eso es evidencia de orgullo en tu propio corazón, y es necesario arrepentirse. ¿No es cierto? Es un problema común en todas nosotras. Todas lo hacemos porque somos criaturas pecadoras. Nosotras le damos "estatus" a la gente. ¿No es cierto? Pero cuando él viene a ti, y no es en él que estás interesada (tú tienes tus ojos en alguien que tú piensas está fuera de tu alcance), solo recuerda, él piensa que tú estás fuera del alcance de él. Él piensa que tú eres esta cosa buena y noble que él tiene que perseguir.

No estás en ninguna obligación de decir, "sí," pero estás bajo la obligación de edificarlo. Agradécele por atreverse, y agradécele por el riesgo. Sé amable.

Ahora, no seas tan efusiva. No enumeres 10 ó 20 cualidades que realmente admiras en él y luego digas, "no". Eso solo lo va a frustrar. Él va a estar como, "¿qué?" Los chicos son lineales; son concretos. ¿Verdad?

Entonces solo di una o dos cosas: "Te respeto por atreverte; aprecio la claridad e iniciativa. No estoy atraída a ti de esa manera, o no estoy interesada". Di algo que es simple, concreto, una pequeña declaración, sin muchos detalles. "Me alegra que tuvimos la oportunidad de platicar, estaré orando por ti". Ciérralo con lo que sea que cabe en la cultura de tu iglesia.

El punto es decir una cuantas cosas acerca de animar y respetar. Sé clara en tu declinación. No lo dejes parado pensando, "¿Dijo sí o dijo no? ¿De qué se trató todo esto? Sé amable. No seas orgullosa.

En mi "ministerio al cliente", estos chicos que yo solo pensaba eran los más guapos hombres de todo el campus, podía ver muchas cualidades maravillosas en ellos, y también 3,000 otras chicas, más aun así venían hacia mí y me decían sobre qué hirientes algunas de las mujeres eran al declinarlos. Estaba en shock.

Otra cosa: No todos en la iglesia tienen que saber tus asuntos. Sí, necesitas tener compañeras a las que le rindas cuentas. Deberán haber unas cuantas personas, tu familia, tus padres, algunos cristianos maduros cerca de ti que sepan lo que está pasando. Pero no necesitas difundir los asuntos de este hermano. ¿Está bien?

Los chicos en la iglesia no necesitan una reputación de ser los hermanos que siguen invitando a las chicas a salir y siguen siendo rechazados. ¿Sabes lo que pasa? Mientras un hombre está creciendo en su santificación al confiar en Dios y arriesgarse a ser rechazado, probablemente va a tener que tratar a unas cuantas chicas antes de que encuentre a su esposa. ¿Cierto? Es decir, parece ser la forma en que Dios obra, no para todas las personas, pero para algunos.

No quieres que la mujer número 5 diga, "¿oh si? ¿Así que yo soy la número 5 en tu lista?". Tú no quieres hacerle eso a tus hermanas, y no quieres hacerle eso a tu hermano. Tú no quieres que le hagan eso a tu futuro esposo.

Deja a tus hermanos edificados. Reconoce que quien sea que se haya ofrecido o qué tan incómodo o nervioso o raro fue cuando vino a hablarte acerca de algo, estaba tratando. Están en proceso de aprendizaje. Son una obra en proceso, y tú también.

"¿Por qué los chicos no pueden ser como los hombres que tú admiras y piensas que son tan maravillosos y grandiosos?" Bueno, pon atención. ¿Son ellos mayores? ¿Tienen ellos esposas que son ayuda idónea y que les ayudan a crecer? ¡Voila!, tú también vas a poder ser parte de ese proceso en algún momento.

Así que guarda tu corazón de tu propio almacenamiento pecaminoso y tu despliegue de palabras.

Sé un agente de gracia, de sensatez, y gentileza con los demás.

Protege tu vida de fantasía de citar a otros en tu mente para que no seas excesivamente decepcionada cuando no pase algo.

Y más importante, recuerda que el amor no tiene fin.

Nuestro Señor no nos va a decir, "no me hables" a nosotras. Por lo tanto, podemos dar gracia a los demás en todo el desorden de "él me ama, o él no me ama".

Ahora me gustaría orar por ti.

Padre, es maravilloso considerar qué paciente y lleno de gracia eres con nosotras. Padre, no soy diferente a nadie más, y yo confieso eso ahora. Gracias por Tu misericordia que se derrama sobre todas. Gracias por el amor de Tu parte que no tiene fin y se convierte en parte del gran círculo de amor que disfrutamos ahora y hasta la eternidad, y no lo merecemos.

Señor, ayúdanos a recordar que mientras interactuamos con amistades y familiares y esposos y novios y con todo lo demás, ayúdanos a ser amables y razonables, protegiendo nuestros corazones de almacenar pecado que será arrojado a otras personas. Ayúdanos a no repartir nuestros afectos sino a que vivamos valientemente, mirando cada situación a través de los ojos del Evangelio.

Oro por el poder del Espíritu Santo, que Tú ministres a aquellas que están heridas hoy, que están teniendo problemas en llegar a ese punto de regocijarse en Ti. Oro por aquellos que les hace falta esperanza ahora mismo, que piensan que Tú estás en contra de ellos. Sabemos que no lo estás. Por favor minístrales.

Señor, oro por aquellas que están sentadas allí diciendo, "Oh, que feliz pudiera ser", porque algo está yendo maravilloso en su relación. Señor, que eso continúe y que ese gozo continúe. Pero cuando la realidad pegue, dales gracia, Señor, de no tropezar o cuestionar sino de perseverar.

En todas estas cosas, Dios, que crezcamos en esperanza hacia Ti por lo que Tú has hecho en nosotros. Oro esto en el nombre de Jesús, amén.

Nancy Leigh DeMoss: Carolyn McCulley nos ha estado animando a ver las relaciones con lo que ella llama "ojos del Evangelio". Carolyn presentó este mensaje en un taller para mujeres solteras en la conferencia True Woman, o Mujer Verdadera, hace cuatro años.

Si eres soltera, no querrás perderte la sesión dirigida a mujeres jóvenes que tenemos en nuestra primera conferencia de Mujer Verdadera para América Latina. Tendrá lugar el 26 de febrero y estará a cargo de mi amiga Dannah Gresh.

Visita AvivaNuestrosCorazones.com para que obtengas más detalles acerca de cómo puedes formar parte de este evento.

Annamarie: Haz clic en el programa de hoy y baja hasta el final de esta transcripción. Allí podrás leer comentarios de otras oyentes. También puedes agregar tus propios comentarios y preguntas. Muchas de nuestras oyentes interactúan por este medio.

Es tan fácil sentirse desanimada cuando leemos acerca de la mujer que se describe en Proverbios 31, pero no lo debemos ver como una meta inalcanzable. Únete a Nancy en nuestro próximo programa mientras ella te anima a convertirte en esa mujer virtuosa, ya seas soltera, casada, joven o anciana.. ¡Nunca es tarde!

Por favor regresa mañana a Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

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