La Gran Comisión y corazones avivados
Débora de Rivera: En Mateo 28:19 Cristo nos ordenó: «Vayan, pues, y hagan discípulos de todas las naciones». Ed Cannon nos recuerda que eso no significa necesariamente que todos tengamos que conseguir pasaportes ahora mismo.
Ed Cannon: Debemos ser obedientes al mandato de Dios de llevar Su Palabra a todo el mundo, y a veces lo que nos llega a la mente son los «ministerios internacionales». Pero la Gran Comisión se trata de la persona que tienes al lado.
Se trata de esa mujer cuya vida está rota por un divorcio, o que tiene hijos problemáticos, o por la pérdida de un trabajo. ¡Dios usa este ministerio para avivar el corazón de las personas!
Débora: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones, con Nancy DeMoss Wolgemuth, autora del libro «Escoge agradecer», en la voz de Patricia de Saladín. Hoy, 9 de enero de 2025.
Nancy …
Débora de Rivera: En Mateo 28:19 Cristo nos ordenó: «Vayan, pues, y hagan discípulos de todas las naciones». Ed Cannon nos recuerda que eso no significa necesariamente que todos tengamos que conseguir pasaportes ahora mismo.
Ed Cannon: Debemos ser obedientes al mandato de Dios de llevar Su Palabra a todo el mundo, y a veces lo que nos llega a la mente son los «ministerios internacionales». Pero la Gran Comisión se trata de la persona que tienes al lado.
Se trata de esa mujer cuya vida está rota por un divorcio, o que tiene hijos problemáticos, o por la pérdida de un trabajo. ¡Dios usa este ministerio para avivar el corazón de las personas!
Débora: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones, con Nancy DeMoss Wolgemuth, autora del libro «Escoge agradecer», en la voz de Patricia de Saladín. Hoy, 9 de enero de 2025.
Nancy DeMoss Wolgemuth: ¡En el programa de hoy tenemos algo muy especial e inesperado! En unos momentos me acompañará un viejo amigo de Aviva Nuestros Corazones. Su nombre es Ed Cannon. Pero primero quiero compartir con ustedes una carta que recibimos de una oyente.
Y por cierto, me encanta saber de nuestras oyentes, así que si Dios ha usado este ministerio en tu vida, ¡realmente sería una bendición para mí y para nuestro equipo si nos escribieras y nos lo hicieras saber! Esta es una oyente llamada Norma que nos escribió. Ella dijo:
«Comencé a escuchar Aviva Nuestros Corazones a los treinta años, y ahora tengo cincuenta y uno… así que, ¡me estoy embarcando en otra temporada!».
Ahora, piensa en cómo la Palabra de Dios ha transformado a Norma, escuchándola una y otra vez durante casi veinte años. En esta etapa de su vida, Norma tiene algunos papeles importantes que desempeñar. Ella dijo:
«Mi madre, que tiene demencia y Alzheimer, vive ahora con nosotros. Esta es mi nueva temporada. Sin embargo, eso no me ha impedido pasar tiempo con una niña de once años que vive al otro lado de la calle, a la que le encanta pintar y coser y que disfruta pasar el rato en mi casa desde que tenía tres años. Comparto todo esto con ustedes porque soy un reflejo de todo lo que Aviva Nuestros Corazones ha invertido en mi vida y en mi hogar».
Y durante esta temporada en la que Norma ha estado cuidando de su madre, no es el primer reto que ella ha tenido. Ella sigue diciendo:
«Su programa me ha ayudado durante muchas, muchas temporadas: cáncer de tiroides, depresión, ansiedad, mi matrimonio. Solo por nombrar algunos. Gracias a Aviva Nuestros Corazones, he podido hablar abiertamente de todas estas cosas sin avergonzarme.
Y esto también ha abierto la puerta para que otras mujeres más jóvenes me hablen de estos temas. Todo mi amor y bendiciones para todas aquellas personas que hacen posible este programa».
Y si has donado a Aviva Nuestros Corazones en el pasado, ¡este mensaje es para ti! Has ayudado a hacer posible este programa.
Y hay tantas otras mujeres como Norma que están enfrentando diferentes temporadas de la vida y algunas tormentas en esas temporadas. Y en Aviva Nuestros Corazones, queremos estar ahí para esas mujeres, ofreciéndoles esperanza en Cristo. Así que necesitamos tu ayuda.
Y como te recordamos de vez en cuando, Aviva Nuestros Corazones es un ministerio apoyado por nuestros oyentes, así que tus oraciones y tus donaciones realmente nos importan. ¡Muchas gracias por tu apoyo y tu aliento a este ministerio!
Y bueno, hoy temprano en la mañana yo estaba sentada aquí en el estudio grabando algunas aperturas y cierres para programas como el que has estado escuchando. Miré a través del cristal de la sala del ingeniero y, justo, venía entrando nuestro viejo amigo y miembro del Consejo Administrativo, Ed Cannon.
Así que hicimos una pausa en lo que estábamos haciendo y me acerqué a saludar a Ed, para agradecerle su visita. Luego le dije: «Ed, ¿podrías venir al estudio un momento? Me encantaría tener una conversación contigo y que compartieras con nuestras oyentes algo de lo que sientes por este ministerio». Y él muy amablemente accedió a hacerlo.
Grabamos la conversación y luego nos fuimos a una reunión del Consejo Administrativo que duró varias horas. Y bueno, ahora me gustaría compartir con ustedes un poco de la conversación que Ed y yo tuvimos hoy.
Ahora, diré que esto es un poco inusual, porque no solemos pasar tanto tiempo en un programa hablando de Aviva Nuestros Corazones. Pero pensé que era una oportunidad única para que escucharan desde el corazón de este querido amigo de nuestro ministerio. Aquí está la conversación que tuvimos. Escuchemos.
Ed, ¡gracias por venir! Acabo de traerte al estudio y hemos colocado un micrófono adicional. ¡Estoy encantada de tener unos momentos para conversar contigo!
Ed: Siempre es un honor estar aquí contigo, Nancy. Siento un gran respeto por el impacto que Aviva Nuestros Corazones ha tenido en Estados Unidos y ahora en todo el mundo. ¡Qué alentador!
Nancy: Estamos muy entusiasmados y hemos experimentado algo de eso en los últimos meses al ver lo que Dios está haciendo en Sudáfrica y lo que continúa haciendo en América Latina. Y Ed, me alegro de que nuestras oyentes escuchen tu voz y te conozcan.
Tú y tu dulce esposa, Mary Jean, han sido, no solo amigos míos por muchos años, sino también personas muy amadas que han alentado a este ministerio por mucho tiempo. Ustedes han apoyado este ministerio y forman parte de nuestro Consejo Administrativo, que de hecho es la razón por la que están aquí hoy.
Pero primero, para aquellas de nuestras oyentes que no lo saben, tú eres el Presidente y CEO de The Far East Broadcasting Company (La Compañía Radiodifusora del Lejano Oriente). Cuéntanos brevemente a qué te dedicas.
Ed: En pocas palabras, esta compañía existe desde hace más de setenta y cinco años y utilizamos voces autóctonas del país, que hablan en el idioma local, para transmitir en 125 idiomas, en cincuenta países. Transmitimos un único mensaje: solo hay esperanza en la salvación a través de Jesucristo, ¡y solo de Cristo!
Llevamos más de setenta y cinco años haciendo lo mismo, y es un ministerio tan alentador, porque cuando uno llega al extranjero y ve lugares donde no está el evangelio, donde no hay iglesias, ¡las personas están tan hambrientas de la Palabra de Dios! Y cuando la escuchan, rápidamente llegan a la fe en Cristo.
Hay poca resistencia porque realmente quieren escuchar el evangelio. Lo escuchan y lo creen, ¡y hemos visto pueblos transformados! Así que, Nancy, es por eso que estoy tan entusiasmado de que la Palabra de Dios esté siendo difundida a nivel internacional a través de Aviva Nuestros Corazones.
Y en la mayoría de estos países, el ministerio posiblemente está floreciendo, están surgiendo iglesias, el evangelio está siendo proclamado, pero no hay nada para las mujeres.
El mensaje de la feminidad bíblica que Aviva Nuestros Corazones proclama tan eficazmente es muy necesario en países como China, Indonesia, Kirguistán y Kazajistán. Países donde, realmente, es como retroceder en el tiempo en cuanto a los derechos que tienen las mujeres. En muchos de esos países las mujeres son ciudadanas de segunda categoría y no hay nada para ellas.
Así que me anima mucho saber que el mensaje que transmite este ministerio esté dando la vuelta al mundo con el impacto que puede tener, no solo en la comunidad cristiana en general, sino como inspiración y estímulo para las mujeres en lugares donde están tan oprimidas.
Nancy: Y Ed, cada vez que te veo, parece que estás bajando de un avión desde algún país lejano. Siempre tienes historias increíbles y conmovedoras de lo que Dios está haciendo en los corazones de las personas de esos países y siempre nos animas a pensar en grande, a pensar «en el mundo», a no olvidar a las mujeres de Filipinas, Indonesia o China.
Y de hecho, algo de lo que hablaremos hoy es sobre tu interés en que algunos de nuestros materiales se traduzcan al mandarín. Ni siquiera sé si han escuchado hablar de la mujer que se nos acercó en una conferencia que hicimos en California. Esta mujer estuvo traduciendo todo el evento al mandarín mientras yo hablaba.
Luego ella se nos acercó. Y por la expresión de tu cara, creo que está claro que es la primera vez que escuchas esto.
Ed: ¡Vaya, eso es genial!
Nancy: Ella ha estado haciendo este tipo de trabajo de traducción para otros ministerios durante años, y tuvimos una conversación con ella sobre su interés en ayudarnos. Y hablaremos más sobre eso hoy para ver qué estará preparando el Señor. Eso no está en nuestra lista de cosas por hacer, ¡pero tal vez esté en la lista de cosas que Dios va a hacer!
Ed: Y quizás por esa razón hablaremos de eso hoy. Nuestro personal en China ha escuchado tu mensaje y está tan animado por el hecho de que se enfoca particularmente en las mujeres. En China eso es simplemente una ausencia en el ministerio, el hecho de pensar: «¿Qué mensaje tenemos para las mujeres del mundo?».
Entonces el mensaje realmente les anima mucho. Y puede que Dios nos esté impulsando hoy a pensar en llevar Su palabra al «pequeño» país de 1.5 billones de personas en China, donde el evangelio está prohibido, donde se están cerrando iglesias, donde arrestan a las personas que se reúnen en las casas y donde nuestro personal que se encuentra allá está siendo intimidado.
Nancy: Sí, ¡hay mucha persecución!
Ed: ¡Exactamente! Pero nuestro personal dice: «Alabamos a Dios en tiempos cuando no hay persecución, y alabamos a Dios en tiempos de persecución. ¡Es ese fuego de la persecución el que atrae a las personas al evangelio y hace que la iglesia crezca en sus mejores momentos!».
Así que nos anima ver enormes aumentos en el número de personas que descargan contenido de nuestras aplicaciones para teléfonos celulares, de nuestras páginas de Internet, y que escuchan nuestros programas a través de la radio AM y FM.
Nancy: Y Ed, el Señor te ha usado mucho para animarme a pensar en grande y a ejercitar la fe. Y sé que cuando hemos hablado de las conferencias de True Woman en el pasado, ya sea en los Estados Unidos o en el extranjero, tú has sido el que ha estado sentado en la sala cuando hemos tenido esas reuniones diciendo: «¡No limiten a Dios! Dios puede hacer grandes cosas». Tú me has ayudado a confiar más en Él.
Ed: Bueno, Nancy, haces un gran trabajo. Y recuerdo la primera reunión que tuvimos en la que hablamos sobre la primera conferencia de True Woman. Creo que fue en Chicago.
Nancy: Así es.
Ed: No teníamos ninguna idea ni ningún plan real, pero teníamos un corazón dispuesto a llevar el mensaje de la Palabra a las personas en Chicago a través de esa conferencia. Nos quedamos asombrados de lo que Dios hizo, ¿cierto?
Nancy: Así es, las entradas a esa conferencia se agotaron con diez semanas de antelación y lo que Dios hizo en ese lugar con esas 6.300 mujeres (hace ya más de diez años) fue el comienzo de un movimiento que estamos viendo que Dios está expandiendo ahora por todo el mundo. ¡En aquel entonces no podíamos imaginar cómo estaríamos viendo esto en tantas partes del mundo!
Y tenemos oyentes que han sido bendecidos por este ministerio y que tienen un corazón para este mensaje. Sus vidas, sus matrimonios, sus relaciones han sido tocadas por Aviva Nuestros Corazones. Son personas que han sido animadas y que, a través de este ministerio, Dios los ha hecho florecer espiritualmente.
Y quiero invitar a las personas que nos escuchan a que puedan asociarse con nosotros para continuar transmitiendo nuestros alcances y luego expandirnos a algunas de estas otras oportunidades internacionales.
Y Ed, sé que anhelas ver que las personas inviertan en este ministerio.
Ed: ¡Por supuesto! He trabajado con Aviva Nuestros Corazones desde hace más de veinte años, durante mi tiempo en la casa de Publicaciones Moody y ahora en el Consejo Administrativo. Conozco el impacto que tiene este ministerio. He hablado con muchos oyentes que, entre lágrimas, me cuentan la diferencia que Aviva Nuestros Corazones ha marcado en sus vidas, ya sea escuchando en la radio o leyendo tus libros.
Y esos impactos no son insignificantes, ¡son enormes, un gran número de personas! Estamos siguiendo las instrucciones de Dios. Debemos ser obedientes al mandato de Dios de llevar Su Palabra a todo el mundo, y a veces lo que nos llega a la mente son los «ministerios internacionales». Pero la Gran Comisión se trata de la persona que tienes al lado.
Nancy: ¡Así es!
Ed: Se trata de esa mujer cuya vida está rota por un divorcio, o hijos problemáticos, o la pérdida de un trabajo. ¡Dios usa este ministerio para avivar el corazón de las personas! Este ministerio aviva los corazones de las personas con un solo mensaje, y ese mensaje es Cristo, la promesa de Cristo de reparar nuestras vidas de tal manera que nos dé alegría, paz, esperanza, confianza.
Conozco el impacto que ha tenido Aviva Nuestros Corazones. Lo he visto durante décadas. Y para quienes no me conocen, pueden confiar en mí sobre este tema: no hay programa, en mi opinión, que anime más a las mujeres en su fe que Aviva Nuestros Corazones. Así que si piensas que tu donación de cinco o diez dólares sería insignificante, ¡déjame decirte que no lo es!
Son miles de personas uniéndose, enviando un pequeño regalo a Nancy y a Aviva Nuestros Corazones con el propósito de traer gloria a Dios a través de este ministerio. Creo que esa sería una manera muy apropiada de honrar a Dios hoy.
Nancy: Muchas gracias, Ed. Esas son palabras dulces y alentadoras de mi querido amigo, y amigo de nuestro ministerio, Ed Cannon.
Estoy agradecida por las tantas personas que han dado esos pequeños regalos y por otras que están diciendo: «Dios nos ha bendecido y podemos hacer más que eso». Otras personas están dando cientos o miles de dólares. El Señor lo sabe, y Él no mide la cantidad, sino el deseo de nuestro corazón, la voluntad de buscar a Dios y preguntarle: «Señor, ¿qué quieres que te dé?», y luego ser obediente a eso.
Y sé que Ed y yo diríamos que cada dólar invertido es una inversión en vidas, es una inversión en corazones, una inversión en matrimonios. Es una inversión en tu propio crecimiento y florecimiento espiritual porque nos permite día tras día continuar este acercamiento a tu corazón, tu hogar, tu vecindario, tu comunidad de la iglesia, ¡además de aquellos que están escuchando en todo el mundo!
Ed: ¡Alabado sea Dios!
Nancy: Así que para alguien que nunca ha hecho un regalo antes, ya sea que des diez dólares o veinte dólares, eso se duplicará. Eso se convertirá en veinte dólares o cuarenta dólares. Si dan cien dólares, se convertirán en doscientos dólares.
Así que estamos emocionados de ver cómo el Señor traerá a nuevas personas que donen para ser parte de la familia de Aviva Nuestros Corazones.
Ed: Nancy, cuando veo cosas alentadoras, como lo que acabas de explicar, que suceden en el ministerio cristiano, todo eso me hace volver a la Palabra de Dios. Estoy absolutamente seguro de que esas cosas suceden como resultado de la obediencia al mandato de Dios para ti y tu ministerio, al seguir el reto de Dios para llevar el evangelio a las mujeres en todo el mundo.
Dios está honrando eso a través de personas que vienen y dicen: «¡Vamos a ofrendar para que vengan nuevas visitantes!». Así que aquellas de ustedes que están ahí, escuchando y pensando: ¡Guau,esto podría ser un gran ministerio para que yo pueda contribuir y formar parte de él!
Esta es una oportunidad en la que creo que estamos escuchando la garantía de Dios de que Aviva Nuestros Corazones es un ministerio que está siguiendo el plan de Dios; son obedientes a Su mandato, tanto Nancy como el resto del personal que trabajan incansablemente. Lo sé y lo veo desde adentro: este ministerio proclama la Palabra de Dios.
Así que, querida oyente, gracias por considerar ser una colaboradora. ¡Te agradezco de antemano por tu donación y por convertirte en parte de la familia de Aviva Nuestros Corazones, donde estás ayudando a llevar la Palabra de Dios a las mujeres en todo el mundo!
Nancy: Muchas gracias, Ed, por animarnos. Y sé que una de las razones por las que tienes un corazón para la radio cristiana, ya sea para Aviva Nuestros Corazones o los alcances de The Far East Broadcasting Company, que tiene mucho ministerio radial en todo el mundo, es porque tu vida y la vida de tu esposa fueron profundamente impactadas a través de la radio cristiana.
Ed: Sí, así es. En realidad, Nancy, cuando me convertí, empecé a escuchar la radio cristiana, que es donde me llené de tanto conocimiento de la Palabra al escuchar a pastores fenomenales predicando en Radio Moody enseñando la Palabra de Dios.
Me di cuenta, poco después de casarme, que mi esposa en realidad no era creyente. Ella era una persona muy religiosa, asistía fielmente a la iglesia, pero realmente no conocía a Cristo. Y no fue hasta que escuchó un mensaje en la radio cristiana que su corazón se sensibilizó. Ella creyó y eso cambió completamente nuestras vidas para Cristo.
Ella y yo pasamos mucho tiempo escuchando y sirviendo al Señor. Conocemos el poder de la radio cristiana porque Dios la usó para transformar nuestras vidas. Y cuando veo a personas en países donde sirve el ministerio radial en el que trabajo, que nunca han escuchado el evangelio, que no tienen pastor y que no tienen Biblias, ¡conozco el poder y el impacto que la Palabra de Dios puede tener en sus vidas a través de la radio cristiana!
Y,es por eso, Nancy, que tú y yo servimos en el ministerio de utilizar la radio para llevar la Palabra de Dios, a través del micrófono, a las mentes de las personas y también a sus corazones.
Nancy: Y, por supuesto, la radio es un medio de transmisión, es un canal de entrega, un vehículo de entrega. ¡Pero cuánto se puede multiplicar a través de la Internet para que pueda llegar a lugares en este país y en todo el mundo que no tienen la ventaja en absoluto de tener la radio cristiana!
Ed: ¡Así es! Y cuando digo la palabra «radio», esa palabra ha evolucionado en mi propia mente para referirme a cualquier contenido que se emita a través de cualquier plataforma. En mi mente, «radio» ahora significa radio, Internet, teléfonos móviles, satélite, redes sociales.
La cantidad de personas que veo en lugares remotos de todo el mundo, que tienen muy poco dinero, que a veces no tienen electricidad en sus casas, pero que son usuarios habituales de las redes sociales y las aplicaciones de teléfonos móviles, ¡es asombrosa! Creo que Dios nos ha dotado de esta increíble tecnología para este preciso momento, para hacer explotar Su evangelio en lugares del mundo que nunca antes lo habían escuchado.
Nancy: Así es, y tristemente también se está utilizando con fines malvados. Sin embargo, lograr llegar a lugares remotos y utilizar este medio para que el evangelio llegue a los corazones de las personas de todo el mundo es una oportunidad sin precedentes la que tenemos en frente.
Ed: Totalmente. Lo que el hombre propone para el mal, Dios lo utiliza para el bien. Y veo eso en países de todo el mundo, y Nancy, sé que esa es la manera en que Aviva Nuestros Corazones se está expandiendo por América, y ahora por todo el mundo con tu mensaje.
Nancy: ¡Cuánto me han animado las palabras de Ed Cannon! Y soy la primera en decir que no puedo tomar ningún crédito por lo que Dios está haciendo. Todo esto es Su poder, Su obra, Su ministerio y el Espíritu Santo, dando poder al mensaje del evangelio y enviándolo y aplicándolo a las vidas de las personas en todas partes.
Invité a Ed a cerrar nuestra conversación orando por este ministerio, y vamos a compartir esa oración con ustedes en un momento. Pero una vez más queremos compartir contigo cómo puedes ayudar, para que Aviva Nuestros Corazones pueda seguir llevando el mensaje de libertad, plenitud y abundancia en Cristo a muchas mujeres en todo el mundo.
Débora: Dios ha sido fiel en usar a Aviva Nuestros Corazones para cambiar las vidas de muchas mujeres hispanas en todo el mundo para Su gloria y ayudarlas a desplegar la belleza del evangelio en el mundo que nos rodea.
Aviva Nuestros Corazones se sostiene a base de donaciones y ofrendas de nuestros oyentes y amigos del ministerio, así que te invitamos a formar parte de nuestro equipo de colaboradores mensuales o a hacer una donación especial. Puedes hacer tu donación a través de nuestro sitio web, AvivaNuestrosCorazones.com.
Nancy: Estamos tan agradecidos por nuestras oyentes que se asocian con nosotros para hacer esto posible. Muchas de ellas son colaboradoras mensuales que hacen una donación cada mes para ayudar a este ministerio a continuar en el aire. Pero también queremos darle las gracias a nuestro personal, al que te has referido, Ed, y luego los miembros de nuestro Consejo Administrativo, que proporcionan liderazgo, consejo y aliento, y que apoyan este ministerio de muchas maneras.
Ed, tú y tu dulce esposa han sido una parte tan fiel de nuestra familia de Aviva Nuestros Corazones, así que quiero decirles un enorme «¡gracias!». Y estaría muy agradecida si oras por nuestro ministerio, para que el Señor supla cada una de las necesidades a nivel ministerial y económicas a Su manera y a través de cualquier medio que Él elija para hacerlo.
Ed: ¡Claro, es un privilegio, Nancy!
Señor, venimos ante ti hoy con corazones gozosos de haber visto el crecimiento del ministerio de Aviva Nuestros Corazones, no solo aquí en los Estados Unidos o Latinoamérica, sino en todo el mundo a través de múltiples plataformas. Lo que antes era solo radio, o radio y libros, ahora es Internet, descargas y medios sociales.
Señor, te damos gracias por los dones de la tecnología que nos has proporcionado. Te damos gracias por los corazones en este ministerio que saben que la obediencia a Tu mandato es la única manera en que vamos a traer gloria y honor a Ti a través de esas pequeñas herramientas que tenemos en nuestras manos, para usarlas y proclamar Tu poderoso evangelio y el poder de Tu Palabra.
Así que anima a todo el personal que labora en este ministerio, Señor. Todos ellos trabajan muy duro. Bendícelos y guíalos con sabiduría, conocimiento y experiencia.
Y, Señor, te doy las gracias por las personas y amigos que han sostenido este ministerio a lo largo de los años con sus oraciones y sus donaciones económicas. Sabemos que Tú has puesto una enorme carga sobre nosotros para continuar creciendo en el área financiera. Te pedimos, Señor, que trabajes en los corazones de aquellas personas que aún no han dado, para que puedan decir: «Tenemos confianza en este ministerio, y estaremos a su lado, y los apoyaremos».
Y luego, muéstrales, Señor, a través de ese regalo, el maravilloso gozo y bendición que obtenemos al asociarnos en la Gran Comisión y seguir adelante con la proclamación de Tu evangelio. No hay mayor alegría, Señor, que el gozo que obtenemos al compartir Tu Palabra con aquellos que nunca la han escuchado ni la han entendido.
Y Señor, ¡estoy tan agradecido por Nancy y su corazón para este ministerio, su pasión, su trabajo arduo, y todo su personal que realmente ponen sus vidas en este ministerio! Te pedimos que continúes guiándoles, guiando el ministerio. Protégenos de los males del mundo exterior, que incansablemente busca que este ministerio ya no esté aquí, por cualquier razón, no siendo la menor de ellas el que no tengamos los fondos adecuados para expandirnos como debiéramos.
Así que nos dirigimos a ti, Señor, humildemente, para darte el crédito, el honor, la alabanza y la gloria por lo que ya ha sucedido, y confiamos por fe en que Tú proveerás lo que necesitamos para hacer Tu trabajo de la manera que Tú quieres, mientras avanzamos en el futuro de Aviva Nuestros Corazones. En este momento estamos muy agradecidos, y te damos alabanza, honor y gloria. Gracias de antemano por lo que Tú harás para cumplir Tu voluntad. Oramos todo esto en el nombre de Tu Hijo, nuestro Señor y Salvador, ¡amén!
Débora: Llamándote a encontrar libertad, plenitud y abundancia en Cristo, Aviva Nuestros Corazones es un ministerio de alcance de Revive Our Hearts.
Todas las Escrituras son tomadas de la Nueva Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.
*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la series de podcast.
Únete a la conversación