Crecer con Dios cuando la vida deja de ser sencilla
Hoy vamos a hablar de un sentimiento que cada vez se ha vuelto más común. Si últimamente te sientes entre dos moods: «Quiero avanzar, quiero crecer, pero al mismo tiempo quiero volver a cuando la vida era mucho más simple», ¡este episodio es para ti!
Aquí te compartimos algunas frases y versículos del episodio de hoy:
¿Cómo podemos, como jóvenes cristianas, llevar este sentimiento al Señor de «nadie me explicó lo pesado que se siente crecer»?
- La Biblia nunca presenta el crecimiento como algo liviano o glamoroso, sino como un proceso donde Dios nos forma mientras caminamos con Él. Y el ser formadas, crecer, no es algo fácil. Pero crecer es algo maravilloso y, si estamos en Cristo, lo podemos hacer con gracia.
- No solo sientes que tienes que crecer, sino que tienes que crecer bien, rápido y mejor que otros. Es …
Hoy vamos a hablar de un sentimiento que cada vez se ha vuelto más común. Si últimamente te sientes entre dos moods: «Quiero avanzar, quiero crecer, pero al mismo tiempo quiero volver a cuando la vida era mucho más simple», ¡este episodio es para ti!
Aquí te compartimos algunas frases y versículos del episodio de hoy:
¿Cómo podemos, como jóvenes cristianas, llevar este sentimiento al Señor de «nadie me explicó lo pesado que se siente crecer»?
- La Biblia nunca presenta el crecimiento como algo liviano o glamoroso, sino como un proceso donde Dios nos forma mientras caminamos con Él. Y el ser formadas, crecer, no es algo fácil. Pero crecer es algo maravilloso y, si estamos en Cristo, lo podemos hacer con gracia.
- No solo sientes que tienes que crecer, sino que tienes que crecer bien, rápido y mejor que otros. Es como una carrera sin freno; sientes que vas a buen ritmo, que vas con cuidado, pero de pronto alguien más va delante y corre mejor que tú, con mejor estilo, mayor velocidad, entonces tratas de acelerar… Cuando lo vemos así, realmente crecer puede resultar algo pesado.
- Es una sensación de peso extra que se suma, porque no solo estamos creciendo, sino creciendo bajo la mirada constante de otros. Muchas chicas viven esa tensión rara: «Quiero avanzar, quiero madurar, pero al mismo tiempo quisiera volver a cuando alguien más decidía por mí y la vida no se sentía tan expuesta ni comparada».
- Ahí entra una mentira cultural muy fuerte: la idea de que, entre los 18 y 20 años, ya deberías saber qué quieres, hacia dónde vas… y que si no lo tienes claro, entonces algo anda mal contigo.
¿Por qué hoy existe tanta presión por «tener todo resuelto» siendo tan jóvenes?
- Esa presión que se vive hoy ya existía en generaciones anteriores. Las personas, a cierta edad, ya debían saber quiénes eran y hacia dónde iban. Lo que ha cambiado hoy es que esa presión se amplificó; antes era una expectativa más.
- Estamos tan bombardeadas de información a través de los medios digitales de comunicación, que se ha reforzado esta idea mayormente por la comparación. Vemos a personas en su «successful era» y empezamos a pensar que nos estamos quedando atrás.
- Al final de cuentas, aunque cada etapa de vida tiene sus retos y se espera que nos esforcemos en nuestros estudios, nuestro trabajo, servicio, etc., no hay una carga impuesta para tener un plan de vida definitivo trazado a cierta edad; más bien es algo autoimpuesto por el temor.
Cuando una chica dice «me da miedo crecer», ¿qué miedos reales suelen estar detrás?
- Miedo a equivocarte en las decisiones importantes: qué vas a estudiar, dónde vas a estudiar, etc., porque pensamos que esas decisiones no se pueden revertir; o decisiones relacionadas al matrimonio e hijos también.
- Miedo a salir de tu zona de confort: de intentar hacer cosas diferentes o que jamás nos hubiéramos imaginado, pero que de alguna manera, por consejo de nuestros padres o de nuestros pastores, el Señor quiere que hagamos.
- A veces ese miedo no nos permite servir al Señor en medio de nuestras iglesias locales, porque tenemos miedo de no estar a la altura espiritual para poner nuestros dones al servicio del Señor donde Él quiere.
- Miedo a la responsabilidad: Preferimos mejor no tomar ciertos compromisos porque somos propensas a no cumplir o porque pensamos que si un día no cumplimos, vamos a quedar mal delante de las personas o vamos a tener problemas; entonces mejor tratamos de vivir al margen, que lo haga la gente mayor.
¿Qué nos muestra la Biblia sobre el crecimiento que es distinto a lo que la cultura nos exige?
- Pablo dice en Efesios 4 que crecemos para ya no ser niños fluctuantes, llevados por cualquier viento, sino para crecer en todo en Aquel que es la cabeza, Cristo. Él es el único que no cambia.
- La cultura vive cambiando y exige rapidez y resultados. El crecimiento bíblico no es apurarnos ni agotarnos, sino ser formadas con estabilidad, verdad.
- Jesús mismo creció. Lucas dice que Él creció en sabiduría, estatura y gracia… El Hijo de Dios pasó por un tiempo de crecimiento que lo estaba preparando para Su ministerio. Para el Señor no hay prisa de nada porque los tiempos están bien definidos por Él, y en eso también nos dejó ejemplo.
- Necesitamos ir creciendo y madurando para las buenas obras de antemano que el Señor preparó para nosotras, como dice Su Palabra. Porque no se trata de nosotras, lo que podamos hacer, ser o lograr.
Palabras de ánimo para la chica que siente que no está lista para crecer
No tienes que saberlo todo para dar el próximo paso.
No tienes que sentirte lista para crecer. Dios nunca nos pidió estar listas para todo, nos pidió caminar con Él.
No necesitas tener todas las respuestas para obedecer hoy. Ocúpate de amar a Dios, de servir, de estar presente, de ser fiel en lo que Él te ha puesto delante ahora.
Las decisiones no tienen que nacer del miedo, sino de confiar en un Dios que no cambia, aunque tu vida sí esté cambiando.
Cuando tú te ocupas de amar a Dios, podrás darte cuenta que crecer con Él nunca es crecer sola. Porque cuando lo amamos, buscamos Su dirección,y podemos saber Su voluntad para nosotras, y por consiguiente, nuestro corazón se alineará al Suyo y nos llevará de la mano en cada paso.
Dios no te lanza a la vida y te dice: «Ahora arréglatelas como puedas». Él no hace eso, sino que nos ha dado tantos medios de gracia para poder crecer en sabiduría y en gracia:
- Su Palabra,
- Nuestros padres,
- Una iglesia local,
- Pastores y personas piadosas que nos conocen y nos pueden aconsejar y calmar cuando nuestros corazones se llenen de miedo.
- Si Dios, a quien llamamos Padre, sostiene el mundo entero, ¿cómo no sostendrá nuestra mano a medida que vamos creciendo? ¡Podemos confiar en Él!
- Crecer, a la luz de la Palabra, no es tener todo claro temprano. Es caminar con Cristo fielmente hoy. Efesios 4 nos recuerda que el crecimiento verdadero no se trata de rapidez ni de perfección, sino de madurez en Cristo. Y Lucas nos muestra que incluso Jesús creció: en sabiduría, en estatura y en gracia.
- La verdad es esta: Dios te pide que camines con Él, no a crecer sola, ni a resolver tu vida desde el miedo. Te invita a confiar, a obedecer hoy, y a dejar que Él forme tu corazón paso a paso. Si crecer te da miedo, eso no significa que estás fallando. Significa que estás viva, y que necesitas recordar que el mismo Dios que sostiene el mundo también sostiene tu mano.
Para reflexionar:
- «Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres». —Lucas 2:52
- «Entonces ya no seremos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error». —Efesios 4:14
- «Porque somos hechura Suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas». —Efesios 2:10
- «Señor, Tú has sido nuestro refugio de generación en generación…». —Salmo 90:1
- El problema no es crecer. El problema es crecer con miedo, con prisa y bajo expectativas que Dios nunca nos puso.
- Mucho del temor a crecer no viene de la Biblia, sino de la comparación, del deseo de control y de creer que equivocarnos nos descalifica. Pero también vimos algo muy importante y es que Dios no está ausente en ninguno de nuestros procesos. Ni cuando hay incertidumbre, ni cuando hubo responsabilidad temprana, ni cuando el miedo es real.
- Crecer, a la luz de la Palabra, no es tener todo claro temprano. Es caminar con Cristo fielmente hoy.
- La verdad es esta: Dios te pide que camines con Él, no te manda a crecer sola, ni a resolver tu vida desde el miedo. Te invita a confiar, a obedecer hoy, y a dejar que Él forme tu corazón paso a paso. Si crecer te da miedo, eso no significa que estás fallando. Significa que estás viva, y que necesitas recordar que el mismo Dios que sostiene el mundo también sostiene tu mano.
Recursos recomendados:
Episodio, Lo que necesitas para crecer
Serie, Confía de la manera correcta, con Mary Kassian
Serie, El secreto para vivir al máximo
*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la series de podcast.
Únete a la conversación