Día 47 | Marcos 5
Personas en diferentes circunstancias de rodillas al Señor
¿Notaste este detalle? El capítulo 5 de Marcos nos presenta a tres personas
- El endemoniado gadareno.
- Jairo, quien ruega a Jesús por su hija enferma.
- La mujer que tenía el flujo de sangre.
Estas tres personas se encontraban en diferentes circunstancias, pero en reconocimiento de quién era Jesús, las tres personas se postraron delante de Él (vuelve a leer los versículos 6, 22–23 y 33). Es importante notar el tipo de personas que le buscaron porque vemos que no le siguen necesariamente personas importantes o de renombre, sino aquellos que lo necesitaban.
Este es el mensaje del evangelio. Nosotras, sin Cristo, estamos ciegas espiritualmente, andamos por caminos desviados que nos llevan a la perdición. Pablo, en Efesios 2, nos recuerda cuál es nuestra naturaleza sin Dios. Sin Cristo, vivimos en los deseos de nuestra …
Personas en diferentes circunstancias de rodillas al Señor
¿Notaste este detalle? El capítulo 5 de Marcos nos presenta a tres personas
- El endemoniado gadareno.
- Jairo, quien ruega a Jesús por su hija enferma.
- La mujer que tenía el flujo de sangre.
Estas tres personas se encontraban en diferentes circunstancias, pero en reconocimiento de quién era Jesús, las tres personas se postraron delante de Él (vuelve a leer los versículos 6, 22–23 y 33). Es importante notar el tipo de personas que le buscaron porque vemos que no le siguen necesariamente personas importantes o de renombre, sino aquellos que lo necesitaban.
Este es el mensaje del evangelio. Nosotras, sin Cristo, estamos ciegas espiritualmente, andamos por caminos desviados que nos llevan a la perdición. Pablo, en Efesios 2, nos recuerda cuál es nuestra naturaleza sin Dios. Sin Cristo, vivimos en los deseos de nuestra carne y nuestros pensamientos, somos por naturaleza hijas de ira, estamos muertas en nuestros delitos y pecados (Efesios 2:1–5). Sin Dios somos parte de los pobres en espíritu, pues somos ciegas ante la realidad del sacrificio de Cristo. Más Cristo ha venido para darnos vida y vida en abundancia.
Ven, postrémonos delante de Él en adoración, pues Él es digno no solo por ser un Salvador todopoderoso, sino también por ser un Señor digno de confianza y de la entrega total de nuestras vidas.Jesús es el Señor de señores, todo, absolutamente todo, se debe postrar delante de Él.
Otra observación que podemos notar es que ¡todo obedece al sonido de Su voz! Observemos nuevamente estos versículos:
«Cuando vio a Jesús de lejos, corrió y se postró delante de Él… Y los demonios le rogaron, diciendo: “Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos”. Jesús les dio permiso». – v. 6, 12 y 13
«Tomando a la niña por la mano, le dijo: “Talita cum”, que traducido significa: “Niña, a ti te digo, ¡levántate!”. Al instante la niña se levantó y comenzó a caminar, pues tenía doce años». –v. 41 y 42a
En el momento en el que Jesús da la orden, los demonios salieron de aquel hombre y la niña resucitó. Todo al sonido de Su voz. Aquella voz a través de la cual también fueron creados los cielos y la tierra.
En Marcos 4 destacamos cómo Jesús manifestó Su poder para calmar la tempestad. Ahora, en Marcos 5, vemos cómo el poder de Jesús calma a las almas afligidas. Amadas, recibamos ánimo en medio de nuestras circunstancias por la autoridad suprema de nuestro Señor.
Nuestra fe juega un rol importante en nuestra relación con Dios. La mujer que padecía del flujo de sangre no solamente quería ser sanada, sino que creía que Jesús la podía sanar, por lo tanto, penetró a través de la multitud y actuó tocando la ropa de Jesús.
Es interesante notar la diferencia entre Jairo y la mujer del flujo de sangre; mientras Jairo va directamente con Jesús para pedirle ayuda, la mujer del flujo de sangre lo hace «a escondidas». Este es un contraste que Marcos hace entre el temor y la fe. Recordemos que la fe no es ausencia de temor, sino perseverancia a pesar del temor.
Muchas veces Dios no permite que encontremos alivio de nuestras enfermedades en la medicina, y considera en Su voluntad prolongar ciertas pruebas con el fin de que recurramos y dependamos más de Él, que tengamos un encuentro más profundo con Él, y ver Su mano soberana en medio de nuestras circunstancias. Si la mujer hubiese encontrado su solución en los médicos, no habría tenido ese encuentro personal con Jesús.
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¿Estás confiando en Su soberanía? ¿Dónde están puestos tus ojos?
Dios no es ajeno ni ignora ninguna de tus pruebas y situaciones, acércate a Él con un corazón sincero, rendido y confiado, y verás como Él voltea Su rostro, te mira, te escucha y te responde.
Recordemos que para nuestro Dios nunca es tarde.
Para meditar:
- ¿Obedeces al sonido de Su voz? ¿Reconoces Su señorío y poder en tu vida?
- ¿Has compartido el evangelio y las grandes obras que el Señor ha hecho en tu vida con tu familia?
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