Día 87 | Salmos 49 y 50
Salmo 49
Riquezas, ¡cuánto confía el hombre en sus riquezas! Este salmo nos revela algo maravilloso: solo Dios tiene la capacidad y el poder para redimir un alma de la muerte eterna. No entender esto, según el salmista, nos hace «semejante a las bestias que perecen», pues el hombre llega al punto de pensar que puede redimir su alma con las riquezas. Todos los habitantes en este mundo están llamados a reflexionar en esto: todos moriremos, pero no todos viviremos, pues las riquezas (por más que sean) no pueden hacer nada por una persona cuando su vida termina.
¡Qué insensatez es confiar en las cosas que se acaban y perecen! Si confiara el hombre en Dios como confía en sus riquezas, pudiera darse cuenta de que Él es el proveedor de absolutamente todo, yno necesita nada más, pues el gozo y riqueza supremos se encuentran en tenerlo a …
Salmo 49
Riquezas, ¡cuánto confía el hombre en sus riquezas! Este salmo nos revela algo maravilloso: solo Dios tiene la capacidad y el poder para redimir un alma de la muerte eterna. No entender esto, según el salmista, nos hace «semejante a las bestias que perecen», pues el hombre llega al punto de pensar que puede redimir su alma con las riquezas. Todos los habitantes en este mundo están llamados a reflexionar en esto: todos moriremos, pero no todos viviremos, pues las riquezas (por más que sean) no pueden hacer nada por una persona cuando su vida termina.
¡Qué insensatez es confiar en las cosas que se acaban y perecen! Si confiara el hombre en Dios como confía en sus riquezas, pudiera darse cuenta de que Él es el proveedor de absolutamente todo, yno necesita nada más, pues el gozo y riqueza supremos se encuentran en tenerlo a Él. Así es nuestro corazón sin Dios, pero, aunque lo tenemos, la tentación de no confiar en Él sigue latente.
Meditemos en los siguientes pasajes:
- Mateo 16:26 y 27: «Pues, ¿qué provecho obtendrá un hombre si gana el mundo entero, pero pierde su alma? ¿O qué dará un hombre a cambio de su alma?Porque el Hijo del Hombre ha de venir en la gloria de Su Padre con Sus ángeles, y entonces recompensará a cada uno según su conducta».
- Daniel 7:18: «Pero los santos del Altísimo recibirán el reino y poseerán el reino para siempre, por los siglos de los siglos».
- Lucas 12:19-21: «...Y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes depositados para muchos años; descansa, come, bebe, diviértete.Pero Dios le dijo: “¡Necio! Esta misma noche te reclaman el alma; y ahora, ¿para quién será lo que has provisto?”. Así es el que acumula tesoro para sí, y no es rico para con Dios».
Tal vez te has encontrado complaciéndote por momentos, pensando que lo que posees ahora durará para siempre o confiando en algo en esta tierra como suficiente para asegurar tu redención. ¿Tal vez las buenas obras, tu generosidad o tu servicio? O quizá vives en temor ante aquellos que se glorían en sus fortunas.
Mi hermana, tú puedes confiar en Aquel que venció en la cruz el poder del pecado y de la muerte; puedes descansar en la obra completa de Cristo en la cruz cuando exclamó: ¡Consumado es! Tú puedes decir: «Pero Dios redimirá mi alma del poder del Seol, pues Él me recibirá».
Salmo 50
El Salmo 50 es el primer salmo atribuido a Asaf, quien era el líder musical en la adoración del templo.
Desde su descripción, el salmo nos dice: Dios, juez del justo y del impío. El juicio de Dios es inminente y nadie se va a escapar del mismo. El gran Juez sobre toda la tierra nos convoca a todos. Testifica contra el malvado, aquellos que no pertenecen al pueblo de Dios, pero también testifica contra Su pueblo por la obediencia superficial y los rituales religiosos, llamándolos a la alabanza y fidelidad.
Según los versículos 8 y 9, el pueblo estaba presentando sacrificios; dice que sus holocaustos estaban continuamente delante de Él, pero, aun así, Dios testificaba contra ellos. Algo en su adoración no estaba bien, no era genuina y sincera. Eran hipócritas y Dios los juzgaría por ello. Esto nos llama a recordar que Dios no necesita de ritos y sacrificios; la verdadera adoración y los verdaderos sacrificios provienen de un corazón fiel y bajo la autoridad de la Palabra de Dios. Dios desea gratitud genuina y una vida rendida en obediencia a Él. Mira cómo lo podemos leer en el versículo 14: «Haz que la gratitud sea tu sacrificio a Dios y cumple los votos que le has hecho al Altísimo» (traducción NTV).
Estamos llamadas a conocer y seguir a Dios, porque le pertenecemos y estamos en una relación de pacto con Él; un pacto sellado con la sangre del sacrificio de Su Hijo. Él no nos necesita, pero ha provisto el medio para que podamos relacionarnos con Él. ¿Entiendes lo sublime que es esto? Nosotras sí lo necesitamos, y la puerta está abierta para que clamemos y anticipemos Su liberación; y en adoración vivir con agradecimiento por Su presencia en nuestras vidas. El Dios eterno, alto y sublime, decidiendo habitar en medio de pecadores y rescatar a quienes son Suyos.
¿Cultivas una relación genuina con Dios? Sé sincera delante de Él. Muchas veces leemos, oramos, servimos o llegamos a la iglesia los domingos con una actitud de obediencia, pero puede ser solo la envoltura de la religiosidad que realmente hay. Recuerda, Dios le da más importancia a tu adoración en sencillez de corazón y rendición que a las prácticas religiosas.
La conclusión de este salmo nos debe llevar a hacer una pausa y meditar y traer nuestro corazón delante del Señor: «El que ofrece sacrificio de acción de gracias me honra; y al que ordena bien su camino, le mostraré la salvación de Dios».
Nada está oculto a los ojos del Creador. La liberación que Él provee para Su pueblo es tan grande que necesitamos clamar: «¡Señor, no permitas que te olvide! ¡Ayúdame a honrarte viviendo con un corazón agradecido por Ti y por Tu obra de salvación en mi vida!».
Para meditar:
- ¿Actúas como si la obediencia que Dios te pide es porque la necesita, porque suple alguna necesidad Suya? ¡Dios quiere tu corazón!
- ¿Le has dado la espalda a la Palabra de Dios pensando que Él se «hará de la vista gorda»? O, ¿te dejarás corregir y ordenarás tu camino?
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