Las promesas de Dios son suficientes para nuestras vidas. No hay nadie más alto, más profundo, más certero que Él. Dios nos ha dado sus promesas y tenemos la garantía de se cumplirán. ¡Nuestra Ancla Firme está en los cielos!
Las promesas de Dios son suficientes para nuestras vidas. No hay nadie más alto, más profundo, más certero que Él. Dios nos ha dado sus promesas y tenemos la garantía de se cumplirán. ¡Nuestra Ancla Firme está en los cielos!