En este mundo tan agitado y con tormentas y aflicciones que llegan con o sin aviso. Cuando estamos en medio de circunstancias que no podemos explicar ni entender, debemos estar ancladas a la roca eterna de los siglos, que es nuestro Dios y Salvador Jesucristo. Patricia de Saladin nos comparte sobre lo que es para ella un ancla firme.