A Pesar de los vientos que se levanten de pensamientos, cultura, filosofía, lo que otros digan o lo que yo misma piense de mi, la Palabra de Dios es lo que nos sostiene. Él es nuestra ancla.
A Pesar de los vientos que se levanten de pensamientos, cultura, filosofía, lo que otros digan o lo que yo misma piense de mi, la Palabra de Dios es lo que nos sostiene. Él es nuestra ancla.