¿Y si he caído en pecado sexual?

Hace unas semanas tuve una larga conversación por teléfono con una joven amiga. Ella está en su último año de universidad y es cristiana. Un joven recientemente había estado cortejándola y había obtenido el permiso de su padre para ello. Aunque ambos eran cristianos, no pasó mucho tiempo antes de que mi amiga y su novio cayeran en pecado sexual. Su relación se comenzó a desmoronar, y mi amiga no sabía cómo sentirse o que hacer. Su novio no le devolvía los mensajes de texto. Su cabeza y su corazón estaban en un remolino de culpa, rechazo y dolor. Ella sabía mejor que eso. Pero ¿qué puede hacer ahora?

Queridas hermanas, la razón por la cual nuestro Padre celestial nos da reglas y límites no es para evitarnos cosas que nos van a hacer felices. Sus mandamientos son nuestra protección, ellos muestran Su amor por nosotros. ¿En realidad crees eso? ¿Crees que Dios te ama, o piensas que Él está reteniendo lo bueno de ti?

El pecado siempre trae dolor. El enemigo nos dice que somos capaces de manejar el pecado o que Dios nos perdonará, así que no importa si lo desobedecemos. Él nos dice que seremos capaces de parar cuando queramos. ¡Nos miente! Conozco esto por experiencia personal. El pecado es una trampa. Una vez entras en ella se cierra la trampa, y no te puedes escapar. Eres impotente contra ella.

Pero Jesús no es impotente contra ella. Y Él no está sorprendido que hayas caído presa en las mentiras del enemigo o en la tentación de tu propia carne. Aun eres preciosa para Él.

Si has caído en pecado sexual o si estás considerando esa tentación, esto es lo que quiero que hagas.

  1. Derrámale tu corazón a Dios. Encuentra un lugar tranquilo y cuéntale todo . Pídele que te dé el don del arrepentimiento y que traiga tu corazón muerto de vuelta a la vida. ¡Pídele que te rescate!
  2. Busca una anciana cristiana en la que puedas confiar. Ábrele tu corazón a ella, y pídele que ore por ti . Confiesa tu pecado. Esto es una receta bíblica para la sanidad. ¿Serás lo suficientemente valiente para seguir su consejo?
  3. Pídele a esta mujer un consejo piadoso. ¿Qué hiciste mal? ¿Qué pensamientos tenías acerca de Dios que te hacían más vulnerable? ¿A cuáles situaciones estabas exponiéndote que hacía este pecado más posible? ¿Cuáles pasos necesitas tomar para permanecer a salvo en el futuro? Pídele que te ayude a caminar en la luz.
  4. Cree que eres amada . Nuestros pecados nos toman por sorpresa, pero no toman por sorpresa a nuestro Salvador. Él es el amigo de pecadores. Él vino a rescatarnos. No hay condenación para los que están escondidos en Él. ¿Confiarás en Él lo suficiente como para lanzarte en Sus brazos? Oro que lo hagas.

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Sobre el autor

Jennifer Case Cortez

Jennifer Case Cortez

Jennifer Case Cortez es una agente literaria convertida a madre en la casa quien ama conectar las mujeres a la Biblia y unas con otras. Puedes conocer más de ella en sus libros (en inglés) The Mom’s Bible (La Biblia para mamas) y en Women on Life: Un llamado a los no nacidos, no amados y rechazados. En su tiempo libre, ella disfruta tocar la guitarra, leer un buen libro y pasar tiempo con su esposo, Daniel y su pequeña manada de fotocopias de Daniel: Samuel, Joshua, Jacob y Evelyn Grace.

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