Hoy se nos recuerda que la necedad —por más seductora que parezca— finalmente conduce a la destrucción y al arrepentimiento. Pero mientras el camino de los impíos es como la más profunda oscuridad, «la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que es pleno día» (Prov. 4:18).
Leer
Reflexión
¿En qué áreas de tu vida luchas con impulsos o deseos?
Pide al Señor que te ayude a caminar hoy en Su sabiduría.
Devocional
Ayer vimos que el Señor instruye a los niños a obedecer a sus padres y la responsabilidad que eso implica a quienes tenemos hijos, debemos instruirlos en la Palabra. Pues bien, ahora en el capítulo cuatro, esos niños han crecido y ahora son jóvenes y a esos jóvenes les instruye a escudriñar la Palabra de Dios.
Como padres cometemos muchos errores, por eso es que una de las cosas más importantes que debemos enseñar a nuestros hijos es a tener temor del Señor; es decir, que ellos sepan que aunque nosotros fallamos, Dios no falla, que cuando nosotros no vemos, Dios sí ve, que cuando ellos actúan a nuestras espaldas, Dios conoce todas las cosas. El temor de Dios es saber que estamos bajo Sus alas, bajo Su refugio y que delante de Él todos necesitamos de Su gracia para encontrar perdón y sabiduría.
Algunos beneficios de la sabiduría:
- Aférrate a ella y te protegerá, te guiará a gran honra.
- Ámala y ella te cuidará.
- Te da sentido común y buen juicio.
- Si la exaltas ella te exaltará.
- Te coronará de gracia.
- Te guiará a la vida verdadera.
«Hijo mío, presta atención a mis palabras;
Inclina tu oído a mis razones.
Que no se aparten de tus ojos;
Guárdalas en medio de tu corazón». – Proverbios 4:20-21
Capítulo 5
Ahora, uno de los consejos que necesitamos dar a nuestros hijos e hijas, y tomarlo para nosotras también, es que las mujeres son necias al seguir sus propios deseos y desobedecer a la Palabra de Dios. Un ejemplo de esto en la Biblia es la historia de Sansón, que se dejó engañar por una mujer necia.
Capítulo 6
No sé si viste que el capítulo 6 nos enseña a ser diligentes, a trabajar, a no ser perezosos y nos da muchos consejos prácticos sobre cómo ahorrar, ser previsivos y aprovechar el tiempo. Pero nuevamente retoma el tema sobre el pecado sexual y la advertencia contra el adulterio.
Capítulo 7
El capítulo 7 es muy claro y detallista para examinar nuestro andar y explicar a nuestros hijos el andar de una mujer como la que Salomón relata. Salomón alerta a los jóvenes sobre las artimañas de la ramera. El padre está alertando al hijo de guardarse de la lengua de la mujer extraña, una que no es su esposa. La manera de hacerlo es recordando la necesidad de la sabiduría, que atarla al dedo, escribirla en la tabla de su corazón, tenerla como si fuera su hermana; es decir, que no sea un joven falto de entendimiento. Otra historia en la Biblia que ejemplifica esto es la historia de José con la esposa de Potifar. José era un joven sabio, y supo cuando debía salir corriendo.
Hasta este punto hemos podido identificar varios personajes: el sabio, el necio, el joven sin entendimiento, el perezoso, el diligente, el que obedece, el negligente, el que confía en la Palabra, el que se apoya en su propio entendimiento, la mujer sabia, la mujer necia, la mujer adúltera, entre otros. ¿Te identificas con alguno de ellos?
«Cuanto más terreno le cedes al pecado, más se embota tu capacidad para la verdad».
(Santidad, editorial Portavoz) —Nancy DeMoss Wolgemuth1
¿Te perdiste un día?
Ver todas las lecturas
Verdad que atesorar
¿En qué versículo, verdad o promesa meditarás y guardarás en tu corazón hoy?