Aarón y sus hijos no comenzaron a servir como sacerdotes de inmediato. Primero vivieron una ceremonia de ordenación en el tabernáculo, llena de solemnidad y reverencia delante de Dios.
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Reflexión
Ser seguidora de Cristo implica un llamado santo: mostrar a otros el camino hacia el Señor y la reconciliación con Él. ¿De qué manera puedes hoy asumir con mayor reverencia y entrega esta misión que Dios te ha confiado?
Devocional
En estos capítulos del libro de Levítico, continuamos viendo las instrucciones que Dios le dio a Moisés acerca de los diferentes sacrificios y cómo debían llevarse a cabo. Cada uno exige un procedimiento diferente.
De nuevo vemos un orden particular en los sacrificios:
- Expiación (para recibir el perdón de los pecados).
- Un sacrificio u holocausto de re-dedicación a Dios; para restaurar la comunión con Dios.
- Un sacrificio de paz o gratitud.
- ¿Qué te llama la atención de la cantidad de detalles que había que tomar en cuenta para cada uno de los sacrificios?
- ¿Qué te llama la atención acerca del orden de estos sacrificios?
Lee Levítico 8:17. Lee Hebreos 13:10-14 y compara con ellos la obra de Cristo.
- ¿Quién es el Cordero que salió de una vez y para siempre fuera del campamento para expiar el pecado?
El altar era el lugar donde los sacerdotes presentaban los sacrificios. Sin estos sacrificios era imposible acercarse a un Dios santo. A la luz de estos primeros capítulos de Levítico y del texto que ves debajo, ¿qué hizo Cristo?
«Y viniendo a Él, como a una piedra viva, desechada por los hombres, pero escogida y preciosa delante de Dios, también ustedes, como piedras vivas, sean edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo». –1 Pedro 2:4-5 (LBLA)
Cristo se sacrificó de una vez y para siempre; Su sangre lavó nuestro pecado y ahora somos parte de un sacerdocio santo consagrado a Él.
Su sacrificio satisfizo los requisitos para nosotras poder acercarnos al Padre con confianza, sin temor a ser juzgadas. ¡Esas son buenas noticias!
¿Cómo vives con un Señor que ha hecho todo por ti? ¿Lo tomas por sentado o te entregas a Él? Medita en lo que estos pasajes nos enseñan sobre nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
¿Te gustaría que lo que aprendiste en la lectura de hoy fuera de ánimo para otras mujeres? ¡Deja tus pensamientos en la sección de comentarios!
«Toda esta agua, todo este derramamiento, significaba que estaban empapados en la santidad de Dios, consagrados y ungidos para el servicio. Y estableció un precedente para el momento, siglos después, en que Jesús, el Sumo Sacerdote designado por Dios, entraría y surgiría de las aguas del bautismo. Santo, obediente, humilde y entregado».
(Nancy DeMoss Wolgemuth en Incomparable, editorial Portavoz) —Nancy DeMoss Wolgemuth1
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