¡Cuánto amo tu ley! - Salmos 119:89-96

Hoy seguimos en nuestro recorrido por el Salmo 119, hoy los versículos del 89 al 96:

89 Para siempre, oh Señor,
tu palabra está firme en los cielos.
90 Tu fidelidad permanece por todas las generaciones;
tú estableciste la tierra, y ella permanece.
91 Por tus ordenanzas permanecen hasta hoy,
pues todas las cosas te sirven.
92 Si tu ley no hubiera sido mi deleite,
entonces habría perecido en mi aflicción.
93 Jamás me olvidaré de tus preceptos,
porque por ellos me has vivificado.
94 Tuyo soy, Señor, sálvame,
pues tus preceptos he buscado.
95 Los impíos me esperan para destruirme;
tus testimonios consideraré.
96 He visto un límite a toda perfección;
tu mandamiento es sumamente amplio. Salmos 119:89-96 (LBLA)

 

En los ocho versículos de hoy, el salmista deja muy claro la firmeza de la Palabra de Dios, resalta que Sus fieles mandatos permanecen para siempre y me encanta ver que deja muy claro que por todas las generaciones y hasta hoy son firmes. 

Eso nos debe poner a temblar, saber que el mismo Dios de Noé, Abraham, Moises es el que me llama a una relación personal con Él.
 

Su consejo es eterno y no cambia. El salmista pone a relucir que hubiera perecido si la Ley de Dios no fuera su deleite. El mundo es una tierra movediza en la que podemos hundirnos si no nos aferramos a la sólida Palabra de Dios. EL versículo 96 resalta que él ha visto que en esta tierra nada puede alcanzar la perfección de la ley de Dios, justo como declara el Salmos 19:7

La ley del Señor es perfecta, que restaura el alma; el testimonio del Señor es seguro, que hace sabio al sencillo.

Hay restauración en la Palabra de Dios, por que ella es perfecta y segura, capaz de hacer sabio al más sencillo.

 

A continuación veremos algunos pasajes relacionados con la hermosa característica de la firme permanencia de la Palabra de Dios y sus promesas y a partir de ellos cuestionemosnos algunas cosas:

 

Juan 15:4

Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí.

-¿Permanezco en la Palabra de Dios? 
-¿Reconozco que nada puedo hacer si Cristo? o ¿Vivo mi vida de manera independiente, tomando mis propias decisiones?

 

Juan 8:31

Entonces Jesús decía a los judíos que habían creído en El: Si vosotros permanecéis en mi palabra, verdaderamente sois mis discípulos;

-A la luz de este versículo, ¿eres un verdadero discípulo?
-¿Entiendes que si no permaneces en la Palabra podrías ser un religioso más no un hijo de Dios?

 

2 Timoteo 2:13

si somos infieles, El permanece fiel, pues no puede negarse a sí mismo.
-¡Que esperanzadora verdad! A pesar de nuestra infidelidad, Él permance siendo fiel.
-Toma un momento y analiza tu caminar con Dios, recordando que Cristo es capaz de perdonarte, Él es fiel.

 

1 Juan 3:24

El que guarda sus mandamientos permanece en El y Dios en él. Y en esto sabemos que El permanece en nosotros: por el Espíritu que nos ha dado.

-Dios sabe que por nosotros mismos no podemos guardar Sus mandamientos, es imposible, por eso nos ha dado su Santo Espíritu que nos ayuda a permanecer.

 

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Sobre el autor

Betsy Gómez

Betsy Gómez

Hija y sierva de Dios por gracia, esposa de Moisés, madre de Josué y Samuel, portadora de un ferviente anhelo por llevar el evangelio a las siguientes generaciones. Forma parte del ministerio para mujeres Aviva Nuestros Corazones, administrando los blogs Mujer Verdadera y Joven Verdadera. Además supervisa el área de Media. Actualmente está cursando un M.A. en Ministerio a Mujeres en el Southeastern Baptist Theological Seminary. Escribe en Aviva Nuestros Corazones, en su blog personal y contribuye en Coalición por el Evangelio.

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