¡Cuánto amo tu ley! Salmos 119:9-16

Por Betsy Torres de Gómez

Hoy continuamos con nuestro recorrido por el capítulo más largo de toda la Biblia, el Salmo 119.

¿Cómo puede el joven guardar puro su camino?
Guardando tu palabra.
10 Con todo mi corazón te he buscado;
no dejes que me desvíe de tus mandamientos.
11 En mi corazón he atesorado tu palabra,
para no pecar contra ti.
12 Bendito tú, oh Señor;
enséñame tus estatutos.
13 He contado con mis labios
de todas las ordenanzas de tu boca.
14 Me he gozado en el camino de tus testimonios,
más que en todas las riquezas.
15 Meditaré en tus preceptos,
y consideraré tus caminos.
16 Me deleitaré en tus estatutos,
y no olvidaré tu palabra.

En el versículo 9, podemos encontrar la clave para guardar nuestro camino y la respuesta suena muy simple "Guardando" su Palabra, en otras versiones dice "viviendo conforme a Su Palabra". Este es un texto muy conocido pero muy poco practicado por nosotros los cristianos. Vivir conforme a la Palabra de Dios es mucho más que orar todos los días, hacer un devocional o ir a la iglesia. 

Para poder vivir conforme a su Palabra y aplicarla a mi día a día primero debo conocerla y de ahi me surgen unas preguntas:
¿Qué tanto tiempo estoy dedicando para conocer Su Palabra?
¿Planifico de antemano ese tiempo?
¿Aparto ese momento celosamente?

Esto me lleva justo al versículo 10, que describe cuál es la actitud que debo tener ante esa búsqueda de Su Palabra. ¿Es esa la forma en la que me acerco a Él? ¿Anhela todo mi ser Su Palabra? Luego sigue con una petición: "No dejes que me desvíe de ella." 

Me encanta el versículo 11, el samista declara que en su corazón ha atesorado la Palabra de Dios y muchos de nosotros nos quedamos ahí, como si la oración terminara con un punto y no es así; Él continúa revelando el propósito por el cual él la ha atesorado: "para no pecar contra ti". No seamos como quienes guardan debajo de la tierra un gran tesoro, pero se mueren de hambre encima de él.

¿De qué sirve almacenar pasajes bíblicos si no estamos dispuestos a ponerlos en práctica? 

Creo que nos pasa igual que lo que se relata en Santiago 1:22-25, somos simples oidores y muy olvidadizos para actuar conforme a lo que Dios nos habla, creo que la clave para evitar que esto nos suceda la podemos encontrar en los versículos siguientes, aquí se nos anima a repetir, meditar, deleitarnos y no olvidar Su Palabra. 

Lo que mejor describe este ejercicio es la memorización de las Escrituras; tomas un pasaje de la Biblia, lo escribes en una nota y lo llevas contigo durante el día, esto te brinda el escenario para: Repetirlo, meditarlo, deleitarte en él y no olvidarlo.

Aquí te dejo un artículo escrito por Nancy Leigh DeMoss que te ayudará a aprender a memorizar la Palabra de Dios: Memorización de las Escrituras

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Este artículo procede del Ministerio Aviva Nuestros Corazones ® www.avivanuestroscorazones.com

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Sobre el autor

Betsy Gómez

Betsy Gómez

Hija y sierva de Dios por gracia, esposa de Moisés, madre de Josué y Samuel, portadora de un ferviente anhelo por llevar el evangelio a las siguientes generaciones. Forma parte del ministerio para mujeres Aviva Nuestros Corazones, administrando los blogs Mujer Verdadera y Joven Verdadera. Además supervisa el área de Media. Actualmente está cursando un M.A. en Ministerio a Mujeres en el Southeastern Baptist Theological Seminary. Escribe en Aviva Nuestros Corazones, en su blog personal y contribuye en Coalición por el Evangelio.

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