El sufrimiento y mi debilidad vestidos de gloria y bendición

Si pudieras plasmar en un papel las bondades de Dios reflejadas en las diferentes etapas de tu vida, las páginas nunca serían suficientes. Sin embargo, cuán bueno es hacer un recuento de la obra de nuestro Dios y exaltarle a Él como el Autor de cada detalle de nuestras vidas. Es por esto, mi amada amiga, que a través de este escrito quiero animarte, al compartir estas memorias y oraciones, a recordar la soberanía, bondad y misericordia de Dios a través de este año.

“Grandes cosas ha hecho el Señor con nosotros...” Salmos 126:3

Por meses he tenido que cuestionarme a mí misma y hablarle a mi corazón ya que estaba sintiendo que cedía a mis afanes del día a día (Trabajo, familia, mi relación, amigos) el lugar que Cristo tiene en mí. En ocasiones, de forma tan sutil -yo misma, mi orgullo y mis ansiedades- ocupaban el lugar de Cristo. A través de distintas vías, en estas últimas semanas, Dios ha ministrado mi corazón con las siguientes verdades:

  1. Desear estar más con Cristo: Necesito anhelar más el cielo, desear estar en gloria con Cristo. Para esto debo ser constante en mi devocional todos los días porque necesito conocer más a Dios para desearlo más, estar en comunión con Cristo, depender más de Él y buscar Su voluntad. Oración: Perdón Padre, por la manera en que mi pecado ha arrastrado mis debilidades a ceder el lugar que Cristo debe tener en mí. Te pido que avives mi corazón por Tu Palabra, que aumentes mi amor por Ti, y me enseñes a deleitarme en Tu presencia. Amén

  2. Confiar en las promesas del Señor trae esperanza y aumenta mi fe Él: Las circunstancias de la vida pueden sacudirse en cualquier minuto y es algo que Dios me ha enseñado de forma muy personal en estos últimos años. Dios se llevó mi seguridad, la que mi ego tenía, para pulir en mí la plena confianza en Él. Despertarme todos los días con temor a lo incierto, pero parándome abrazada de CRISTO sabiendo que Él suplirá mis necesidades y me da la valentía para hacer las cosas aun cuando esté cansada y tenga temor. Es por esto que leer Su Palabra me recuerda Sus promesas, las graba en mi corazón y me permite estar de pie. Oración: CRISTO reina en mí, empújame a seguir en Ti y guía mi caminar. Amén

  3. No quiero amar lo temporal como si fuera eterno. Oración: Mi Dios dame un peso más fuerte por aquello que es eterno. A actuar reconociendo que mis decisiones aun en lo privado reflejan mi andar con Cristo y mi comunión contigo.

  4. Mi peor enemigo soy yo misma: Cuán sutil es caer en las mismas luchas y llenarme de ansiedad por lo incierto o por buscar el perfeccionismo en todo lo que hago. Escuchar los pensamientos de mi mente y obviar las verdades divinas, ha sido mi mayor error.  Oración: Señor perdóname por mi deseo de tomar el timón, haz morir a mi YO para que CRISTO reine en mí.

  5. Vivir un testimonio de transparencia: Oro que Dios me permita ser lo que otros ven de CRISTO en mí aun en lo privado. Es muy fácil hacer cosas para dar testimonio a otros, pero cuando estamos a solas con el Señor en ocasiones queremos evitar estar en Su Presencia y desplazarlo por otros afanes del día. Nuestro Dios conoce nuestras intenciones, aun las más profundas de nuestro corazón. Oración: Señor permite que mis decisiones no tiendan al pecado sino a la santificación en CRISTO en mi corazón.

¿Qué cosas puedes traer a tu mente que han tomado el lugar de Cristo en tu vida? ¿Te has percibido distante del Señor? Te animo a que ores a Él, entrégale tus luchas y cargas, que Él te sostendrá. Nuestro Señor se acerca a nosotras aún más en nuestra debilidad y dolor para consolarnos, animarnos, sostenernos y fortalecernos. Recuerda que estas sacudidas hacen morir el yo para que CRISTO brille más en nuestras vidas. ¿Puedes decir conmigo, ‘GRACIAS CRISTO’?

“El Señor te guiará continuamente,
saciará tu deseo en los lugares áridos
y dará vigor a tus huesos;
serás como huerto regado
y como manantial cuyas aguas nunca faltan.”

Isaías 58:11

Mi querida amiga, gracias a CRISTO, Su profundo amor no nos deja caer, sino que nos levanta. Anhelo que cuando el Señor venga, nos encuentre fieles y aferradas a Él, pues ése será el fundamento que jamás se quebrará. Todo a nuestro alrededor puede sacudirse, caer y faltarnos, pero siempre que CRISTO tenga el primer lugar en nuestras vidas, nada nos faltará. GRACIAS CRISTO porque has vestido mi sufrimiento y mi debilidad de gloria y bendición.

“Levantaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro?
 Mi socorro viene del Señor, que hizo los cielos y la tierra.

No permitirá que tu pie resbale; no se adormecerá el que te guarda.
He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel.

El Señor es tu guardador; el Señor es tu sombra a tu mano derecha.
El sol no te herirá de día, ni la luna de noche.

El Señor te protegerá de todo mal; El guardará tu alma.

El Señor guardará tu salida y tu entrada
desde ahora y para siempre.”

Salmos 121

 

Ayúdanos a llegar a otras

Como ministerio nos esforzamos por hacer publicaciones de calidad que te ayuden a caminar con Cristo. Si hoy la autora te ha ayudado o motivado, ¿considerarías hacer una donación para apoyar nuestro blog de Mujer Verdadera?

Donar $3

Sobre el autor

Natalie Mariel Castillo Franco

Natalie Mariel Castillo Franco

Natalie esta casada con Jordano y juntos están comprometidos a vivir un matrimonio a la manera de Dios. Ella también ha decidido abrazar el diseño de Dios en su vida y le encanta compartir con otras mujeres sobre nuestro gran Dios, sus promesas y su plan perfecto para la vida. Esta decidida a no conformarse en este mundo sino a nadar contra la corriente para que el nombre de Cristo sea exaltado cada vez más.  Además es Psicóloga Clínica y se dedica al ejercicio de su carrera trabajando con niños con necesidades educativas especiales en el Colegio Cristiano Logos en Santo Domingo, República Dominicana.

Actualmente sirve junto a su esposo en Iglesia Bautista Internacional en el Ministerio de Jóvenes. También sigue equipándose intencionalmente en el diseño de Dios para las mujeres, comprometida con vivir el presente a la luz de la eternidad.

Únete a la discusión