Fe en lo imposible

Desde el vientre de mi madre he escuchado las enseñanzas de la Palabra de Dios. Cada día con entrega y perseverancia me instruyó en los principios bíblicos, me guió a comprender el Evangelio y a entender el gran amor que mi Padre Celestial y mi Salvador había escogido para mí, tomando mi lugar en Su cruz para darme paz y una eternidad junto a Él desde el momento que escogí entregarle mi vida por entero.

Mientras pasaron los años, mi madre siempre hizo énfasis en las promesas del Señor, en medio de nuestras turbulencias, siendo madre soltera y criando sola a mis cuatro hermanos. Ella atrajo a Cristo a nuestras vidas y al palparle de forma tan cercana, comprendimos la bendición de Su presencia en medio de las circunstancias adversas y en los triunfos que Él nos concedía en Su bondad. Sin embargo, no estaba preparada para lo que vendría.

Hace unos meses desperté en una pesadilla. Cada día se ponía más oscuro. Aquellas personas que se deleitaban en hacer el mal llegaron a la puerta, y quisieron infundir temor hacia aquello que desconocíamos pero que ellos manifestaban tener en control. Fue en este momento, que ante muchas lágrimas le preguntaba a mi madre: “¿Hasta cuando Dios permitirá que aflicciones cada vez peores nos ataquen?” Ella solo me repetía: Nuestro Dios es bueno y ama a Sus hijos, Él dice en Su Palabra en “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”.

Les soy honesta, en ese momento solo sentía una enorme nube negra que nos rodeaba, para nada entendía lo que ella me decía y menos comprendía la bondad y amor de Dios cuando las circunstancias se volvían peores y aun podían repercutir en nuestra seguridad física. Le preguntaba a Dios: ‘¿Cómo puedo vivir en libertad desconociendo lo que vendrá o si algún otro mal peor nos sobrevendrá?’ Mas Dios trajo a mi mente en uno de mis devocionales, esta porción:

“El señorea con su poder para siempre;
Sus ojos atalayan sobre las naciones;
Los rebeldes no serán enaltecidos.”

Salmos 66:7

Mi Padre Celestial estuvo dedicado a trabajar con mi vida y la de mi familia durante este tiempo y me ha enseñado algo distinto a lo que yo deseaba.

Yo buscaba paz y que se disipara la aflicción, más Dios me dio comprensión de Sus promesas y al creerle a Él, descansé en que no importaba que éste fuera mi último día de vida en la tierra o que si algo más en esta tierra se nos fuera arrebatado, Él estaba en control y “sus ángeles acampan alrededor de los que le temen y Él les defiende” (Salmos 34:7).

Su amor en la tormenta nos ha sostenido en medio de lo imposible e incierto y nos permitió hallar la bondad de Dios de formas increíbles, atrayendo a otros a conocer del Señor y a ver el poder de Dios en lo que parecía imposible. Estamos seguros que aun vendrán más pruebas en lo porvenir, pero tengo la certeza que cuando mi carne comience nuevamente a desfallecer, mis pensamientos se nublen y mi corazón comience a llenarse de temor, mi Padre Celestial se acercará aún más. Es una bendición estar de pie sobre un terreno de arena movediza, pues Dios ha designado que no me hundiré pues Su Palabra es mi tronco firme y Su presencia me sostiene.

¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti?
Y fuera de ti nada deseo en la tierra.

Mi carne y mi corazón desfallecen;
Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.

Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán;
Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta.

Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien;
He puesto en Jehová el Señor mi esperanza,
Para contar todas tus obras.

Salmos 73:25-28

Esta es mi fe: Creer que Dios que obrará con propósito en lo imposible.

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Sobre el autor

Natalie Mariel Castillo Franco

Natalie Mariel Castillo Franco

Natalie esta casada con Jordano y juntos están comprometidos a vivir un matrimonio a la manera de Dios. Ella también ha decidido abrazar el diseño de Dios en su vida y le encanta compartir con otras mujeres sobre nuestro gran Dios, sus promesas y su plan perfecto para la vida. Esta decidida a no conformarse en este mundo sino a nadar contra la corriente para que el nombre de Cristo sea exaltado cada vez más.  Además es Psicóloga Clínica y se dedica al ejercicio de su carrera trabajando con niños con necesidades educativas especiales en el Colegio Cristiano Logos en Santo Domingo, República Dominicana.

Actualmente sirve junto a su esposo en Iglesia Bautista Internacional en el Ministerio de Jóvenes. También sigue equipándose intencionalmente en el diseño de Dios para las mujeres, comprometida con vivir el presente a la luz de la eternidad.

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