La maternidad y la oración

La maternidad nos lleva a morir todos los días a nosotras mismas una y otra vez, las que estamos criando niños pequeños podemos dar fe de esto, el tiempo para nosotras mismas es casi nulo, y en nuestra naturaleza egoísta esto puede volverse tremendamente abrumador, se que se libran batallas en cada etapa de nuestros hijos, aún cuando se van de casa, tenemos que orar siempre, a pesar de lo debilitadas o frustradas que a veces nos podamos sentir, recibir la convicción de que nuestra labor y nuestras oraciones no caen en sacos rotos.

¡No creo que haya mayor privilegio, que el poder formar a futuros hombres y mujeres de Dios!

La historia de Susana Wesley siempre me impacta profundamente, cada vez que medito en la manera en la que convirtió su maternidad en un ministerio, me inspira y me reta en esta generación, Susana tuvo 19 hijos, 9 de ellos murieron, y tuvo 10 saludables hijos corriendo por su casa todos los días, Susana entendió la importancia de su labor como madre y la influencia que podía tener ella sobre sus hijos, ella abrazó su llamado a la maternidad con obediencia y gran sabiduría, en su testimonio Susana contaba cómo convirtió su hogar en una iglesia, ella se ocupó de la educación de sus hijos, y de llevarlos al conocimiento de la Palabra. Una de las anécdotas que más me llama la atención es la manera como sacaba tiempo para orar, mientras estaba en la cocina de su casa se ponía el delantal sobre su rostro y esta era la manera como sacaba tiempo para orar por ella y por sus hijos.

Esta mujer a través de esta admirable tarea, formó dos hombres de Dios, Charles y John Wesley, conocidos reformadores británicos, y predicadores, juntos fundaron el movimiento metodista.

Las madres que oramos por nuestros hijos, entenderemos que nuestros hijos son más importantes para el Señor que para nosotras, el les ama más de lo que nosotras podamos amarles.

El Señor está interesado en nuestros hijos e hijas, Él desea que le conozcan, que le sirvan, que sean personas piadosas en un mundo caído, todos los deseos que hay en tu corazón, primeramente el Señor los tuvo para con ellos, debemos descansar en su planes y propósitos.

Quizás muchos de ustedes están atravesando alguna crisis, quizá alguna hoy esté llorando amargamente por alguno de sus hijos, es posible que como madre tengas muchas preguntas de cómo debes orar por alguna situación en específico, o cuánto tiempo debes de seguir orando y esperando, la Biblia nos enseña algunas verdades acerca de la oración:

  • Nuestras oraciones son escuchadas (1 Juan 5:14) (Salmo 18:6)
  • Nuestras oraciones tienen respuestas ( Marcos 11:24)
  • Las oraciones alineadas a la voluntad de Dios son eficaces (Santiago 5:16)
  • Las oraciones nos sostienen en medio del sufrimiento y la prueba (Romanos 12:12)
  • Orar produce paz (Filipenses 4:6-7)
  • Orar es un ejercicio para renunciar al orgullo, produce humildad en nosotros (Lucas 6:27-28)
  • Nuestras oraciones no tienen fecha de vencimiento (Salmo 5:3)
  • La oración nos hace crecer en Fe (Santiago 1:6)
  • La Oración de fe trae sanidad y perdón de pecados (Santiago 5:14-15)
  • Orar nos libra de la tentación (Mateo 26:41)

Cómo podemos orar por nuestros Hijos:

  • Que ellos conozcan al Señor
  • Que amen al Señor con todo su corazón, su mente y fuerzas
  • Que deseen hacer la voluntad del Padre
  • Que sean guardados de las mentiras del enemigo
  • Que sean librados de la tentación
  • Que obedezcan su Palabra
  • Debemos orar por sus futuros cónyuges
  • Por pureza sexual

Estimada hermana recuerda que no hay nada que el Señor no conozca de nosotras, el conoce tu corazón y las intenciones que hay en él, cuando te sientas debilitada recurre a su Palabra, ella es la que nos da las fuerzas necesarias para poder seguir orando aún cuando no tengamos fuerzas, aunque estemos pasando por un valle oscuro, confiemos en el Padre Celestial de nuestros hijos, veamos a mujeres como María la madre de Jesús, la Biblia no relata cuánto tiempo oraba, pero la manera en que se sostuvo hasta el final, viviendo con la realidad de que su hijo no le pertenecía, nos revela su probable vida de oración, una mujer como Ana, que oró fervientemente hasta ver cumplida su promesa Samuel, mujeres como Jocabed la madre de Moisés, a quien el Señor usó para preservar la vida de su hijo, un plan que solo el corazón de una madre guiada por el Señor pudo hacer.

No desfallezcamos, seamos madres que sostienen los brazos de sus hijos a través de la oración, así como Moisés consiguió la derrota de sus enemigos a través del apoyo de Aarón y Hur quienes levantaban sus manos cada que vez que él se cansaba, podamos nosotras ser ese soporte para nuestros hijos a través de nuestras oraciones intercesoras, no te canses de levantar los brazos de tus hijos a través de la oración (Éxodo 17:8-16). La Palabra te insta a orar sin cesar (1 Ts. 5:17) El estará contigo y te guiará en todo momento.

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Sobre el autor

Krisia Amey de Acosta

Krisia Amey de Acosta

Krisia Amey de Acosta está casada hace 9 años, es madre de una niña de 3 años, deseando vivir bajo el Diseño de Dios para su vida decidió dedicarse a su Hogar y Familia. Tiene el privilegio de ser Esposa de Pastor, de la Iglesia Casa Discípulos en San José Costa Rica. Krisia se dedica principalmente a trabajar con mujeres, actualmente es la Coordinadora del grupo de Mujeres de su Iglesia llamado “Mujeres a la Luz de Diseño”; en el cual su mayor pasión es enseñar todo sobre Feminidad Bíblica.

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