“Mucho más de 10,000 razones para agradecer”

Imagino que has escuchado la canción “10,000 razones para alabar”. En su letra notamos que el autor hace alusión al Salmo 103:1-2:Bendice, alma mía, al Señor, y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios”. Aquí se describen muchas razones; como la simplicidad de la salida del sol todos los días, el grande amor de Dios, la fuerza del Señor en tiempos de dificultad y que a pesar de lo que pueda venir, podemos estar confiadas en Él.

En realidad, existen mucho más de 10,000 razones para alabar y agradecer a Dios; últimamente me he puesto a pensar que en verdad tenemos demasiado para agradecerle, Sus misericordias son innumerables, pero no pasa mucho tiempo en que en mis oraciones ya lo olvido ¿Me detengo más a alabar Su Nombre, bendecirle y agradecer que Él es Dios? ¿O mis oraciones se han convertido en una rutina de pedir, pedir y pedir en lugar de agradecerle y alabarlo?

El salmista dice en el Salmo 107:1-3: “Dad gracias al SEÑOR, porque Él es bueno; porque para siempre es Su misericordia. Díganlo los redimidos del SEÑOR, a quienes ha redimido de la mano del adversario, y los ha reunido de las tierras, del oriente y del occidente, del norte y del sur”.

Muchas personas a nuestro alrededor y por qué no decirlo ¡aun yo misma! solemos quejarnos en reiteradas ocasiones, varias veces al día. Y así con cualquier persona que nos encontramos lo primero que surge de nuestras bocas son frases como: “¡Estoy tan cansada!”, “¡Estoy con tanto trabajo!”, “Me he sentido decaída”, “tengo tanto qué hacer”, “no tengo tiempo para nada”, “tengo tantos dolores”, o, “estoy agotada”.

La queja es lo contrario al agradecimiento

Quejarse es una forma de no contentarte en lo que Dios está haciendo en tu vida. El salmista decía: “Me quejaba y desmayaba mi espíritu” Salmo 77:3; en este verso vemos las consecuencias de la queja; un espíritu decaído, sin fuerzas, sin ánimo.

Por otra parte, el agradecimiento nos lleva a gozarnos en nuestro Señor, en Su provisión, en Su salvación, ¡en Él mismo!  Hoy te animo a incluir en tus oraciones y en tu vida diaria, palabras de gratitud, de agradecimiento. Él en todo nos ayuda para bien, así que mientras estemos en padecimientos y aflicciones No os entristezcáis, porque la alegría del Señor es vuestra fortaleza”. - Nehemías 8:10.

Agradece porque eres Su hija

¡¡Él es bueno!! No hay mayor agradecimiento que ser Sus redimidas, compradas a precio de sangre para Su honra y Su gloria.

Juan 1:12: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en Su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”.

Ésta es una de las principales razones de agradecimiento que debemos experimentar en nuestros corazones. Él es nuestro Salvador, independiente de cómo nos encontremos, de cómo nos sintamos y de qué nos esté sucediendo, sabemos que somos Sus hijas.

Él nos hará pasar por tiempos de pruebas porque nos ama y una vez más, aun allí Él nos insta a agradecer.

Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús” 1ª Tesalonicenses 5:18 (Énfasis añadido).

Agradece por los tiempos difíciles

Sabiendo que estar agradecidas significa “gozarnos y alegrarnos” teniendo mucho o poco, de lo contrario nuestro corazón vivirá en una queja constante que nos llevará a decaer, desanimarnos y de esa forma, no glorificar a Dios.

“No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. - Filipenses 4:13

Agradece porque Él es Dios

Qué mejor que deleitarnos en Él; en Su Soberanía, en Su perfección, en Su amor, Su misericordia, bondad, omnipresencia, omnisciencia, omnipotencia.  

1ª Crónicas 29:11 nos dice:

“Tuya es, oh Señor, la grandeza y el poder y la gloria y la victoria y la majestad, en verdad, todo lo que hay en los cielos y en la tierra; tuyo es el dominio, oh Señor, y tú te exaltas como soberano sobre todo”.

Te invito a que hoy durante el transcurso del día, pienses y escribas en una lista por todo aquello por lo que puedes agradecer al Señor, estoy segura de que habrá más motivos de gratitud que motivos por los cuales quejarte.

Te animo y te reto a que EN TODO decidas decir ¡Gracias Señor por TODO!

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Sobre el autor

Yesenia Curihual Muñoz

Yesenia Curihual Muñoz

Yesenia Curihual Muñoz, hija de Dios, profesora de profesión, soltera. Desde su niñez participó en actividades dentro de su iglesia, siendo líder en  grupos de jóvenes. Actualmente uno de los mayores deseos de Yesenia es poder llevar el mensaje de salvación a cualquier lugar donde Dios la lleve, pues tiene un fuerte llamado a  las misiones mundiales.

Uno de los anhelos de Yesenia es poder servir a  Dios  en todo su alrededor, que muchas mujeres puedan abrazar el  precioso modelo de femenidad que Cristo formó en la  eternidad y de esa forma puedan vivir en comunión y amor con el Padre.